🏠🔊 Nuestro hogar también puede sonar diferente para ellos
Hay sonidos que forman parte de nuestra rutina sin que siquiera los registremos: la televisión encendida mientras cocinamos, una canción de fondo, el refrigerador funcionando, el tráfico detrás de la ventana, una videollamada, la aspiradora del fin de semana, niños jugando, una puerta que se cierra, el timbre, una visita que llega. Para nosotros, todo eso puede ser simplemente "ruido de casa". Pero para un gato, el mismo hogar puede ser una experiencia sensorial mucho más intensa.
Los gatos poseen una capacidad auditiva considerablemente más amplia que la humana y pueden detectar frecuencias que nosotros no percibimos: estudios experimentales han situado su rango auditivo aproximadamente entre 48 Hz y 85 kHz, uno de los más amplios entre los mamíferos, aunque las cifras pueden variar según el método utilizado (Heffner & Heffner, 1985). Entonces aparece una pregunta sencilla, pero importante: ¿cuánto de nuestro ruido cotidiano estamos pidiéndole a un animal que simplemente tolere?
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1. 👂🏠 El mismo hogar, una experiencia sensorial diferente
Cuando pensamos en el ambiente de una casa solemos hacerlo desde nuestra propia percepción: sabemos cuándo la televisión está demasiado fuerte, podemos anticipar que la aspiradora va a encenderse, entendemos que el ruido de una licuadora durará unos segundos y que después todo volverá a la normalidad. Un gato no necesariamente interpreta el ambiente de la misma manera. Su sistema auditivo está adaptado para detectar sonidos de frecuencias más altas que las que podemos escuchar los humanos, una capacidad que tiene sentido desde su historia evolutiva: localizar pequeños animales, reconocer señales del entorno y mantenerse atento ante estímulos relevantes.
Por eso, no todo lo que nosotros consideramos un sonido ambiental es ambiental para ellos: un electrodoméstico puede aparecer repentinamente, una puerta puede producir un sonido inesperado, una persona puede hablar mientras otra reproduce música, y afuera puede haber vehículos, perros, obras o sirenas. Existe además otra diferencia importante: no se trata únicamente de qué tan fuerte es un sonido, sino también de su duración, frecuencia, intensidad, imprevisibilidad y contexto. Las guías de ambiente felino de AAFP/ISFM recomiendan precisamente considerar los sentidos y el comportamiento propios de la especie al diseñar ambientes que reduzcan el estrés. El problema, entonces, no es tener una casa con sonidos. El problema puede aparecer cuando nunca existe la posibilidad de escapar de ellos.
🎧 Rango auditivo del gato
Aproximadamente 48 Hz – 85 kHz; uno de los más amplios entre mamíferos (Heffner & Heffner, 1985).
🏡 Sonido ≠ mismo para todos
Duración, frecuencia, intensidad, imprevisibilidad y contexto importan más que solo volumen (AAFP & ISFM, 2022).
⚠️ Sin escape = estrés
Problema aparece cuando no existe posibilidad de escapar de los sonidos; guías recomiendan diseñar ambientes que reduzcan estrés.
2. 🔊🐈 Cuando el ruido deja de ser parte del ambiente
Un gato no necesariamente va a demostrar que algo le incomoda de la manera que esperamos: puede esconderse, permanecer inmóvil, alejarse de determinadas habitaciones, mostrarse más vigilante, cambiar sus interacciones o modificar algunas conductas cotidianas. En determinados contextos, el estrés puede asociarse con cambios como disminución del apetito, marcaje urinario, agresividad redirigida o conductas repetitivas — aunque eso no significa que cualquier cambio de comportamiento sea causado por el ruido, ya que también pueden existir enfermedades, dolor, conflictos entre animales u otros factores ambientales. Precisamente por eso resulta importante no interpretar demasiado rápido: un gato que desaparece debajo de la cama cuando encendemos la aspiradora quizá simplemente está buscando distancia, y esa diferencia importa. No necesitamos convertir cada escondite en un diagnóstico de ansiedad, pero tampoco deberíamos asumir que esconderse siempre significa que "no pasa nada".
La investigación experimental también muestra que los estímulos auditivos pueden modificar la respuesta de los gatos en ambientes novedosos, aunque los efectos dependen del tipo de sonido y no todos los estímulos producen las mismas respuestas. En un estudio con 20 gatos, diferentes sonidos específicos de la especie tuvieron efectos limitados sobre las conductas relacionadas con el estrés. Esto nos recuerda algo fundamental: no existe un sonido universalmente bueno o malo para todos los gatos. Cada individuo tiene una historia, un temperamento y un contexto — un gato puede dormir tranquilamente mientras funciona la televisión, otro puede abandonar la habitación cuando aumenta el volumen, y otro puede tolerar determinado ruido, pero reaccionar intensamente ante sonidos repentinos. El bienestar no se construye suponiendo que todos deberían reaccionar igual.
3. 🛋️🐾 No necesitamos una casa silenciosa, sino una casa que permita elegir
Quizá la solución no sea convertir nuestro hogar en una biblioteca. La vida cotidiana tiene sonidos: las personas cocinan, conversan, escuchan música, reciben visitas y utilizan electrodomésticos, y el objetivo tampoco debería ser eliminar todos los estímulos. Una alternativa más realista es crear oportunidades para que el animal pueda regular su propia exposición al ambiente: un lugar tranquilo donde pueda retirarse, una habitación o zona con menos tránsito, espacios elevados o escondites seguros, recursos distribuidos para evitar que tenga que atravesar una zona ruidosa para comer, beber o utilizar su arenero, momentos del día con menor actividad y, cuando sea posible, anticipar aquellas actividades particularmente intensas.
Las recomendaciones de ambiente felino destacan precisamente la importancia de proporcionar lugares seguros y oportunidades para controlar o modificar la interacción con el entorno, y las guías Cat Friendly señalan que pequeños cambios ambientales pueden reducir experiencias negativas y favorecer el bienestar. Incluso podemos observar: ¿qué ocurre cuando encendemos la aspiradora?, ¿dónde se refugia?, ¿cuánto tarda en volver?, ¿hay determinados sonidos que evita?, ¿puede descansar mientras la casa está activa?, ¿tiene un lugar donde nadie lo moleste? Estas preguntas pueden decirnos más que intentar decidir si nuestra casa es objetivamente "ruidosa" o "tranquila", porque el bienestar no depende solamente del ambiente que nosotros diseñamos. También depende de las posibilidades que ese ambiente le ofrece al animal.
💭 Reflexión
Tal vez nunca nos hayamos detenido a pensar en el sonido de nuestra propia casa. Para nosotros, la televisión puede ser compañía, la música puede ser relajación, la aspiradora puede significar limpieza, las voces pueden significar familia. Pero para un gato, esas mismas cosas llegan a través de un sistema sensorial diferente y dentro de un mundo que no puede apagar cuando necesita descansar.
Eso no significa que tengamos que vivir en silencio. Significa que podemos aprender a escuchar de otra manera: a observar dónde se refugia, a reconocer cuándo se aleja, a respetar que no siempre quiera participar, a entender que tener un lugar tranquilo no significa estar aislado de la familia. A veces significa simplemente tener la posibilidad de decidir cuándo acercarse y cuándo retirarse.
Quizá una de las formas más sencillas de cuidar a un animal sea dejar de preguntarnos únicamente "¿este ruido me molesta?" y comenzar a preguntarnos "¿qué significa este ruido para él?". Porque el hogar que compartimos puede ser el mismo. Pero la experiencia de vivirlo no tiene por qué serlo. Y cuando comprendemos eso, quizá descubrimos que cuidar no siempre significa cambiarlo todo. A veces significa dejarle al otro un lugar donde el mundo pueda bajar el volumen.
Referencias bibliográficas 📚
American Association of Feline Practitioners & International Society of Feline Medicine. (2022). 2022 ISFM/AAFP Cat Friendly Veterinary Environment Guidelines. Journal of Feline Medicine and Surgery, 24(9), 888–918.
Bian, Z., Fan, Z., Xiao, T., Yan, J., Ren, R., Xu, S., Deng, B., & Zhang, L. (2025). Effects of species-relevant auditory stimuli on stress in cats exposed to novel environment. Journal of Applied Animal Welfare Science, 28(2), 318–327.
Heffner, R. S., & Heffner, H. E. (1985). Hearing range of the domestic cat. Hearing Research, 19(1), 85–88.
Rochlitz, I. (2005). A review of the housing requirements of domestic cats (Felis silvestris catus) kept in the home. Applied Animal Behaviour Science, 93(1–2), 97–109.
Rodan, I., Dowgray, N., Carney, H. C., et al. (2022). 2022 AAFP/ISFM Cat Friendly Veterinary Interaction Guidelines: Approach and handling techniques. Journal of Feline Medicine and Surgery, 24(7), 640–660.
🌈🧲🐝 Una realidad invisible: el mundo que los animales perciben y nosotros no
Cuando miramos alrededor, solemos asumir que estamos viendo el mundo tal como es. Pero nuestros sentidos tienen límites: el ojo humano detecta solo una parte del espectro electromagnético, no podemos ver la luz ultravioleta ni percibir directamente los patrones de polarización de la luz que utilizan algunos animales para orientarse, y tampoco poseemos una capacidad sensorial equivalente a la magnetorrecepción que presentan diversas especies. El mundo tampoco termina en lo que podemos ver: para otros animales, el mismo ambiente puede contener señales luminosas, magnéticas, eléctricas o químicas que pasan completamente desapercibidas para nosotros. Esto plantea una pregunta fascinante: ¿cuánto del mundo existe frente a nosotros sin que podamos percibirlo?
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1. 🌈 Un mundo lleno de colores que nosotros no vemos
La luz que podemos observar representa solamente una pequeña parte del espectro electromagnético. Algunas especies, sin embargo, poseen sistemas visuales capaces de detectar longitudes de onda que están fuera de nuestra percepción: diversos insectos y aves pueden percibir radiación ultravioleta, lo que significa que determinados patrones presentes en flores, plumajes u otras superficies pueden contener información que nuestros ojos simplemente no registran.
En el caso de las abejas, el sistema de visión de color se basa en tres tipos de fotorreceptores, uno de ellos sensible específicamente al ultravioleta; ese receptor no solo aporta contraste visual sobre las flores, sino que además es el único capaz de percibir la luz polarizada del cielo, una tarea realizada por una región especializada del ojo compuesto que carece de visión de color propiamente dicha (Lunau, 2025). Una flor que para nosotros parece tener un color relativamente uniforme puede presentar contrastes adicionales cuando es observada bajo esa sensibilidad ultravioleta — por eso, una misma flor no necesariamente "se ve" igual para una abeja que para una persona. El color, entonces, no depende únicamente del objeto: también depende de la luz disponible, las propiedades del objeto y el sistema sensorial del observador.
👁️ Espectro visible humano
Ojo humano detecta solo una parte del espectro electromagnético; no podemos ver UV ni patrones de polarización directamente.
🐝 Visión UV en abejas
Tres fotorreceptores, uno sensible a UV; aporta contraste en flores y percibe luz polarizada del cielo (Lunau, 2025).
🌸 Flor ≠ mismo color para todos
Flor uniforme para humanos puede tener contrastes UV para abejas; color depende de luz, objeto y sistema sensorial del observador.
2. 🐝🧲 Una brújula que no podemos ver
La percepción animal tampoco se limita a la luz visible. Las abejas pueden utilizar los patrones de polarización de la luz del cielo como información para orientarse, incluso cuando el Sol no es directamente visible: estudios electrofisiológicos recientes han mapeado con precisión los fotorreceptores ultravioleta especializados que, ubicados en una región dorsal del ojo compuesto, permiten a abejas melíferas y abejorros detectar estos patrones de polarización y utilizarlos como brújula celeste (Kolyfetis et al., 2025). Para nosotros, el cielo puede parecer simplemente una extensión azul sobre nuestras cabezas. Para una abeja puede contener un mapa invisible.
Algo todavía más sorprendente ocurre con la magnetorrecepción. Diferentes grupos de animales muestran sensibilidad al campo magnético terrestre y pueden utilizar información geomagnética para orientación y navegación, entre ellos aves, peces, insectos y otros organismos; sin embargo, los mecanismos exactos mediante los cuales distintas especies detectan el campo magnético todavía son objeto de investigación activa, y trabajos recientes incluso debaten qué tan sensibles son realmente los animales a estas señales. Es importante hacer una distinción: sabemos que la magnetorrecepción existe en numerosos animales, pero todavía no comprendemos completamente cómo funciona en todas las especies — y eso hace que este sentido sea todavía más interesante.
3. 🧠🐾 La misma Tierra, pero diferentes mundos sensoriales
La diferencia no está únicamente en los ojos. Los animales poseen sistemas especializados para detectar información que nosotros percibimos de manera muy limitada o directamente no percibimos: existen especies capaces de detectar campos eléctricos, y otras dependen enormemente de señales químicas para encontrar alimento, reconocer individuos o interpretar su entorno, ya que los sistemas quimiosensoriales animales son extraordinariamente diversos y permiten detectar una enorme variedad de señales ambientales.
Así, un mismo espacio puede contener diferentes capas de información —luz visible, ultravioleta, polarización, señales químicas, campos eléctricos, información magnética— de las que nosotros experimentamos solamente una parte. Aquí aparece una idea fundamental de la ecología sensorial: los animales no necesitan percibir nuestro mundo de la misma manera para vivir en él. Cada especie ha desarrollado sistemas sensoriales adaptados a las señales que resultan relevantes para su supervivencia: una flor puede ser alimento, un patrón de polarización puede ser una brújula, un campo magnético puede proporcionar información de orientación, y una molécula en el aire puede revelar que otro animal estuvo allí. La Tierra es la misma. La información que cada especie obtiene de ella, no.
💭 Reflexión final
Los animales no viven necesariamente en una realidad diferente. Viven en una realidad sensorial diferente. Algunos pueden detectar ultravioleta, otros utilizan la polarización de la luz, diversas especies pueden orientarse utilizando información geomagnética, y otras dependen de señales químicas o eléctricas que nuestros sentidos no pueden interpretar directamente.
Esto tiene una consecuencia importante para la medicina veterinaria y la conservación. Cuando diseñamos un recinto, una clínica, un sistema de manejo o una estrategia para proteger una especie, solemos preguntarnos si el ambiente es adecuado desde nuestra perspectiva. Pero quizá deberíamos formular otra pregunta: ¿cómo percibe este lugar el animal que estamos intentando cuidar? Un espacio que parece tranquilo para nosotros podría contener señales relevantes que no somos capaces de detectar.
Y quizá esa sea una de las grandes limitaciones de estudiar animales: intentamos comprender sus mundos utilizando sentidos que evolucionaron para comprender el nuestro. Tal vez la realidad invisible no sea un mundo oculto. Tal vez siempre haya estado frente a nosotros. Simplemente, nuestros sentidos nunca aprendieron a verla.
Referencias bibliográficas 📚
Kolyfetis, G. E., Belušič, G., & Foster, J. J. (2025). Electrophysiological recordings reveal photoreceptor coupling in the dorsal rim areas of honeybee and bumblebee eyes. Biology Letters, 21(9), 20250234.
Lohmann, K. J., Putman, N. F., Johnsen, S., & Lohmann, C. M. F. (2024). Animal magnetic sensitivity and magnetic displacement experiments. Communications Biology, 7, 650.
Lunau, K. (2025). Bees, flowers and UV. Plant Biology.
Panagopoulos, D. J., Karabarbounis, A., & Chrousos, G. P. (2024). Biophysical mechanism of animal magnetoreception, orientation and navigation. Scientific Reports, 14, 30053.
Shibata, T., Hattori, N., Nishijo, H., Kuroda, S., & Takakusaki, K. (2024). The origins of light-independent magnetoreception in humans. Frontiers in Human Neuroscience, 18, 1482872.
🧠🐕🐈 El lenguaje de los pasos: cuando la marcha se convierte en una pista clínica
Un perro entra a la consulta, camina unos metros, gira y se acerca a su familia. Un gato sale de su transportadora, duda antes de avanzar y comienza a explorar el espacio. A simple vista, parece una conducta cotidiana. Sin embargo, para el examen neurológico, esos primeros pasos ya constituyen información clínica. La evaluación neurológica comienza desde el momento en que el veterinario observa al paciente. Siempre que sea posible, se recomienda permitir que el animal se mueva libremente y observar su marcha desde distintos ángulos, prestando atención al apoyo de las extremidades, la longitud del paso, la coordinación, el equilibrio y posibles movimientos anormales (Thomas, 2026). Caminar requiere mucho más que fuerza muscular: el sistema nervioso debe recibir información sobre la posición del cuerpo, procesarla y coordinar una respuesta motora adecuada. Por eso, una alteración de la marcha puede convertirse en un signo clínico localizador. Pero un signo no es un diagnóstico: una cojera puede tener origen musculoesquelético, una marcha inestable puede tener distintos orígenes neurológicos, y una dificultad para mover una extremidad puede involucrar desde nervios periféricos hasta la médula espinal o el encéfalo. La tarea clínica consiste en reunir estas señales y determinar cómo se relacionan entre sí.
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1. 🐾 Cada paso exige coordinación entre percepción y movimiento
Caminar parece automático, pero exige comunicación constante entre distintas estructuras del sistema nervioso. El paciente necesita percibir dónde están sus extremidades, mantener el equilibrio, generar fuerza y coordinar cada movimiento. Esta percepción se llama propiocepción consciente: es, en términos simples, la capacidad del cuerpo de "saber" dónde está cada parte de sí mismo sin necesidad de mirarla. Cuando las vías propioceptivas se alteran, pueden aparecer torpeza, tropiezos, colocación anormal de las extremidades o una marcha más amplia e inestable —lo que en clínica se denomina ataxia sensorial—, y estas alteraciones pueden originarse en nervios periféricos, raíces nerviosas, médula espinal o estructuras encefálicas.
Por eso, observar la marcha no se limita a preguntarse "¿camina?". La pregunta clínica es más precisa: ¿cómo está caminando? El veterinario evalúa al paciente desde el frente, desde atrás y lateralmente, observando cómo camina, trota y gira, siempre adaptando la exploración a las condiciones y seguridad del animal. Algunos déficits sutiles se hacen más evidentes durante los giros que durante el desplazamiento en línea recta. Cada paso, entonces, aporta información sobre la coordinación entre percepción, movimiento y equilibrio.
🧠 Propiocepción consciente
Capacidad del cuerpo de "saber" dónde está cada parte sin necesidad de mirarla; requiere comunicación constante del sistema nervioso (Thomas, 2026).
⚠️ Ataxia sensorial
Marcha descoordinada, base amplia, torpeza, tropiezos, colocación anormal de extremidades; puede originarse en nervios periféricos, raíces, médula o encéfalo (Thomas, 2026).
🔍 Observación clínica
Evaluar desde frente, atrás y lateralmente; caminar, trotar y girar; déficits sutiles más evidentes en giros que en línea recta (Thomas, 2026).
2. 🧠 Cuando el cuerpo debe saber dónde están sus patas
El examen neurológico no termina al observar la marcha. Las reacciones posturales permiten explorar algunas de las vías implicadas en el control de la posición corporal. Una de ellas es el posicionamiento propioceptivo: el veterinario modifica cuidadosamente la posición de una extremidad —por ejemplo, apoyándola sobre el dorso de la pata— y observa si el paciente la corrige de inmediato. Estas pruebas pueden detectar déficits sutiles o asimetrías entre ambos lados del cuerpo que todavía no resultan evidentes durante la marcha. También existen respuestas como la de salto o hopping, en la que se evalúa la capacidad del animal para mantener el apoyo y corregir su posición cuando se desplaza su peso corporal; comparar la respuesta entre extremidades ayuda a identificar asimetrías o debilidad focal.
Sin embargo, una respuesta alterada no equivale automáticamente a una enfermedad neurológica específica. Ejecutar correctamente estas pruebas requiere capacidad motora, coordinación y cooperación del paciente, y el dolor puede modificar la manera en que un animal utiliza una extremidad. El propio Manual Veterinario Merck señala que estas pruebas deben interpretarse dentro del examen completo, ya que un paciente con una extremidad dolorosa puede mostrar resistencia a soportar peso sin que exista un déficit neurológico real. La neurología clínica funciona, en ese sentido, como un rompecabezas: la marcha aporta una pieza, la propiocepción otra, las reacciones posturales otra más, y los reflejos espinales completan el panorama.
3. 🔎 De una alteración a una pregunta clínica
Uno de los objetivos centrales del examen neurológico es intentar localizar dónde podría encontrarse la alteración dentro del sistema nervioso — lo que en clínica se llama localización neuroanatómica. No es lo mismo observar una pérdida de coordinación relacionada con las vías propioceptivas que encontrar una marcha con movimientos exagerados compatible con una alteración cerebelosa, ni es igual un problema de equilibrio asociado al sistema vestibular que una debilidad predominante de determinadas extremidades. La ataxia sensorial, por ejemplo, produce una marcha descoordinada y una base de sustentación amplia debido a alteraciones de las vías propioceptivas; la ataxia cerebelosa, en cambio, se caracteriza por errores en la amplitud y velocidad de los movimientos, incluida la hipermetría —una marcha exagerada, con pasos más altos y amplios de lo normal—.
Estas diferencias no permiten establecer por sí solas la causa de la enfermedad, pero ayudan a transformar una observación general —"camina raro"— en una pregunta clínica mucho más precisa: ¿qué parte del sistema nervioso podría estar involucrada? A partir de ahí, la exploración incorpora postura, reacciones posturales, reflejos espinales, pares craneales, tono muscular y sensibilidad; posteriormente, pueden ser necesarias pruebas complementarias como análisis de laboratorio, radiografías, tomografía o resonancia magnética para determinar la causa. El examen neurológico, entonces, no intenta convertir cada paso extraño en una enfermedad grave. Intenta convertir una observación en una pregunta clínica mejor formulada.
💭 Reflexión final
Un paso que se arrastra, una extremidad que tarda en corregirse, un giro que provoca pérdida de equilibrio o una marcha que se vuelve demasiado amplia son movimientos cotidianos que pueden adquirir un significado clínico distinto cuando se observan dentro de un examen neurológico estructurado. La marcha permite evaluar coordinación y movimiento; la propiocepción ayuda a explorar cómo el paciente percibe la posición de su cuerpo; las reacciones posturales pueden descubrir déficits sutiles; y los reflejos espinales permiten estudiar circuitos específicos. La combinación de estos hallazgos ayuda a localizar una posible alteración dentro del sistema nervioso — pero una alteración no es todavía un diagnóstico.
En medicina veterinaria, aprender a leer el movimiento significa aprender a transformar lo que vemos en mejores preguntas clínicas. Porque antes de que una imagen muestre una lesión o una prueba de laboratorio confirme una enfermedad, el paciente puede haber comenzado a contarnos su historia con algo tan sencillo como caminar.
En Proyecto Nala creemos que cuidar también significa aprender a escuchar aquello que el paciente expresa sin palabras. A veces, basta con mirar sus pasos.
Referencias bibliográficas 📚
Schubert, T. (2024). La evaluación neurológica en los gatos. Manual Veterinario Merck.
Schubert, T. (2026). The neurologic evaluation of dogs. Merck Veterinary Manual.
Thomas, W. B. (2026). The neurologic examination of animals. Merck Veterinary Manual.
🌳🔥 Del incendio a la recuperación: ¿quién cuida un territorio después del fuego?
Cuando las llamas desaparecen, suele parecer que la emergencia terminó. Pero para un bosque, una quebrada, una ladera o una comunidad cercana, ese puede ser apenas el comienzo de otra etapa: la recuperación. En septiembre de 2026, Quito volvió a enfrentar múltiples incendios forestales. Entre el 7 y el 13 de septiembre se registraron 30 incendios forestales en el Distrito Metropolitano, y durante los días siguientes se produjeron nuevas emergencias, entre ellas los incendios de La Vicentina, Itchimbía y el cerro Casitagua. En Casitagua, por ejemplo, el 18 de septiembre se reportaban aproximadamente 100 hectáreas afectadas y todavía existían puntos activos. Pero ¿qué sucede después? ¿Quién observa si el bosque vuelve a crecer? ¿Quién verifica qué ocurrió con los animales? ¿Quién evita que otro incendio encuentre nuevamente un territorio vulnerable? La recuperación no pertenece a una sola institución. También es una tarea de colaboración.
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1. 🌱 Recuperar no significa simplemente volver a sembrar
Después de un incendio, la primera reacción puede ser plantar árboles inmediatamente. Sin embargo, restaurar un ecosistema requiere conocer primero qué fue afectado y qué necesita realmente el territorio. El fuego puede modificar la vegetación, el suelo, la disponibilidad de alimento y refugio y los ciclos de nutrientes; una revisión publicada en Nature Reviews Biodiversity señala que algunas especies son especialmente sensibles a cambios en los regímenes de fuego y que la recuperación puede requerir medidas específicas y seguimiento prolongado.
Ecuador cuenta desde 2025 con el Plan de Acción de Restauración para zonas afectadas del Patrimonio Forestal Nacional —Reforesta Ecuador—, que contempla la coordinación con personas y organizaciones públicas y privadas, y reconoce la necesidad de proteger y recuperar flora y fauna afectadas por incendios. Restaurar, entonces, no es simplemente poner árboles donde antes había árboles. Es intentar recuperar las funciones ecológicas que hacían posible que ese lugar fuera un ecosistema.
🔥 Impacto del fuego
Modifica vegetación, suelo, disponibilidad de alimento/refugio y ciclos de nutrientes; algunas especies son especialmente sensibles (Lindenmayer et al., 2025).
🌿 Reforesta Ecuador (2025)
Plan de Acción de Restauración para zonas afectadas del Patrimonio Forestal Nacional; coordina con personas y organizaciones públicas/privadas (MAATE, 2025).
🌳 Restaurar ≠ plantar
Restaurar busca recuperar funciones ecológicas del ecosistema, no simplemente colocar árboles donde antes había árboles.
2. 🤝🐾 Un territorio necesita muchas manos, y también atención a la fauna
Un incendio puede afectar simultáneamente a un área natural, viviendas, animales, fuentes de agua y actividades productivas, y por eso la recuperación necesita diferentes conocimientos: vecinos que observan cambios cotidianos, investigadores que evalúan la regeneración, autoridades que coordinan recursos, propietarios que cuidan sus terrenos, y equipos especializados como bomberos, veterinarios y biólogos. Los incendios recientes de Quito muestran esta lógica: en Casitagua se desplegaron 498 personas de distintas instituciones, incluyendo Bomberos, Policía, Secretaría de Ambiente, UBA, FONAG y voluntarios.
Entre esos equipos, la atención a los animales fue una parte central de la respuesta. La Unidad de Bienestar Animal de Quito atendió 60 animales durante las emergencias de septiembre —13 en La Vicentina y 47 en Casitagua—, realizando valoraciones veterinarias, atendiendo animales afectados por humo y nerviosismo, e incluso rescatando una cachorra en situación de vulnerabilidad que fue trasladada a seguimiento veterinario. Pero la fauna silvestre plantea otro desafío: no siempre veremos al animal afectado. Un ave puede abandonar temporalmente un área o un anfibio puede perder sus refugios sin que nadie lo observe directamente — por eso la recuperación de fauna necesita monitoreo mediante cámaras trampa, registros de biodiversidad y observación comunitaria, no solamente rescate inmediato.
3. 🔎🏘️ Mantener, observar y prevenir: lo que sostiene la recuperación
Existe una diferencia importante entre sembrar y restaurar: una plantación puede terminar el día en que se coloca la última planta, la restauración comienza allí. En Quito, después de los incendios de 2024, una campaña municipal reportó que el 96% de las plantas sembradas en noviembre de ese año continuaban vivas en febrero de 2025, gracias a un proceso que incluyó mantenimiento, limpieza, reposición y monitoreo. En marzo de 2026, una Megaminga permitió que vecinos y Municipio dieran mantenimiento a 5.925 plantas en 15,6 hectáreas afectadas por los incendios de 2024. El éxito, entonces, no se mide solamente contando cuántos árboles fueron plantados, sino cuántos sobreviven y si el ecosistema recupera progresivamente sus funciones.
Un territorio restaurado, además, no está completamente recuperado si sigue expuesto al mismo riesgo que provocó su degradación. En 2026, Bomberos Quito informó sobre gabinetes contraincendios forestales administrados por custodios comunitarios previamente capacitados, como el instalado en Casitagua, surgido de un proceso participativo que identificó amenazas, vulnerabilidades y capacidades de la comunidad. Un vecino no tiene que convertirse en bombero para colaborar: puede contribuir conociendo el riesgo, evitando quemas, informando oportunamente y participando en procesos comunitarios de prevención — la colaboración ciudadana debe complementar la respuesta profesional, no sustituirla.
💭 Reflexión final
El final de un incendio no debería ser el final de la historia. Después de las llamas comienza otra etapa: entender, restaurar, monitorear y prevenir, y en ese proceso vecinos, investigadores, autoridades, organizaciones y profesionales aportan capacidades diferentes. La recuperación suele ser menos visible que el desastre — el incendio produce humo, llamas y sirenas; la recuperación puede parecer solamente una pequeña planta creciendo entre las cenizas, o un vecino que vuelve a revisar un terreno. Cada una de esas acciones puede parecer pequeña por separado. Juntas forman una red.
Restaurar un territorio no significa simplemente devolverle su color verde. Significa ayudar a que vuelva a funcionar como un hogar para la vida. Y para Proyecto Nala, la colaboración también significa eso: el incendio puede terminar en unas horas. El cuidado del territorio puede durar años.
Referencias bibliográficas 📚
Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. (2026). Casitagua cuenta con gabinete contra incendios forestal.
Lindenmayer, D., Zylstra, P., DellaSala, D. A., Taylor, C., & Legge, S. (2025). The response and management of species sensitive to altered fire regimes. Nature Reviews Biodiversity, 1(11), 733–744.
Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica. (2025). Plan de Acción de Restauración para zonas afectadas del Patrimonio Forestal Nacional por efecto de eventos controlados y no controlados – Reforesta Ecuador (Acuerdo Nro. MAATE-MAATE-2025-0002-A).
Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. (2025). "Buena mano" de los quiteños: 96% de plantas se mantienen vivas después de la reforestación. Quito Informa.
Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. (2026a). Quito registró 30 incendios forestales en una semana y el COE Metropolitano mantuvo su monitoreo. Quito Informa.
Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. (2026b). Alrededor de 500 personas atienden el incendio en el cerro Casitagua. Quito Informa.
Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. (2026c). La UBA ha atendido a 60 animales durante las emergencias por incendios forestales. Quito Informa.
Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. (2026d). Vecinos y Municipio de Quito se unen en una Megaminga para proteger las áreas reforestadas. Quito Informa.
🍖🐕 ¿Puede lo que ponemos en el plato convertirse en un problema de seguridad?
Cuando pensamos en la seguridad de nuestros animales solemos imaginar vacunas, medicamentos, accidentes, enfermedades o incluso aquello que no deberían comer. Pero existe un momento cotidiano al que prestamos mucha menos atención: el momento en que abrimos una funda de alimento, servimos una lata, descongelamos una porción o dejamos un plato en el suelo. Parece una acción demasiado sencilla como para considerarla un problema de seguridad.
Sin embargo, los alimentos para animales de compañía, igual que otros alimentos, pueden contaminarse con microorganismos capaces de producir enfermedad. La FDA advierte que los alimentos y premios para mascotas pueden estar asociados con bacterias como Salmonella y Listeria monocytogenes, y recomienda medidas específicas de higiene, almacenamiento y manipulación (U.S. Food and Drug Administration, 2024a). Y aquí aparece una pregunta incómoda: ¿qué ocurre con la seguridad de un alimento después de que sale de la fábrica y entra en nuestra casa? Porque la cadena no termina cuando compramos el alimento — continúa en el automóvil, en la despensa, en el refrigerador, en nuestras manos, en los utensilios, en el plato y, finalmente, en la interacción entre el animal y las personas que conviven con él. La inocuidad alimentaria también puede ser una cuestión de seguridad animal, familiar y de salud pública.
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1. 🦠 Que no podamos verlo no significa que no esté ahí
Uno de los problemas más difíciles de reconocer en seguridad alimentaria es precisamente su invisibilidad: un alimento contaminado no necesariamente presenta un olor extraño, una apariencia diferente o una textura que nos haga sospechar. Por eso, mirar el alimento no es una prueba de inocuidad — la FDA señala que los alimentos para mascotas pueden contaminarse con bacterias perjudiciales y que esa contaminación puede no ser evidente a simple vista (FDA, 2024a).
Esto cambia nuestra manera de entender el plato. No basta con preguntarnos "¿mi perro se lo come y parece estar bien?"; también deberíamos preguntarnos cómo fue producido, transportado, almacenado y manipulado ese alimento. El riesgo tampoco pertenece exclusivamente al animal: un perro o un gato puede entrar en contacto con un alimento contaminado y después interactuar con superficies, utensilios o personas. El CDC recuerda que los animales pueden portar microorganismos capaces de causar enfermedad incluso cuando parecen sanos, y recomienda lavarse las manos después de alimentar a las mascotas o manipular sus alimentos (Centers for Disease Control and Prevention, 2025a). Esto convierte al plato en algo más que un recipiente: es un punto de contacto entre la alimentación animal, el ambiente doméstico y la salud de quienes viven allí.
🦠 Contaminación invisible
Alimento contaminado no siempre presenta olor, apariencia o textura diferente; contaminación puede no ser evidente (FDA, 2024a).
⚠️ Salmonella y Listeria
Alimentos y premios para mascotas pueden estar asociados con bacterias como Salmonella y Listeria monocytogenes (FDA, 2024a).
👐 Riesgo zoonótico
Animales pueden portar microorganismos patógenos incluso cuando parecen sanos; lavarse manos después de manipular alimentos (CDC, 2025a).
2. 🏠 La cadena de seguridad también pasa por nuestra cocina
Imaginemos un alimento que salió correctamente procesado de una planta: después llega a una tienda, lo compramos, lo transportamos, lo almacenamos, abrimos el envase, servimos una porción, guardamos las sobras, y lavamos —o no— el recipiente. Cada uno de esos pasos representa una oportunidad para conservar la seguridad del producto o deteriorarla. Por eso, la higiene no debería comenzar únicamente cuando sospechamos que existe un problema. La FDA recomienda lavarse las manos antes y después de manipular alimentos y premios para mascotas, limpiar los platos y utensilios después de cada uso y utilizar utensilios destinados exclusivamente para servir el alimento del animal; también recomienda mantener los alimentos secos en lugares frescos y secos y refrigerar rápidamente los alimentos húmedos sobrantes (FDA, 2024b).
Y existe otro detalle interesante: el plato del animal no debería convertirse accidentalmente en una extensión de nuestra cocina. Si utilizamos el mismo utensilio para servir el alimento de la mascota y después manipulamos alimentos humanos, estamos creando una posible vía de contaminación cruzada. La seguridad alimentaria, entonces, deja de ser exclusivamente responsabilidad de quien fabrica el alimento — también depende de lo que ocurre en casa. Esto es especialmente importante cuando existen niños pequeños, adultos mayores o personas inmunocomprometidas en el hogar, porque algunos microorganismos transmitidos por alimentos pueden producir consecuencias más graves en determinados grupos.
3. 🔎 ¿Qué hacemos cuando algo sale mal?
Existe otra dimensión de la seguridad alimentaria que pocas veces consideramos hasta que ocurre un problema: la trazabilidad. ¿Qué alimento compramos?, ¿qué presentación?, ¿qué lote?, ¿cuál era su fecha de vencimiento?, ¿dónde estaba almacenado?, ¿todavía conservamos el envase? La FDA recomienda mantener el alimento en su envase original porque allí permanecen datos como el nombre del producto, fabricante, número de lote y fecha de consumo preferente, información especialmente útil cuando existe un defecto, una alerta o un retiro del mercado.
Esto puede parecer exagerado hasta que aparece una alerta sanitaria. En ese momento, conservar la funda original puede hacer la diferencia entre decir "creo que mi mascota comió ese alimento" y poder identificar "sí, es exactamente el producto y el lote señalado". Las alertas recientes muestran que esto no es solamente una posibilidad teórica: la FDA publicó en 2025 avisos relacionados con determinados lotes de alimentos para mascotas por contaminación con Salmonella, Listeria monocytogenes y E. coli O157:H7. Y aquí aparece una idea todavía más importante: la seguridad no consiste únicamente en evitar que ocurra un problema, también consiste en poder reaccionar rápidamente cuando ocurre. Eso significa conservar información, reconocer cambios en el alimento, prestar atención a alertas y consultar al veterinario cuando existe una sospecha razonable de que una enfermedad puede estar relacionada con la alimentación.
💭 Reflexión
Tal vez nunca habíamos pensado en el plato de nuestro perro o nuestro gato como un asunto de seguridad. Después de todo, parece una de las acciones más rutinarias de la convivencia. Pero precisamente ahí está el problema: lo cotidiano puede hacer que dejemos de percibir el riesgo.
La seguridad alimentaria de un animal no comienza cuando abrimos una lata ni termina cuando el animal termina de comer. Existe una cadena detrás —producción, transporte, almacenamiento, preparación, alimentación, limpieza, vigilancia— y si uno de esos puntos falla, el riesgo puede cambiar de lugar. También aprendemos algo importante: alimentar bien a un animal no significa solamente escoger un alimento nutricionalmente adecuado. Significa comprender que nutrición e inocuidad son dimensiones diferentes, pero inseparables cuando hablamos de bienestar.
Incluso las recomendaciones actuales sobre alimentos crudos muestran que la discusión no puede reducirse únicamente a "qué dieta prefiere cada persona": también debemos considerar contaminación microbiológica, manipulación, almacenamiento, contaminación cruzada y las personas que comparten el hogar. El CDC actualmente no recomienda alimentar a perros y gatos con alimentos o premios crudos debido al riesgo de microorganismos patógenos.
La próxima vez que llenemos un plato, quizá la pregunta no debería ser solamente "¿esto le gusta?". También podríamos preguntarnos "¿estoy manipulando este alimento de una manera segura?". Porque la seguridad también se construye en los lugares más cotidianos. Incluso frente a un plato de comida.
Referencias bibliográficas 📚
Centers for Disease Control and Prevention. (2025a, 30 de enero). About pet food safety. U.S. Department of Health & Human Services.
Centers for Disease Control and Prevention. (2025b, 31 de enero). Hygiene practices around animals. U.S. Department of Health & Human Services.
Centers for Disease Control and Prevention. (2025c, 24 de noviembre). Preventing food poisoning. U.S. Department of Health & Human Services.
U.S. Food and Drug Administration. (2024a). Tips for safe handling of pet food and treats. U.S. Department of Health and Human Services.
U.S. Food and Drug Administration. (2024b). Proper storage of pet food & treats. U.S. Department of Health and Human Services.
U.S. Food and Drug Administration. (2025). Pet food and treats: Outbreaks and advisories. U.S. Department of Health and Human Services.
🏠🐾 ¿Puede una vivienda decidir si una familia puede seguir teniendo a su animal?
Encontrar una vivienda no siempre termina cuando aparece un lugar que podemos pagar. A veces comienza otra búsqueda: preguntar si aceptan perros, si permiten gatos, si existe un límite de tamaño, si hay restricciones por raza, si se necesita un depósito adicional o, simplemente, si el propietario está dispuesto a convivir con la presencia de un animal. Para una persona que vive con un perro o un gato, estas preguntas pueden parecer secundarias hasta que se convierten en una condición para conservar el hogar.
En Ecuador, el Censo 2022 mostró que 4,1 millones de hogares declararon tener al menos una mascota. Al mismo tiempo, el país ha experimentado cambios en la forma de habitar: los hogares son más pequeños y los departamentos pasaron de representar el 11,9% de las viviendas en 2010 al 21,1% en 2022, mientras que el INEC señala que 36 de cada 100 hogares se encontraban en régimen de alquiler, préstamo o servicios (Instituto Nacional de Estadística y Censos, 2023). En Quito, la realidad adquiere una particularidad importante: la Ordenanza Metropolitana 072-2024 reconoce entre los derechos de los responsables la tenencia de animales en su lugar de habitación, sea propio o alquilado, tanto en viviendas individuales como en propiedad horizontal, siempre bajo condiciones de bienestar animal y respeto a los vecinos (Municipio del Distrito Metropolitano de Quito, 2024).
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1. 🏠 Cuando tener un animal también depende de encontrar dónde vivir
Para muchas familias, alquilar una vivienda significa aceptar determinadas condiciones: ubicación, precio, tamaño, seguridad, transporte o acceso a servicios. Cuando existe un animal, aparece una condición adicional: ¿lo aceptan? La investigación internacional muestra que las restricciones pueden adoptar diferentes formas —prohibiciones completas, límites por tamaño o raza, cobros adicionales y reglas poco claras sobre qué está permitido—. Un estudio realizado en Houston con 24 personas que buscaban o mantenían viviendas de alquiler encontró precisamente problemas relacionados con restricciones, cargos adicionales y falta de claridad en las políticas sobre animales; los autores señalaron que estas dificultades podían aumentar la inseguridad habitacional, especialmente cuando encontrar una vivienda asequible ya era complicado.
Pero existe una diferencia importante entre esa evidencia y la realidad ecuatoriana: no podemos asumir que las cifras estadounidenses describen lo que ocurre en Ecuador. Lo que sí podemos tomar de esos estudios es una pregunta social: cuando el mercado de vivienda es limitado, agregar una condición relacionada con el animal puede reducir todavía más las alternativas disponibles. Y esto puede tener consecuencias inesperadas: una familia puede aceptar una vivienda peor ubicada, pagar más, mudarse a un lugar más pequeño, retrasar una mudanza necesaria, o encontrarse ante una decisión mucho más dolorosa —elegir entre conservar su vivienda o conservar a su animal—. En Quito, la normativa metropolitana reconoce expresamente la tenencia de animales en viviendas alquiladas y en propiedad horizontal, pero ese reconocimiento no significa que desaparezcan las responsabilidades de convivencia: la misma normativa exige alojamiento adecuado, atención veterinaria, socialización, ejercicio y medidas para evitar daños a personas, animales o propiedades. Es decir, tener derecho a convivir con un animal no significa tener derecho a ignorar a los demás. Y esa diferencia es fundamental.
📊 Censo 2022 (Ecuador)
4,1 millones de hogares con al menos una mascota; departamentos aumentaron de 11,9% (2010) a 21,1% (2022) (INEC, 2023).
🏛️ Ordenanza 072-2024 (Quito)
Reconoce derecho a tenencia en viviendas propias o alquiladas y propiedad horizontal, con condiciones de bienestar y respeto a vecinos (Municipio de Quito, 2024).
🏠 Barreras de vivienda (EE.UU., 2024)
Estudio en Houston: restricciones, cargos adicionales y falta de claridad en políticas sobre animales aumentan inseguridad habitacional (Mascitelli et al., 2024).
2. ⚖️ Entre el derecho del propietario y el bienestar del animal
Aquí aparece una de las partes más difíciles de la conversación. Una vivienda no es solamente un espacio donde vive una familia: también es una propiedad que debe mantenerse, existen vecinos, áreas comunes, normas de convivencia y responsabilidades frente a posibles daños. La Ley de Propiedad Horizontal establece que los propietarios deben utilizar sus departamentos de acuerdo con el reglamento de copropiedad y sin comprometer la seguridad, solidez o salubridad del edificio, restricciones que también alcanzan a los arrendatarios y demás personas que utilizan el inmueble; los reglamentos internos de copropiedad tienen fuerza obligatoria cuando cumplen las formalidades previstas por la ley.
Por eso, el problema no puede reducirse a "el propietario puede hacer lo que quiera" o "si tienes una mascota, nadie puede establecer reglas". La realidad jurídica y social es más compleja. En Quito, la Ordenanza 072-2024 establece que los responsables tienen derecho a mantener animales en viviendas propias o alquiladas y en propiedad horizontal, pero también deben garantizar el bienestar del animal y respetar a los vecinos. Eso significa que existen límites para ambos lados: el tutor no debería utilizar el animal como argumento para justificar ruidos constantes, suciedad, daños, escapes, agresiones o incumplimiento de normas sanitarias, pero la convivencia tampoco debería convertirse automáticamente en una razón para excluir a cualquier persona que tenga un animal. La pregunta más interesante entonces no es "¿mascotas sí o mascotas no?", sino "¿qué condiciones permiten que personas, animales y vecinos puedan compartir un mismo espacio sin que uno tenga que desaparecer para que los demás estén tranquilos?". La diferencia parece pequeña. Pero cambia completamente la conversación.
3. 🤝 Cuando la vivienda también forma parte del bienestar animal
Existe una consecuencia que muchas veces queda fuera de las discusiones sobre alquileres: la estabilidad habitacional también puede convertirse en un problema de bienestar animal. Un estudio publicado en Frontiers in Veterinary Science analizó más de un millón de registros de ingreso de 21 refugios de Estados Unidos entre 2019 y 2023: los problemas relacionados con vivienda representaron el 14% de los ingresos registrados, y dentro de ese grupo, el 27% estuvo relacionado con restricciones para mantener animales, el 8% con problemas con propietarios, el 5% con pérdida de vivienda y otro 5% con personas sin hogar.
Nuevamente, estos datos no deben trasladarse directamente a Ecuador, pero revelan algo que merece ser considerado también desde nuestra realidad: la vivienda puede convertirse indirectamente en una variable de bienestar animal. Porque un animal no entiende de contratos de arrendamiento, no sabe qué significa que el propietario haya cambiado de opinión, no comprende por qué una familia tiene que mudarse, y mucho menos entiende por qué, de repente, su permanencia dentro del hogar se convierte en una negociación. Desde la perspectiva del animal, existe algo mucho más sencillo: ese lugar es su hogar. Por eso, una política responsable de vivienda no debería limitarse a preguntar cuántos animales existen. También debería preguntarse bajo qué condiciones pueden convivir. Un edificio puede establecer protocolos para el uso de ascensores y áreas comunes, exigir limpieza de espacios utilizados por los animales, establecer mecanismos para responder ante daños, promover reglas claras sobre ruido y seguridad, y exigir identificación y cumplimiento de obligaciones sanitarias; un arrendador, por su parte, puede dejar claramente establecidas las condiciones de uso del inmueble antes de firmar el contrato. La claridad también protege: protege al propietario, protege al arrendatario, protege a los vecinos, y finalmente protege al animal de convertirse en la víctima de un conflicto que nunca provocó.
💭 Reflexión final
Quizás hemos pensado demasiado tiempo que la relación entre una mascota y su familia termina en la puerta de la casa. Pero no es así: el lugar donde vivimos condiciona cuánto espacio tenemos, cómo nos movilizamos, qué servicios podemos utilizar, cuánto tiempo permanecemos fuera y hasta qué posibilidades tenemos de mantener juntos a quienes forman parte del hogar. En Ecuador, millones de familias ya conviven con perros y gatos, y en Quito la normativa metropolitana reconoce expresamente la posibilidad de tener animales en viviendas propias, alquiladas y bajo propiedad horizontal, siempre vinculada al bienestar animal y al respeto por los vecinos.
Al mismo tiempo, el país está revisando su marco de inquilinato: durante 2026, la Asamblea Nacional ha continuado el tratamiento de reformas orientadas a modernizar las relaciones entre arrendadores y arrendatarios y fortalecer la seguridad jurídica y el acceso a la vivienda mediante el alquiler. Quizás este sea un buen momento para incorporar una pregunta que todavía aparece poco en la conversación sobre vivienda: ¿qué lugar ocupan los animales dentro de las nuevas formas de habitar nuestras ciudades?
Porque una vivienda puede tener paredes, puertas y ventanas, pero para una familia también puede ser el lugar donde alguien espera cuando regresamos del trabajo, donde duerme un perro después de un paseo o donde un gato reconoce cada sonido de quienes considera su hogar. Encontrar una vivienda adecuada no debería significar ignorar las responsabilidades de convivencia, pero tampoco deberíamos asumir que convivir con un animal convierte automáticamente a una familia en un problema habitacional.
Quizás una ciudad verdaderamente habitable no sea aquella donde todos pueden vivir como quieren, sino aquella capaz de crear reglas para que personas, animales y comunidades puedan compartir el mismo espacio con responsabilidad. Porque el bienestar animal también comienza en un lugar muy sencillo: tener un hogar donde poder quedarse.
Referencias bibliográficas 📚
Applebaum, J. W., Loney, L., Horecka, K., & Graham, T. M. (2024). Housing-related companion animal relinquishment across 21 animal shelters in the United States from 2019–2023. Frontiers in Veterinary Science, 11, 1430388.
Asamblea Nacional del Ecuador. (2026, 7 de septiembre). Justicia recibe aportes para fortalecer la regulación de los arrendamientos.
Instituto Nacional de Estadística y Censos. (2023). Ecuador creció en 2,5 millones de personas entre 2010 y 2022.
Ley de Propiedad Horizontal. Registro Oficial No. 119, 6 de octubre de 2005, reformas posteriores.
Mascitelli, T. M., Graham, T. M., Loney, L., Applebaum, J. W., Murray, C. M., Binns-Calvey, M., Hawes, S. M., & Morris, K. (2024). Barriers to finding and maintaining pet-inclusive affordable housing: Tenant experiences in Houston, Texas. Frontiers in Veterinary Science, 11, 1465682.
Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. (2024). Ordenanza Metropolitana No. 072-2024: Código Municipal para el Distrito Metropolitano de Quito — Fauna Urbana.
🕰️🐶 ¿Qué significa envejecer cuando tu mundo depende de nosotros?
Envejecer es algo que compartimos con los animales, aunque no siempre lo vivimos de la misma manera. Un perro que antes corría hacia la puerta puede comenzar a caminar más despacio. Un gato que saltaba con facilidad puede dejar de hacerlo. Quizá aparezcan dificultades para ver o escuchar, cambios en el sueño, menor movilidad o modificaciones en su comportamiento. Y mientras el cuerpo cambia, también cambia la forma en que una familia necesita cuidar: cuando un animal depende cada vez más de nosotros, cuidar deja de ser solamente alimentarlo, pasearlo o llevarlo al veterinario. Puede significar adaptar horarios, modificar espacios, administrar medicamentos, aprender nuevas señales y enfrentarse a una pregunta difícil: ¿cómo sabemos que nuestro animal todavía está viviendo bien?
La vejez no es una enfermedad. Es una etapa de la vida con necesidades particulares que requieren atención médica, ambiental y conductual; las guías de atención geriátrica veterinaria recomiendan precisamente considerar estos cambios de manera integral y no atribuir automáticamente todo signo nuevo a la edad (Dhaliwal et al., 2023). Pero existe otra dimensión del envejecimiento animal de la que hablamos menos: la experiencia de quien acompaña ese proceso.
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1. 🧠🐾 Cuando el cuerpo comienza a contar otra historia
El envejecimiento no ocurre de la misma manera en todos los perros y gatos: la especie, el tamaño, la genética, las enfermedades previas y las características individuales influyen en cómo se desarrolla esta etapa. Con el paso del tiempo pueden aparecer cambios en movilidad, masa muscular, visión, audición y otras funciones fisiológicas, y también pueden aumentar algunas enfermedades crónicas y condiciones dolorosas, particularmente musculoesqueléticas o dentales (Dhaliwal et al., 2023).
Lo complejo es que muchos animales no muestran el dolor de una manera evidente: a veces simplemente dejan de subir al sofá, duermen más, evitan las escaleras, caminan de una manera diferente o dejan de jugar como antes. En los gatos, cambios aparentemente cotidianos —como modificar el uso del arenero, vocalizar durante la noche o cambiar sus interacciones— pueden tener múltiples causas y no deberían atribuirse automáticamente a "la edad"; las guías de atención felina destacan la importancia de evaluar individualmente estos cambios y considerar posibles enfermedades subyacentes (American Association of Feline Practitioners & International Society of Feline Medicine, 2021). También pueden aparecer modificaciones cognitivas: en algunos perros mayores, la disfunción cognitiva puede manifestarse mediante desorientación, cambios en las interacciones sociales, alteraciones del ciclo sueño-vigilia, pérdida de conductas previamente aprendidas, modificaciones en la actividad o aumento de la ansiedad (Dhaliwal et al., 2023). Por eso, decir simplemente "ya está viejo" puede hacer que dejemos de buscar una explicación. Envejecer no significa dejar de necesitar medicina. Significa que necesitamos aprender a observar de otra manera.
🐕 Cambios en perros senior
Movilidad, masa muscular, visión, audición, enfermedades crónicas, dolor musculoesquelético/dental, disfunción cognitiva (Dhaliwal et al., 2023).
🐱 Señales en gatos mayores
Cambios en uso de arenero, vocalización nocturna, interacciones; no atribuir automáticamente a "edad" (AAFP & ISFM, 2021).
🧠 Disfunción cognitiva canina
Desorientación, cambios en interacciones, alteraciones sueño-vigilia, pérdida de conductas aprendidas, ansiedad (Dhaliwal et al., 2023).
2. ❤️🧑🦱 Cuando cuidar también pesa emocionalmente
Acompañar a un animal durante sus últimos años puede ser una experiencia profundamente afectiva. Pero también puede ser agotadora: la persona que cuida puede comenzar a organizar su vida alrededor de medicamentos, controles veterinarios, cambios de alimentación, dificultades para caminar o alteraciones del sueño, y pueden aparecer preocupaciones económicas, cansancio, incertidumbre y miedo ante la posibilidad de perder a quien ha formado parte de la familia durante años. La investigación ha mostrado que los cuidadores de animales con enfermedades crónicas pueden experimentar una mayor carga de cuidado y afectaciones en diferentes dimensiones de su calidad de vida (Spitznagel et al., 2019).
Esta experiencia puede hacerse todavía más compleja cuando aparecen cambios cognitivos. Un estudio reciente sobre cuidadores de perros con disfunción cognitiva encontró que la imprevisibilidad de algunos signos, las alteraciones nocturnas, las preocupaciones económicas y la percepción de no estar haciendo suficiente pueden contribuir a una importante carga emocional. Aquí aparece una paradoja: podemos querer profundamente a un animal y, al mismo tiempo, sentirnos agotados. Podemos saber que necesita nuestros cuidados y desear tener más energía para proporcionárselos. Podemos sentir amor, preocupación y frustración, incluso durante el mismo día — y reconocerlo no disminuye el vínculo. También forma parte de la empatía comprender que cuidar a un animal dependiente puede afectar emocionalmente a la persona que lo acompaña. Por eso, pedir ayuda no significa querer menos: a veces significa encontrar una manera de seguir cuidando sin hacerlo completamente solos. La atención veterinaria también puede contribuir a esto mediante una comunicación clara, planificación anticipada, control del dolor, evaluación de calidad de vida y acompañamiento durante las decisiones relacionadas con los cuidados paliativos y el final de la vida.
3. 🏠🐕 Cambiar el entorno para conservar su mundo
Cuando un animal envejece, quizá no podamos detener el paso del tiempo. Pero sí podemos cambiar el entorno en el que lo vive: una superficie que antes era segura puede volverse resbaladiza, una escalera cotidiana puede convertirse en una barrera, una cama demasiado alejada puede exigirle un esfuerzo innecesario, y un arenero con bordes altos puede dejar de ser accesible para un gato con movilidad reducida. Pequeños cambios pueden hacer una diferencia importante: mejorar la tracción de las superficies, facilitar el acceso a las zonas de descanso, adaptar los areneros, reducir obstáculos, mejorar la iluminación y mantener rutinas previsibles; las recomendaciones para pacientes senior destacan precisamente la adaptación del ambiente y las rutinas a los cambios físicos y cognitivos del animal.
Pero adaptar el entorno no significa convertir la vida del animal en una sucesión de restricciones. También significa conservar aquello que todavía disfruta: si ya no puede caminar durante una hora, quizá pueda disfrutar de paseos más cortos; si ya no puede saltar, quizá podamos acercarle su lugar favorito; si escucha menos, podemos aproximarnos de una manera que no lo sorprenda; si se desorienta, podemos mantener rutinas y espacios familiares. La pregunta deja de ser "¿puede hacer lo mismo que antes?" y comienza a ser "¿cómo podemos permitirle seguir disfrutando lo que todavía puede hacer?". Ahí aparece una palabra que merece más espacio cuando hablamos de vejez animal: dignidad. La calidad de vida no debería reducirse a cuánto tiempo permanece con nosotros — también importa cómo transcurre ese tiempo. La medicina puede ayudar a controlar enfermedades y dolor, el ambiente puede adaptarse, y la familia puede aprender a reconocer nuevas formas de bienestar. Porque un animal mayor no deja de tener preferencias solamente porque tenga menos capacidades: quizá ya no pueda correr, pero todavía puede elegir dónde descansar; quizá ya no pueda subir las escaleras, pero todavía puede disfrutar de estar cerca de nosotros; quizá ya no pueda jugar como antes, pero todavía puede encontrar placer en una caricia, un paseo tranquilo, un olor conocido o simplemente nuestra compañía. Envejecer no debería significar desaparecer poco a poco de la vida familiar. Debería significar que nosotros aprendemos a acompañarlo de otra manera.
💭 Reflexión
Durante años, un animal puede acompañarnos mientras estudiamos, trabajamos, formamos una familia, cambiamos de casa o atravesamos momentos que nunca imaginamos. Y un día nos damos cuenta de que la relación ha cambiado: ya no somos solamente quienes lo alimentamos. Somos quienes abrimos la puerta más despacio, quienes colocamos una alfombra donde antes no hacía falta, quienes aprendemos a reconocer un movimiento diferente, quienes recordamos una medicación, quienes esperamos unos segundos más para que pueda levantarse, quienes descubrimos que una caminata de diez minutos puede significar tanto como aquella carrera de una hora de años atrás.
Quizá una de las formas más profundas de empatía sea no exigirle al otro que siga siendo quien fue para continuar queriéndolo. El envejecimiento transforma al animal, pero también transforma a quienes lo acompañan: nos obliga a desacelerar, a observar más, a modificar nuestras expectativas, a aceptar que cuidar no siempre significa recuperar lo que se perdió, sino encontrar nuevas maneras de disfrutar lo que todavía permanece.
Porque envejecer juntos no significa solamente contar los años que quedan. Significa aprender a cuidar de otra manera cada uno de los años que todavía tenemos. Y quizá ahí se encuentre una de las expresiones más silenciosas del vínculo: cuando su mundo se vuelve más pequeño, nosotros aprendemos a hacerlo más amable.
Referencias bibliográficas 📚
American Association of Feline Practitioners & International Society of Feline Medicine. (2021). AAFP/ISFM feline life stage guidelines. Journal of Feline Medicine and Surgery, 23(3), 211–233.
Dhaliwal, R., Boynton, E., Carrera-Justiz, S., Cruise, N., Gardner, M., Huntingford, J., Lobprise, H., & Rozanski, E. (2023). 2023 AAHA Senior Care Guidelines for Dogs and Cats. Journal of the American Animal Hospital Association, 59(1), 1–21.
Pavlin, D., Hlebec, V., Doušak, M., & Zakošek Pipan, M. (2025). The hidden cost of caring: Psychological burden among caregivers of dogs with cognitive dysfunction, cancer, and age-related decline. The Veterinary Journal, 315, 106510.
Spitznagel, M. B., Cox, M. D., Jacobson, D. M., Albers, A. L., & Carlson, M. D. (2019). Assessment of caregiver burden and associations with psychosocial function, veterinary service use, and factors related to treatment plan adherence among owners of dogs and cats. Journal of the American Veterinary Medical Association, 254(1), 124–132.
🎵🐖 ¿Puede la música cambiar la fisiología de un animal?
La música suele considerarse una experiencia exclusivamente humana. Sin embargo, cuando un animal está expuesto de manera repetida a determinados sonidos, su organismo no permanece indiferente. El sonido puede modificar la conducta, la respuesta al estrés e incluso algunos indicadores fisiológicos. Esto plantea una pregunta interesante para la medicina veterinaria: ¿podría la música convertirse en una forma de intervención sobre el ambiente biológico de un animal? La respuesta todavía no es definitiva, pero la investigación comienza a mostrar que el ambiente acústico puede tener más importancia de la que imaginamos.
Cuando un animal percibe un estímulo auditivo, este no termina simplemente en el oído: la información sonora es procesada por el sistema nervioso y puede interactuar con mecanismos relacionados con la atención, la conducta y la respuesta al estrés. En cerdos, por ejemplo, un programa de enriquecimiento basado en música durante varias semanas se relacionó con cambios favorables en indicadores conductuales y psicofisiológicos, incluyendo variables asociadas con el estrés. Esto no significa que un animal experimente la música de la misma manera que una persona. Significa algo más interesante: un estímulo acústico puede formar parte de su entorno y modificar la manera en que su organismo responde a él.
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1. 🧠 El sonido puede modificar algo más que el comportamiento
Cuando un animal percibe un estímulo auditivo, este no termina simplemente en el oído: la información sonora es procesada por el sistema nervioso y puede interactuar con mecanismos relacionados con la atención, la conducta y la respuesta al estrés. En cerdos, por ejemplo, un programa de enriquecimiento basado en música durante varias semanas se relacionó con cambios favorables en indicadores conductuales y psicofisiológicos, incluyendo variables asociadas con el estrés (Zapata Cardona et al., 2024). Esto no significa que un animal experimente la música de la misma manera que una persona. Significa algo más interesante: un estímulo acústico puede formar parte de su entorno y modificar la manera en que su organismo responde a él.
🐖 Enriquecimiento musical en cerdos (2024)
Programa de música durante varias semanas asociado con cambios favorables en indicadores conductuales y psicofisiológicos relacionados con estrés (Zapata Cardona et al., 2024).
🧠 Procesamiento neural del sonido
La información sonora es procesada por el sistema nervioso e interactúa con mecanismos de atención, conducta y respuesta al estrés.
🔊 Estímulo acústico = parte del entorno
El sonido puede formar parte del ambiente del animal y modificar cómo su organismo responde a él.
2. 🐄🐔 Cuando la música llega hasta la fisiología
Los efectos tampoco parecen limitarse a los animales de compañía. En vacas lecheras, un estudio publicado en 2025 encontró que la exposición a música clásica durante el ordeño se asoció con una mayor cantidad de leche obtenida frente a otras condiciones musicales y sin música, aunque no se observaron diferencias significativas en todos los parámetros evaluados (Pinkerton et al., 2025). En pollos de engorde, otra investigación encontró asociaciones entre la exposición a música de relajación y cambios en parámetros productivos, cortisol y algunos indicadores hematológicos y bioquímicos (Ciborowska et al., 2025).
Estos resultados son llamativos, pero deben interpretarse con cautela: no demuestran que cualquier música mejore la salud de cualquier animal. Las respuestas dependen de la especie, el tipo de sonido, su intensidad, duración, contexto y las variables que se estén midiendo. Un estímulo acústico que funciona en una especie puede no tener efecto en otra, y lo que reduce el estrés en un contexto puede no hacerlo en condiciones diferentes.
3. 🔊 El futuro no sería poner música, sino diseñar ambientes acústicos
Aquí aparece una posibilidad mucho más interesante para la medicina veterinaria. Quizá la pregunta del futuro no sea "¿qué música le gusta a este animal?", sino "¿qué ambiente acústico favorece determinadas respuestas fisiológicas y conductuales en esta especie?". La diferencia es enorme: un ambiente acústico diseñado científicamente podría convertirse en una herramienta complementaria para reducir determinados estímulos estresantes, favorecer el enriquecimiento ambiental o mejorar determinadas situaciones de manejo.
Pero también existe un límite importante — la música no puede compensar dolor, hacinamiento, mala ventilación, deficiencias nutricionales o un manejo inadecuado. El bienestar animal depende de un conjunto mucho más amplio de condiciones. Un ambiente acústico favorable puede ser un componente adicional del bienestar, pero nunca un sustituto de las condiciones básicas que todo animal necesita.
💭 Conclusión
La música no es una medicina en sí misma, pero tampoco parece ser únicamente entretenimiento humano. La evidencia disponible sugiere que determinados estímulos acústicos pueden interactuar con la conducta y algunos procesos fisiológicos de los animales. Todavía necesitamos comprender mejor qué sonidos funcionan, para qué especies, en qué condiciones y mediante qué mecanismos.
Tal vez algún día una clínica veterinaria, una granja o un refugio no solo controle la temperatura, la iluminación y la ventilación. También podría diseñar cuidadosamente el sonido que rodea a sus animales. Y entonces la música dejaría de ser simplemente algo que escuchamos, para convertirse en parte del ambiente que diseñamos para cuidar.
Referencias bibliográficas 📚
Ciborowska, P., Bień, D., Żbikowski, A., Pawłowski, K., Urban, J., Zalewska, A., Matuszewski, A., Kareem, K. Y., Piotrowska, K., & Michalczuk, M. (2025). The impact of relaxation music (Weightless by Marconi Union) on production performance, welfare, and hematological and biochemical blood parameters in broiler chickens. Poultry Science, 104(1), 104555.
Mendes, J. P., Caldara, F. R., Burbarelli, M. F. C., Valentim, J. K., Mandu, D. F. B., Garcia, R. G., Almeida Paz, I. C. L., Odakura, A. M., & Lourenço-Silva, M. I. (2024). Behavior of sows exposed to auditory enrichment in mixed or collective housing systems. Journal of Veterinary Behavior, 73, 75–84.
Pinkerton, M. P., England, Z., Wenner, B. A., & Pempek, J. A. (2025). Effect of different genres of music on behavior and milking parameters of dairy cows during milking. Frontiers in Animal Science, 6, 1467314.
Zapata Cardona, J., Duque Arias, S., David Jaramillo, E., Surget, A., Ibargüen-Vargas, Y., & Rodríguez, B. J. (2024). Effects of a veterinary functional music-based enrichment program on the psychophysiological responses of farm pigs. Scientific Reports, 14, 18660.
🧠🐶🐱 El dolor que no se ve: cuando el comportamiento cambia antes que el diagnóstico
Un perro que deja de subir las escaleras. Un gato que ya no salta al lugar donde solía dormir. Un animal que come menos, se esconde, duerme más o simplemente parece "diferente". Ninguno de estos cambios, por sí solo, demuestra que exista dolor, pero tampoco debería descartarse simplemente como un cambio de carácter, edad o comportamiento.
En medicina veterinaria, el comportamiento forma parte del examen clínico. Las guías actuales de manejo del dolor recomiendan observar la postura, la marcha, la actividad y las conductas espontáneas del paciente, además de integrar la información que proporciona la persona que convive con él (American Animal Hospital Association, 2022a). Esto es especialmente importante en el dolor crónico, donde los cambios pueden aparecer lentamente y ser tan discretos que terminan incorporándose a lo que la familia considera "normal". En gatos, por ejemplo, muchas manifestaciones de dolor musculoesquelético se producen en casa y pueden pasar inadvertidas si nadie compara su comportamiento actual con el que tenía anteriormente (AAHA, 2022c). Entonces, ¿cómo podemos reconocer algo que el paciente no puede decirnos directamente? La respuesta comienza observando qué ha cambiado.
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1. 🐾 El comportamiento también forma parte del examen
Tradicionalmente, pensamos en el examen físico como una secuencia de auscultación, palpación, temperatura, frecuencia cardíaca y otras mediciones. Pero un paciente comienza a ser evaluado mucho antes de que una mano lo toque: ¿cómo entra a la consulta?, ¿camina normalmente?, ¿se sienta como siempre?, ¿busca contacto o intenta evitarlo?, ¿cambia de posición constantemente?, ¿se resiste a determinados movimientos? Las guías de la American Animal Hospital Association recomiendan extender el examen físico hacia la observación de la postura, la marcha y el comportamiento espontáneo, cambios que pueden observarse incluso mientras el profesional conversa con la persona responsable del paciente.
En perros, el dolor puede manifestarse mediante modificaciones de la postura y el movimiento destinadas a disminuir la molestia: una posición corporal diferente, evitar apoyar una extremidad o dejar de realizar determinadas actividades puede convertirse en una pista clínica. En gatos, la interpretación requiere todavía más atención — una disminución de la interacción, menor tolerancia a la manipulación, cambios en la sociabilidad o dejar de utilizar espacios elevados pueden ser señales relevantes, especialmente en pacientes con dolor crónico. El paciente no necesita llorar para estar sintiendo dolor. A veces, simplemente deja de hacer algo que antes hacía con normalidad.
🩺 Examen físico ampliado
Observar postura, marcha y comportamiento espontáneo antes y durante la consulta (AAHA, 2022b).
🐕 Señales en perros
Posición corporal diferente, evitar apoyar extremidad, dejar de realizar actividades habituales (AAHA, 2022b).
🐱 Señales en gatos
Disminución de interacción, menor tolerancia a manipulación, cambios en sociabilidad, dejar de usar espacios elevados (AAHA, 2022c).
2. 👀 El cambio puede ser pequeño, pero su significado no
Uno de los mayores desafíos del dolor crónico es que no siempre produce una señal evidente. El apetito puede disminuir ligeramente, el animal puede dormir más, interactuar menos con la familia, cambiar la manera de levantarse o acostarse, dejar de jugar o necesitar más tiempo para completar una actividad cotidiana. Cada modificación parece pequeña, pero cuando varias aparecen juntas, pueden formar un patrón. Las guías de AAHA señalan que los propietarios pueden reconocer el dolor comparando el comportamiento habitual con el comportamiento actual, aunque estos cambios pueden ser interpretados como parte del envejecimiento o incluso de la personalidad del animal.
Por eso, preguntar simplemente "¿le duele?" puede no ser suficiente. Preguntas como si ha dejado de subir o bajar escaleras, si salta menos, si tarda más en levantarse, si ha cambiado su apetito, si busca menos contacto, si se esconde más, si tolera menos que lo toquen, si ha cambiado su manera de caminar o si hay actividades que antes disfrutaba y ahora evita, pueden revelar información que una respuesta general podría ocultar. También existen herramientas clínicas diseñadas precisamente para convertir estas observaciones en evaluaciones más estructuradas. En gatos, la Feline Grimace Scale utiliza cambios en la expresión facial —posición de las orejas, tensión orbital, tensión del hocico, posición de los bigotes y de la cabeza— para ayudar a valorar dolor agudo, y ha demostrado validez y capacidad para detectar cambios después de la analgesia. En perros también existen escalas multidimensionales de dolor que incorporan aspectos conductuales y funcionales; una revisión sistemática reciente encontró que la calidad de evidencia varía entre las diferentes herramientas, por lo que su utilización debe hacerse de acuerdo con el propósito y el paciente. Observar no significa adivinar. Significa transformar cambios de conducta en información clínica que pueda ser evaluada.
3. 🏠 La vida cotidiana puede mostrar lo que la consulta no alcanza a ver
Existe una limitación inevitable en muchas evaluaciones veterinarias: la consulta dura unos minutos, pero la vida del paciente ocurre durante todo el día. Un perro puede caminar de manera aparentemente normal dentro del consultorio y, sin embargo, tener dificultades para subir las escaleras de su casa. Un gato puede permanecer tranquilo durante la exploración y haber dejado de saltar a su lugar favorito desde hace semanas.
Por eso, la información de la familia tiene un valor clínico importante, especialmente en el dolor crónico. Las guías AAHA recomiendan integrar las observaciones del propietario y, cuando es necesario, utilizar fotografías o videos obtenidos en casa para documentar comportamientos que pueden no reproducirse durante la consulta. Registrar estos cambios también permite observar tendencias: un video de cómo camina hoy puede compararse con otro realizado semanas después, una anotación sobre cuánto tarda en levantarse puede mostrar una evolución que sería difícil recordar con precisión, y un cuestionario de dolor puede convertir percepciones subjetivas en puntuaciones que permiten seguir cambios a lo largo del tiempo. Esto no significa que la familia pueda diagnosticar dolor por sí misma. Significa que puede convertirse en una fuente de información que el examen clínico necesita — porque el veterinario observa al paciente durante una parte de su vida. La familia observa el resto.
💭 Reflexión final
El dolor no siempre llega acompañado de una vocalización, una cojera evidente o una reacción exagerada al contacto. A veces aparece como una escalera que deja de subir, un salto que ya no intenta, una comida que tarda más en terminar, una interacción que desaparece o una posición corporal que cambia. Por eso, reconocer dolor requiere aprender a observar postura, movimiento, apetito, interacción y comportamiento, pero también comparar esos signos con la normalidad individual de cada paciente.
Una alteración conductual no es automáticamente dolor, pero un cambio persistente merece ser investigado, especialmente cuando afecta actividades que antes formaban parte de la vida cotidiana.
En medicina veterinaria, observar no es simplemente mirar. Es aprender a reconocer aquello que el paciente todavía no puede decir. En Proyecto Nala creemos que cuidar también significa prestar atención a los pequeños cambios, porque algunas de las señales clínicas más importantes pueden comenzar mucho antes de convertirse en un problema evidente.
Referencias bibliográficas 📚
American Animal Hospital Association. (2022a). 2022 AAHA pain management guidelines for dogs and cats. Journal of the American Animal Hospital Association, 58, 55–76.
American Animal Hospital Association. (2022b). Acute and perioperative canine pain assessment. AAHA.
American Animal Hospital Association. (2022c). Chronic pain assessment in cats. AAHA.
Evangelista, M. C., Watanabe, R., Leung, V. S. Y., Monteiro, B. P., O'Toole, E., Pang, D. S. J., & Steagall, P. V. (2019). Facial expressions of pain in cats: The development and validation of a Feline Grimace Scale. Scientific Reports, 9, 19128.
Testa, B., Reid, J., Scott, M. E., Murison, P. J., & Bell, A. M. (2021). The Short Form of the Glasgow Composite Measure Pain Scale in post-operative analgesia studies in dogs: A scoping review. Frontiers in Veterinary Science, 8, 751949.
🌉🐾 Los puentes que también sirven para cruzar: corredores ecológicos y colaboración
Un bosque puede parecer continuo desde una fotografía aérea y, sin embargo, estar dividido para quienes viven dentro de él. Una carretera, una zona agrícola, una urbanización o la pérdida progresiva de vegetación pueden convertir un hábitat extenso en pequeños fragmentos separados. Para muchas especies, esa fragmentación significa algo más que perder espacio: también puede dificultar el desplazamiento, el acceso a alimento y refugio, la reproducción y el intercambio genético entre poblaciones. Por eso, la conservación no consiste únicamente en proteger determinadas áreas, sino también en mantener conectados los lugares donde la biodiversidad puede sobrevivir.
Los corredores ecológicos buscan precisamente eso: son espacios o conjuntos de áreas que permiten mantener la conectividad entre hábitats y facilitar movimientos y otros procesos ecológicos. En Ecuador, esta idea ya forma parte del marco de gestión ambiental — el Reglamento al Código Orgánico del Ambiente establece que los corredores de conectividad deben contribuir a reducir la fragmentación de los ecosistemas, y que su establecimiento requiere la participación de distintos niveles de gobierno (Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica, 2024). Pero existe una pregunta más interesante: ¿quién construye un corredor ecológico? La respuesta no es una sola institución.
Proyecto Nala | Colaboración | Corredores Ecológicos | Biodiversidad | Ecuador
1. 🌳 Cuando un bosque queda dividido, la conexión se vuelve parte de la conservación
Imaginemos dos fragmentos de bosque separados por una carretera y varias zonas productivas. En cada fragmento todavía pueden existir árboles, aves, mamíferos, anfibios e insectos, pero la separación puede limitar el movimiento de algunas especies. Un corredor puede ayudar a recuperar parte de esa conectividad mediante vegetación natural, restauración de áreas degradadas, protección de riberas, bosques remanentes u otros espacios que funcionen como zonas de paso.
La conectividad no significa simplemente dibujar una línea verde sobre un mapa: el objetivo es mantener condiciones que permitan el movimiento, la dispersión y otros flujos ecológicos, incluido el intercambio genético entre poblaciones. El Sistema Nacional de Monitoreo de Bosques de Ecuador utiliza mapas de conectividad de ecosistemas precisamente como insumos para identificar áreas prioritarias y apoyar la planificación de corredores entre áreas protegidas y otras formas de conservación. Además, la evidencia reciente muestra que los espacios productivos no necesariamente tienen que quedar completamente separados de la conservación: en junio de 2026, INABIO informó resultados de un estudio realizado en el Chocó Andino ecuatoriano donde los sistemas agroforestales de cacao y café bajo sombra presentaron comunidades de insectos más similares a las de los bosques que los monocultivos, y señaló que estos sistemas pueden actuar como corredores ecológicos entre fragmentos de bosque. Esto cambia la pregunta: no se trata únicamente de dónde está el bosque, sino también de qué otros espacios pueden ayudar a mantenerlo conectado.
🗺️ Conectividad ≠ línea en mapa
Objetivo: mantener movimiento, dispersión y flujos ecológicos, incluido intercambio genético entre poblaciones.
🌿 Agroforestales como corredores (2026)
Cacao y café bajo sombra en Chocó Andino tienen comunidades de insectos más similares a bosques que monocultivos (INABIO, 2026a).
📊 Monitoreo de Bosques
Mapas de conectividad identifican áreas prioritarias y apoyan planificación de corredores entre áreas protegidas.
2. 🤝 Un corredor no pertenece a una sola persona
Aquí aparece el verdadero corazón de este tema: la conectividad ecológica necesita colaboración. Un corredor puede atravesar diferentes propiedades, parroquias o cantones, e incluir áreas protegidas, terrenos privados, zonas comunitarias, bosques conservados, sistemas productivos e incluso espacios bajo diferentes mecanismos de protección. Por eso, ningún actor puede resolverlo completamente por sí solo: los investigadores pueden identificar rutas prioritarias mediante información sobre especies, cobertura vegetal y paisaje; los propietarios pueden conservar o restaurar áreas dentro de sus terrenos; las comunidades pueden aportar conocimiento sobre cambios en el territorio; los gobiernos locales pueden incorporar la conectividad en su planificación; las organizaciones de conservación pueden facilitar procesos técnicos y sociales; y las instituciones ambientales pueden establecer criterios, coordinar políticas y reconocer mecanismos de conservación.
La normativa ecuatoriana reconoce explícitamente esta necesidad: el Reglamento al Código Orgánico del Ambiente establece responsabilidades para distintos niveles de gobierno y señala que los Gobiernos Autónomos Descentralizados pueden incorporar los corredores en sus instrumentos de ordenamiento territorial, además de contemplar la posibilidad de promover mancomunidades o consorcios para su establecimiento y gestión; incluso la iniciativa ciudadana puede formar parte de estos procesos cuando se articula mediante los mecanismos institucionales correspondientes. Un ejemplo reciente ayuda a visualizar esta lógica: en 2025, el entonces MAATE documentó un proceso de trabajo conjunto relacionado con el Corredor de Conectividad Cuyabeno-Yasuní, en el que participaron la Wildlife Conservation Society y los GAD municipales de Francisco de Orellana, Shushufindi y Aguarico para elaborar el expediente correspondiente. El mensaje es importante: un corredor puede ser ecológico en el mapa, pero necesariamente es social en su construcción.
3. 🛰️🔬 Del mapa a la realidad: conservar también significa verificar
La tecnología puede ayudarnos a descubrir dónde están las conexiones más importantes. Imágenes satelitales, sistemas de información geográfica, registros de biodiversidad, cámaras trampa, seguimiento de fauna y modelos de conectividad permiten construir una representación cada vez más detallada del paisaje. Pero un mapa no camina por el bosque: una ruta que parece adecuada desde una computadora puede presentar una carretera peligrosa, actividad humana intensa, ausencia de vegetación o condiciones que una especie determinada no puede utilizar. Por eso, la planificación necesita combinar información espacial con investigación de campo y conocimiento territorial. Esto también explica por qué los corredores no deben entenderse como una solución automática: un corredor mal diseñado puede no cumplir la función esperada e incluso facilitar el desplazamiento de especies invasoras o la propagación de determinadas enfermedades, por lo que su diseño requiere investigación y seguimiento.
El desafío aumenta con el cambio climático. Una investigación publicada en Nature Climate Change en 2026 encontró que el calentamiento puede reducir la conectividad climática disponible para vertebrados terrestres, lo que plantea una dificultad adicional: los corredores que funcionan hoy no necesariamente serán suficientes en las condiciones ambientales del futuro. Por eso, una estrategia de conectividad debería parecerse menos a un proyecto terminado y más a un proceso continuo: mapear, investigar, escuchar al territorio, restaurar, conectar, monitorear y ajustar — y cada una de esas etapas puede requerir personas diferentes.
💭 Reflexión
Quizás un corredor ecológico pueda parecer, a primera vista, simplemente una franja de vegetación entre dos bosques. Pero detrás de esa franja puede existir una comunidad que decidió conservarla, un propietario que aceptó proteger una parte de su terreno, investigadores que identificaron su importancia, técnicos que estudiaron el paisaje, autoridades que incorporaron la conectividad en la planificación y organizaciones que ayudaron a convertir distintas iniciativas en una estrategia común. Un puente no tiene valor solamente porque conecta dos lugares — tiene valor porque permite que algo pueda cruzar.
En un mundo donde la fragmentación de los ecosistemas continúa modificando los paisajes, conservar también significa preguntarnos qué podemos hacer para que los animales, las plantas y los procesos ecológicos todavía tengan caminos para continuar. Y quizá esa sea una de las grandes lecciones de la colaboración: a veces conservar no consiste en construir algo nuevo, sino en evitar que lo que todavía existe quede aislado.
Referencias bibliográficas 📚
INABIO. (2026a, 17 de junio). Sistemas agroforestales de cacao y café en la región del Chocó Andino ecuatoriano también son fundamentales para conservar la biodiversidad. INABIO.
Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica. (2024). Reglamento al Código Orgánico del Ambiente [Documento oficial].
Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica. (2025). Acuerdo Nro. MAATE-MAATE-2025-0021-A [Documento oficial].
Programa Socio Bosque. (s. f.). Conectividad y corredores ecológicos. Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica.
Sistema Nacional de Monitoreo de Bosques. (s. f.). Monitoreo de ecosistemas. Sistema Nacional de Monitoreo de Bosques.
Wu, Z., Wang, J., Wu, H., Dai, W., & Wang, Z. (2026). Warming erodes climate connectivity for terrestrial vertebrates. Nature Climate Change, 16, 728–736.
🛡️ ¿Puede una sociedad ser segura si pedir ayuda sigue siendo tan difícil?
Hablar de suicidio todavía suele significar hablar de una persona: de alguien que sufrió demasiado, de una familia que no lo vio venir, de una enfermedad mental que quizá no fue atendida a tiempo, de una conversación que nunca ocurrió. Pero ¿qué pasa cuando dejamos de mirar solamente a la persona y comenzamos a mirar el sistema que la rodea?
El 10 de septiembre, Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) recordó que aproximadamente 100.760 personas murieron por suicidio en las Américas durante 2021, y que las Américas son la única región de la Organización Mundial de la Salud (OMS) donde las tasas de suicidio han aumentado durante las últimas dos décadas. Esto obliga a cambiar una pregunta: no solamente "¿qué le estaba pasando a esa persona?", sino también "¿qué estaba haciendo —o dejando de hacer— la sociedad que la rodeaba?".
Proyecto Nala | Seguridad | Prevención del Suicidio | Salud Mental | Latinoamérica
1. 🧠 ¿Y si dejamos de pensar que prevenir es simplemente "estar atentos"?
Una de las ideas más comunes cuando hablamos de suicidio es que debemos aprender a reconocer señales de alerta. Es importante, pero no es suficiente. Una persona puede estar atravesando una situación de sufrimiento y, al mismo tiempo, encontrarse con un sistema de salud saturado, una atención psicológica inaccesible, dificultades económicas, aislamiento social o miedo a ser juzgada. Por eso, la prevención no puede descansar exclusivamente sobre la capacidad de familiares, amigos o compañeros para detectar una señal — la OPS señala que la prevención requiere fortalecer la gobernanza, los servicios de salud, la vigilancia epidemiológica, el abordaje de factores de riesgo y la reducción del estigma.
Esto cambia completamente la conversación, porque significa que prevenir no es únicamente detectar una crisis: también es construir las condiciones para que una persona pueda recibir ayuda antes de llegar a ella. Y aquí aparece uno de los problemas más importantes de nuestra región: la OPS estima que la brecha de tratamiento para los trastornos mentales supera el 77,9% en América Latina y el Caribe — es decir, más de tres de cada cuatro personas que podrían necesitar atención no la reciben. Entonces quizá deberíamos preguntarnos: ¿cuánto le exigimos a una persona que pida ayuda cuando nosotros todavía no hemos construido suficientes lugares donde pueda encontrarla?
📈 Suicidio en las Américas (2021)
~100.760 muertes; única región OMS con tasas en aumento durante dos décadas (OPS, 2025a, 2026).
⚠️ Brecha de tratamiento
>77,9% en América Latina y el Caribe; más de 3 de cada 4 personas que necesitan atención no la reciben (OPS, s. f.).
🏛️ Prevención = sistema
Requiere gobernanza, servicios de salud, vigilancia, abordaje de factores de riesgo y reducción de estigma (OPS, 2026).
2. 🏥 ¿De qué sirve hablar de prevención si acceder a ayuda sigue siendo difícil?
Podemos decirle a una persona "busca ayuda", pero ¿dónde?, ¿con quién?, ¿en cuánto tiempo?, ¿puede pagarlo?, ¿existe atención cerca de su comunidad?, ¿hay profesionales disponibles?, ¿la atención continúa después de la primera consulta? Estas preguntas parecen administrativas, pero también son preguntas de seguridad. La prevención del suicidio necesita sistemas capaces de identificar tempranamente el sufrimiento, atenderlo y dar seguimiento; la OPS señala precisamente la necesidad de integrar la salud mental en la atención primaria, ampliar el apoyo comunitario y conectar los servicios que las personas ya utilizan.
Esto resulta especialmente importante en Latinoamérica, donde las desigualdades económicas, territoriales y sociales pueden determinar quién consigue atención y quién permanece invisible. Por eso, una política de prevención no debería medirse solamente por cuántas campañas realizó un país. También deberíamos preguntar: ¿cuántas personas pueden acceder realmente a atención?, ¿cuánto deben esperar?, ¿existe atención comunitaria?, ¿hay continuidad después de una crisis?, ¿los servicios están preparados para adolescentes, adultos mayores, comunidades rurales y poblaciones vulnerables?, ¿los sistemas de información permiten saber dónde están aumentando los riesgos? La prevención necesita mensajes. Pero necesita mucho más que mensajes: necesita infraestructura social y sanitaria.
3. 🌎 ¿Puede Latinoamérica prevenir el suicidio sin cambiar la manera en que habla de él?
El lenguaje también forma parte de la seguridad. Durante años, hablar de suicidio estuvo rodeado de silencio, miedo y estigma, lo cual puede hacer que una persona o su familia oculten el sufrimiento precisamente cuando más necesitan apoyo. Por eso, la OPS y la OMS han insistido en una comunicación responsable y en reducir el estigma como componentes de la prevención. Pero cambiar la narrativa no significa romantizar el sufrimiento ni convertir cada historia en una campaña emocional: significa hablar con responsabilidad, y comprender que el suicidio no tiene una única causa, sino que intervienen factores sociales, culturales, psicológicos, biológicos y ambientales a lo largo de la vida.
También significa entender que la prevención no pertenece exclusivamente a psicólogos, psiquiatras o médicos: intervienen la escuela, el trabajo, la familia, los gobiernos locales, los sistemas de salud, los medios de comunicación, las universidades, las organizaciones comunitarias y las políticas públicas. En 2025, los países de las Américas aprobaron en el marco de la OEA una resolución que impulsa una mayor inversión en salud mental, atención comunitaria, prevención y recuperación, mostrando que la salud mental ya no puede tratarse solamente como un asunto individual. Incluso Ecuador avanzó en 2025 con un Pacto Nacional por la Salud Mental, planteado desde una perspectiva integral y comunitaria, con participación de instituciones públicas, academia, sector privado y sociedad civil. Entonces quizá cambiar la narrativa significa precisamente esto: dejar de preguntar solamente quién necesita ayuda y empezar a preguntarnos qué sociedad estamos construyendo para que pedir ayuda sea posible.
💭 Reflexión final
Prevenir el suicidio no consiste únicamente en convencer a alguien de que siga adelante, tampoco consiste solamente en aprender a reconocer señales, y mucho menos debería reducirse a una campaña una vez al año. La prevención necesita personas que escuchen, pero también servicios capaces de responder. Necesita profesionales preparados, pero también políticas públicas que permitan que esos profesionales lleguen a quienes los necesitan. Necesita información para conocer dónde están los riesgos, pero también voluntad política para actuar sobre ellos. Y necesita comunidades donde hablar de salud mental no sea motivo de vergüenza.
La OPS ha planteado que durante los próximos años la región debe fortalecer la gobernanza, la atención primaria, los sistemas de vigilancia, el apoyo comunitario y la coordinación entre sectores: su iniciativa regional busca incluso fortalecer la capacidad de respuesta de más de 6.800 establecimientos de atención primaria y ampliar la cobertura preventiva a aproximadamente 21,9 millones de personas.
Eso nos deja una reflexión importante. Si una muerte puede prevenirse, la prevención no puede depender únicamente de la última persona que estuvo cerca — también depende de todo lo que construimos antes: de los servicios que financiamos, de las políticas que aprobamos, de los datos que recogemos, de los profesionales que formamos, de las conversaciones que permitimos. Quizá Latinoamérica necesita hablar del suicidio de otra manera porque no podemos pedirle a una persona que encuentre una salida mientras nosotros seguimos dejando demasiadas puertas cerradas. La seguridad también consiste en construir caminos para que pedir ayuda sea posible.
Referencias bibliográficas 📚
Organización Mundial de la Salud. (2026a, 28 de agosto). Suicide. World Health Organization.
Organización Mundial de la Salud. (2026b, 31 de agosto). Suicide: Questions and answers. World Health Organization.
Organización Panamericana de la Salud. (2025a, 27 de junio). Países de las Américas aprueban resolución de la OEA para abordar la crisis de salud mental en la región. OPS/OMS.
Organización Panamericana de la Salud. (2025b, 10 de septiembre). OPS lanza iniciativa para frenar el aumento de las tasas de suicidio en las Américas. OPS/OMS.
Organización Panamericana de la Salud. (2025c). Suicidio en la Región de las Américas: Informe regional correspondiente al año 2021. OPS/OMS.
Organización Panamericana de la Salud. (2026, 10 de septiembre). A un año de su lanzamiento, la iniciativa regional de la OPS avanza en la prevención del suicidio en las Américas. OPS/OMS.
Organización Panamericana de la Salud. (s. f.). Salud mental. OPS/OMS.
Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud. (2025, 12 de noviembre). Hoy se firmó "Pacto Nacional por la Salud Mental en Ecuador". OPS/OMS.
🏛️🐕 ¿Quién debería cuidar a los animales que viven en los refugios?
Cuando vemos un refugio lleno de perros y gatos, solemos pensar primero en quienes están allí para ayudarlos: voluntarios que limpian, personas que donan alimento, veterinarios que colaboran y familias que adoptan. Pero detrás de cada animal rescatado existe algo menos visible: una estructura que debe alimentarlo todos los días, mantenerlo en condiciones sanitarias adecuadas, identificar enfermedades, controlar su reproducción, atender emergencias, evaluar su comportamiento, registrar su historia y, eventualmente, encontrar una alternativa de vida fuera del refugio.
En Quito, esta realidad acaba de entrar nuevamente en discusión. Las nuevas disposiciones para refugios y albergues privados establecen categorías según su capacidad de alojamiento y exigen demostrar que existen recursos suficientes para mantener a los animales bajo condiciones de bienestar: los refugios de admisión limitada se clasifican en capacidades menor, media y amplia, con máximos de 40, 60 y 100 animales respectivamente, mientras que los centros que buscan aumentar su capacidad deben demostrar que pueden sostener adecuadamente a los animales durante su permanencia (Municipio del Distrito Metropolitano de Quito, 2024; El Comercio, 2026). La discusión, sin embargo, no debería reducirse a cuántos animales puede albergar un refugio. La pregunta más importante quizá sea otra: ¿en qué momento cuidar animales deja de ser solamente un acto de voluntariado y se convierte en una responsabilidad institucional?
Proyecto Nala | Compromiso Social | Bienestar Animal | Refugios | Voluntariado
1. 🏠 Un refugio no es solamente un lugar donde caben animales
Rescatar a un perro o a un gato puede comenzar con una decisión profundamente humana: "no podía dejarlo ahí". Pero mantenerlo durante semanas, meses o incluso años requiere mucho más que buena voluntad. Un refugio necesita administrar población, alimentación, higiene, cuarentenas, prevención de enfermedades, atención veterinaria, registros, adopciones, personal, infraestructura y recursos económicos. Las guías de la Association of Shelter Veterinarians señalan que la capacidad de un refugio no depende únicamente del espacio físico disponible, sino también de factores como recursos financieros, horas y competencias del personal, infraestructura y posibilidades reales de ofrecer atención adecuada a los animales (Association of Shelter Veterinarians, 2022).
Por eso, tener espacio para otro animal no significa necesariamente tener capacidad para cuidarlo: un perro adicional puede significar más alimento, más tiempo de limpieza, mayor producción de residuos, nuevas posibilidades de transmisión de enfermedades, más necesidad de enriquecimiento y ejercicio, y eventualmente otra consulta veterinaria. La capacidad real de un refugio cambia con su población, sus recursos y el estado de salud de los animales que ya están dentro. En ese sentido, poner límites no significa abandonar — a veces, decir "no podemos recibir otro animal" puede ser precisamente una decisión responsable. La propia regulación quiteña parte de una idea similar: los refugios deben limitar el ingreso de animales de acuerdo con su capacidad física y económica y garantizar condiciones de bienestar (Municipio del Distrito Metropolitano de Quito, 2024).
📊 Capacidad ≠ espacio físico
Capacidad depende de recursos financieros, personal, infraestructura y posibilidades de atención adecuada (ASV, 2022).
🐕 Límites de admisión (Quito)
Refugios de admisión limitada: menor (40), media (60), amplia (100 animales) (Municipio de Quito, 2024).
⚠️ Un animal adicional = más recursos
Más alimento, limpieza, residuos, riesgo de enfermedades, enriquecimiento, ejercicio y atención veterinaria.
2. 🩺 Cuando el voluntariado sostiene lo que debería sostener una estructura
El voluntariado es una de las fuerzas más valiosas del bienestar animal: sin personas dispuestas a limpiar, transportar, alimentar, pasear, socializar, difundir adopciones o donar recursos, muchos animales probablemente no tendrían una segunda oportunidad. Pero existe una diferencia importante entre participar voluntariamente en el cuidado y hacer que toda la estructura de cuidado dependa del voluntariado. Un refugio puede tener personas extraordinarias y, aun así, estar sobrepasado.
Las guías de medicina de refugios recomiendan que existan protocolos claros, capacitación, registros, manejo poblacional, supervisión veterinaria y suficientes personas para realizar diariamente tareas esenciales como limpieza y desinfección — incluso las labores aparentemente sencillas requieren tiempo, conocimientos y procedimientos consistentes (ASV, 2022). La higiene, por ejemplo, no consiste simplemente en "mantener limpio": una limpieza inadecuada puede favorecer la transmisión de agentes infecciosos, y las recomendaciones para refugios señalan que las tareas de limpieza y desinfección deben seguir protocolos, utilizar productos correctamente y contar con suficiente personal o voluntariado capacitado para ejecutarlas de manera oportuna (ASPCApro, 2024).
Esto cambia la forma de mirar el problema. El voluntario puede ser indispensable, pero el voluntariado no debería convertirse en la única garantía de que un animal reciba atención básica. Cuando una institución alberga decenas de animales, la responsabilidad necesita organización, protocolos, presupuesto, supervisión y mecanismos para responder cuando alguien no puede asistir — porque los animales no pueden esperar a que llegue el próximo voluntario.
3. 🤝 Cuidar un refugio también es una responsabilidad de la ciudad
La nueva regulación de Quito plantea algo importante: los refugios no funcionan aislados del resto de la sociedad. Los albergues privados deberán incorporarse al Registro Metropolitano de Fauna Urbana y demostrar que pueden mantener a los animales bajo condiciones adecuadas; para determinadas categorías también se contempla la participación de equipos veterinarios y profesionales técnicos. Pero aquí aparece otro desafío: regular sin acompañar también puede ser insuficiente. Un refugio puede necesitar mejorar infraestructura, contratar profesionales, adquirir medicamentos, establecer áreas de aislamiento o fortalecer sus sistemas de registro, y todo eso tiene un costo.
Por eso, la responsabilidad no debería dividirse simplemente entre "refugios responsables" y "Municipio responsable" — existe una red mucho más amplia. El Municipio regula y controla; los refugios gestionan y responden por los animales que tienen bajo su cuidado; los médicos veterinarios aportan conocimiento profesional; las universidades pueden generar capacitación e investigación; las organizaciones pueden establecer redes de apoyo; las empresas pueden contribuir mediante programas de responsabilidad social; y los ciudadanos pueden adoptar, donar y, sobre todo, evitar que nuevos animales terminen en los refugios mediante esterilización, identificación y tenencia responsable. Y quienes rescatan también necesitan comprender un límite fundamental: rescatar no termina cuando se saca al animal de la calle. Rescatar también significa poder ofrecerle una ruta de recuperación, atención, protección y, cuando sea posible, una nueva vida.
💭 Reflexión
Tal vez hemos romantizado demasiado la imagen del refugio. Nos conmueve quien abre la puerta para recibir a un animal abandonado, nos emociona quien dona alimento, admiramos a quien pasa sus fines de semana limpiando jaulas o buscando adoptantes — y está bien reconocerlo. Pero una sociedad que depende únicamente de personas extraordinarias para sostener necesidades permanentes tiene un problema estructural.
Los animales que viven en refugios necesitan cariño, pero también necesitan sistemas; necesitan alimento, pero también planificación; necesitan voluntarios, pero también profesionales; necesitan adopciones, pero también registros; necesitan rescate, pero también prevención.
La nueva regulación de Quito puede ser una oportunidad para cambiar la conversación: dejar de preguntarnos solamente cuántos animales puede recibir un refugio y empezar a preguntarnos cuántos animales puede cuidar dignamente con los recursos que realmente tiene. Porque un refugio no debería medirse por cuántos animales logra acumular detrás de una puerta. Quizás su verdadera capacidad se mida por cuántas vidas puede cuidar sin que ninguna quede invisible.
Referencias bibliográficas 📚
Association of Shelter Veterinarians. (2022). Guidelines for standards of care in animal shelters (2nd ed.).
ASPCApro. (2024). Sanitation for disease prevention in animal shelters.
El Comercio. (2026, 8 de septiembre). Los albergues de animales en Quito, con nuevas reglas.
Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. (2024). Ordenanza Metropolitana No. 072-2024: Ordenanza Metropolitana de Fauna Urbana.
📱❤️ ¿La empatía que sentimos en redes sociales realmente se convierte en ayuda?
Una fotografía de un animal herido puede detener nuestro desplazamiento por la pantalla. Nos indignamos, nos conmueve, dejamos un corazón, escribimos "qué tristeza", compartimos la publicación y, unos segundos después, continuamos con nuestro día. Pero entonces aparece una pregunta incómoda: ¿sentir empatía es lo mismo que ayudar?
Las redes sociales han transformado nuestra manera de conocer el sufrimiento animal: un caso ocurrido a cientos de kilómetros puede aparecer frente a nosotros en cuestión de segundos, y podemos conocer su rostro, su historia y hasta seguir su recuperación sin haberlo visto nunca. Esta capacidad de conectar no es necesariamente negativa — la investigación reciente incluso encuentra asociaciones pequeñas entre el uso de redes sociales y la empatía, aunque los efectos dependen de cómo y para qué se utilizan. El problema aparece cuando confundimos sentir, comprender y actuar.
Proyecto Nala | Empatía | Bienestar Animal | Redes Sociales | Responsabilidad Digital
1. 🧠❤️ No toda empatía funciona de la misma manera
Cuando decimos "sentí empatía", normalmente estamos describiendo experiencias diferentes. La empatía emocional es la capacidad de experimentar, en cierta medida, una resonancia con el estado emocional de otro: vemos un perro asustado y sentimos tristeza, observamos un gato buscando refugio y podemos experimentar angustia. Esta dimensión puede ser poderosa porque hace que el animal deje de ser una imagen abstracta y se convierta en alguien cuya situación nos importa, pero tiene un límite —sentir no garantiza actuar—. Incluso la empatía emocional puede convertirse en malestar centrado en nosotros mismos cuando la emoción resulta demasiado intensa; la literatura distingue, precisamente, entre una preocupación orientada hacia el otro y una respuesta de angustia personal que puede dificultar la conducta prosocial.
La empatía cognitiva introduce algo diferente: ya no se trata solamente de sentir algo ante el sufrimiento, sino de intentar comprender la situación desde la perspectiva del otro. ¿Qué necesita ese animal? ¿Qué información falta? ¿La publicación explica dónde está? ¿Existe una persona responsable del caso? ¿Compartir esta fotografía ayuda realmente? La empatía cognitiva introduce una pausa entre la emoción y la respuesta, y esa pausa puede ser fundamental para el bienestar animal — porque un animal no necesita solamente que comprendamos que sufre, necesitamos comprender qué puede disminuir ese sufrimiento.
Existe todavía otro paso: la compasión y empatía orientada a la acción. Transformar la preocupación en una conducta dirigida a aliviar el sufrimiento. La literatura contemporánea distingue la compasión de la empatía precisamente porque incorpora una dimensión motivacional y de cuidado: la empatía puede hacernos comprender o resonar con el sufrimiento, la compasión añade la intención de responder ante él. Por eso podemos imaginar el proceso así: sentir → comprender → actuar responsablemente. No siempre tendremos que hacer algo extraordinario — a veces la acción correcta será donar, otras veces será reportar una publicación, en ocasiones será no compartir una imagen porque expone innecesariamente al animal, y algunas veces será simplemente reconocer que no tenemos información suficiente para intervenir. La empatía madura no consiste en reaccionar más fuerte. Consiste en responder mejor.
💓 Empatía emocional
Resonancia con el estado emocional del otro; poderosa pero limitada —sentir no garantiza actuar— (Adriaense et al., 2020).
🧩 Empatía cognitiva
Comprender la situación desde la perspectiva del otro; introduce pausa entre emoción y respuesta.
🤲 Compasión / Acción
Incorpora dimensión motivacional y de cuidado; transforma preocupación en conducta dirigida a aliviar sufrimiento (Khoury, 2026).
2. 📱🐾 Una historia puede movilizarnos… o convertir al animal en contenido
Las redes sociales tienen una característica particular: premian aquello que consigue nuestra atención. Una imagen conmovedora puede recibir miles de reacciones, un video dramático puede multiplicar sus reproducciones, una historia con un final feliz puede generar comentarios, seguidores y nuevas publicaciones. Esto crea una situación paradójica: la misma plataforma que puede ayudar a encontrar un hogar, conseguir recursos para una cirugía o localizar a un animal perdido también puede transformar el sufrimiento en una forma de contenido.
Por eso la pregunta no debería ser solamente "¿esta publicación me hizo sentir algo?", sino también "¿qué está provocando mi reacción?". Compartir una campaña legítima puede ampliar su alcance, compartir una denuncia puede ayudar a encontrar testigos, difundir una adopción puede conectar a un animal con una familia — pero compartir indiscriminadamente una imagen también puede aumentar la exposición de un animal sin mejorar su situación. La diferencia está en lo que ocurre después de la emoción. La investigación sobre comportamiento prosocial muestra que la empatía puede participar en procesos que conducen a conductas de ayuda; sin embargo, sentir empatía no convierte automáticamente toda respuesta en una acción útil. Por eso, quizá el verdadero desafío de las redes sociales no sea conseguir que sintamos más. Es conseguir que nuestras emociones estén acompañadas de criterio.
3. 🤝🌎 Del "me gusta" al "¿qué puedo hacer realmente?"
No todas las personas pueden rescatar, adoptar, donar o intervenir directamente en un caso. Pero eso no significa que solamente existan dos opciones —hacer algo enorme o no hacer nada—: existe una tercera posibilidad, participar responsablemente. Podemos verificar antes de compartir, dirigir una denuncia hacia la autoridad correspondiente, apoyar económicamente cuando tengamos la posibilidad, ofrecer transporte, alimento o un hogar temporal, compartir información sobre prevención, esterilización y tenencia responsable, y dejar de interactuar con contenidos que utilizan el sufrimiento animal como entretenimiento.
También podemos aprender. Esto último parece pequeño, pero tiene consecuencias: una persona que comprende mejor el lenguaje corporal de un perro puede reconocer señales de miedo antes de forzar una interacción; alguien que conoce los riesgos del tráfico de fauna puede dejar de comprar animales silvestres; quien entiende las necesidades de un gato puede modificar su entorno en lugar de interpretar su comportamiento como "mala conducta". La empatía, entonces, deja de ser únicamente una emoción momentánea y comienza a convertirse en una forma de relacionarnos con los demás seres vivos. Y esto importa porque el bienestar animal no depende únicamente de las personas que trabajan directamente con animales — también depende de millones de pequeñas decisiones tomadas por personas que quizás nunca conocerán personalmente al animal que están ayudando.
💭 Reflexión final
Quizá nunca sepamos qué ocurrió con aquel perro que apareció en nuestro teléfono, ni conozcamos a la persona que pidió ayuda. Quizá nuestra publicación haya conseguido salvar una vida, o quizá solamente haya sido una reacción más entre miles. No podemos medir toda la empatía con un corazón rojo, tampoco podemos medir toda la indiferencia con un "me gusta" que nunca llegó. Pero sí podemos preguntarnos qué hacemos después de sentir — porque la empatía no pierde valor cuando se convierte en responsabilidad.
Al contrario: la emoción nos acerca al sufrimiento, la comprensión nos permite interpretarlo, y la acción responsable puede comenzar a transformarlo. En redes sociales podemos detenernos ante una historia durante unos segundos. La verdadera pregunta es qué hacemos con esos segundos, porque un animal no necesita solamente que nos conmueva su historia.
Necesita que nuestra respuesta contribuya, de alguna manera, a que su historia cambie.
Referencias bibliográficas 📚
Adriaense, J. E. C., Koski, S. E., Huber, L., & Lamm, C. (2020). Challenges in the comparative study of empathy and related phenomena in animals. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 112, 62–82.
Khoury, B. (2026). Compassion for animals: A narrative review. Frontiers in Ethology, 5, 1816912.
McDonald, E. M., Tobin, K. E., Cooper, A. M., & Tully, E. C. (2026). A systematic review and meta-analysis of social media use and empathy in adolescence. Journal of Adolescence, 98(3), 643–658.
Rigney, N., & Hong, W. (2025). Prosocial helping behavior: Conceptual issues and neural mechanisms. Biological Psychiatry, 97(10), 961–970.
👁️🔵 El azul que no existe: la ciencia detrás de los ojos de perros y gatos
Cuando vemos un Siberian Husky, un gato blanco o un paciente con heterocromía, es habitual describir sus ojos simplemente como "azules". Pero esa palabra esconde una pregunta interesante: si no existe ningún pigmento azul en el cuerpo de un perro o un gato, ¿de dónde sale ese color? La respuesta no está en la química de un pigmento, sino en la física de cómo la luz interactúa con el tejido del iris.
Todo empieza con la pigmentación, no con su ausencia. El iris es la estructura que regula cuánta luz entra al ojo, y su apariencia depende principalmente de la cantidad y distribución de melanina en sus tejidos. Cuanta más melanina hay, más luz se absorbe y más oscuro se ve el iris; cuando existe menos pigmento en determinadas zonas, la luz ya no se absorbe de la misma manera, sino que penetra y se comporta de forma distinta.
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1. 🧬 Todo empieza con la pigmentación, no con su ausencia
El iris es la estructura que regula cuánta luz entra al ojo, y su apariencia depende principalmente de la cantidad y distribución de melanina en sus tejidos. Cuanta más melanina hay, más luz se absorbe y más oscuro se ve el iris; cuando existe menos pigmento en determinadas zonas, la luz ya no se absorbe de la misma manera, sino que penetra y se comporta de forma distinta. Por eso decir que un iris azul "no tiene melanina" es una simplificación excesiva: en perros, un estudio histológico encontró diferencias reales en la distribución del pigmento entre iris azules y marrones, aunque algunas estructuras del ojo mantenían cantidades de pigmento comparables entre ambos grupos (Gelatt et al., 2010).
El color visible, entonces, no representa la cantidad total de melanina en el ojo, sino cómo está distribuida. Un iris puede contener melanina en algunas capas y tener muy poco pigmento en otras, y esa diferencia de distribución es suficiente para cambiar completamente la apariencia del color sin que exista ningún pigmento azul involucrado.
🎨 Melanina y absorción de luz
Más melanina → más absorción de luz → iris más oscuro; menos melanina → luz penetra y se dispersa → apariencia azulada.
🔬 Estudio histológico en perros (2010)
Diferencias en distribución de pigmento entre iris azules y marrones; algunas estructuras mantienen pigmento comparable (Gelatt et al., 2010).
📍 Distribución ≠ cantidad total
El color visible refleja cómo está distribuida la melanina, no la cantidad total en el ojo.
2. 🔬 El azul no es un pigmento: es un efecto óptico
La luz blanca está compuesta por múltiples longitudes de onda, y cuando llega a un tejido biológico puede ser absorbida, reflejada o dispersada. En un iris muy pigmentado, la melanina absorbe casi toda la luz que lo atraviesa, dejándolo oscuro. En un iris con menos pigmento, en cambio, la estructura microscópica del tejido —el estroma— empieza a jugar un papel más importante: la luz se dispersa dentro de esas capas, y las longitudes de onda más cortas son las que se dispersan con más facilidad, generando la apariencia azulada que percibimos.
Es el mismo principio físico que explica por qué el cielo se ve azul: no hay ninguna sustancia azul flotando en la atmósfera, solo luz dispersándose de una manera particular. Por eso, el iris no necesita estar "pintado de azul" para que lo veamos azul. Este fenómeno se conoce como dispersión de Rayleigh o efecto Tyndall, dependiendo del tamaño de las partículas involucradas, y es responsable de muchos de los colores azules que observamos en la naturaleza sin que exista un pigmento azul real.
3. 🌍 Una paradoja que se repite en toda la naturaleza
Lo que ocurre en el ojo de un Husky no es un caso aislado: es un ejemplo de un fenómeno mucho más amplio llamado coloración estructural, y produce una de las paradojas más curiosas de la biología. El azul es, con diferencia, el color menos común como pigmento verdadero en el reino animal — hasta donde sabe la ciencia, ningún vertebrado conocido produce un pigmento azul genuino (Kinoshita et al., 2008).
El arrendajo azul (*Cyanocitta cristata*) es el ejemplo clásico: sus plumas contienen diminutas cavidades llenas de aire dentro de la queratina, organizadas de forma que dispersan selectivamente la luz azul mediante el mismo efecto Tyndall que colorea un iris o el cielo. La prueba es contundente: si se muele una pluma de arrendajo hasta destruir esa estructura microscópica, el azul desaparece por completo y solo queda el color café opaco de la melanina subyacente — el pigmento nunca fue azul, solo la estructura lo hacía parecer azul (Kinoshita et al., 2008). Lo mismo ocurre con las alas de la mariposa Morpho, consideradas de las más azules del planeta, y hasta con el rostro azul de un mandril: en ningún caso hay una molécula azul detrás del color, solo arquitectura microscópica manipulando la luz.
La paradoja, entonces, es esta: el azul es uno de los colores más llamativos y frecuentes que vemos en la naturaleza —ojos, plumas, alas, escamas—, y al mismo tiempo es prácticamente inexistente como sustancia química real. Cada "azul" que observamos en un ser vivo es, en algún grado, una ilusión óptica construida con precisión evolutiva.
💭 Conclusión
Lo fascinante de este fenómeno es que revela algo contraintuitivo: dos animales pueden tener exactamente el mismo tipo de tejido ocular y verse completamente distintos solo por cómo está organizada la pigmentación dentro de ese tejido. El azul de los ojos no es una excepción biológica ni una "falta" de algo — es el resultado visible de la física de la luz encontrándose con una cantidad particular de pigmento, el mismo truco óptico que la naturaleza repite en plumas, alas y rostros a lo largo de todo el árbol de la vida.
Entender esto cambia la pregunta que deberíamos hacernos frente a un ojo azul: no es solo "de qué color es", sino "qué nos dice esa estructura sobre el tejido que estamos observando".
Referencias bibliográficas 📚
Gelatt, K. N., Brooks, D. E., Källberg, M. E., & Gilger, B. C. (2010). Distribution and amount of pigment within the ciliary body and iris of dogs with blue and brown irides. Veterinary Ophthalmology.
Kinoshita, S., Yoshioka, S., & Miyazaki, J. (2008). Physics of structural colors. Reports on Progress in Physics, 71(7), 076401.
🫁👁️ Un minuto de observación: el valor clínico de contar respiraciones
Respirar parece una de las funciones más sencillas de observar en un perro o un gato: el tórax sube, baja y vuelve a hacerlo. Pero en medicina veterinaria, contar respiraciones no significa solamente obtener un número. Una frecuencia respiratoria elevada puede aparecer después del ejercicio, por miedo, dolor, calor o excitación, y también puede acompañar enfermedades cardíacas, pulmonares o alteraciones metabólicas. Por eso, una cifra aislada rara vez cuenta toda la historia: necesitamos saber cuándo se obtuvo, cómo respiraba el paciente y qué estaba ocurriendo a su alrededor.
De hecho, estudios realizados en el hogar muestran que los perros y gatos pueden presentar frecuencias considerablemente diferentes cuando están despiertos, descansando o dormidos, y que las mediciones durante el sueño tienden a ser más estables (Rishniw et al., 2012; Dijkstra et al., 2018). Entonces, ¿cuántas respiraciones son realmente normales? La respuesta comienza con una palabra: contexto.
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1. 🫁 El número importa, pero primero hay que saber cuándo medirlo
Como referencia general, el Merck Veterinary Manual establece rangos de aproximadamente 18–34 respiraciones por minuto en perros y 16–40 en gatos en reposo (Fielder, 2024). Sin embargo, estos rangos no deben interpretarse como una frontera rígida entre "normal" y "enfermo": un perro que acaba de correr, un gato que acaba de llegar a la consulta o un paciente que está asustado pueden respirar más rápido sin que exista necesariamente una enfermedad respiratoria. Por eso, el reposo es fundamental.
En perros sanos estudiados en su ambiente habitual, la frecuencia respiratoria durante el sueño presentó una media considerablemente menor que durante el reposo despierto, y la mayoría de los animales mantuvo valores por debajo de 30 respiraciones por minuto durante el sueño (Rishniw et at.,2012). En gatos ocurre algo parecido: en un estudio de gatos adultos clínicamente sanos, la frecuencia respiratoria mediana fue de 27 respiraciones por minuto durante el reposo y de 20 durante el sueño, mientras que dentro de la consulta veterinaria la mediana alcanzó 64 respiraciones por minuto, demostrando cuánto puede modificar el entorno esta medición (Dijkstra et al., 2018). Por eso, una medición en casa mientras el animal duerme puede ser mucho más representativa de su situación basal que una medición tomada durante el estrés de una consulta.
📊 Rangos de referencia (reposo)
Perros: 18–34 rpm; Gatos: 16–40 rpm (Merck Veterinary Manual, 2024).
😴 Perros: sueño vs. reposo
Frecuencia durante sueño considerablemente menor; mayoría <30 rpm durante sueño (Rishniw et al., 2012).
🐱 Gatos: sueño vs. reposo vs. consulta
Mediana: 20 rpm (sueño), 27 rpm (reposo), 64 rpm (consulta) (Dijkstra et al., 2018).
2. 👀 No basta con contar: hay que observar cómo respira
Dos pacientes pueden tener exactamente 30 respiraciones por minuto y, sin embargo, encontrarse en situaciones completamente diferentes: uno puede estar dormido, respirar suavemente y mantener un patrón regular, mientras el otro puede estar despierto, con movimientos abdominales marcados, cuello extendido, esfuerzo evidente o cambios en la profundidad de cada respiración. El número es el mismo, la medicina no.
La evaluación respiratoria debe considerar al menos cuatro elementos: la frecuencia (cuántas respiraciones realiza por minuto), el esfuerzo (cuánto trabajo parece necesitar para respirar), el patrón (si las respiraciones son regulares, superficiales, profundas o presentan alteraciones) y el contexto (si el paciente está dormido, descansando, excitado, con dolor, después de ejercicio o bajo algún tratamiento). La observación del patrón respiratorio también puede aportar pistas sobre la localización del problema: por ejemplo, determinadas alteraciones de las vías respiratorias superiores pueden producir dificultad principalmente durante la inspiración, mientras que las enfermedades de vías aéreas inferiores pueden asociarse con dificultad espiratoria y sibilancias (Sharp, 2015). Y el esfuerzo respiratorio no es un dato menor: un estudio publicado en 2024 encontró que el aumento del esfuerzo respiratorio en gatos con distrés respiratorio estaba asociado con el pronóstico, demostrando que la forma en que el paciente respira puede aportar información clínica adicional a la simple frecuencia (Chang et at., 2024).
3. 🏠 Contar en casa puede convertir una respiración en una tendencia
Aquí aparece una de las aplicaciones más interesantes de esta medición: no siempre necesitamos una sola cifra, sino observar cómo cambia con el tiempo. En pacientes con enfermedad cardíaca, las frecuencias respiratorias durante el sueño y el reposo se utilizan como herramientas de seguimiento; en perros y gatos con insuficiencia cardíaca congestiva médicamente controlada, la mayoría mantuvo frecuencias respiratorias durante el sueño inferiores a 30 respiraciones por minuto, y estas mediciones mostraron poca variabilidad día a día (Porciello et al., 2016). Esto significa que registrar periódicamente la respiración de un paciente puede ayudar a detectar cambios respecto a su propio patrón habitual.
La investigación más reciente también apunta en esa dirección. Un estudio prospectivo publicado en 2025 siguió durante largos periodos a 703 perros aparentemente sanos mediante un dispositivo biométrico y encontró que la frecuencia respiratoria variaba según edad, momento del día, estación, peso, sexo y raza (Chetboul et al., 2025). Por eso, quizá la pregunta más útil no sea solamente "¿cuántas respiraciones tiene?", sino "¿cómo está respirando hoy comparado con lo habitual para él?" — una tendencia persistente puede ser mucho más informativa que una medición aislada.
💭 Conclusión
La frecuencia respiratoria parece uno de los parámetros más sencillos de medir, y precisamente por eso podemos subestimarla. Contar las respiraciones permite obtener un dato rápido, económico y no invasivo, pero interpretar ese dato requiere mirar más allá del número: reposo, sueño, esfuerzo, patrón, ambiente y evolución en el tiempo.
Una frecuencia elevada no significa automáticamente enfermedad, y una frecuencia aparentemente normal tampoco garantiza que todo esté bien — la respiración debe interpretarse junto con el resto de la evaluación clínica. Porque en medicina veterinaria, no se trata solamente de contar cuántas veces respira un paciente, sino de entender por qué está respirando de esa manera.
En Proyecto Nala creemos que cada signo vital es una pieza de información: la medicina comienza cuando aprendemos a conectar esas piezas.
Referencias bibliográficas 📚
Chang, W.-T., Lin, C.-H., Chang, C.-H., Lo, P.-Y., Chen, H.-W., & Wu, H.-D. (2024). Assessing breathing effort by barometric whole-body plethysmography and its relationship with prognosis in client-owned cats with respiratory distress. Journal of Veterinary Internal Medicine, 38(3), 1718–1724.
Chetboul, V., Humbert, E., Dougoud, L., & Lorre, G. (2025). Resting heart and respiratory rates in dogs in their natural environment: New insights from a long-term, international, prospective study in a cohort of 703 dogs using a biometric device for longitudinal non-invasive cardiorespiratory monitoring (the AI-COLLAR study). Frontiers in Veterinary Science, 12, 1711869.
Dijkstra, E., Teske, E., & Szatmári, V. (2018). Respiratory rate of clinically healthy cats measured in veterinary consultation rooms. The Veterinary Journal, 234, 96–101.
Fielder, S. E. (2024). Resting respiratory rates. Merck Veterinary Manual.
Porciello, F., Rishniw, M., Ljungvall, I., Ferasin, L., Häggström, J., & Ohad, D. (2016). Sleeping and resting respiratory rates in dogs and cats with medically-controlled left-sided congestive heart failure. The Veterinary Journal, 207, 164–168.
Rishniw, M., Ljungvall, I., Porciello, F., Häggström, J., & Ohad, D. (2012). Sleeping respiratory rates in apparently healthy adult dogs. Research in Veterinary Science, 93(2), 965–969.
Sharp, C. R. (2015). Respiratory distress: Localizing the lesion. Today's Veterinary Practice.
🧬🌎 Una gota de agua puede contar una historia: cuando el ADN ambiental se convierte en colaboración
Para conocer qué animales viven en un ecosistema, durante mucho tiempo dependimos principalmente de observarlos, capturarlos temporalmente o encontrar señales de su presencia. Pero existe otra posibilidad: buscar las huellas genéticas que dejan en el ambiente. El ADN ambiental (eDNA) es material genético que los organismos liberan al entorno a través de células, mucosidades, escamas, pelos, heces u otros restos; al analizar muestras de agua, suelo o incluso aire, los investigadores pueden detectar señales de distintas especies sin necesidad de observar directamente a los animales (U.S Geological Survey, 2025a).
La tecnología resulta especialmente interesante para Ecuador. En marzo de 2026, el Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO), junto con instituciones nacionales e internacionales, desarrolló una capacitación sobre eDNA y tecnologías de secuenciación para investigadores, estudiantes y técnicos de laboratorio, con el objetivo de fortalecer capacidades científicas y cooperación para el estudio y conservación de la biodiversidad del país. Porque una muestra puede contener ADN, pero la conservación necesita algo más: personas capaces de convertir ese dato en conocimiento y ese conocimiento en decisiones.
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1. 🧪 Del agua al ADN: observar sin necesidad de ver
Imaginemos un río: no vemos todos los peces que viven debajo de la superficie, ni sabemos necesariamente qué anfibios, mamíferos o microorganismos estuvieron allí durante las últimas horas o días. Sin embargo, los organismos dejan pequeñas cantidades de material genético en el ambiente. Una muestra de agua puede ser filtrada y posteriormente analizada mediante técnicas moleculares para identificar determinadas especies o caracterizar comunidades completas; cuando se utilizan métodos de metabarcoding, es posible analizar simultáneamente múltiples organismos presentes en una muestra (Altermatt et al., 2025).
Esto abre posibilidades importantes para la conservación. El eDNA puede ser especialmente útil para especies difíciles de observar, ecosistemas extensos o lugares donde los métodos tradicionales requieren mucho tiempo y recursos; el USGS señala aplicaciones para detectar peces, moluscos, polinizadores y otras especies, además de monitorear restauración y salud de ecosistemas. Pero existe una precisión importante: detectar ADN no equivale automáticamente a conocer el tamaño de una población, su estado sanitario o su distribución exacta. El ADN puede desplazarse por el agua, degradarse y variar su detectabilidad según las condiciones ambientales, y los resultados dependen de los métodos utilizados y de la disponibilidad de bases de datos de referencia. Por eso, el ADN ambiental no elimina la necesidad de observar el territorio: lo complementa.
🧬 ¿Qué es eDNA?
Material genético liberado al ambiente mediante células, mucosidades, escamas, pelos, heces u otros restos (USGS, 2025a).
🔬 Metabarcoding
Técnica que permite analizar simultáneamente múltiples organismos presentes en una muestra (Altermatt et al., 2025).
⚠️ Limitaciones del eDNA
No proporciona tamaño poblacional, estado sanitario o distribución exacta; el ADN puede desplazarse y degradarse (USGS, 2025b).
2. 🤝 La verdadera innovación ocurre cuando se comparte el conocimiento
Aquí aparece el corazón de esta tecnología: la colaboración. Para que una muestra de agua se convierta en información útil intervienen diferentes capacidades: una persona realiza el muestreo, un laboratorio extrae el material genético, un especialista procesa las secuencias, un taxónomo ayuda a interpretar las identificaciones, un investigador compara los resultados con información ecológica, una comunidad aporta conocimiento sobre el lugar, y una institución utiliza la información para orientar decisiones de conservación. Ninguna de estas funciones necesita sustituir a las demás.
En 2026, INABIO informó sobre una capacitación desarrollada junto con la Agencia de Cooperación Internacional de Corea y el Instituto Nacional de Recursos Biológicos de Corea, con participación de investigadores, estudiantes y técnicos de laboratorio de Ecuador; la actividad también se vinculó con el fortalecimiento del Banco Nacional de Datos de Recursos Genéticos para la conservación y uso sostenible de la biodiversidad. Esto muestra algo fundamental: la transferencia de tecnología también es una forma de conservación. No basta con disponer de equipos — es necesario formar personas capaces de utilizarlos, generar protocolos, compartir resultados y construir bases de datos que puedan ser aprovechadas posteriormente por otros investigadores. La ciencia se vuelve más poderosa cuando el conocimiento no queda aislado dentro de un laboratorio.
3. 🌊 Galápagos: cuando diferentes miradas construyen un mismo mapa de biodiversidad
Galápagos ofrece un ejemplo especialmente interesante. En 2026 se publicó en GBIF un conjunto de datos de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) sobre biodiversidad marina de la Reserva Marina de Galápagos obtenido mediante metabarcoding de ADN ambiental; el proyecto utiliza muestras de agua de una campaña oceanográfica para caracterizar comunidades de vertebrados marinos y facilitar la detección de especies raras, crípticas o difíciles de estudiar mediante métodos tradicionales. Lo interesante no es solamente la tecnología, sino la red detrás de ella: el conjunto de datos reúne el trabajo de investigadores vinculados a instituciones de Ecuador, Reino Unido y Dinamarca, y sus resultados quedan disponibles como información estructurada para posteriores análisis de biodiversidad.
Además, iniciativas internacionales como las Expediciones de ADN Ambiental de la UNESCO han demostrado que la participación ciudadana también puede incorporarse a este tipo de investigación: en sus campañas participaron 250 científicos ciudadanos de 19 países, contribuyendo al muestreo de ADN ambiental en sitios marinos del Patrimonio Mundial. Esto plantea una idea poderosa para el futuro: la colaboración no necesariamente significa que todos hagan el mismo trabajo, sino que diferentes personas pueden aportar capacidades diferentes a una misma pregunta — ¿quién vive aquí?, ¿dónde está?, ¿está cambiando su distribución?, ¿existen especies que todavía no hemos detectado?, ¿está apareciendo una especie invasora? Responder estas preguntas puede requerir genética, ecología, tecnología, conocimiento territorial y gestión ambiental trabajando al mismo tiempo.
💡 De una muestra a una decisión
El verdadero valor del ADN ambiental comienza después de obtener el resultado. Supongamos que una muestra detecta material genético de una especie de interés para la conservación: ese resultado puede generar una nueva pregunta —¿la especie realmente está presente actualmente?, ¿es una población estable?, ¿el ADN llegó desde otro lugar?, ¿necesitamos realizar una verificación de campo?— y aquí los métodos tradicionales vuelven a ser importantes. Un estudio publicado en Scientific Reports en 2025 encontró que el eDNA podía detectar una diversidad considerable de peces, pero también mostró que algunas especies registradas mediante métodos morfológicos no fueron detectadas mediante eDNA, y que la técnica no proporciona por sí sola información como tamaño corporal o estructura poblacional; los autores concluyeron que la combinación de métodos moleculares y convencionales permite obtener una evaluación más completa.
Por eso, la cadena no debería ser simplemente "ADN → resultado → conclusión". Debería parecerse más a "muestra → laboratorio → análisis → comparación → verificación → interpretación → decisión", y cada etapa puede involucrar personas diferentes. Ahí es donde la tecnología deja de ser solamente una herramienta científica y se convierte en una herramienta de colaboración.
Referencias bibliográficas 📚
Altermatt, F., Couton, M., Carraro, L., Keck, F., Lawson-Handley, L., Leese, F., Zhang, X., Zhang, Y., & Blackman, R. C. (2025). Utilizing aquatic environmental DNA to address global biodiversity targets. Nature Reviews Biodiversity, 1, 332–346.
Instituto Nacional de Biodiversidad. (2026, 12 de marzo). Investigadores, estudiantes y técnicos de laboratorio reciben formación teórica y práctica sobre el uso del ADN ambiental (eDNA) y tecnologías de secuenciación. INABIO.
Pazmiño, D., Rius, M., Holman, L., Hearn, A., & Naveira, A. (2026). Marine biodiversity patterns from environmental DNA in the Galápagos Marine Reserve [Conjunto de datos]. GBIF; Universidad San Francisco de Quito.
UNESCO. (s. f.). Expediciones de ADN ambiental en los sitios marinos del Patrimonio Mundial. UNESCO.
U.S. Geological Survey. (2025a). From water, soil, and air: Building USGS leadership in environmental DNA (eDNA). USGS.
U.S. Geological Survey. (2025b). eDNA science for species management, ecosystem health, biodiversity monitoring, and habitat restoration. USGS.
Waggoner, S., Donnelly, J., Gurung, R., Jackson, L., et al. (2025). Creating interpretable deep learning models to identify species using environmental DNA sequences. Scientific Reports, 15, 27436.
🛡️🐾 ¿Cómo podemos proteger a los animales si ni siquiera sabemos cuántos hay?
La seguridad también comienza con una pregunta incómoda: ¿cuántos perros y gatos viven realmente en nuestras ciudades? Puede parecer una pregunta estadística, administrativa o incluso secundaria frente a problemas más visibles como el abandono, las enfermedades o los animales en situación de calle. Pero conocer el tamaño y la distribución de una población animal puede determinar algo mucho más importante: qué tan preparada está una ciudad para prevenir una enfermedad antes de que se convierta en una emergencia.
El 3 de septiembre de 2026, la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) presentó una nueva metodología para estimar poblaciones de perros y gatos en América Latina y el Caribe, con el propósito de mejorar la planificación de campañas de vacunación, la vigilancia epidemiológica y otras intervenciones de salud pública y animal (Organización Panamericana de la Salud [OPS], 2026a). La razón es sencilla, pero profunda: no podemos diseñar una estrategia de prevención si desconocemos a quiénes debemos proteger.
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1. 📊 Contar animales también es una forma de protegerlos
Cuando hablamos de seguridad animal solemos pensar en vacunas, medicamentos, atención veterinaria o rescate. Sin embargo, existe una herramienta menos visible que puede ser igual de importante: los datos. La OPS explica que comprender el tamaño, distribución y características de las poblaciones de perros y gatos es fundamental para orientar las acciones de salud pública y salud animal, y que la nueva metodología busca generar estimaciones más confiables y comparables, adaptadas a las características geográficas, demográficas y sociales de cada territorio (OPS, 2026a).
En otras palabras, contar perros y gatos no significa simplemente saber cuántos animales existen. Significa intentar responder preguntas mucho más importantes: ¿dónde están?, ¿cuántos tienen tutor?, ¿cuántos viven en condición comunitaria o deambulan libremente?, ¿en qué sectores existen mayores concentraciones?, ¿cuántos animales deberían alcanzar las campañas de vacunación?, ¿dónde podrían existir mayores riesgos de transmisión? Quito ya ha desarrollado estimaciones propias: un análisis de la Unidad de Bienestar Animal realizado en 2023 estimó que en el Distrito Metropolitano existía aproximadamente un perro por cada 19 habitantes, además de identificar diferencias importantes en la distribución de animales en situación de calle(Municipio del Distrito Metropolitano de Quito, 2024a). Esto demuestra algo fundamental: una ciudad no puede gestionar adecuadamente aquello que no logra observar. Y aquí aparece una dimensión de seguridad que pocas veces discutimos: detrás de cada cifra existen animales, familias y comunidades que pueden verse afectadas por las decisiones tomadas —o no tomadas— a partir de esos datos.
📈 Nueva metodología OPS (2026)
Estimaciones más confiables y comparables de poblaciones caninas y felinas, adaptadas a características de cada territorio (OPS, 2026a).
🐕 Quito: 1 perro por cada 19 habitantes
Análisis UBA 2023 estimó población canina en el Distrito Metropolitano; identificó diferencias en distribución de animales en calle (Municipio de Quito, 2024a).
🔍 Datos = prevención
Conocer tamaño, distribución y características de poblaciones permite orientar campañas de vacunación y vigilancia epidemiológica.
2. 💉 Una vacuna aplicada no significa necesariamente una población protegida
Existe una diferencia entre vacunar animales y alcanzar una cobertura de vacunación capaz de interrumpir la transmisión de una enfermedad. La rabia es uno de los ejemplos más claros: la Organización Mundial de la Salud señala que la vacunación masiva de perros es una herramienta fundamental para controlar la rabia, y que se requiere alcanzar aproximadamente el 70% de cobertura de la población canina en las áreas donde existe transmisión para interrumpirla en su fuente animal. La propia OMS lo resume de manera contundente: la rabia es una enfermedad prevenible con vacuna en el 100% de los casos (WHO, 2024).
Pero aquí surge un problema que puede pasar inadvertido: ¿70% de qué? Si una autoridad cree que existen 100.000 perros y vacuna a 70.000, podría pensar que alcanzó una cobertura adecuada. Pero si realmente existen 150.000, esos mismos 70.000 animales representan menos de la mitad de la población. La campaña puede haber vacunado a miles de animales y, aun así, no haber alcanzado el nivel de protección poblacional esperado. Por eso los datos no son un elemento administrativo separado de la medicina veterinaria: son parte de la prevención. La OPS informa que entre 2023 y agosto de 2026 se notificaron 62 casos humanos de rabia en las Américas, 32 asociados a transmisión por perros, y que los países de la región vacunan cada año al menos a 50 millones de perros mediante campañas públicas (OPS, 2026a). La pregunta entonces cambia: ¿estamos contando correctamente a los animales que necesitamos proteger? Porque una campaña puede ser enorme, visible y costosa, pero si está construida sobre una estimación equivocada, su eficacia puede verse comprometida.
3. 🏙️ Cuando los animales que no vemos también forman parte de nuestra seguridad
En una ciudad conviven diferentes poblaciones animales: perros y gatos que viven dentro de hogares, animales que salen diariamente, animales comunitarios, animales semidomiciliados y animales que sobreviven principalmente en el espacio público. La OPS reconoce precisamente esta diversidad de relaciones entre animales y personas al plantear su metodología regional (OPS, 2026b). El problema es que las poblaciones más visibles no necesariamente representan a toda la población: un perro con tutor puede aparecer fácilmente en una base de datos veterinaria, un animal que vive en una comunidad puede no aparecer en ningún registro, y un gato que se desplaza entre varios hogares puede ser contabilizado más de una vez o simplemente no ser contabilizado.
Por eso, estimar poblaciones animales es también un desafío social. No se trata únicamente de colocar números en una hoja de cálculo: se necesita trabajo de campo, metodologías adecuadas, participación comunitaria y capacidad institucional para convertir esos datos en decisiones. La nueva metodología de PANAFTOSA incluye cuestionarios adaptables, listas de verificación para trabajo de campo y orientaciones para analizar la información, con la intención de que los datos puedan utilizarse para identificar riesgos y diseñar intervenciones según las características de cada territorio. Y esto conecta directamente con el concepto de Una Salud: la salud de un perro no existe completamente aislada de la salud de las personas que lo rodean, de otros animales y del ambiente donde todos interactúan. Cuando una enfermedad zoonótica aparece, no pregunta si el animal estaba registrado, si tenía tutor o si vivía en una zona urbana o rural. La prevención, en cambio, sí necesita saber dónde está el riesgo.
💭 Reflexión
Durante mucho tiempo hemos asociado la seguridad animal con aquello que ocurre cuando el problema ya apareció: atender al animal enfermo, responder a una mordedura, controlar un brote o vacunar después de una alerta. Pero la seguridad verdadera comienza mucho antes, preguntando cuántos animales tenemos, dónde están, cuáles están protegidos, dónde existen brechas y qué población estamos dejando fuera de nuestras estrategias.
La nueva metodología presentada por la OPS no es solamente una herramienta para contar perros y gatos: es un recordatorio de que los datos también pueden salvar vidas, porque una vacuna puede ser excelente y una campaña puede ser masiva, pero si desconocemos el tamaño de la población que queremos proteger, podemos terminar confundiendo cantidad de vacunas aplicadas con seguridad poblacional.
La seguridad no siempre comienza con una vacuna. A veces comienza con algo mucho más básico: contar correctamente a quién necesitamos proteger. En Proyecto Nala creemos que el bienestar animal también necesita ciencia, datos, vigilancia epidemiológica y decisiones basadas en evidencia, porque proteger a los animales no consiste únicamente en atenderlos cuando enferman, sino también en construir sistemas capaces de anticiparse al riesgo.
Referencias bibliográficas 📚
Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. (2024a, 16 de febrero). ¿Cuántos animales en condición de calle hay en Quito? Quito Informa.
Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. (2024b, 8 de mayo). La Unidad de Bienestar Animal presentó su informe de rendición de cuentas 2023. Quito Informa.
Organización Panamericana de la Salud. (2026a, 3 de septiembre). Nueva herramienta ayudará a América Latina y el Caribe a prevenir la rabia y otras zoonosis mediante mejores datos sobre poblaciones de perros y gatos. OPS/OMS.
Organización Panamericana de la Salud. (2026b, 8 de julio). Medir para proteger: metodología de estimación de poblaciones de perros y gatos de PANAFTOSA fortalece el control de zoonosis en América Latina y el Caribe. OPS/OMS.
World Health Organization. (s. f.). Veterinary vaccines. WHO.
World Health Organization. (2024). Rabies. WHO.
🧾🐾 El nuevo gasto que ya forma parte de nuestra vida: ¿estamos preparados para la economía de las mascotas?
Durante mucho tiempo, hablar de los gastos de un hogar significaba pensar en alimentación, vivienda, transporte, educación o salud. Pero la composición de nuestras familias ha cambiado y, con ella, también lo que consideramos necesario para vivir. En Ecuador, una modificación reciente del sistema estadístico acaba de hacer visible algo que millones de hogares ya conocen: mantener a un animal también forma parte de la economía cotidiana de una familia.
Desde julio de 2026, la antigua Canasta Familiar Básica pasó a denominarse Canasta Familiar Básica de Consumo (CFBC) y su composición aumentó de 75 a 98 bienes y servicios. Entre las novedades se incorporaron los alimentos preparados para mascotas caninas, además de otros consumos como internet residencial, planes celulares pospago y taxi urbano; la nueva canasta tiene un costo mensual nacional de USD 825,17. No es un detalle menor: el Censo 2022 ya había mostrado que alrededor de 4,1 millones de hogares ecuatorianos declararon tener al menos una mascota, y el SRI estimó aproximadamente 7,6 millones de animales de compañía 68,5% perros y 31,5% gatos. Pero esta nueva realidad estadística plantea una pregunta mucho más profunda: si nuestros animales ya forman parte de la economía del hogar, ¿estamos preparados para asumir todo lo que implica cuidarlos?
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1. 🥣 Cuando alimentar también significa presupuestar
La incorporación del alimento para mascotas a la nueva canasta no significa que el Estado haya declarado que tener un animal sea una necesidad básica universal, ni que todos los hogares gasten la misma cantidad. Significa algo más concreto: el consumo de los hogares ecuatorianos cambió lo suficiente como para que este producto adquiriera representatividad estadística. La nueva CFBC fue construida a partir de los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares Urbanos y Rurales (ENIGHUR) 2024-2025, una encuesta que alcanzó a 35,398 hogares y que permitió actualizar los patrones de consumo utilizados por el INEC.
Ese cambio dice algo sobre nuestra sociedad: el perro o el gato ya no aparece solamente como un animal que "está en la casa"; su alimentación genera un gasto recurrente, planificado y observable dentro de los presupuestos familiares. Ecuador ya había dado otro paso en esta dirección. Desde febrero de 2025, los alimentos balanceados nutricionales para mascotas, secos o húmedos, adquiridos localmente o importados, tienen tarifa 0% de IVA; el Servicio de Rentas Internas explicó que la medida buscaba reducir el gasto de los hogares y favorecer el bienestar de los animales de compañía. Pero aquí aparece una diferencia importante: que un producto sea más accesible no significa que mantener un animal sea barato. La alimentación es apenas una parte.
📊 Nueva CFBC (julio 2026)
Composición aumentó de 75 a 98 bienes y servicios; incluye alimento para mascotas caninas; costo mensual: USD 825,17 (INEC, 2026a).
🏠 Censo 2022
4,1 millones de hogares con al menos una mascota; SRI estima 7,6 millones de animales (68,5% perros, 31,5% gatos).
💰 IVA 0% (feb 2025)
Alimentos balanceados para mascotas tienen tarifa 0% de IVA para reducir gasto de hogares y favorecer bienestar animal (SRI, 2025).
2. 🩺 El costo que no aparece en el plato
Un animal puede consumir alimento todos los días, pero no enfermar todos los días. Precisamente por eso, los gastos veterinarios pueden ser más difíciles de incorporar al presupuesto familiar: una vacuna puede planificarse y una consulta preventiva puede presupuestarse, pero una intoxicación, un accidente, una obstrucción urinaria, una enfermedad infecciosa o una cirugía pueden aparecer sin previo aviso.
La investigación sobre acceso a servicios veterinarios muestra que el costo constituye una barrera importante para algunos propietarios. Un estudio realizado en Colorado, Estados Unidos, con 736 profesionales veterinarios y 1,209 tutores, encontró que el 72% de los profesionales había tenido que practicar una eutanasia en el último año exclusivamente por razones económicas, en casos donde con suficientes recursos se habría optado por otro tratamiento. Aunque estos datos corresponden a un contexto específico de Estados Unidos y no pueden extrapolarse directamente a Ecuador, permiten observar un problema que trasciende fronteras: la capacidad económica del tutor puede terminar influyendo en las opciones médicas disponibles para el animal.
Por eso, hablar de economía de las mascotas no debería reducirse a cuánto cuesta una funda de alimento. También debemos hablar de prevención, medicamentos, desparasitación, vacunas, diagnóstico, hospitalización, procedimientos y seguimiento. Y existe otra dimensión todavía más compleja: el costo de la atención veterinaria no afecta únicamente al propietario, también puede afectar emocionalmente al profesional que debe explicar una alternativa médica cuando sabe que el presupuesto del tutor es limitado. La economía de las mascotas, entonces, también es una conversación sobre acceso a la salud.
3. 🤝 Cuando una mascota también necesita una economía más solidaria
Si aceptamos que millones de hogares tienen animales y que sus necesidades forman parte de la vida económica familiar, aparece una responsabilidad colectiva. No todos los hogares tienen la misma capacidad para enfrentar un gasto inesperado, y tampoco todas las familias toman sus decisiones de la misma manera: algunas pueden ahorrar para una emergencia veterinaria, otras pueden acceder a un seguro, otras pueden pagar una consulta preventiva sin alterar significativamente su presupuesto, y otras pueden encontrarse ante una decisión dolorosa entre pagar un tratamiento o cubrir primero una necesidad indispensable del hogar. Esto no significa justificar la falta de cuidado; significa comprender que responsabilidad y capacidad económica no son exactamente lo mismo.
Un estudio realizado en Ecuador con datos del Censo 2022 encontró que la presencia de perros y gatos en los hogares está relacionada con características demográficas y socioeconómicas, mostrando que la convivencia con mascotas no ocurre de manera idéntica en todos los grupos sociales. Por eso, una sociedad que realmente quiere mejorar el bienestar animal también debería preguntarse cómo hacer más accesible la prevención y la atención veterinaria: campañas preventivas comunitarias, educación sobre planificación de gastos, programas de apoyo para emergencias, alianzas entre clínicas y organizaciones sociales, mecanismos de financiamiento responsables y servicios veterinarios que expliquen diferentes alternativas de atención sin abandonar el criterio médico.
La respuesta tampoco debería ser convertir la medicina veterinaria en un servicio gratuito universal; debe ser construir un sistema donde la falta de recursos no signifique automáticamente la falta de opciones.
💭 Reflexión final
La nueva canasta no convirtió a los animales en seres humanos, tampoco significa que todos los hogares puedan permitirse el mismo nivel de cuidado. Pero sí nos muestra algo que durante mucho tiempo estuvo escondido en las estadísticas: millones de familias ya organizan parte de su economía alrededor de sus animales. Y quizás la verdadera pregunta no sea cuánto gastamos en nuestras mascotas, sino qué estamos dispuestos a hacer cuando cuidar de ellas deja de ser un gasto pequeño y se convierte en una necesidad inesperada.
Porque tener un animal no consiste únicamente en poder comprar alimento — es asumir una responsabilidad que puede durar años y que, en algún momento, puede exigir tiempo, conocimiento, dinero y decisiones difíciles. Una sociedad que reconoce económicamente a sus animales también debería preguntarse cómo hacer posible que más familias puedan cuidarlos dignamente, porque el bienestar animal no depende únicamente de cuánto dinero tiene quien abre la puerta de una casa, sino también de cuánto estamos dispuestos, como sociedad, a construir para que cuidar sea posible.
Referencias bibliográficas 📚
González, et al. (2024). Mascotas en los hogares: factores sociodemográficos asociados a la presencia de mascotas en los hogares ecuatorianos. Asociación Latinoamericana de Población.
Instituto Nacional de Estadística y Censos. (2026a). Canasta Familiar Básica de Consumo – CFBC. Gobierno del Ecuador.
Instituto Nacional de Estadística y Censos. (2026b). Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares Urbanos y Rurales (ENIGHUR) 2024–2025. Gobierno del Ecuador.
Niemiec, R., Champine, V., Frey, D., Lobdell, A., Steele, A., Vaiden, C., Kogan, L., & Mertens, A. (2024). Veterinary and pet owner perspectives on addressing access to veterinary care and workforce challenges. Frontiers in Veterinary Science, 11, 1419295.
Servicio de Rentas Internas. (2025). Nuevo decreto elimina el IVA en alimentos para mascotas, reduciendo el gasto de las familias. Gobierno del Ecuador.
📱 La indignación también necesita responsabilidad
Un video puede mostrarnos un animal aparentemente maltratado en cuestión de segundos y provocar una reacción inmediata: compartir, señalar, exigir justicia. Pero antes de convertir nuestra indignación en una acusación pública, existe una pregunta que también merece ser respondida: ¿qué sabemos realmente de lo que estamos viendo? El reciente caso de un perro encontrado cubierto de brea durante trabajos en la Ruta Viva volvió a poner esta discusión sobre la mesa: la denuncia difundida en redes llevó a una investigación municipal para esclarecer las circunstancias del hecho, mientras distintas versiones comenzaron a circular públicamente.
La empatía no debería hacernos reaccionar menos. Debería enseñarnos a reaccionar mejor. En Quito ya existen antecedentes de casos en los que una denuncia ciudadana difundida mediante imágenes permitió activar la intervención de la Unidad de Bienestar Animal: en mayo de 2026, el caso de Leonel, un perro víctima de una presunta agresión, llegó a conocimiento de las autoridades después de que el video circulara públicamente, y la UBA realizó el rescate e inició el procedimiento correspondiente.
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1. 🐾 Ver no siempre significa conocer la historia
Las redes sociales tienen una característica poderosa: nos permiten presenciar situaciones que, de otra manera, probablemente nunca conoceríamos. Un video puede convertirse en la primera alerta que movilice a una comunidad y permita que un animal reciba ayuda. En Quito ya existen antecedentes de casos en los que una denuncia ciudadana difundida mediante imágenes permitió activar la intervención de la Unidad de Bienestar Animal: en mayo de 2026, el caso de Leonel, un perro víctima de una presunta agresión, llegó a conocimiento de las autoridades después de que el video circulara públicamente, y la UBA realizó el rescate e inició el procedimiento correspondiente.
Pero existe una diferencia fundamental entre hacer visible una situación y conocer todas las circunstancias que la rodean. Una fotografía muestra un momento; un video muestra una secuencia; una investigación intenta reconstruir los hechos. Confundir esas tres cosas puede llevarnos a emitir conclusiones antes de que existan evidencias suficientes. El caso de la Ruta Viva lo demuestra con claridad: mientras la organización que alertó sobre el perro sostuvo una versión sobre las circunstancias del rescate, las entidades municipales anunciaron verificaciones para determinar qué ocurrió y si existieron responsabilidades, y posteriormente el Municipio cuestionó algunos elementos de las imágenes difundidas. Esto no significa ignorar una denuncia. Significa entender que una alerta puede ser urgente sin que nuestra conclusión tenga que ser inmediata.
📹 Caso Leonel (mayo 2026)
Video de presunta agresión circuló públicamente; UBA realizó rescate e inició procedimiento (Municipio de Quito, 2026a).
🛣️ Caso Ruta Viva (sept 2026)
Denuncia de perro cubierto de brea llevó a investigación municipal; versiones contradictorias circularon (Municipio de Quito, 2026b).
🔍 Foto ≠ Video ≠ Investigación
Una fotografía muestra un momento; un video, una secuencia; una investigación reconstruye los hechos con evidencias.
2. 🔎 Compartir también es una decisión
Cuando vemos un animal aparentemente en peligro, nuestra primera reacción puede ser compartir la publicación para conseguir ayuda, y esa acción puede ser valiosa. Pero también podemos preguntarnos: ¿la publicación identifica dónde ocurrió el hecho?, ¿existe información verificable?, ¿se conoce quién está atendiendo al animal?, ¿hay una institución competente involucrada?, ¿el contenido podría estar descontextualizado?, ¿estamos compartiendo para ayudar o simplemente porque la imagen nos produjo indignación?
Una investigación publicada en 2026 sobre sistemas de denuncia de maltrato animal encontró precisamente que las personas pueden tener dudas sobre la gravedad de una situación, la autoridad competente, la información que deberían aportar y la evidencia necesaria para que un caso pueda ser evaluado. Por eso, una denuncia responsable no debería reducirse a una publicación acompañada de una frase indignada: también puede significar conservar la publicación original, registrar fecha y lugar, identificar posibles testigos, evitar editar el material y entregar la información a la autoridad o profesional correspondiente. La diferencia parece pequeña, pero es enorme: compartir una acusación puede aumentar el ruido, mientras que aportar información puede aumentar la posibilidad de que alguien pueda actuar.
Y existe otra consideración importante: cuando difundimos imágenes de un animal vulnerable, también debemos preguntarnos si nuestra publicación protege su dignidad y seguridad o si simplemente vuelve a exponerlo.
3. ⚖️ La empatía no necesita un culpable inmediato
La indignación tiene una función: nos permite reconocer que algo nos parece injusto y puede impulsarnos a actuar. El problema aparece cuando confundimos indignación con investigación. Una sociedad empática no debería permanecer indiferente ante un posible caso de maltrato, pero tampoco debería convertir las redes sociales en un tribunal donde una fotografía basta para determinar culpabilidad.
En Quito, la respuesta institucional a las denuncias ciudadanas forma parte de un sistema que permite recopilar información, realizar inspecciones y, cuando corresponde, iniciar procedimientos sancionadores. Durante 2025, la AMC y la UBA sancionaron a 76 personas por infracciones muy graves relacionadas con maltrato animal, frente a 27 en 2024; el propio Municipio señaló que este incremento también estuvo relacionado con un mayor despliegue de control y atención de denuncias. Eso nos recuerda que la ciudadanía no necesita convertirse en autoridad para ser parte de la solución: podemos observar, documentar, denunciar, exigir que se investigue, y también podemos esperar a que las evidencias hagan su trabajo.
La empatía responsable no protege solamente al animal que creemos víctima; también protege el proceso que debe determinar qué ocurrió realmente. Porque si queremos que las denuncias por maltrato sean tomadas en serio, necesitamos que nuestras acciones contribuyan a construir casos sólidos y no solamente a producir indignación colectiva.
💭 Reflexión final
Cuando un animal sufre, queremos respuestas inmediatas — es comprensible. Pero quizá una de las formas más difíciles de empatía sea aprender a detenernos unos segundos antes de compartir, señalar o condenar: no para mirar hacia otro lado ni para minimizar el sufrimiento, sino para preguntarnos qué podemos hacer ahora que realmente ayude a ese animal.
Tal vez sea compartir, tal vez sea denunciar, tal vez sea guardar una evidencia o contactar a un profesional; y algunas veces, simplemente, sea esperar antes de afirmar algo que todavía no sabemos. Porque la indignación puede encender una conversación, pero la responsabilidad es la que puede convertir esa conversación en protección.
La empatía no consiste solamente en sentir dolor cuando vemos sufrir a un animal — también consiste en tener suficiente respeto por ese animal como para no permitir que su sufrimiento sea convertido en una acusación sin comprobar, en un espectáculo o en una guerra de opiniones. Ayudar también significa saber cómo, cuándo y por qué actuar.
Referencias bibliográficas 📚
Kiss, A., Lorászkó, G., Korsós, G., Bozsó, D., Wagenhoffer, Z., & Fodor, K. (2026). From observation to structured reporting: Development and preliminary evaluation of an online animal abuse reporting system. Veterinary Sciences, 13(8), 784.
Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. (2026a, 18 de mayo). UBA rescata a Leonel, perrito víctima de maltrato. Quito Informa.
Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. (2026b, 1 de septiembre). EPMMOP investiga causas tras denuncia de perro atrapado en brea durante trabajos en la Ruta Viva. Quito Informa.
Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. (2026c, 20 de febrero). Mayor control municipal eleva sanciones por maltrato animal en Quito. Quito Informa.
🐈⬛⚛️ ¿El gato de Schrödinger está vivo y muerto al mismo tiempo?
Pocas imágenes de la física han conseguido convertirse en un símbolo de lo extraño como un gato encerrado dentro de una caja. En 1935, el físico austríaco Erwin Schrödinger imaginó un experimento en el que un gato quedaba conectado a un mecanismo cuántico: un átomo radiactivo tendría una determinada probabilidad de desintegrarse y, si lo hacía, activaría un mecanismo capaz de matar al animal.
Pero aquí comienza la verdadera paradoja. Schrödinger no creó al gato para demostrar que los animales pueden existir literalmente entre la vida y la muerte. Lo utilizó para mostrar lo problemática que podía resultar la aplicación directa de las reglas cuánticas a objetos cotidianos. Casi un siglo después, la pregunta continúa vigente: ¿Dónde termina el extraño mundo cuántico y comienza la realidad que experimentamos?
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1. ⚛️ El gato que nunca debió ser un gato
Para entender la paradoja hay que comenzar por una propiedad real de la mecánica cuántica: la superposición. Un sistema cuántico puede describirse mediante una combinación de diferentes estados posibles. No significa simplemente que nosotros desconozcamos cuál de ellos es el verdadero. La teoría permite representar al sistema mediante un estado cuántico que contiene varias posibilidades coherentes simultáneamente.
Schrödinger llevó esta idea hasta un extremo deliberadamente absurdo. Imaginemos una caja cerrada. Dentro hay un gato, un átomo radiactivo, un detector y un mecanismo conectado a un recipiente con veneno. Si el átomo se desintegra, el detector activa el mecanismo y el gato muere. Si no se desintegra, permanece vivo. Después de cierto tiempo, el sistema cuántico puede describirse mediante una superposición de los estados "átomo desintegrado" y "átomo no desintegrado".
Matemáticamente, el sistema completo puede escribirse de forma esquemática como: átomo no desintegrado + gato vivo y átomo desintegrado + gato muerto. Eso es lo que convierte al experimento mental en una paradoja. Pero existe una diferencia fundamental entre decir que la teoría cuántica describe matemáticamente una superposición y afirmar que un gato real permanece conscientemente vivo y muerto al mismo tiempo. Schrödinger precisamente quería llamar la atención sobre esa tensión entre la descripción cuántica y nuestra experiencia cotidiana (Schrödinger, 1935; Bacciagaluppi & Crull, 2024).
🔬 Superposición cuántica
Un sistema cuántico puede describirse mediante una combinación de diferentes estados posibles coherentes simultáneamente.
📦 Experimento mental (1935)
Gato, átomo radiactivo, detector y veneno en caja cerrada; estado del gato correlacionado con estado del átomo (Schrödinger, 1935).
⚠️ Paradoja real
Schrödinger quería mostrar la tensión entre descripción cuántica y experiencia cotidiana, no que gatos existan vivos y muertos (Bacciagaluppi & Crull, 2024).
2. 🌫️ Cuando el mundo cuántico toca la realidad
Aquí aparece uno de los conceptos más importantes para comprender por qué no observamos gatos macroscópicos en superposiciones evidentes: la decoherencia cuántica. Un sistema cuántico nunca está completamente aislado en la realidad. Interactúa con su entorno mediante partículas, radiación, vibraciones, temperatura y otros procesos físicos. Estas interacciones pueden destruir la coherencia necesaria para mantener una superposición observable. En términos simplificados, el entorno comienza a llevar información sobre el estado del sistema y las diferentes posibilidades dejan de comportarse como una única superposición coherente.
Por eso, construir un "gato de Schrödinger" literal resulta extraordinariamente difícil. Los físicos, sin embargo, sí han conseguido crear y controlar estados cuánticos parecidos a los descritos por la paradoja, utilizando sistemas mucho más pequeños y controlables. En 2024, por ejemplo, investigadores demostraron un control prolongado de un tipo de estado cuántico conocido como cat qubit, relacionado con superposiciones macroscópicas de estados de un campo electromagnético. El objetivo no era crear un animal simultáneamente vivo y muerto, sino utilizar estados cuánticos de este tipo para estudiar y controlar información cuántica.
Esto cambia completamente la interpretación popular del experimento. El gato no es una prueba de que la realidad cotidiana funcione como una película congelada entre dos posibilidades. Es una herramienta conceptual para estudiar hasta dónde pueden extenderse las reglas cuánticas y qué ocurre cuando un sistema cuántico interactúa con un mundo macroscópico.
3. 🌀 ¿Y entonces qué significa "observar"?
Aquí aparece la parte más inquietante. ¿Qué ocurre exactamente cuando abrimos la caja? En la interpretación tradicional de la mecánica cuántica, una medición produce un resultado definido. Pero qué significa exactamente ese proceso continúa siendo una cuestión fundamental de los fundamentos de la física. La palabra "observador" puede llevar a una interpretación equivocada. No significa necesariamente que una persona consciente tenga poderes especiales capaces de modificar la realidad.
En física cuántica, una medición implica una interacción física entre sistemas que produce información sobre el estado del sistema medido. De hecho, la investigación contemporánea continúa examinando cómo describir la relación entre sistemas cuánticos, mediciones, observadores y decoherencia. En 2024, trabajos sobre los fundamentos de la teoría cuántica volvieron a abordar precisamente estas cuestiones, mostrando que el problema de qué significa una medición sigue siendo objeto de investigación y debate.
Y aquí aparece una distinción esencial: El gato de Schrödinger no demuestra que nuestra conciencia cree la realidad. Tampoco demuestra que existan universos paralelos. Ni demuestra que un objeto cotidiano pueda permanecer indefinidamente en dos estados incompatibles. Lo que demuestra es algo más incómodo: nuestra descripción matemática de la naturaleza puede producir resultados que desafían profundamente nuestra intuición sobre qué significa que algo tenga un estado definido.
💭 Reflexión final
El gato de Schrödinger comenzó como un experimento mental hace casi un siglo, pero su pregunta sigue siendo extraordinariamente moderna. Hoy sabemos que la superposición cuántica no es simplemente una fantasía filosófica. Se utiliza y estudia experimentalmente en sistemas físicos reales, desde partículas y átomos hasta estados cuánticos diseñados para tecnologías de información y computación cuántica.
También sabemos que la interacción con el entorno produce decoherencia y ayuda a explicar por qué el mundo macroscópico que observamos no se comporta como una colección de enormes superposiciones cuánticas visibles. Pero la paradoja no desaparece completamente. Porque detrás del gato existe una pregunta mucho más profunda: ¿La realidad tiene un estado definido antes de que podamos conocerlo, o nuestra descripción de la realidad depende fundamentalmente de cómo interactuamos con ella?
La ciencia todavía debate distintas respuestas. Y quizá esa sea la verdadera razón por la que el gato continúa siendo tan perturbador. No porque pueda estar vivo y muerto al mismo tiempo. Sino porque nos recuerda que, cuando descendemos hasta las escalas más fundamentales de la naturaleza, la realidad puede ser mucho menos intuitiva de lo que nuestro cerebro evolucionó para imaginar.
Referencias bibliográficas 📚
Bacciagaluppi, G., & Crull, E. (2024). The present situation in quantum mechanics. En The Einstein Paradox: The Debate on Nonlocality and Incompleteness in 1935 (pp. 175–207). Cambridge University Press.
Barenboim, G., & Gago, A. M. (2024). Quantum decoherence effects: A complete treatment. Physical Review D, 110(9), 095005.
DeMille, D., Hutzler, N. R., Rey, A. M., & Zelevinsky, T. (2024). Quantum sensing and metrology for fundamental physics with molecules. Nature Physics, 20, 741–749.
Polychronakos, A. P. (2024). Quantum mechanical rules for observed observers and the consistency of quantum theory. Nature Communications, 15, 3023.
Réglade, U., Bocquet, A., Gautier, R., et al. (2024). Quantum control of a cat qubit with bit-flip times exceeding ten seconds. Nature, 629, 778–783.
Schrödinger, E. (1935). Die gegenwärtige Situation in der Quantenmechanik. Die Naturwissenschaften, 23, 807–812, 823–828, 844–849.
🌡️🐶🐱 Temperatura corporal: el signo vital que cambia según dónde y cómo se mide
La temperatura corporal parece uno de los signos vitales más simples de obtener: se coloca un termómetro, se espera unos segundos y aparece un número. Sin embargo, ese número depende de más factores de los que solemos asumir en la consulta diaria. El sitio de medición, el tamaño del paciente, su condición corporal y el tipo de pelaje pueden modificar el resultado lo suficiente como para cambiar una interpretación clínica.
La pregunta, entonces, no debería ser únicamente "¿qué temperatura tiene este paciente?", sino "¿qué tan bien representa este número su temperatura corporal real?". Un estudio con 94 perros y 31 gatos encontró una diferencia mediana de 0.4°C entre la temperatura rectal y la axilar en perros, y determinó que la temperatura axilar tenía una sensibilidad de apenas 57% para detectar hipertermia en perros y 33% en gatos.
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1. 🌡️ El termómetro no mide lo mismo en todos lados
La temperatura rectal continúa siendo el método de referencia en medicina veterinaria, pero en la práctica clínica se utilizan con frecuencia alternativas como la medición axilar o timpánica, principalmente por comodidad y tolerancia del paciente. El problema es que estas alternativas no siempre reflejan con precisión la temperatura rectal. Un estudio con 94 perros y 31 gatos encontró una diferencia mediana de 0.4°C entre la temperatura rectal y la axilar en perros, y determinó que la temperatura axilar tenía una sensibilidad de apenas 57% para detectar hipertermia en perros y 33% en gatos, aunque su especificidad era alta en ambas especies (Goic et al., 2014).
Un estudio independiente en perros encontró resultados similares: la temperatura axilar tendió a ser 0.6°C más baja que la rectal, con una diferencia mayor a 0.5°C en el 54.7% de los casos. La temperatura timpánica, en cambio, se acercó más a la rectal (diferencia mediana de 0°C), aunque en una cuarta parte de los perros la diferencia también superó los 0.5°C, y su medición resultó peor tolerada que la axilar. Esto deja una conclusión incómoda pero necesaria: ningún método alternativo puede tratarse como un reemplazo automático de la temperatura rectal, incluso cuando su promedio se acerque bastante en la mayoría de los pacientes.
📊 Rectal vs. Axilar (perros)
Diferencia mediana: 0.4°C; sensibilidad axilar para hipertermia: 57% (Goic et al., 2014).
📊 Rectal vs. Axilar (gatos)
Sensibilidad axilar para hipertermia: 33%; especificidad alta pero sensibilidad baja (Goic et al., 2014).
📊 Rectal vs. Timpánica
Diferencia mediana: 0°C, pero 25% de perros con diferencia >0.5°C; peor tolerada que axilar (Lamb & McBrearty, 2013).
2. 📏 Por qué el tamaño y el pelaje cambian el resultado
Aquí aparece un hallazgo particularmente relevante para la pregunta de si el tamaño del paciente influye en la lectura. El mismo estudio en perros encontró que el peso corporal, la longitud del pelaje, la condición corporal y el tamaño racial estaban significativamente asociados con la magnitud de la diferencia entre la temperatura rectal y la axilar. Esto no significa necesariamente que un chihuahua y un dogo alemán tengan temperaturas corporales "normales" distintas, sino algo igual de importante en la práctica: la confiabilidad de un método periférico como la axila depende del tamaño, el pelaje y la condición corporal del paciente frente al que se está trabajando.
Un perro pequeño, de pelo corto y buena condición corporal tiende a mostrar una diferencia rectal-axilar más pequeña y predecible. Un perro grande, con más pelaje o mayor condición corporal, puede mostrar una brecha más amplia y menos predecible entre ambos sitios de medición. Esto tiene una consecuencia clínica directa: aplicar el mismo criterio de "temperatura normal" sin considerar estas variables puede llevar tanto a subestimar una fiebre real como a sobreinterpretar una lectura periférica baja como hipotermia.
3. 🐾 Bienestar y precisión: el termómetro también es un acto clínico
La elección del sitio de medición no es solo una cuestión de exactitud numérica; también es una cuestión de bienestar animal. Un estudio en gatos encontró que la temperatura axilar fue tolerada por el 90.6% de los pacientes conscientes y la timpánica por el 81.2%, mientras que la temperatura rectal solo fue tolerada por el 53.0%. Esto plantea una tensión real en la práctica clínica: el método más preciso es, al mismo tiempo, el que genera más estrés y resistencia en el paciente —y ese estrés, en gatos particularmente reactivos, puede alterar otros parámetros fisiológicos medidos en la misma consulta, como la frecuencia cardíaca o la propia temperatura.
Por eso, la decisión de qué método usar no debería basarse únicamente en la comodidad del procedimiento, sino en lo que el caso realmente necesita: una lectura de tamizaje en un paciente estable puede tolerar el margen de error de una medición axilar, mientras que una sospecha real de hipertermia o hipotermia en un paciente crítico exige la confirmación rectal, incluso si es menos cómoda.
💭 Reflexión final
Un número en un termómetro puede parecer un dato objetivo e inmediato, pero como ocurre con otros signos vitales, su valor real depende del contexto en que se obtuvo: el sitio de medición, el tamaño y la condición corporal del paciente, y la técnica empleada. La temperatura corporal no deja de ser un signo vital confiable por estas variaciones; deja de ser confiable cuando se interpreta como si esas variaciones no existieran.
Medir sigue siendo el primer paso. Saber qué tanto puede desviarse esa medición del valor real —y por qué— es lo que convierte un número en información clínica útil.
Referencias bibliográficas 📚
Goic, J. B., Reineke, E. L., & Drobatz, K. J. (2014). Comparison of rectal and axillary temperatures in dogs and cats. Journal of the American Veterinary Medical Association, 244(10), 1170–1175.
Lamb, V., & McBrearty, A. R. (2013). Comparison of rectal, tympanic membrane and axillary temperature measurement methods in dogs. Veterinary Record, 173(21), 524.
Smith, V. A., Lamb, V., & McBrearty, A. R. (2015). Comparison of axillary, tympanic membrane and rectal temperature measurement in cats. Journal of Feline Medicine and Surgery, 17(10), 872–878.
🧠🐾 Cuando humanos y animales aprenden juntos: el poder de la cognición compartida
Durante mucho tiempo, hablar de aprendizaje animal significaba pensar principalmente en una dirección: el humano enseña y el animal aprende. Sin embargo, la investigación contemporánea sobre cognición y comportamiento está mostrando una realidad mucho más interesante. Los animales no solo responden a nuestras órdenes: también observan, recuerdan, toman decisiones, interpretan señales sociales y modifican su comportamiento a partir de sus experiencias.
En especies que han convivido estrechamente con nosotros, como los perros, esta capacidad resulta especialmente evidente, ya que existen habilidades sociocognitivas compartidas que les permiten interpretar acciones, rostros, emociones y señales humanas. Esto plantea una pregunta diferente para la medicina veterinaria y para la convivencia cotidiana: ¿qué ocurre cuando dejamos de entender el aprendizaje como algo que hacemos sobre los animales y comenzamos a verlo como algo que construimos con ellos?
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1. 🧠 Aprender no significa solamente obedecer
La cognición animal comprende los procesos mediante los cuales un animal recibe información, la procesa, toma decisiones y responde a su entorno. Esto incluye capacidades como memoria, aprendizaje, resolución de problemas, atención y procesamiento de información social. El aprendizaje social es especialmente importante: se produce cuando un individuo obtiene información observando o interactuando con otros, y no es exclusivo de los seres humanos — la investigación actual considera que este mecanismo está ampliamente distribuido en el reino animal.
En los perros, esta relación resulta particularmente interesante debido a miles de años de convivencia con seres humanos. Los estudios han documentado su capacidad para observar acciones humanas y utilizar esa información para resolver determinadas tareas; incluso se ha observado que pueden reproducir acciones humanas aunque exista otra alternativa más sencilla para alcanzar el mismo objetivo. Pero existe una precisión fundamental: aprender de nosotros no significa pensar como nosotros. Un perro no interpreta necesariamente una situación utilizando las mismas categorías cognitivas que una persona, ya que su percepción del mundo está influida por sus capacidades sensoriales, experiencias, motivaciones y necesidades.
🧩 Cognición animal
Procesos de recepción, procesamiento y respuesta a información: memoria, aprendizaje, atención, resolución de problemas.
👀 Aprendizaje social
Obtener información observando o interactuando con otros; mecanismo ampliamente distribuido en el reino animal (Ishikawa & Itakura, 2024).
🐕 Habilidades sociocognitivas caninas
Perros pueden interpretar acciones, rostros, emociones y señales humanas; reproducen acciones humanas incluso cuando existe alternativa más sencilla (Boch & Huber, 2024; Mellor et al., 2024).
2. 🐕 Cuando el aprendizaje se convierte en una conversación
Si el animal observa nuestras acciones, nosotros también podemos aprender de sus respuestas. Durante un entrenamiento, por ejemplo, una persona puede modificar su conducta dependiendo de si el animal muestra atención, confusión, miedo, frustración o interés; en ese proceso se produce una especie de intercambio continuo, donde el humano presenta una situación, el animal responde, y esa respuesta proporciona información que permite ajustar la siguiente interacción.
La investigación sobre comportamiento canino demuestra precisamente la importancia de considerar las diferencias individuales. Una revisión de 2024 que analizó 392 publicaciones y 2.362 pruebas conductuales encontró una gran diversidad en las metodologías utilizadas para estudiar comportamiento y cognición en perros, y destacó la necesidad de considerar al individuo al evaluar sus capacidades. Esto tiene consecuencias prácticas: un método que funciona con un perro puede no funcionar igual con otro, e incluso dos animales de la misma raza pueden presentar diferencias importantes en comportamiento y capacidades cognitivas.
Además, investigaciones sobre sincronización conductual han encontrado que perros y humanos pueden ajustar determinados patrones de comportamiento durante sus interacciones. Aunque algunos mecanismos neurocognitivos todavía requieren mayor investigación, estos hallazgos muestran que la relación no consiste simplemente en una persona actuando y un animal reaccionando: ambos pueden modificar su conducta dentro de la interacción. En otras palabras, también aprendemos mientras enseñamos.
3. 🤝 De entrenar animales a construir relaciones
Esta perspectiva puede transformar tres ámbitos muy diferentes: la convivencia, el entrenamiento y el trabajo con animales. En casa, comprender cómo aprende un animal permite establecer rutinas más claras y reducir situaciones que pueden generar frustración. En entrenamiento, facilita utilizar métodos adaptados a las características individuales del animal. Y en contextos profesionales —como asistencia, detección, rescate o intervención— permite construir sistemas donde el rendimiento depende tanto de la preparación del animal como de la capacidad humana para interpretar sus señales.
La colaboración humano-animal también puede llegar a situaciones inesperadas: en 2024, una investigación exploró la participación de perros en actividades de ciencia ciudadana, demostrando que incluso pueden integrarse en determinadas dinámicas de investigación junto con sus cuidadores. Esto obliga a ampliar la definición de colaboración: no siempre significa que dos personas dividan una tarea, sino que también puede significar que dos especies utilicen sus capacidades diferentes para alcanzar un objetivo común. El humano puede aportar lenguaje, planificación, herramientas y conocimiento técnico; el animal puede aportar capacidades sensoriales, percepción ambiental, velocidad de respuesta o habilidades que nosotros no poseemos.
Y aquí aparece un principio esencial para el bienestar animal: la colaboración no debe confundirse con explotación. Que un animal pueda aprender una tarea no significa que debamos exigirle realizarla permanentemente — el entrenamiento debe considerar su bienestar, motivación, estado físico y emocional, además de los objetivos humanos. La ciencia de la cognición animal puede ayudarnos precisamente a construir relaciones más responsables, porque nos obliga a reconocer que detrás de cada conducta existe un individuo con capacidades y limitaciones propias.
💭 Reflexión final
Quizá durante demasiado tiempo hemos formulado mal la pregunta. En lugar de preguntarnos "¿cómo consigo que mi animal aprenda lo que yo quiero?", podríamos comenzar preguntándonos "¿qué podemos aprender el uno del otro?". El perro que aprende una señal humana también nos enseña a interpretar su lenguaje corporal; el gato que modifica su comportamiento según nuestras rutinas nos obliga a prestar atención a sus preferencias; el animal de trabajo que responde a una señal proporciona información a través de cada respuesta, cada error y cada cambio de comportamiento.
La cognición compartida no significa que humanos y animales piensen de la misma manera. Significa reconocer que podemos construir conocimiento dentro de una relación entre especies — y quizá esa sea una de las formas más profundas de colaboración: no enseñar al otro a convertirse en nosotros, sino aprender a entender cómo piensa el otro.
Referencias bibliográficas 📚
Boch, M., & Huber, L. (2024). Domestic dogs as a comparative model for social neuroscience: Advances and challenges. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 162, 105700.
Ishikawa, M., & Itakura, S. (2024). The development of social learning: From pedagogical cues to selective learning. Frontiers in Psychology, 15, 1466618.
Lamontagne, A., et al. (2024). Behavioural synchronisation between dogs and humans: Unveiling interspecific motor resonance? Animals, 14.
Mellor, N., McBride, S., & Stoker, E. (2024). Impact of training discipline and experience on inhibitory control and cognitive performance in pet dogs. Animals, 14(3), 428.
Moser, A. Y., Welch, M., Brown, W. Y., McGreevy, P., & Bennett, P. C. (2024). Methods of behavioral testing in dogs: A scoping review and analysis of test stimuli. Frontiers in Veterinary Science, 11, 1455574.
Pelgrim, M. H., Tidd, Z., Byrne, M., Johnston, A. M., & Buchsbaum, D. (2024). Synchronous citizen science with dogs. Animal Cognition, 27(1), 46.
🛡️ ¿Hasta dónde debe llegar una clínica para decir "no podemos hacerlo"?
En medicina veterinaria existe una frase que puede resultar incómoda: "no podemos hacerlo aquí". Puede sonar a falta de capacidad, experiencia o recursos, pero en determinadas circunstancias puede representar exactamente lo contrario. Una medicina segura no consiste en intentar resolver absolutamente todos los casos, sino en reconocer qué necesita cada paciente y determinar si el establecimiento, el profesional y el equipo disponibles pueden proporcionarlo de manera adecuada.
El problema aparece cuando el deseo de conservar un paciente, demostrar experiencia o mantener una imagen de excelencia hace que una clínica continúe interviniendo incluso cuando sus capacidades han sido superadas — porque hay un momento en el que insistir deja de ser valentía profesional y se convierte en riesgo.
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1. 🩺 El límite también forma parte de la competencia
Un médico veterinario no tiene la obligación de saber hacerlo todo. La medicina veterinaria comprende numerosas áreas de conocimiento y diferentes niveles de complejidad: un profesional puede tener una excelente preparación en medicina interna y no ser la persona indicada para resolver una cirugía altamente especializada, así como una clínica puede manejar correctamente pacientes hospitalizados y, al mismo tiempo, no disponer de los recursos necesarios para determinados cuidados intensivos. Reconocer esa diferencia es fundamental: la competencia profesional no consiste únicamente en conocer procedimientos, sino también en reconocer las propias limitaciones.
El Royal College of Veterinary Surgeons (RCVS) establece, dentro de sus principios profesionales, que los veterinarios deben mantenerse dentro de su propia área de competencia y derivar los casos de manera responsable. Su guía de apoyo sobre derivaciones es todavía más específica: señala que el profesional debe reconocer cuándo un caso o una opción de tratamiento excede su competencia y estar preparado para derivarlo a un colega, organización o institución en la que confíe. Esto plantea una idea que debería formar parte de cualquier cultura veterinaria: saber cuándo pedir ayuda también es una habilidad clínica. El problema comienza cuando el profesional interpreta la derivación como una derrota — un paciente no debería convertirse en una prueba de orgullo profesional.
🎯 Competencia profesional
La competencia incluye reconocer las propias limitaciones, no solo conocer procedimientos (RCVS, 2024a).
🔄 Derivación responsable
El profesional debe reconocer cuándo un caso excede su competencia y derivar a un colega o institución de confianza (RCVS, 2024b).
🤝 Pedir ayuda = habilidad
Saber cuándo pedir ayuda es una habilidad clínica; la derivación no es derrota, es responsabilidad profesional.
2. 🏥 Cuando la capacidad de la clínica llega a su límite
Imaginemos una emergencia: un paciente llega con una condición que requiere monitorización continua, soporte avanzado y una intervención especializada. La clínica puede estabilizarlo inicialmente, pero no cuenta con los recursos necesarios para continuar. Existen entonces dos posibilidades: "hagamos lo que podamos y veamos qué pasa", o bien "podemos estabilizarlo, pero este paciente necesita un nivel de atención que no podemos ofrecer aquí". La segunda respuesta puede ser mucho más difícil, y también mucho más segura.
La propia guía de RCVS sobre derivaciones y segundas opiniones señala que, al decidir una derivación, el profesional debe considerar todos los factores relevantes: la capacidad y experiencia del veterinario receptor, la ubicación del servicio, la urgencia del tratamiento y las circunstancias del tutor. Esto significa que la pregunta no debería limitarse a "¿tenemos alguna forma de intentar hacerlo?", sino que debería ser "¿tenemos las condiciones necesarias para hacerlo correctamente?" — la diferencia es enorme. Intentar algo porque existe una posibilidad de hacerlo no significa necesariamente que sea apropiado hacerlo.
Una clínica responsable debería conocer de antemano qué procedimientos puede realizar, cuáles requieren apoyo externo, qué casos deben ser estabilizados y derivados, qué profesionales pueden asumir determinadas situaciones, y cuáles son los límites de su infraestructura y organización. La seguridad comienza mucho antes de que aparezca la emergencia.
3. ⚖️ ¿Qué pesa más: el paciente o la necesidad de demostrar capacidad?
Aquí aparece la parte más incómoda. ¿Qué ocurre cuando un profesional sabe que necesita ayuda, pero decide continuar porque no quiere que el propietario piense que no sabe? ¿Qué ocurre cuando una clínica evita una derivación porque significa perder un procedimiento, o porque admitir una limitación afecta su imagen comercial? Estas situaciones pueden crear conflictos entre interés profesional, interés económico y bienestar animal — y es precisamente ahí donde la ética adquiere importancia.
El RCVS establece que el bienestar animal debe ser la primera consideración dentro de la práctica veterinaria, y que los veterinarios deben actuar dentro de sus competencias, facilitando la solicitud de una derivación o segunda opinión cuando un caso lo requiera. Esto cambia completamente la perspectiva: una derivación no significa necesariamente "no sé hacerlo". Puede significar "sé exactamente qué necesita este paciente y reconozco que otro profesional puede proporcionárselo mejor", o incluso una tercera opción todavía más profesional: "podemos hacerlo, pero necesitamos apoyo".
La medicina no debería funcionar bajo la lógica de que pedir ayuda demuestra debilidad — en otras profesiones médicas, consultar a otro especialista es parte habitual de una atención compleja, y no hay razón para que sea diferente en veterinaria. El verdadero riesgo aparece cuando la cultura de una institución premia al profesional que nunca dice "no" y castiga al que reconoce sus límites, porque tarde o temprano alguien terminará aceptando un caso que supera sus capacidades, y el paciente será quien asuma las consecuencias.
💭 Reflexión final
Una clínica verdaderamente segura no es aquella que promete hacerlo todo, sino aquella que conoce exactamente hasta dónde puede llegar. La seguridad requiere profesionales capaces de reconocer sus competencias, establecimientos que conozcan sus capacidades reales, y equipos donde pedir ayuda no sea considerado una señal de fracaso — pero también requiere una transformación cultural: dejar de asociar la excelencia veterinaria con la idea de que un profesional tiene que resolver absolutamente todo.
A veces la mejor decisión clínica consiste en estabilizar; otras veces, en consultar, detenerse o derivar. Decir "no podemos hacerlo aquí" puede ser una de las decisiones más responsables que una clínica puede tomar, porque el paciente no necesita que alguien demuestre que puede hacerlo todo — necesita que alguien sea capaz de reconocer qué es lo mejor para él.
La seguridad no comienza cuando se adquiere el último equipo, ni cuando se contrata al especialista, ni siquiera cuando aparece una emergencia. Comienza cuando una clínica conoce sus límites y tiene el valor profesional de respetarlos.
Referencias bibliográficas 📚
Royal College of Veterinary Surgeons. (2024a). Code of professional conduct for veterinary surgeons. RCVS.
Royal College of Veterinary Surgeons. (2024b). 1. Referrals and second opinions [Supporting guidance]. RCVS.
Royal College of Veterinary Surgeons. (2024c). 2. Veterinary care [Supporting guidance]. RCVS.
🧓🐾 Animales y personas mayores: una compañía que también necesita una red de apoyo
Envejecer no significa dejar de cuidar, querer ni tomar decisiones. Pero sí puede significar que algunas actividades cotidianas comiencen a requerir más esfuerzo, más tiempo o ayuda de otras personas. Para muchas personas mayores, un perro o un gato representa mucho más que una mascota: puede ser compañía, rutina, afecto y una presencia cotidiana que ayuda a mantener un vínculo con el entorno.
Una revisión de revisiones publicada en 2026 confirma que la interacción con animales se asocia con beneficios físicos, emocionales y también mentales en personas mayores, aunque advierte que esos beneficios dependen del tipo de animal, del contexto y de la duración del contacto, y no son iguales para todos. Esta realidad adquiere especial importancia en Ecuador, donde el INEC estimó para 2024 alrededor de 1,52 millones de personas de 65 años o más, equivalentes al 9% de la población.
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1. 🐕 Cuando cuidar se vuelve más difícil
Un perro necesita salir, alimentarse, recibir atención veterinaria y, dependiendo de su edad y condición, puede requerir medicamentos, controles frecuentes o cuidados especiales. Un gato puede parecer más independiente, pero también depende de su tutor para recibir alimentación adecuada, higiene, atención preventiva, enriquecimiento ambiental y atención médica cuando la necesita.
Con el paso de los años, algunas personas experimentan cambios en su capacidad funcional, movilidad o ingresos. La Organización Mundial de la Salud señala que el envejecimiento saludable depende no solamente de las capacidades individuales, sino también del entorno físico y social en el que vive la persona y de su acceso a servicios y apoyo. Esto puede afectar indirectamente al animal: una persona que antes podía llevar a su perro caminando hasta una clínica quizá ahora necesite transporte; quien podía administrar un medicamento varias veces al día puede necesitar ayuda; una consulta veterinaria puede convertirse en un desafío cuando existen dificultades económicas o de movilidad.
Un estudio sobre adultos mayores que reciben atención en el hogar encontró que los animales de compañía forman parte importante de sus sistemas de apoyo, pero también identificó situaciones en las que algunos tutores posponían incluso su propia atención médica debido a sus responsabilidades con el animal. Por eso, la capacidad de cuidar no debería evaluarse únicamente observando al animal; también hay que preguntarse qué necesita la persona para poder seguir cuidándolo.
🏥 Barreras de acceso
Movilidad reducida, ingresos limitados y acceso a servicios pueden dificultar la atención veterinaria preventiva y de emergencia.
💊 Cuidados complejos
Medicamentos múltiples, controles frecuentes y cuidados especiales requieren capacidad funcional y apoyo externo.
⚖️ Priorización difícil
Algunos tutores posponen su propia atención médica por responsabilidades con el animal (Gómez et al., 2022).
2. 💙 Dos vidas que pueden quedar aisladas
La relación entre una persona mayor y su animal puede convertirse en una fuente importante de compañía, pero sería un error afirmar que tener una mascota elimina la soledad — no lo hace. La Organización Mundial de la Salud considera el aislamiento social y la soledad problemas relevantes de salud pública y de salud mental: sus estimaciones indican que alrededor de una de cada cuatro personas mayores experimenta aislamiento social, mientras que aproximadamente una de cada diez experimenta soledad.
Un estudio multicéntrico reciente encontró que, entre adultos mayores que viven en la comunidad, la tenencia de perros se asocia con menores niveles de soledad emocional, aunque los propios autores advierten que esto no demuestra por sí solo una relación causal. Y aquí aparece una paradoja que merece detenerse en ella: el animal puede ayudar a reducir la soledad de su tutor, pero el aislamiento de esa persona también puede hacer más vulnerable al animal.
Si no existen familiares cercanos, vecinos de confianza o servicios comunitarios, una emergencia puede convertirse rápidamente en un problema para ambos. Hablar de bienestar animal en personas mayores, entonces, también significa hablar de salud mental y de conexión social — no como temas paralelos, sino como una misma conversación.
3. 🤝 Una responsabilidad que puede compartirse
El cuidado no tiene por qué recaer siempre sobre una sola persona. Una sociedad comprometida puede construir redes que permitan que las personas mayores continúen viviendo con sus animales cuando lo desean y cuando las condiciones lo permiten: un familiar que acompañe a una consulta veterinaria, un vecino que ayude con el transporte, un servicio comunitario que facilite medicamentos, campañas de medicina preventiva accesibles, veterinarios que consideren las limitaciones reales del tutor al explicar un tratamiento, u organizaciones que desarrollen programas de apoyo específicos.
Una publicación de 2025 sobre trabajo social gerontológico documenta precisamente cómo una organización comunitaria puede reconocer y sostener activamente estas relaciones entre personas mayores y sus animales. Por supuesto, existen situaciones en las que una persona ya no puede garantizar las necesidades básicas de un animal, y en esos casos deben evaluarse alternativas responsables que prioricen su bienestar.
Pero llegar directamente a la separación sin explorar antes las posibilidades de apoyo tiene un costo que rara vez se nombra: cuando ese vínculo se rompe —ya sea por la muerte del animal o por la imposibilidad de seguir conviviendo con él— el duelo que sigue puede ser tan intenso como cualquier otra pérdida significativa, y sin embargo suele tratarse como un duelo menor o incluso invisible ante los demás. Para una persona mayor que ya enfrenta aislamiento, esa pérdida no resuelta puede convertirse en un factor de riesgo adicional para su salud mental, precisamente en un momento en el que menos herramientas tiene para procesarla sola.
💭 Reflexión final
A veces preguntamos "¿quién cuida al animal?", pero quizá deberíamos empezar por "¿quién cuida a quien lo cuida?". Una persona mayor puede necesitar ayuda para seguir haciendo algo que ha hecho durante años: alimentar a su perro, llevar a su gato al veterinario, o simplemente sostener una rutina compartida. Ayudarla no significa quitarle autonomía; significa reconocer que la autonomía también puede sostenerse mediante una comunidad.
El envejecimiento de la población nos obliga a pensar de otra manera sobre el cuidado, y los animales forman parte de esa conversación —no como un detalle sentimental, sino como una variable real de salud mental y bienestar, tanto para quien cuida como para quien es cuidado. Porque cuando una persona y su animal han construido durante años una relación de compañía, romper ese vínculo no debería ser la primera respuesta ante una dificultad, ni tratarse como una pérdida menor cuando ocurre.
A veces lo que falta no es amor. Falta una red. Y construir esa red también es compromiso social.
Referencias bibliográficas 📚
Dolby, N. (2025). The human-animal bond and older adults: The role of a community-based organization's "Heart to Heart" program. Journal of Gerontological Social Work, 68(1), 53–60.
Gómez, L., et al. (2022). The role of pets in the support systems of community-dwelling older adults: A qualitative systematic review. BMC Geriatrics.
Grotto, G., & Buja, A. (2026). Quantitative and qualitative analysis of the effects of human-animal interactions on health and well-being of older adults: An umbrella review. BMC Geriatrics.
Hughes, B., & Harkin, B. L. (2025). The impact of continuing bonds between pet owners and their pets following the death of their pet: A systematic narrative synthesis. OMEGA—Journal of Death and Dying, 90(4), 1666–1684.
Instituto Nacional de Estadística y Censos. (2024). Desafíos y oportunidades para el Ecuador ante el envejecimiento poblacional. Gobierno del Ecuador.
Sato, M., et al. (2026). Dog companionship and loneliness in community-dwelling older adults: A multicentre, cross-sectional study. BMC Geriatrics.
Ungar, A., Ambrosino, I., Rivasi, G., et al. (2026). Human-animal relationships in older persons: From pet companionship to animal-assisted interventions. A position statement. Aging Clinical and Experimental Research, 38, 132.
🌎 ¿Podemos sentir empatía por un animal que nunca podremos tocar?
Nos conmueve el animal que podemos tocar. Pero ¿qué ocurre con aquel que solo existe detrás de una pantalla, entre los árboles o en el cielo? En Ecuador, un reciente operativo contra el tráfico de fauna silvestre permitió rescatar 33 aves protegidas en Guayaquil, entre ellas 24 viviñas y nueve loros cabeciazul, especies amparadas por el Libro Rojo de Ecuador y por tratados internacionales (Policía Nacional del Ecuador, 2026).
El caso nos recuerda que existen animales cuyo bienestar depende precisamente de que permanezcan lejos de nuestras manos. La pregunta entonces cambia: ¿necesitamos sentir que un animal nos pertenece para querer protegerlo?
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1. 🐦 Es más fácil sentir empatía por quien podemos reconocer
La empatía hacia los animales muchas veces aumenta cuando podemos identificar a un individuo y conocer su historia. Una investigación publicada en 2024 encontró que la identificación individual de animales silvestres puede favorecer la empatía y aumentar la disposición de las personas a realizar acciones relacionadas con su conservación. Pero existe una contradicción: el animal que nos conmueve en una fotografía representa solamente a uno entre miles.
Las 33 aves rescatadas en Guayaquil tienen historias individuales, pero el problema que las llevó hasta ese lugar pertenece a una realidad mucho mayor —el tráfico, la tenencia y la comercialización ilegal de fauna silvestre— que rara vez despierta la misma reacción emocional que un solo rostro reconocible. Por eso, la empatía no debería detenerse en el animal cuya fotografía se vuelve viral; también debería alcanzar a aquellos que nunca tendrán una fotografía, un nombre o miles de personas preguntando por ellos.
📸 Identificación individual
Conocer la historia de un animal silvestre favorece la empatía y aumenta la disposición a actuar por su conservación (Smith et al., 2024).
🦜 33 aves rescatadas
Operativo FÉNIX 0439 en Guayaquil rescató 24 viviñas y 9 loros cabeciazul, especies del Libro Rojo de Ecuador (Policía Nacional, 2026).
🌍 Empatía colectiva
La empatía debe extenderse más allá del animal viral hacia aquellos que nunca tendrán fotografía ni nombre.
2. 📱 Cuando el sufrimiento se convierte en contenido
Aquí aparece una realidad incómoda. Las redes sociales pueden movilizar ayuda, conseguir adopciones, financiar tratamientos y hacer visible un caso que de otra manera podría pasar desapercibido, pero también pueden convertir el sufrimiento animal en un producto. Un análisis de 162 videos de mascotas presentados como contenido humorístico encontró indicadores de estrés en el 82% de los casos, riesgos de lesión en el 52% y posibles signos de dolor en el 30%.
El problema puede ser todavía más grave: un estudio internacional que analizó contenido de crueldad animal en 39 países documentó una economía digital construida deliberadamente en torno a la explotación y monetización del sufrimiento animal, incluyendo rescates escenificados. Esto obliga a distinguir dos realidades que suelen confundirse: ayudar utilizando las redes sociales no es lo mismo que utilizar al animal para generar dinero.
Una campaña puede necesitar visibilidad para conseguir tratamiento, alimento o un hogar; pero cuando el sufrimiento se provoca, prolonga, exagera o convierte deliberadamente en espectáculo para conseguir visitas, suscripciones, donaciones o ingresos publicitarios, la empatía deja de estar en el centro. El animal se convierte en contenido, y quien lo comparte —sin darse cuenta— puede terminar siendo parte de ese mismo modelo.
3. 🌎 La empatía que realmente protege
Sentir empatía por un animal no debería significar necesariamente acercarnos a él. En fauna silvestre ocurre, muchas veces, exactamente lo contrario: proteger un ave puede significar no capturarla, proteger un puma puede significar no intentar tocarlo, y proteger una especie puede significar aceptar que probablemente nunca tendremos contacto directo con ella. La conservación comienza cuando comprendemos que el valor de un animal no depende de su utilidad para nosotros — una idea respaldada por la evidencia que vincula la empatía hacia los animales con actitudes favorables hacia la protección ambiental.
Por eso, la pregunta no debería ser únicamente "¿qué puedo hacer por este animal?", sino también "¿qué puedo dejar de hacer para no perjudicarlo?": no comprar fauna silvestre, no compartir contenido que glorifique el sufrimiento, no premiar con visitas contenidos posiblemente manipulados, denunciar situaciones sospechosas, apoyar organizaciones y profesionales responsables, y aprender a observar a la fauna desde una distancia que respete su naturaleza. A veces la mejor forma de demostrar empatía es no convertir nuestra necesidad de ayudar en otra forma de interferencia.
💭 Reflexión final
Hay animales que conocemos por su nombre, otros que aparecen durante unos segundos en un video, y millones que existen sin que sepamos siquiera que están ahí. No necesitan que los toquemos para que sus vidas tengan valor. Las 33 aves rescatadas en Guayaquil nos recuerdan que detrás de cada operativo contra el tráfico de fauna existen individuos que fueron convertidos en mercancía; pero las redes sociales plantean otro desafío igual de importante: ¿estamos ayudando al animal, o estamos ayudando al contenido que muestra su sufrimiento?
La empatía verdadera no debería necesitar una cámara, ni una cantidad de reproducciones, ni una suscripción, ni siquiera nuestra presencia. Proteger a un animal también puede significar aceptar que su mejor vida es aquella en la que nosotros no somos protagonistas — y quizá esa sea una de las formas más difíciles de amor: cuidar algo que nunca podremos tocar y proteger algo que nunca nos pertenecerá.
Referencias bibliográficas 📚
Carvalho, A. F., de Morais, I. O. B., & Souza, T. B. (2023). Profiting from cruelty: Digital content creators abuse animals worldwide to incur profit. Biological Conservation, 287, 110321.
Kühnöhl, A., Herbrandt, S., Betting, L., Kemper, N., & Fels, M. (2025). Popular but harmful: How funny pet videos on social media conceal animal suffering. Journal of Applied Animal Welfare Science, 29(3), 592–611.
Policía Nacional del Ecuador. (2026, 21 de agosto). Operativo FÉNIX 0439 contra el tráfico de fauna silvestre en Guayaquil.
Smith, P., Mann, J., & Marsh, A. A. (2024). Empathy for wildlife: The importance of the individual. Ambio, 53, 1269–1280.
🧬🕳️ Biohackers y mercados negros genéticos: cuando editar la vida escapa al control ético
Durante décadas, modificar el ADN humano parecía una posibilidad reservada para laboratorios altamente especializados. Hoy, la situación es diferente. Las herramientas de edición genética han avanzado hasta convertirse en una realidad terapéutica. En 2024, la FDA aprobó nuevas indicaciones para Casgevy, una terapia basada en CRISPR/Cas9 utilizada para tratar enfermedades sanguíneas como la anemia falciforme y la beta-talasemia dependiente de transfusiones (U.S. Food and Drug Administration [FDA], 2024).
Pero toda tecnología que adquiere capacidad real abre también una pregunta incómoda: ¿qué podría ocurrir si una herramienta capaz de modificar el genoma comenzara a utilizarse fuera de los sistemas científicos, médicos y éticos diseñados para controlarla? La respuesta no necesariamente implica laboratorios clandestinos. El escenario podría involucrar clínicas que operan al margen de la regulación, turismo médico, comunidades de biohacking y comercialización de tratamientos no demostrados. No existe evidencia de un mercado negro genético humano consolidado a escala mundial. Sin embargo, organismos científicos y sanitarios ya identifican como riesgos reales la existencia de clínicas no autorizadas, intervenciones terapéuticas no demostradas, investigaciones ilegales o no registradas y actividades de biología que requieren mecanismos de vigilancia y gobernanza (World Health Organization [WHO], 2024a, 2024b).
Proyecto Nala | Singular | Biohacking | Genética | Ciencia Ficción
1. 🧪 Cuando la edición genética deja de ser ciencia ficción
CRISPR-Cas9 permitió desarrollar una forma relativamente precisa de modificar determinadas regiones del ADN. Desde entonces, la investigación ha producido múltiples estrategias de edición genética, incluyendo herramientas capaces de realizar sustituciones, inserciones o modificaciones dirigidas en el genoma. El salto importante ocurrió cuando estas herramientas comenzaron a trasladarse desde el laboratorio hacia la medicina.
Casgevy representa un ejemplo histórico: la terapia utiliza células madre hematopoyéticas del propio paciente que son modificadas mediante edición genética y posteriormente reinfundidas. En enero de 2024, la FDA aprobó su uso para pacientes con beta-talasemia dependiente de transfusiones, después de que los estudios mostraran resultados clínicos relevantes, aunque también reconocieran riesgos relacionados con la edición fuera del objetivo y otros efectos adversos que requieren seguimiento.
Esto cambia completamente la conversación. Ya no estamos preguntando si podemos modificar genes: podemos. La pregunta ahora es quién debería poder hacerlo. Una terapia genética regulada requiere evaluación científica, consentimiento informado, seguimiento clínico y sistemas para identificar posibles efectos adversos. Pero imaginemos que alguien ofrece una intervención similar fuera de ese sistema: el problema no sería únicamente que el procedimiento pudiera fallar, también desaparecerían muchas de las garantías que permiten saber qué ocurrió.
💉 Casgevy (FDA 2024)
Terapia CRISPR/Cas9 aprobada para anemia falciforme y beta-talasemia; utiliza células madre del paciente modificadas y reinfundidas (FDA, 2024).
⚠️ Riesgos de edición
Efectos fuera del objetivo y alteraciones estructurales inesperadas pueden ocurrir incluso con herramientas de alta precisión (Nature Genetics, 2024).
🔬 Precisión ≠ perfección
Un error microscópico en genética puede tener consecuencias biológicas enormes; la edición requiere seguimiento clínico riguroso.
2. 🕳️ Biohackers, clínicas clandestinas y el nacimiento de un mercado genético
El término biohacking puede describir actividades muy diferentes. Algunas son iniciativas educativas, proyectos comunitarios o experimentos de biología abierta; otras pueden involucrar prácticas mucho más controvertidas. El problema aparece cuando una cultura de experimentación se encuentra con tecnologías capaces de intervenir directamente sobre organismos vivos y, además, con incentivos económicos.
La OMS reconoce actualmente que los avances en ciencias de la vida pueden generar beneficios extraordinarios, pero también riesgos de uso indebido —lo que se conoce como investigación de doble uso— y señala la necesidad de sistemas destinados a identificar, evaluar y reducir esos riesgos. Imaginemos entonces un escenario hipotético: una persona descubre que una determinada intervención genética está siendo estudiada para una enfermedad, pero la terapia todavía no está aprobada para uso general. En lugar de esperar a que finalicen los ensayos clínicos, aparece una clínica privada que ofrece una versión experimental.
Desde fuera, podría parecer una operación médica. Pero ¿quién controla la calidad? ¿Quién verifica que la intervención sea realmente la anunciada? ¿Quién registra los efectos adversos? ¿Quién responde si aparecen complicaciones meses después? ¿Y qué ocurre si el paciente regresa a un país donde los médicos desconocen exactamente qué modificación recibió? La OMS identifica precisamente los rogue clinics, el turismo médico y la oferta de intervenciones terapéuticas no demostradas como desafíos asociados a la edición del genoma humano.
3. ⚠️ Cuando el ADN se convierte en un producto
Existe una segunda posibilidad todavía más inquietante: que el mercado no venda solamente tratamientos, sino que venda características humanas. La medicina genética actual está principalmente orientada a prevenir o tratar enfermedades. Pero el debate puede cambiar si las tecnologías futuras permiten modificar múltiples variantes relacionadas con características complejas.
En 2025, Visscher et al. analizaron precisamente el escenario hipotético de una futura edición poligénica heredable. Los autores señalan que actualmente esta capacidad todavía es especulativa y que existen importantes barreras técnicas, pero modelaron sus posibles consecuencias sobre enfermedades complejas y rasgos humanos, advirtiendo que una tecnología de este tipo podría profundizar desigualdades sanitarias y generar problemas relacionados con diversidad genética, pleiotropía y nuevas formas de eugenesia.
Aquí la ciencia ficción comienza a acercarse peligrosamente a la bioética. Porque una cosa es corregir una mutación responsable de una enfermedad grave, y otra muy diferente sería intentar modificar simultáneamente múltiples variantes para alterar probabilidades relacionadas con características complejas. Y todavía existe un enorme desconocimiento: los genes no funcionan como interruptores independientes. Una variante puede influir sobre diferentes características, y las interacciones entre genes y entre genes y ambiente pueden modificar los resultados esperados.
🧬 ¿Y quién controla el mercado?
Aquí aparece uno de los problemas más difíciles. El ADN no termina en una persona: una modificación somática afecta al individuo tratado, pero una modificación realizada en células germinales o embriones puede tener consecuencias potencialmente heredables. Por eso la edición heredable del genoma humano genera preocupaciones éticas especialmente importantes.
En 2024, Birney argumentó que el debate sobre edición germinal necesita una conversación social amplia, acompañada de legislación nacional y transnacional, precisamente porque las decisiones relacionadas con el genoma humano no afectan únicamente al individuo que recibe una intervención. La pregunta deja de ser exclusivamente médica y también se convierte en social: si una generación modifica determinadas características de sus descendientes, esas decisiones pueden afectar a personas que todavía no existen y que, evidentemente, no pudieron dar su consentimiento.
Y aquí encontramos una diferencia fundamental entre editar una aplicación de teléfono y editar un genoma: una aplicación puede desinstalarse; una modificación heredable no necesariamente.
💭 Conclusión
La edición genética no es una fantasía futurista. Ya existen terapias basadas en CRISPR aprobadas para uso médico, y la investigación continúa desarrollando herramientas cada vez más precisas y sofisticadas. Precisamente por eso debemos pensar en sus límites antes de que aparezcan escenarios imposibles de controlar.
Un mercado negro genético global todavía pertenece al terreno de la especulación. Pero algunos de sus componentes potenciales ya son reconocibles: clínicas no autorizadas, turismo médico, intervenciones no demostradas, investigación de doble uso, desigualdad en el acceso y tecnologías cuya regulación debe adaptarse constantemente.
La pregunta más inquietante quizá no sea "¿podremos modificar cualquier gen?", sino "¿qué ocurrirá cuando alguien esté dispuesto a pagar por modificarlo antes de que sepamos realmente cuáles serán las consecuencias?". La ciencia puede avanzar rápidamente; la regulación no siempre lo hace. Y cuando ambas velocidades comienzan a separarse, aparece un espacio peligroso — un espacio donde una innovación puede convertirse en negocio antes de convertirse en conocimiento.
Tal vez el verdadero mercado negro genético del futuro no venda mutantes ni superhumanos. Tal vez venda algo mucho más difícil de detectar: esperanza genética empaquetada como producto. Porque cuando el ADN comienza a tener precio, la pregunta ya no es solamente qué podemos hacer con la vida. También debemos preguntarnos: ¿quién tendrá el poder de decidir qué tipo de vida merece ser modificada?
Referencias bibliográficas 📚
Birney, E. (2024). A society-wide conversation is needed about germline genome editing using CRISPR. Nature Medicine, 30, 30–32.
U.S. Food and Drug Administration. (2024, January 16). FDA roundup: January 16, 2024. U.S. Department of Health and Human Services.
Visscher, P. M., Gyngell, C., Yengo, L., & Savulescu, J. (2025). Heritable polygenic editing: The next frontier in genomic medicine? Nature, 637(8046), 637–645.
World Health Organization. (2024a). WHO Technical Advisory Group on the Responsible Use of Life Sciences and Dual-Use Research (TAG-RULS DUR): Report of the inaugural meeting, 24 January 2024.
World Health Organization. (2024b). WHO Technical Advisory Group on the responsible use of the life sciences and dual-use research: Report of the meeting, 25 June 2024.
Zheng, Y., Li, Y., Zhou, K., Li, T., VanDusen, N. J., & Hua, Y. (2024). Precise genome-editing in human diseases: Mechanisms, strategies and applications. Signal Transduction and Targeted Therapy, 9, Article 47.
🩺 Entre cifras y pacientes: cómo entender la presión arterial
La presión arterial suele llegar a la historia clínica convertida en tres números: sistólica, diastólica y media. Sin embargo, una cifra aislada no cuenta toda la historia. La presión arterial refleja la interacción entre el gasto cardíaco y la resistencia vascular sistémica, por lo que puede cambiar ante diferentes condiciones fisiológicas, enfermedades, medicamentos y situaciones de estrés (Taylor et al., 2017; Acierno et al., 2018).
En perros y gatos, medirla correctamente puede aportar información importante tanto durante la anestesia como en la evaluación de pacientes con enfermedades sistémicas. Las guías del American College of Veterinary Anesthesia and Analgesia (ACVAA) consideran la monitorización de la presión arterial parte de la evaluación cardiovascular durante la anestesia y recomiendan la presión arterial oscilométrica como monitorización mínima, con mediciones al menos cada cinco minutos (Bailey et al., 2025). Pero existe una pregunta que debería preceder a cualquier interpretación: ¿qué tan confiable es ese número?
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1. 🩺 No existe una sola "presión": sistólica, diastólica y media
Cuando hablamos de presión arterial, generalmente encontramos tres valores. La presión arterial sistólica (PAS) corresponde a la presión máxima alcanzada durante la contracción ventricular; la presión arterial diastólica (PAD) representa la presión existente durante la relajación ventricular; y la presión arterial media (PAM) proporciona una aproximación de la presión promedio que impulsa el flujo sanguíneo a través de la circulación sistémica durante el ciclo cardíaco.
Durante la anestesia, la PAM adquiere especial importancia porque permite valorar la presión de perfusión sistémica. Las guías ACVAA 2025 señalan que una PAM inferior a 60–65 mmHg debe llevar a evaluar al paciente y considerar intervenciones según la situación clínica. Esto no significa que exista un número mágico que determine por sí solo el estado del paciente, sino que una lectura anómala debe activar una evaluación: el monitor detecta una alteración, y corresponde al profesional determinar por qué ocurrió.
📊 PAS (Sistólica)
Presión máxima durante la contracción ventricular. Refleja la fuerza del latido cardíaco.
📉 PAD (Diastólica)
Presión durante la relajación ventricular. Indica la resistencia vascular en reposo cardíaco.
🔄 PAM (Media)
Presión promedio que impulsa el flujo sanguíneo. Clave para valorar perfusión durante anestesia (ACVAA, 2025).
2. 🐱 Una presión elevada no siempre significa hipertensión
En medicina veterinaria es necesario diferenciar una elevación transitoria de la presión de una hipertensión sistémica persistente. El estrés y la ansiedad asociados con la consulta veterinaria pueden provocar aumentos temporales de la presión arterial; las guías del American College of Veterinary Internal Medicine (ACVIM) denominan a esta situación hipertensión situacional y recomiendan considerar las condiciones en las que se realizó la medición antes de establecer un diagnóstico.
Esto es especialmente relevante en gatos: un felino que llega a la clínica, permanece alerta, vocaliza, intenta escapar y finalmente es sujetado para tomarle la presión puede presentar una respuesta fisiológica al estrés que no refleja su estado basal. Por eso, una primera lectura elevada no debería interpretarse automáticamente como enfermedad; la técnica utilizada, el ambiente de la consulta y la repetición de la medición son determinantes para una interpretación correcta.
Cuando la hipertensión sí es sostenida, sin embargo, adquiere relevancia clínica real porque puede producir daño de órganos diana. En gatos, los órganos afectados pueden incluir los ojos, los riñones, el sistema nervioso y el sistema cardiovascular. La hipertensión felina se encuentra, además, frecuentemente asociada con enfermedades como la enfermedad renal crónica y el hipertiroidismo, aunque también existen casos en los que no se identifica una enfermedad subyacente evidente.
3. 📏 Medir bien antes de interpretar
Una presión arterial puede parecer muy precisa porque aparece acompañada de varios números en una pantalla, pero la precisión aparente del monitor no garantiza que la medición sea adecuada. El método utilizado, el equipo, el sitio de medición, el tamaño del manguito, la posición del paciente y el estado emocional del animal pueden influir en el resultado. Las guías ACVIM e ISFM enfatizan la necesidad de utilizar una técnica reproducible y condiciones apropiadas para obtener mediciones interpretables.
Esto significa que registrar PAS: 170 mmHg es, por sí solo, menos informativo que registrar también cómo se obtuvo esa medición: si el paciente estaba tranquilo, dónde se colocó el manguito, qué tamaño tenía, qué método se utilizó y si la medición fue repetida con valores consistentes. Estas variables convierten un número aislado en un registro clínico mucho más útil.
La tendencia, además, cuenta tanto como el valor puntual. Cuando una medición inicial es elevada, repetirla bajo condiciones más adecuadas puede ayudar a diferenciar una elevación persistente de una respuesta situacional; las guías de hipertensión felina recomiendan precisamente realizar mediciones reproducibles y considerar el contexto del paciente antes de establecer decisiones diagnósticas o terapéuticas. La enseñanza es sencilla: no se busca el primer número, sino una medición confiable y un patrón que tenga sentido clínico.
💭 Conclusión
La presión arterial es una herramienta poderosa porque permite observar una parte importante de la fisiología cardiovascular del paciente, pero su utilidad no está únicamente en obtener un valor. Está en saber cómo se obtuvo, qué representa y qué significa dentro del contexto de ese paciente en particular.
Una presión baja durante la anestesia puede requerir una intervención; una presión elevada puede indicar hipertensión sostenida o simplemente una respuesta situacional; una diferencia entre mediciones puede obligar a revisar la técnica; y una hipertensión persistente puede alertar sobre el riesgo de daño de órganos diana.
Por eso, en Proyecto Nala queremos dejar una idea sencilla: La presión arterial no se interpreta solamente con números; se interpreta con contexto. Medir es obtener un dato. Interpretar es convertir ese dato en información clínica.
Referencias bibliográficas 📚
Acierno, M. J., Brown, S., Coleman, A. E., Jepson, R. E., Papich, M., Stepien, R. L., & Syme, H. M. (2018). ACVIM consensus statement: Guidelines for the identification, evaluation, and management of systemic hypertension in dogs and cats. Journal of Veterinary Internal Medicine, 32(6), 1803–1822.
Bailey, K., Briley, J., Duffee, L., Duke-Novakovski, T., Grubb, T., Kruse-Elliott, K., Love, L., Martin-Flores, M., McKune, C., Oda, A., Pang, D. S. J., Posner, L. P., Reed, R., Sager, J., Sakai, D. M., Schultz, A. W., & Tenenbaum-Shih, S. (2025). The American College of Veterinary Anesthesia and Analgesia small animal anesthesia and sedation monitoring guidelines 2025. Veterinary Anaesthesia and Analgesia, 52(4), 377–385.
Taylor, S. S., Sparkes, A. H., Briscoe, K., Carter, J., Sala, S. C., Jepson, R. E., Reynolds, B. S., & Scansen, B. A. (2017). ISFM consensus guidelines on the diagnosis and management of hypertension in cats. Journal of Feline Medicine and Surgery, 19(3), 288–303.
🛰️🌳 Desde el cielo también se conserva: satélites, comunidades e investigadores contra la pérdida de hábitat
Cuando pensamos en conservar un bosque, probablemente imaginamos investigadores recorriendo senderos, guardaparques vigilando áreas protegidas o comunidades defendiendo sus territorios. Sin embargo, la conservación moderna también puede comenzar a cientos de kilómetros sobre nuestras cabezas.
Los satélites permiten observar grandes extensiones de territorio, identificar cambios en la cobertura vegetal y generar información que puede orientar investigaciones y acciones de conservación. En Ecuador, el Sistema Nacional de Monitoreo de Bosques (SNMB) utiliza información satelital para analizar cambios en la cobertura y uso del suelo, contribuyendo al seguimiento de los bosques y otros ecosistemas naturales. Pero una imagen tomada desde el espacio no puede explicar por sí sola qué está sucediendo en el territorio. Para interpretar correctamente un cambio hacen falta investigadores, tecnología, autoridades y, especialmente, las personas que conocen el lugar directamente. La verdadera oportunidad está en conectar esas perspectivas.
Proyecto Nala | Colaboración | Bienestar Animal | Conservación | Monitoreo Satelital
🛰️ Ver desde arriba para saber dónde mirar
Una de las principales ventajas de la observación satelital es su capacidad para analizar extensas superficies de manera periódica. Esto permite detectar cambios que serían difíciles de identificar mediante recorridos terrestres realizados exclusivamente por equipos humanos.
El Sistema Nacional de Monitoreo de Bosques del Ecuador emplea imágenes satelitales para generar información sobre la dinámica de los bosques y analizar procesos de cambio de cobertura vegetal. A escala internacional, plataformas como Global Forest Watch permiten consultar información sobre los bosques y recibir alertas relacionadas con cambios en la cobertura vegetal.
Una tecnología particularmente importante es el radar. A diferencia de algunos sensores ópticos, los sistemas de radar pueden obtener información incluso cuando existe nubosidad, una característica especialmente útil para monitorear regiones tropicales. Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre detectar un cambio y comprenderlo. Una alteración observada desde un satélite puede corresponder a diferentes procesos: expansión agrícola, construcción de infraestructura, tala, incendios, cambios naturales de vegetación u otras actividades.
🇪🇨 SNMB Ecuador
Sistema Nacional de Monitoreo de Bosques utiliza información satelital para analizar cambios en cobertura y uso del suelo (Ministerio del Ambiente, s. f.).
🌍 Global Forest Watch
Plataforma internacional que integra diferentes fuentes de observación para detectar alteraciones y orientar investigaciones (GFW, 2021).
📡 Tecnología de radar
Los sistemas de radar pueden obtener información incluso con nubosidad, especialmente útil para regiones tropicales (GFW, 2021).
🤝 Cuando el satélite se encuentra con quienes conocen el territorio
Aquí aparece uno de los elementos más importantes de la conservación moderna: la colaboración. Los investigadores pueden analizar imágenes y detectar patrones. Las comunidades pueden aportar conocimiento sobre el territorio. Los guardaparques pueden realizar verificaciones de campo. Las autoridades pueden evaluar la información y determinar qué medidas corresponden.
Un ejemplo estudiado por investigadores de Global Forest Watch mostró cómo comunidades indígenas de la Amazonía peruana utilizaron alertas de deforestación junto con capacitación y monitoreo territorial. Los monitores comunitarios podían recibir información sobre posibles cambios, desplazarse hasta el lugar y verificar lo que estaba ocurriendo. El estudio encontró una reducción de la deforestación en las comunidades que participaron en este tipo de sistema de monitoreo.
El resultado es especialmente relevante porque demuestra que las comunidades no tienen que ser simples receptoras de información tecnológica. También pueden convertirse en productoras e intérpretes de información sobre su propio territorio. Quienes viven en un ecosistema pueden reconocer caminos, fuentes de agua, cambios en la vegetación, actividades humanas y otros elementos que una imagen satelital no puede interpretar por sí sola.
🔬 De una alerta a una decisión de conservación
Podemos imaginar una red de conservación funcionando como una cadena: Satélite → alerta → análisis científico → verificación en territorio → conocimiento local → decisión → acción. Cuando una alerta aparece dentro o cerca de un área ecológicamente importante, los investigadores pueden cruzarla con información sobre especies, hábitats, áreas protegidas y cambios históricos.
Este proceso permite utilizar los recursos de manera más estratégica. En lugar de intentar vigilar permanentemente cada hectárea de un territorio, los equipos pueden priorizar zonas donde los datos indican que existe una alteración que requiere atención. Global Forest Watch señala que sus alertas pueden utilizarse para identificar áreas prioritarias y orientar verificaciones de campo, proporcionando información que puede apoyar la toma de decisiones ambientales.
Además, herramientas como Forest Watcher permiten consultar alertas y recopilar información directamente desde dispositivos móviles, incluso en contextos donde la conectividad puede ser limitada. Esto crea un puente interesante: el satélite observa; el teléfono conecta; la persona verifica; la ciencia interpreta.
🌎 Ecuador: una oportunidad para conectar tecnología y territorio
Ecuador posee una enorme diversidad de ecosistemas, desde los bosques amazónicos hasta los ecosistemas andinos, costeros y de Galápagos. Esa diversidad hace especialmente importante disponer de mecanismos capaces de detectar y comprender cambios ambientales a diferentes escalas.
El Sistema Nacional de Monitoreo de Bosques integra información espacial, biofísica y socioeconómica para generar conocimiento sobre los bosques y otros ecosistemas naturales del país. Este tipo de infraestructura abre oportunidades para conectar diferentes fuentes de información. Una imagen satelital puede mostrarnos dónde está cambiando el paisaje. Un investigador puede ayudarnos a determinar qué significa ese cambio. Una comunidad puede explicar qué está ocurriendo en el territorio. Una institución puede convertir esa información en una decisión de conservación.
💭 Reflexión final
Durante mucho tiempo pensamos que para proteger un ecosistema teníamos que estar dentro de él. Hoy también podemos observarlo desde el cielo. Pero la verdadera revolución no está únicamente en los satélites, los algoritmos o los mapas digitales. Está en nuestra capacidad para conectar aquello que vemos desde arriba con aquello que las personas conocen desde abajo.
Una imagen satelital puede detectar una pérdida de bosque. Una comunidad puede ayudar a verificar qué ocurrió. Un investigador puede analizar sus consecuencias. Una institución puede actuar. La conservación no ocurre en el satélite. Ocurre cuando los datos llegan a las personas capaces de convertirlos en acciones.
Quizá esa sea una de las formas más importantes de colaboración del futuro: mirar juntos, aunque no todos estemos mirando desde el mismo lugar. 🌎🤝
Referencias bibliográficas 📚
Global Forest Watch. (2021). New radar alerts monitor forests through the clouds. World Resources Institute.
Global Forest Watch. (2021). Supplied with tech, Indigenous forest monitors curb deforestation. World Resources Institute.
Global Forest Watch. (s. f.-a). Global Forest Watch. World Resources Institute.
Ministerio del Ambiente del Ecuador. (s. f.). Sistema Nacional de Monitoreo de Bosques. Gobierno del Ecuador.
World Resources Institute. (s. f.). Forest Watcher. Global Forest Watch.
🏥 Equipos obsoletos, errores de medicación y una cultura donde facturar puede importar más que hacer medicina
Entrar a una clínica veterinaria puede generar una sensación inmediata de confianza: recepción moderna, uniformes, equipos, pantallas, publicidad sobre tecnología avanzada y la promesa de una atención profesional. Pero existe una pregunta que pocas veces hacemos: ¿lo que vemos realmente corresponde al nivel de medicina que estamos pagando? Una clínica puede tener una fachada moderna y, al mismo tiempo, trabajar con equipos que presentan fallas, protocolos incompletos, mantenimiento deficiente o tecnologías que ya no ofrecen la confiabilidad necesaria para determinadas decisiones clínicas. El problema no es simplemente tener un equipo antiguo — la antigüedad, por sí sola, no determina que un equipo sea inseguro. El verdadero problema aparece cuando un dispositivo no recibe mantenimiento, presenta errores recurrentes, pierde precisión, no cuenta con controles adecuados o continúa utilizándose cuando sus limitaciones pueden afectar la atención del paciente.
La Organización Mundial de la Salud señala que un programa adecuado de mantenimiento de equipos médicos debe incluir inspecciones de funcionamiento, inspecciones de seguridad y mantenimiento preventivo y correctivo, precisamente para garantizar que los equipos funcionen correctamente y sean seguros para pacientes y operadores (World Health Organization [WHO], 2011). En abril de 2026, el Municipio informó la implementación de "Registra tu Huella", una plataforma destinada a construir una base actualizada de médicos veterinarios y establecimientos. El registro incluye consultorios, clínicas, hospitales veterinarios y unidades móviles, y contempla información sobre las características y servicios de cada establecimiento (Municipio del Distrito Metropolitano de Quito, 2026). Esto abre una conversación mucho más importante: ¿registrar establecimientos es suficiente, o necesitamos avanzar hacia una cultura donde también se pueda evaluar la capacidad real con la que esos establecimientos ofrecen sus servicios?
Proyecto Nala | Seguridad | Equipos Obsoletos | Medicina Veterinaria | Ética Profesional
1. 🗂️ ¿Sabemos realmente cuántas clínicas veterinarias existen en Quito?
Durante años, conocer el universo real de establecimientos veterinarios en una ciudad como Quito no ha sido tan sencillo como consultar una única base pública consolidada. La propia evolución de los sistemas municipales demuestra que esta ha sido una necesidad pendiente: el antiguo Registro Metropolitano de Fauna Urbana (REMETFU) fue concebido para integrar información sobre animales de compañía, tutores, profesionales veterinarios, prestadores de servicios y establecimientos relacionados con fauna urbana.
Actualmente, el Municipio impulsa "Registra tu Huella" como herramienta para organizar esta información, con el objetivo de disponer de una base de datos confiable que facilite la planificación, coordinación y gestión del bienestar animal en Quito. Esto es importante porque no se puede hablar seriamente de seguridad si ni siquiera se conoce con precisión quién presta determinados servicios, dónde los presta y bajo qué condiciones.
El propio marco municipal diferencia los establecimientos según los servicios que pueden ofrecer: el manual técnico municipal describe al consultorio veterinario como un establecimiento destinado a atención preventiva o curativa y cirugía menor, y establece que no requiere quirófano, anestesia general, sala de observación ni hospitalización. La distinción parece administrativa, pero tiene una consecuencia directa para el tutor: no todos los lugares que utilizan la palabra "clínica" tienen necesariamente las mismas capacidades.
📋 "Registra tu Huella"
Plataforma municipal para construir base actualizada de médicos veterinarios y establecimientos en Quito (Municipio de Quito, 2026).
🏢 Consultorio vs. clínica
El manual técnico municipal diferencia establecimientos según servicios: consultorio no requiere quirófano ni hospitalización (Municipio de Quito, 2023).
🔍 Transparencia
No se puede hablar de seguridad sin conocer con precisión quién presta servicios, dónde y bajo qué condiciones.
2. 🩺 Cuando el equipo falla, también puede fallar la decisión clínica
Un equipo veterinario no es simplemente un objeto dentro de una habitación. Un monitor multiparámetro, una bomba de infusión, un analizador hematológico, un equipo de imagen o un dispositivo anestésico producen información que puede influir directamente en una decisión clínica. Por eso, cuando un equipo presenta errores constantes, no ha recibido mantenimiento adecuado o funciona fuera de sus condiciones esperadas, el problema deja de ser exclusivamente tecnológico: se convierte en un problema de seguridad del paciente.
La OMS explica que las inspecciones de funcionamiento permiten comprobar que un equipo funciona correctamente, mientras que las inspecciones de seguridad buscan garantizar que sea seguro tanto para los pacientes como para quienes lo utilizan; el mantenimiento preventivo, además, busca reducir fallas y prolongar la vida útil del equipamiento. Conservar un equipo durante muchos años no es necesariamente una mala práctica. Lo cuestionable es mantenerlo funcionando cuando presenta fallas recurrentes, sus resultados no son suficientemente confiables, no existe mantenimiento documentado, no se conocen sus limitaciones, no se cuenta con alternativas cuando falla, o el personal continúa utilizándolo como si sus resultados fueran incuestionables.
Existe otro componente todavía más delicado: la capacidad del profesional para interpretar aquello que el equipo está mostrando. La tecnología puede entregar números, imágenes o resultados, pero esos resultados requieren conocimiento, contexto clínico y capacidad de interpretación. Un equipo sofisticado tampoco compensa una formación insuficiente, del mismo modo que un profesional competente tampoco debería verse obligado a tomar decisiones críticas basándose en información proveniente de tecnología que sabe que presenta problemas.
3. 🤝 Cuando la amistad pesa más que la ética profesional
Existe una dimensión todavía más incómoda: ¿qué ocurre cuando todo el equipo sabe que algo no está funcionando correctamente, pero nadie quiere hablar? Puede comenzar con una frase aparentemente inocente — "siempre hemos trabajado así" —, seguida de otra — "el equipo todavía sirve" — y finalmente "no hagamos problemas, necesitamos trabajar". Así se construye una cultura donde la normalización del riesgo termina siendo más fuerte que la responsabilidad profesional.
El problema puede agravarse cuando las relaciones personales, la jerarquía o el miedo a perder el empleo hacen que los profesionales prefieran guardar silencio frente a prácticas que consideran incorrectas. La seguridad no debería depender de quién es amigo del administrador, quién lleva más años en la clínica o quién genera más ingresos. Una cultura segura necesita que la posibilidad de cuestionar una práctica no dependa del rango de la persona que la cuestiona.
Esto también se relaciona con la seguridad psicosocial dentro de los equipos veterinarios: cuando los profesionales trabajan bajo presión constante, con poca capacidad para expresar desacuerdos o con temor a consecuencias laborales, aumenta la posibilidad de normalizar situaciones que deberían ser revisadas. Y aquí aparece una contradicción difícil de ignorar: una clínica puede tener equipos costosos, especialistas, una enorme cantidad de pacientes y facturar mucho, pero si nadie puede decir "esto no es seguro", entonces existe un problema mucho más profundo que el estado de un equipo.
💭 Reflexión final
La verdadera seguridad comienza cuando una institución es capaz de demostrar que aquello que ofrece puede realizarse de manera confiable: si una clínica cobra por una evaluación avanzada, debería existir una correspondencia razonable entre lo que promete, la infraestructura disponible, la tecnología utilizada, el mantenimiento de sus equipos y la preparación de su personal.
Cuando un equipo presenta una falla que puede afectar una decisión clínica, la respuesta profesional no debería ser "todavía funciona", sino "¿es suficientemente seguro para utilizarlo con este paciente?". La diferencia entre ambas preguntas puede parecer pequeña, pero para un animal anestesiado, hospitalizado o atravesando una emergencia, puede significarlo todo.
El bienestar animal no debería depender de cuánto factura un establecimiento, de cuánto tiempo lleva funcionando un equipo o de cuánto miedo tenga un profesional a cuestionar una decisión. Una clínica verdaderamente segura es aquella donde la tecnología, el conocimiento, los protocolos y la ética trabajan en la misma dirección: proteger al paciente.
Referencias bibliográficas 📚
Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. (2023). Manual técnico de procedimiento de la Unidad de Bienestar Animal.
Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. (2026, 21 de abril). Nueva plataforma creará base de datos veterinaria en favor del bienestar animal en Quito. Quito Informa.
World Health Organization. (2011). Medical equipment maintenance programme overview. WHO Medical Device Technical Series.
🐾 ¿Podemos exigir el mismo nivel de cuidado cuando no todas las familias tienen las mismas oportunidades?
Existe una realidad incómoda en el bienestar animal: no todas las personas que no llevan a su mascota al veterinario lo hacen por las mismas razones. Para algunas familias, una consulta veterinaria puede representar un gasto imposible de asumir; el transporte, los medicamentos, los exámenes diagnósticos o incluso una cirugía pueden superar ampliamente su capacidad económica.
Pero existe otra realidad que también debemos reconocer: hay animales que no reciben atención veterinaria no por falta de recursos, sino por desinterés, desconocimiento o porque sus tutores no consideran que una revisión médica sea necesaria mientras el animal aparentemente "esté bien". Ambas situaciones pueden terminar produciendo el mismo resultado —un animal que recibe atención demasiado tarde—, pero no deberían recibir el mismo juicio social. Surge entonces una pregunta necesaria: ¿podemos exigir el mismo nivel de cuidado a todas las familias cuando no todas tienen las mismas oportunidades para cuidar? La respuesta, desde una perspectiva de compromiso social, probablemente sea no. Pero reconocer la desigualdad tampoco significa eliminar la responsabilidad.
Proyecto Nala | Compromiso Social | Bienestar Animal | Acceso A La Salud | Responsabilidad Social
1. 💰 Cuando querer cuidar no alcanza
Para algunas familias, llevar a un animal al veterinario no es una decisión sencilla. Puede existir voluntad, preocupación e incluso conocimiento sobre lo que necesita el animal, pero faltar el recurso económico para hacerlo. Una familia puede saber que su perro necesita una consulta y aun así tener que decidir entre esa atención, comprar medicamentos, pagar transporte o cubrir otras necesidades básicas del hogar.
Esto es especialmente relevante cuando se trata de medicina veterinaria preventiva: una consulta temprana puede permitir detectar problemas antes de que se conviertan en emergencias, pero el acceso a esa prevención depende de factores económicos, geográficos y sociales. La Organización Mundial de Sanidad Animal describe el bienestar animal como un tema multifacético, con dimensiones científicas, éticas, económicas, sociales y culturales que van más allá del estado individual del animal (World Organisation for Animal Health [WOAH], 2024a).
Esa misma organización, al definir formalmente el bienestar animal en su Código Sanitario para los Animales Terrestres, señala que garantizarlo requiere prevención de enfermedades y atención veterinaria apropiada, entre otros elementos — condiciones que, en la práctica, no todas las familias tienen la misma capacidad de sostener. Por eso, afirmar simplemente que "si tienes una mascota, debes poder pagar cualquier tratamiento" ignora una parte importante del problema.
💸 Barreras económicas
Consultas, medicamentos, exámenes y cirugías pueden superar la capacidad económica familiar.
🏥 Medicina preventiva
El acceso a prevención depende de factores económicos, geográficos y sociales desiguales.
🌍 WOAH: bienestar multifacético
El bienestar animal incluye dimensiones científicas, éticas, económicas, sociales y culturales (WOAH, 2024a).
2. 🧠 Cuando el problema no es el dinero
Sería igualmente injusto explicar todos los casos de falta de atención veterinaria mediante la pobreza. Existen animales que podrían recibir atención y no la reciben, no porque sus familias carezcan de recursos, sino porque no consideran que la necesiten. Un perro que deja de comer durante varios días puede interpretarse como "caprichoso"; una enfermedad dental puede confundirse con "mal aliento normal"; una pérdida progresiva de peso puede atribuirse simplemente a la edad.
La educación cumple aquí un papel fundamental. La prevención veterinaria no depende exclusivamente de disponer de dinero: también requiere reconocer cuándo existe un problema y comprender por qué una evaluación profesional puede ser necesaria. La American Veterinary Medical Association recomienda establecer una relación veterinario-paciente-tutor y mantener atención veterinaria preventiva como base para favorecer la salud y el bienestar de los animales.
Por esta razón, no se puede colocar en la misma categoría a una persona que quiere atender a su animal pero no puede pagar una consulta, y a quien puede hacerlo pero decide no hacerlo por indiferencia. Ambas situaciones requieren respuestas distintas: la primera necesita acceso; la segunda puede necesitar educación, acompañamiento y, en determinados casos, una intervención que recuerde que tener un animal también implica una responsabilidad.
3. 🤝 El compromiso social no consiste en juzgar primero
Aquí aparece una responsabilidad que va más allá del tutor individual: ¿qué estamos haciendo como sociedad para facilitar el cuidado responsable? Las campañas de educación veterinaria, los programas comunitarios, las alianzas con organizaciones sociales, la medicina preventiva accesible y las redes de apoyo pueden reducir algunas de las barreras que impiden que una familia busque atención.
Pero también es necesario mantener un límite claro. Comprender una dificultad no significa justificar cualquier forma de abandono. La falta de dinero puede explicar por qué una familia no puede acceder a determinado tratamiento, y el desconocimiento puede explicar por qué alguien no reconoce una señal de enfermedad; sin embargo, cuando existen alternativas razonables y una persona decide sistemáticamente ignorar el sufrimiento de un animal, se trata de una situación distinta.
El desafío del compromiso social está precisamente en aprender a distinguir estas realidades: no se trata de exigir menos, sino de construir condiciones para que más personas puedan cumplir con su responsabilidad — y, cuando existen recursos suficientes, información disponible y alternativas de atención, también es necesario poder hablar de responsabilidad individual.
💭 Reflexión final
Quizá la pregunta no debería ser "¿por qué no llevó a su animal al veterinario?", sino "¿qué le impidió hacerlo?". A veces la respuesta será una historia de pobreza; otras veces, falta de información; y en otras, simplemente indiferencia.
Las tres situaciones pueden terminar afectando a un animal, pero no pueden entenderse ni resolverse de la misma manera. El compromiso social comienza cuando dejamos de mirar únicamente el resultado y empezamos a comprender las circunstancias que existen detrás de él: exigir responsabilidad es necesario, pero construir oportunidades también lo es.
Desde Proyecto Nala creemos que el verdadero bienestar animal se construye cuando educación, acceso, responsabilidad y empatía trabajan juntos — porque cuidar no debería ser un privilegio, y tener menos recursos tampoco debería significar que un animal tenga menos derecho a recibir cuidado.
Referencias bibliográficas 📚
American Veterinary Medical Association. (s. f.). Veterinary-client-patient relationship. https://www.avma.org/resources-tools/pet-owners/petcare/veterinary-client-patient-relationship
World Organisation for Animal Health. (2024a). Animal welfare. WOAH. https://www.woah.org/en/home/
World Organisation for Animal Health. (2024b). Terrestrial Animal Health Code: Chapter 7.1. Introduction to the recommendations for animal welfare. WOAH. https://www.woah.org/en/what-we-do/standards/codes-and-manuals/terrestrial-code-online-access/
🐾 La mascota "perfecta": expectativas humanas y frustración en la convivencia
¿Adoptamos un animal para conocerlo, o para que se convierta en lo que imaginamos? A veces esperamos que nuestro perro sea obediente, sociable, cariñoso y tranquilo. Que nuestro gato disfrute de los abrazos, que nunca arañe el sofá, que reciba visitas sin esconderse y que se adapte rápidamente a nuestra rutina.
El problema aparece cuando la expectativa humana comienza a pesar más que el individuo que tenemos delante. La evidencia reciente sobre el vínculo humano-perro muestra que las características tanto del animal como de su responsable pueden influir en la relación y en el bienestar del perro. Además, cuando existe una incompatibilidad entre expectativas humanas y características conductuales del animal, pueden aparecer dificultades en la convivencia (Verbeek et al., 2024).Una mascota no llega a nuestra vida como una hoja en blanco. Llega con una historia, un temperamento, necesidades propias, experiencias previas y una forma particular de relacionarse con el mundo. Y quizá una de las formas más difíciles de empatía consiste en aceptar que no necesitamos convertirla en la mascota que imaginamos.
Proyecto Nala | Empatía | Bienestar Animal | Comportamiento Animal | Etología
1. Cuando imaginamos a la mascota antes de conocer al animal 🐕🐈
Antes de convivir con un animal ya solemos tener una idea de cómo debería ser. Queremos "el perro cariñoso". "El gato independiente, pero afectuoso". "El cachorro fácil de entrenar". "El compañero perfecto para nuestros hijos". Estas expectativas no son necesariamente negativas. El problema aparece cuando se convierten en una condición para considerar exitosa la convivencia.
Una revisión publicada en 2024 encontró que las características y antecedentes tanto de los perros como de sus responsables pueden influir de manera positiva o negativa en el vínculo y el bienestar animal. El trabajo también señala que la elección de un perro basada principalmente en apariencia, sin considerar suficientemente su comportamiento, temperamento o función, puede generar un desajuste entre las expectativas de la persona y las características del animal.
Esto puede ocurrir incluso con las mejores intenciones. Una familia puede adoptar buscando compañía. Una persona puede elegir un cachorro porque parece tranquilo. Alguien puede imaginar que un gato será afectuoso porque el anterior lo era. Pero cada animal es un individuo. Incluso dentro de una misma especie existen diferencias importantes en temperamento, preferencias, experiencias y capacidad de adaptación.
🎯 Expectativas previas
Antes de convivir ya tenemos una idea de cómo "debería ser" nuestra mascota ideal.
🎨 Apariencia vs. temperamento
Elegir por apariencia sin considerar comportamiento puede generar desajuste con las expectativas.
🐾 Individualidad
Cada animal es único, con diferencias en temperamento, preferencias y capacidad de adaptación.
2. Cuando la frustración empieza a cambiar la relación 🧠
La convivencia también puede generar frustración. Un perro que no responde como esperamos puede comenzar a ser considerado "desobediente". Un gato que se esconde ante las visitas puede ser descrito como "antisocial". Un animal que necesita más tiempo para adaptarse puede ser percibido como "problemático". Pero lo que una persona considera un problema de comportamiento puede depender de sus propias expectativas.
La revisión de Verbeek et al. (2024) destaca precisamente que no existe una definición única de "conducta problemática" en perros: aquello que representa un problema para una persona puede no serlo para otra. Además, el comportamiento del perro debe analizarse junto con las características y capacidades de quien convive con él.
Esto es especialmente importante porque la frustración humana puede modificar la manera en que interactuamos con el animal. Podemos comenzar a insistir más. Aumentar el control. Castigar. Compararlo con otros animales. O interpretar cada conducta desde una perspectiva negativa. Y ahí aparece un círculo difícil: expectativa → frustración → interacción negativa → deterioro del vínculo → mayor frustración.
3. Convivir no significa moldear: aprender a negociar 🐾
Una relación saludable con un animal no consiste en conseguir que haga todo lo que queremos. Tampoco significa permitir cualquier conducta. La convivencia necesita límites, educación, prevención y seguridad. Pero también necesita adaptación de ambas partes.
Una investigación cualitativa sobre relaciones humano-perro encontró que las expectativas, el conocimiento y la empatía influyen en la comunicación entre ambas especies, y que la compatibilidad entre la persona y el perro puede contribuir a la satisfacción de la relación. Esto cambia la pregunta. No se trata solamente de "¿cómo hago para que mi mascota cambie?". También podemos preguntarnos: "¿qué puedo cambiar yo para que nuestra convivencia funcione mejor?"
Tal vez el perro necesita una rutina diferente. Tal vez el gato necesita más espacios de refugio. Tal vez el animal necesita un proceso de adaptación más gradual. Tal vez necesitamos modificar nuestras expectativas. Y en algunos casos, cuando aparece miedo intenso, agresión, ansiedad, dolor u otras alteraciones de conducta, la respuesta responsable puede ser buscar evaluación veterinaria y apoyo profesional en comportamiento. La empatía no significa ignorar los problemas. Significa resolverlos sin convertir al animal en el enemigo.
💭 Reflexión final
La mascota perfecta no existe. Existe un animal real, con capacidades, límites, preferencias, necesidades y una historia que nosotros todavía estamos aprendiendo a comprender.
Quizá la verdadera empatía no sea conseguir que nuestra mascota sea exactamente como soñamos. Quizá sea aprender a decir: "No eres como te imaginé. Y está bien. Quiero conocerte como eres."
Porque amar a un animal no debería significar construirlo a nuestra medida. Debería significar aprender a convivir con quien realmente es. 🐾
Referencias bibliográficas 📚
Powell, L., Lee, B., Reinhard, C. L., Morris, M., Satriale, D., Serpell, J., & Watson, B. (2022). Returning a shelter dog: The role of owner expectations and dog behavior. Animals, 12(9), 1053. https://doi.org/10.3390/ani12091053
Schneider, A. K. E., & Bräuer, J. (2024). Exploring levels of interspecies interaction: Expectations, knowledge, and empathy in human–dog relationships. Animals, 14(17), 2509. https://doi.org/10.3390/ani14172509
Verbeek, P., Majure, C. A., Quattrochi, L., & Turner, S. J. (2024). The welfare of dogs as an aspect of the human–dog bond: A scoping review. Animals, 14(13), 1985. https://doi.org/10.3390/ani14131985
🌌🧬⏳ ¿Y si nuestro origen genético está mucho más lejos de lo que imaginamos?
La biología molecular permite formular preguntas que antes parecían pertenecer a la ciencia ficción. Una de ellas es si la historia del origen de la vida está completamente contenida en la Tierra o si todavía faltan piezas más profundas por descubrir en el genoma y en la evolución celular.
No existe evidencia de que el origen humano esté fuera de la Tierra, pero sí existen herramientas científicas para explorar hasta dónde llega realmente nuestro conocimiento sobre la vida, su memoria molecular y sus posibles escenarios de origen.
Proyecto Nala | Singular | Astrobiología | Genómica | Biología Molecular
1. 🧬 El genoma como memoria evolutiva
Cada genoma conserva señales de la historia biológica. Cuando se comparan secuencias entre especies, es posible reconstruir parentescos y rastrear procesos evolutivos que ocurrieron hace millones o incluso miles de millones de años.
En ese contexto, LUCA, el último ancestro común universal de toda la vida celular conocida, ocupa un lugar central. Un estudio publicado en 2024 en Nature Ecology & Evolution estimó que LUCA vivió hace aproximadamente 4.2 mil millones de años y que pudo haber tenido un genoma de al menos 2.5 Mb, con cerca de 2,600 proteínas codificadas, una complejidad comparable a la de procariotas modernos.
Esto confirma que el genoma no solo describe el presente: también conserva huellas profundas del pasado. Pero LUCA no necesariamente representa el comienzo de la vida. Es el último ancestro común de todas las líneas celulares que conocemos. La historia anterior a ese punto sigue siendo una de las grandes preguntas abiertas de la biología.
🔬 Genoma comparado
La comparación de secuencias permite reconstruir parentescos y procesos evolutivos antiguos.
🌱 LUCA
Último ancestro común universal; vivió hace ~4.2 mil millones de años con genoma de ~2.5 Mb.
⏪ Límites de reconstrucción
La genómica muestra el pasado, pero también revela dónde comienzan los límites de lo reconstruible.
2. ⏳ El tiempo no transcurre igual en todo el universo
La evolución depende de las condiciones ambientales, y estas pueden ser radicalmente diferentes entre distintos mundos. Temperatura, presión, radiación, disponibilidad de agua, composición química y fuentes de energía pueden influir en las trayectorias evolutivas.
Pero existe otra variable que solemos olvidar: el tiempo tampoco es una magnitud universal idéntica para todos los observadores. La relatividad demuestra que el paso del tiempo depende del movimiento y de los campos gravitacionales. El sistema GPS ofrece una demostración práctica de este fenómeno: los relojes de los satélites deben corregirse porque la combinación de su velocidad orbital y la diferencia de gravedad respecto a la superficie terrestre altera su ritmo.
Esto no significa que una especie pueda simplemente evolucionar "más rápido" por encontrarse en otro lugar del universo. La relatividad no funciona de esa manera. Pero sí nos recuerda algo fundamental: el universo no ofrece un único marco temporal idéntico para todos los procesos. Además, existen sistemas planetarios y estrellas mucho más antiguos que la Tierra. Si la vida hubiera aparecido en alguno de esos ambientes, su historia evolutiva podría haber comenzado mucho antes que la nuestra.
3. 🧪 La vida podría no usar solo ADN
La vida terrestre utiliza ADN y ARN, pero eso no obliga a que toda forma de vida posible en el universo dependa exactamente del mismo sistema. La biología sintética ya ha mostrado que pueden construirse sistemas genéticos alternativos. Un ejemplo es el ADN y ARN hachimoji, desarrollado con ocho bases en lugar de las cuatro utilizadas normalmente por los sistemas genéticos terrestres.
Estos sistemas pueden formar pares y almacenar información genética, mostrando que es posible construir arquitecturas moleculares alternativas al sistema convencional de cuatro bases. Esto no significa que hayamos creado una nueva forma de vida. Significa algo más interesante: el alfabeto genético que conocemos no parece ser la única arquitectura molecular que podemos imaginar o construir.
Y esto tiene implicaciones para la búsqueda de vida. Si algún día encontramos un organismo fuera de la Tierra, no necesariamente tendrá que utilizar ADN. Podría emplear otra molécula para almacenar información, otro sistema de replicación o incluso una química que todavía no hemos considerado. Además, sabemos que el espacio puede transportar material entre mundos. Existen meteoritos procedentes de Marte encontrados en la Tierra, lo que demuestra que existe intercambio natural de materia entre planetas.
📄 Conclusión
Todavía no existe evidencia de que nuestro origen esté fuera de la Tierra. Sin embargo, la genética, la biología molecular y la astrobiología nos obligan a reconocer que la historia de la vida es más amplia y más antigua de lo que solemos imaginar.
Nuestro genoma permite reconstruir una parte extraordinaria de nuestro pasado. Podemos encontrar señales de parentesco, reconstruir ancestros comunes y estudiar cómo la información genética cambia a lo largo del tiempo. Pero también encontramos límites.
No sabemos con certeza cómo surgió el primer sistema capaz de almacenar información genética. No sabemos si la vida necesariamente debe utilizar ADN. No sabemos cuántas veces pudo haber aparecido la vida en el universo ni si existen historias evolutivas que comenzaron mucho antes que la nuestra.
Quizá la verdadera fuerza de estas preguntas no esté en ofrecer una respuesta definitiva, sino en ampliar los límites de lo posible. Nuestro genoma no solo cuenta quiénes somos. También revela cuánto queda por descubrir.
Referencias bibliográficas 📚
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Moody, E. R. R., Álvarez-Carretero, S., Mahendrarajah, T. A., Clark, J. W., Betts, H. C., Dombrowski, N., Szánthó, L. L., Boyle, R. A., Daines, S., Chen, X., Lane, N., Yang, Z., Shields, G. A., Szöllősi, G. J., Spang, A., Pisani, D., Williams, T. A., & Donoghue, P. C. J. (2024). The nature of the last universal common ancestor and its impact on the early Earth system. Nature Ecology & Evolution, 8(9), 1654–1666. https://doi.org/10.1038/s41559-024-02461-1
🩺🐶🐱 Más allá del porcentaje: cómo interpretar la SpO₂ y la oximetría de pulso en perros y gatos
Una SpO₂ de 98 % puede parecer tranquilizadora. Una de 88 % puede generar alarma. Pero antes de interpretar cualquiera de esos números existe una pregunta todavía más importante: ¿Podemos confiar en la medición?. La oximetría de pulso es una herramienta fundamental para monitorizar la oxigenación en perros y gatos, especialmente durante la sedación, la anestesia y el periodo perianestésico. Las guías de la ACVAA incluyen la oximetría de pulso dentro de las herramientas de monitorización de la oxigenación y señalan la importancia de interpretar los parámetros junto con la evaluación global del paciente (Bailey et al., 2025).
Sin embargo, el porcentaje que aparece en el monitor no surge de manera independiente. La medición puede verse influida por factores relacionados con el flujo sanguíneo en el sitio de colocación, la posición del sensor y las características de la señal obtenida (Dörfelt et al., 2022; Nixdorff et al., 2021). Por eso, una saturación no debería interpretarse únicamente como un porcentaje.
Proyecto Nala | Medicina Veterinaria | Índice De Perfusión | Curva Pletismográfica | Monitorización Veterinaria
1. SpO₂, índice de perfusión y pulso: tres datos que no deben confundirse 🩺
La SpO₂ es una estimación no invasiva de la saturación de oxígeno de la hemoglobina arterial obtenida mediante un sensor óptico. La oximetría de pulso utiliza las características de absorción de la luz para estimar la proporción de hemoglobina oxigenada en la sangre arterial pulsátil(Zanusso & Bellini, 2025).
Aunque habitualmente se presenta como un porcentaje, algunos equipos muestran información adicional relacionada con la intensidad de la señal, el índice de perfusión, la frecuencia de pulso o una representación gráfica de la señal. Comprender qué representa cada parámetro es fundamental para no confundirlos.
El índice de perfusión (PI) está relacionado con la intensidad del componente pulsátil que el sensor detecta en el lugar donde está colocado. Un PI bajo no significa, por sí solo, que el paciente esté en shock. Actualmente no existe un punto de corte universal que permita definir una perfusión periférica normal o anormal en perros y gatos a partir del PI por sí solo. Incluso investigaciones recientes señalan que la relación entre PI y perfusión periférica en perros todavía requiere mayor estudio (Zanusso & Bellini, 2025).
📊 SpO₂
Estimación no invasiva de la saturación de oxígeno de la hemoglobina arterial mediante sensor óptico.
🔎 Índice de perfusión (PI)
Informa sobre la intensidad de la señal pulsátil periférica; no diagnostica shock por sí solo.
❤️ Pulso ≠ frecuencia cardíaca
El oxímetro detecta pulsaciones periféricas; pueden diferir de la frecuencia cardíaca por múltiples factores: Perfusión periférica deficiente, vasoconstricción, arritmias, colocación inadecuada del sensor, señal insuficiente, etc.
2. La curva pletismográfica: la señal detrás del porcentaje 📈
Una de las partes menos observadas de un monitor puede ser precisamente una de las más útiles: la curva pletismográfica. El pulsioxímetro utiliza cambios en la absorción de luz asociados con el flujo sanguíneo pulsátil para estimar la SpO₂. La señal obtenida representa el comportamiento de ese componente pulsátil a lo largo del tiempo (Zanusso & Bellini, 2025).
Podemos entenderlo de una manera sencilla: la SpO₂ es el resultado; la curva es una de las pistas que ayuda a determinar si ese resultado es confiable. Una señal que presenta pulsaciones reconocibles y consistentes ofrece información útil sobre la calidad de la medición. En cambio, una señal que desaparece, cambia constantemente o presenta artefactos debe llevar al profesional a comprobar la medición antes de interpretarla.
Esto adquiere especial importancia en medicina veterinaria porque las características del paciente pueden modificar la señal obtenida. En gatos, un estudio realizado con 103 pacientes anestesiados encontró que el rendimiento de los pulsioxímetros podía variar según la posición de la sonda y las condiciones de vasoconstricción (Dörfelt et al., 2022). En perros anestesiados también se han estudiado diferentes sitios y tecnologías de oximetría, demostrando que la elección del lugar de colocación es una consideración relevante.
3. Del dato aislado a la decisión clínica 🔎
Esta es la idea central de este artículo. Una SpO₂ no debería interpretarse de manera aislada. El proceso debería ser: SpO₂ → PI → curva → pulso → paciente → contexto. Y no simplemente: SpO₂ → "está bien".
Cuando aparece una lectura alterada, la pregunta no debería ser únicamente: "¿Está baja?" También debemos preguntarnos: "¿El paciente está realmente presentando un problema de oxigenación o la medición no es confiable?" Y una lectura aparentemente normal también necesita contexto: ¿cómo se obtuvo?, ¿la señal era adecuada?, ¿el paciente estaba recibiendo oxígeno suplementario?, ¿la frecuencia de pulso coincide con la evaluación cardiovascular?, ¿el resultado es coherente con el estado clínico del paciente?
Las guías de la ACVAA destacan que la monitorización debe realizarse dentro del contexto clínico y establecen recomendaciones para evaluar la oxigenación y la ventilación durante la sedación y la anestesia (Bailey et al., 2025). Además, la SpO₂ puede proporcionar información tardía frente a determinados cambios en la presión arterial de oxígeno, especialmente durante periodos de hiperoxemia. En perros recuperándose de anestesia, Zanusso et al. (2024) observaron que el Oxygen Reserve Index (ORi) podía detectar cambios en la oxigenación antes de que estos fueran evidentes mediante la SpO₂ convencional. Esto no significa que la SpO₂ deje de ser útil. Significa que cada parámetro tiene capacidades y limitaciones que deben conocerse antes de utilizarlo para tomar decisiones clínicas. Incluso el PI puede adquirir importancia cuando se utilizan tecnologías complementarias como el ORi. Zanusso y Bellini (2025) encontraron que valores elevados de PI afectaron la precisión del ORi para estimar la PaO₂ en perros anestesiados, lo que refuerza la importancia de considerar las condiciones de la señal al interpretar determinados parámetros derivados de la monitorización.
📄 Conclusión
La saturación de oxígeno es una herramienta extraordinariamente útil en medicina veterinaria, pero su verdadero valor no está únicamente en el porcentaje que aparece en la pantalla.
El equipo mide. El profesional verifica. El paciente proporciona el contexto. El PI aporta información relacionada con la intensidad de la señal pulsátil en el sitio de medición, pero no debe interpretarse de manera aislada como un diagnóstico de perfusión sistémica.
La curva pletismográfica permite observar el comportamiento de la señal y puede ayudar a identificar cuándo una medición requiere ser comprobada. El pulso permite valorar la coherencia de la detección periférica. La evaluación clínica permite interpretar cada resultado dentro de la realidad del paciente.
«El monitor informa; el criterio clínico decide.»
Referencias bibliográficas 📚
Bailey, K., Briley, J., Duffee, L., Duke-Novakovski, T., Grubb, T., Kruse-Elliott, K., Love, L., Martin-Flores, M., McKune, C., Oda, A., Pang, D. S. J., Posner, L. P., Reed, R., Sager, J., Sakai, D. M., Schultz, A. W., & Tenenbaum-Shih, S. (2025). The American College of Veterinary Anesthesia and Analgesia Small Animal Anesthesia and Sedation Monitoring Guidelines 2025. Veterinary Anaesthesia and Analgesia, 52(4), 377–385. https://doi.org/10.1016/j.vaa.2025.03.015
Dörfelt, R., Diels, J., & Hartmann, K. (2022). Evaluation of the performance of two new generation pulse oximeters in cats at different probe positions and under the influence of vasoconstriction. Journal of Feline Medicine and Surgery, 24(10), 1026–1031. https://doi.org/10.1177/1098612X211063768
Nixdorff, J., Zablotski, Y., Hartmann, K., & Dörfelt, R. (2021). Comparison of transmittance and reflectance pulse oximetry in anesthetized dogs. Frontiers in Veterinary Science, 8, 643966. https://doi.org/10.3389/fvets.2021.643966
Zanusso, F., De Benedictis, G. M., & Bellini, L. (2024). Exploring oxygen reserve index for timely detection of deoxygenation in canine patients recovering from anesthesia. Research in Veterinary Science, 173, 105268. https://doi.org/10.1016/j.rvsc.2024.105268
Zanusso, F., & Bellini, L. (2025). Effect of perfusion index on oxygen reserve index accuracy in estimating arterial oxygen tension in anesthetized dogs: Data reanalysis. PLOS ONE, 20(3), e0319823. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0319823
🦎🇪🇨💵 El precio de lo exótico: lagartos, tráfico de fauna y conservación en Ecuador
Hoy, 14 de agosto, se celebra el Día Mundial del Lagarto, una fecha de divulgación que busca llamar la atención sobre uno de los grupos de reptiles más diversos del planeta. Pero este año existe una razón adicional para mirar hacia ellos.
Los lagartos, iguanas y otros reptiles han ganado presencia dentro de las tendencias de mascotas exóticas, especialmente en un entorno digital donde fotografías y videos pueden transformar a un animal silvestre en un objeto de admiración, deseo y, potencialmente, comercio. Esto plantea una pregunta incómoda: ¿cuándo nuestra fascinación por un animal comienza a ponerlo en peligro?
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1. 🦎 Los lagartos: mucho más que animales de sangre fría
Los lagartos pertenecen al orden Squamata, uno de los grupos más diversos de reptiles. Su diversidad comprende especies con diferencias extraordinarias en tamaño, alimentación, comportamiento, reproducción y adaptación al ambiente. Podemos encontrar lagartos adaptados a ambientes áridos, bosques tropicales, zonas rocosas, ecosistemas insulares e incluso áreas modificadas por las actividades humanas.
Esa diversidad también tiene una función ecológica. Los reptiles participan en las redes alimentarias como depredadores y presas, contribuyendo al equilibrio de los ecosistemas. Su desaparición, por tanto, no representa únicamente la pérdida de un animal individual, sino también la alteración de relaciones ecológicas construidas durante miles o millones de años.
Ecuador posee una diversidad particularmente importante de reptiles debido a su variedad de ecosistemas y a la singularidad biológica de Galápagos. En este contexto, las especies insulares adquieren especial relevancia: la evolución en aislamiento produjo especies que no existen en ningún otro lugar del planeta. La iguana rosada (Conolophus marthae), por ejemplo, tiene una distribución extremadamente restringida en la isla Isabela y se encuentra clasificada como En Peligro Crítico.
🌍 Diversidad Squamata
Los lagartos comprenden especies con extraordinarias diferencias en tamaño, alimentación y adaptación.
🔗 Función ecológica
Participan como depredadores y presas en redes alimentarias, manteniendo el equilibrio ecosistémico.
🏝️ Endemismo insular
Especies como la iguana rosada existen únicamente en Galápagos y enfrentan riesgo crítico de extinción.
2. 🚨 Cuando la fascinación se convierte en tráfico
El problema aparece cuando un animal silvestre deja de ser observado como parte de un ecosistema y comienza a convertirse en un objeto comercial. El comercio ilegal de fauna puede estar impulsado por diferentes mercados, entre ellos el coleccionismo y las mascotas exóticas. En el caso de Galápagos, un informe de TRAFFIC publicado en 2026 identificó a las tortugas gigantes y a las iguanas del archipiélago entre las especies afectadas por redes de tráfico internacional.
La preocupación adquiere mayor relevancia cuando se considera que las redes sociales han transformado la manera en que las personas conocen y desean determinadas especies. La exposición constante de animales exóticos puede normalizar la idea de que cualquier especie puede convertirse en mascota, aunque su mantenimiento, procedencia y legalidad sean completamente diferentes.
El caso ocurrido en Ecuador durante 2026 permite dimensionar las consecuencias. En mayo, la Policía Nacional informó sobre el hallazgo de 12 iguanas marinas de Galápagos dentro de equipaje en el aeropuerto de Guayaquil; los animales habían sido trasladados ilegalmente desde el archipiélago. Posteriormente, 10 ejemplares fueron retornados después de cumplir protocolos técnicos, sanitarios y judiciales; dos animales no sobrevivieron. Este proceso demuestra que el tráfico no termina cuando las autoridades encuentran al animal.
3. 🔬 Dos especies, dos desafíos de conservación
No todos los reptiles ecuatorianos enfrentan las mismas amenazas, y por eso tampoco existe una única estrategia para conservarlos. La lagartija coli azul (Holcosus orcesi) es una especie endémica asociada al valle árido de la cuenca del río Jubones, cuya situación está relacionada principalmente con la pérdida y transformación de su hábitat. Su Plan de Acción para la Conservación contempla investigación, protección del hábitat, educación ambiental y participación comunitaria.
La iguana rosada (Conolophus marthae) enfrenta un desafío distinto: su distribución extremadamente limitada la hace particularmente vulnerable, y su conservación exige monitoreo permanente y conocimiento científico especializado. El Plan de Conservación y Manejo 2022–2027 ha incorporado telemetría GPS, cámaras trampa y análisis de muestras biológicas para estudiar su ecología y comportamiento con un nivel de detalle imposible mediante observación directa.
La conservación moderna depende, en ambos casos, de la combinación entre conocimiento tradicional, investigación científica, tecnología, gestión institucional y participación social. Aquí, la tecnología no reemplaza al científico: amplía lo que puede observar.
💭 Reflexión final
El Día Mundial del Lagarto es una buena ocasión para preguntarnos qué vemos realmente cuando miramos a un animal silvestre: una mascota potencial, una fotografía llamativa, o una especie que pertenece a un ecosistema mucho más grande que nosotros.
Esa diferencia de mirada tiene consecuencias concretas — cuando un animal es extraído ilegalmente de su ambiente, no solo pierde su libertad, también se pierde información genética, capacidad reproductiva y una pieza de la dinámica ecológica de su población.
Proteger a los reptiles exige ciencia para comprenderlos, comunidades que conserven sus hábitats, y ciudadanos dispuestos a cuestionar lo que consumen; ninguna de esas capacidades, por separado, es suficiente.
Referencias bibliográficas 📚
AnyDayGuide. (s. f.). World Lizard Day. https://anydayguide.com/calendar/4293
Bioparque Amaru. (s. f.). Plan de acción para la conservación de la lagartija coli azul (Holcosus orcesi).
IUCN Species Survival Commission Iguana Specialist Group. (2022). Conolophus marthae: Plan de conservación y manejo 2022–2027. International Union for Conservation of Nature.
Parque Nacional Galápagos. (2025). Expedición científica revela nuevos datos para conservar a la iguana rosada de Galápagos. Gobierno del Ecuador.
Parque Nacional Galápagos. (2026). 10 iguanas marinas retornan a Galápagos bajo estrictos protocolos técnicos, sanitarios y judiciales. Gobierno del Ecuador.
Policía Nacional del Ecuador. (2026). Policía Nacional impide tráfico ilegal de iguanas de Galápagos en Guayaquil. Gobierno del Ecuador.
TRAFFIC. (2026). Wildlife trafficking networks are targeting Galapagos tortoises and iguanas. TRAFFIC.
🤖 ¿Dejarías que una inteligencia artificial decidiera si tu mascota está enferma?
La inteligencia artificial ya no pertenece únicamente al mundo de la ciencia ficción. Está entrando en hospitales, laboratorios y consultorios veterinarios para analizar imágenes, organizar historias clínicas, apoyar el diagnóstico y procesar grandes cantidades de información en segundos.
En medicina veterinaria, su potencial es enorme: puede ayudar a detectar patrones en radiografías, apoyar la interpretación de pruebas diagnósticas, automatizar tareas administrativas e incluso contribuir al seguimiento de pacientes. Sin embargo, una herramienta capaz de producir una respuesta convincente no necesariamente comprende al paciente ni puede asumir por sí sola la responsabilidad de una decisión clínica.
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1. 🤖 Cuando una máquina empieza a mirar al paciente
Uno de los campos donde la inteligencia artificial está avanzando con mayor rapidez es el diagnóstico por imagen. Algoritmos de aprendizaje automático pueden analizar radiografías, ecografías, tomografías y otras modalidades para identificar patrones que pueden resultar difíciles de detectar rápidamente mediante una evaluación convencional.
También existen aplicaciones relacionadas con patología clínica, registros médicos electrónicos, apoyo a la toma de decisiones y automatización de procesos. La literatura reciente describe a la IA como una herramienta capaz de mejorar determinados flujos de trabajo y aportar información adicional al profesional.
Pero existe una diferencia fundamental entre detectar un patrón y comprender a un paciente. Un perro con dificultad respiratoria no es únicamente una frecuencia respiratoria alterada. Es un conjunto de antecedentes, signos clínicos, exploración física, evolución, contexto y respuesta al tratamiento. La IA puede ayudar a organizar y analizar información. El médico veterinario debe integrar esa información con el paciente real.
📷 Diagnóstico por imagen
La IA analiza radiografías, ecografías y tomografías para identificar patrones complejos.
📊 Patología y registros
Apoya en patología clínica, historias clínicas electrónicas y automatización de procesos.
🧠 Patrón ≠ comprensión
Detectar un patrón no equivale a comprender al paciente en su contexto clínico completo.
2. ⚠️ El peligro de confiar demasiado en una respuesta que parece correcta
Uno de los riesgos más importantes no es que la IA se equivoque. Es que se equivoque de una manera convincente. Los modelos de lenguaje pueden generar respuestas fluidas, estructuradas y aparentemente profesionales incluso cuando contienen errores. Un estudio evaluó el desempeño de nueve modelos de lenguaje sobre 250 preguntas de opción múltiple de un examen final de grado en medicina veterinaria, y encontró que el rendimiento variaba considerablemente entre modelos y disminuía conforme aumentaba la dificultad de la pregunta.
Esto tiene una consecuencia importante: una respuesta bien escrita no es necesariamente una respuesta clínicamente correcta. La Organización Mundial de la Salud también advierte sobre el denominado sesgo de automatización: la tendencia a aceptar o seguir las recomendaciones producidas por un sistema automatizado, incluso cuando deberían ser revisadas críticamente.
En veterinaria, este riesgo adquiere una dimensión adicional porque trabajamos con múltiples especies, diferencias anatómicas y fisiológicas y pacientes que no pueden explicar directamente qué sienten. Por eso, antes de utilizar una herramienta de IA en un entorno clínico deberían preguntarse: ¿para qué fue diseñada?, ¿en qué población fue validada?, ¿qué tan precisa es?, ¿cuáles son sus limitaciones?, ¿quién supervisa sus resultados?, ¿qué ocurre cuando se equivoca?, ¿cómo se protegen los datos del paciente y de su tutor?
3. 🛡️ La IA también necesita medicina veterinaria
Hablar de inteligencia artificial responsable no significa rechazar la innovación. Significa establecer límites antes de implementarla. La OMS plantea que los sistemas de IA utilizados en salud deben desarrollarse bajo principios de seguridad, transparencia, responsabilidad, protección de la autonomía y supervisión humana.
En medicina veterinaria, organizaciones especializadas también están desarrollando posiciones y recomendaciones para orientar su integración. El American College of Veterinary Radiology y el European College of Veterinary Diagnostic Imaging reconocen el potencial transformador de la IA en diagnóstico por imagen, pero enfatizan la necesidad de principios que garanticen la seguridad del paciente y la efectividad clínica.
Esto implica algo fundamental: no basta con comprar una herramienta de IA. Una clínica que quiera incorporarla responsablemente debería evaluar la calidad del sistema, capacitar a su personal, establecer protocolos de supervisión, proteger los datos y definir claramente qué decisiones puede apoyar y cuáles deben permanecer bajo responsabilidad profesional. La IA puede convertirse en un excelente asistente. Pero un asistente no debería convertirse silenciosamente en el responsable de la decisión.
💭 Reflexión final
La pregunta inicial puede parecer provocadora: ¿dejarías que una inteligencia artificial decidiera si tu mascota está enferma? Quizá la respuesta correcta sea no. Pero tampoco deberíamos rechazar una tecnología que puede ayudarnos a detectar enfermedades, analizar información y mejorar determinados procesos clínicos.
Una inteligencia artificial puede analizar miles de imágenes, encontrar patrones y procesar información a una velocidad que ningún ser humano podría igualar. Pero todavía necesitamos a alguien que pregunte: ¿esta respuesta tiene sentido para este paciente? Y, sobre todo: ¿estoy dispuesto a asumir la responsabilidad de actuar basándome en ella?
La seguridad no consiste en tener la tecnología más avanzada. Consiste en saber cuándo confiar en ella, cuándo cuestionarla y cuándo decir no.
Referencias bibliográficas 📚
Akbarein, H., Taaghi, M. H., Mohebbi, M., & Soufizadeh, P. (2025). Applications and considerations of artificial intelligence in veterinary sciences: A narrative review. Veterinary Medicine and Science, 11, e70315. https://doi.org/10.1002/vms3.70315
Appleby, R. B., Difazio, M., Cassel, N., Hennessey, R., & Basran, P. S. (2025). American College of Veterinary Radiology and European College of Veterinary Diagnostic Imaging position statement on artificial intelligence. Journal of the American Veterinary Medical Association, 263(6), 773–776. https://doi.org/10.2460/javma.25.01.0027
Burti, S., Banzato, T., Coghlan, S., Wodzinski, M., Bendazzoli, M., & Zotti, A. (2024). Artificial intelligence in veterinary diagnostic imaging: Perspectives and limitations. Research in Veterinary Science, 175, 105317. https://doi.org/10.1016/j.rvsc.2024.105317
Everitt, S., & Scobie, C. (2026). Using evidence-based veterinary medicine and artificial intelligence to support clinical decision making in veterinary practice. Veterinary Clinics of North America: Small Animal Practice. Advance online publication. https://doi.org/10.1016/j.cvsm.2026.03.015
Kim, et al. (2025). Performance of large language models on veterinary undergraduate multiple-choice examinations: A comparative evaluation.
Kong, C. Y., Vasquez, P., Farhoodimoghadam, M., Brandt, C., Brown, T. C., Reagan, K. L., Zwingenberger, A., & Keller, S. M. (2025). Anna: An open-source platform for real-time integration of machine learning classifiers with veterinary electronic health records. BMC Veterinary Research, 21, 557. https://doi.org/10.1186/s12917-025-05000-7
Neal, S. V., Rudmann, D. G., & Corps, K. N. (2025). Artificial intelligence in veterinary clinical pathology—An introduction and review. Veterinary Clinical Pathology, 54(S2), S13–S29. https://doi.org/10.1111/vcp.70012
World Health Organization. (2021). Ethics and governance of artificial intelligence for health: WHO guidance. https://www.who.int/publications/i/item/9789240029200
World Health Organization. (2024). Ethics and governance of artificial intelligence for health: Guidance on large multi-modal models. https://www.who.int/publications/i/item/9789240084759
🐾 El animal invisible: mascotas que viven dentro de hogares donde nadie las maltrata, pero tampoco las cuida
No todos los animales que sufren presentan una herida visible. Algunos cuentan con una cama, alimento diario y una familia que los quiere, sin haber sido golpeados ni abandonados; sin embargo, pueden pasar años sin una revisión veterinaria, o convivir con obesidad, ansiedad o falta de actividad física., sin oportunidades reales para expresar comportamientos propios de su especie
Esta realidad plantea una pregunta que conviene abordar con seriedad: ¿puede existir negligencia incluso cuando existe amor? El bienestar animal no se limita a la ausencia de maltrato; también involucra la salud física, la nutrición, el ambiente, el comportamiento y el estado mental del animal.
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1. Negligencia por desconocimiento: cuando amar no significa saber cuidar 🏠
Una de las formas menos visibles de afectación al bienestar animal surge sin ninguna intención de causar daño. Es común que un tutor interprete la sobrealimentación como una muestra de cariño, asuma que un perro que duerme la mayor parte del día es simplemente tranquilo, considere innecesarios los controles veterinarios en un gato que nunca sale de casa, o normalice el mal aliento y los cambios de conducta como parte inevitable del envejecimiento. Sin embargo, varias de estas situaciones pueden esconder problemas de salud o necesidades de bienestar que no están siendo atendidas.Sin embargo, varias de estas situaciones pueden esconder problemas de salud o necesidades de bienestar que no están siendo atendidas.
Las guías de atención preventiva recomiendan que las evaluaciones veterinarias consideren de forma sistemática la historia clínica, la nutrición, la condición corporal, la salud dental, el comportamiento, el dolor y la prevención de enfermedades (American Animal Hospital Association & American Veterinary Medical Association [AAHA & AVMA], 2011). En otras palabras, la ausencia de violencia no equivale necesariamente a la presencia de bienestar. El origen del problema no siempre está en la falta de cariño, sino en la falta de información.
🍖 Sobrealimentación
Interpretar dar mucha comida como cariño puede conducir a obesidad y problemas de salud.
🩺 Sin controles veterinarios
Años sin revisión veterinaria permiten que enfermedades progresen sin detección temprana.
😴 Normalizar cambios
Asumir que dolor, mal aliento o cambios de conducta son "parte del envejecimiento" retrasa el diagnóstico.
2. Una casa no siempre es un hogar adecuado 🐕🐈
Tener un animal dentro de casa no garantiza automáticamente su bienestar. El entorno debe permitirle descansar, alimentarse correctamente, moverse, interactuar socialmente cuando corresponda y expresar comportamientos propios de su especie, estas necesidades forman parte de una evaluación integral del bienestar animal (Ryan et al., 2019). Un perro que nunca sale a pasear puede contar con alimento y techo, pero carecer de oportunidades suficientes para explorar y ejercitarse.
De igual manera, un gato que vive exclusivamente dentro de casa puede necesitar espacios verticales, zonas donde esconderse y oportunidades de juego que le permitan expresar conductas naturales, más allá de la simple provisión de alimento y refugio. La alimentación es otro punto crítico que no debería reducirse a una cuestión estética. Las guías de nutrición y manejo del peso de la AAHA señalan que prevenir y tratar el exceso de peso es fundamental para la salud y la calidad de vida de perros y gatos (AAHA, 2021).
3. La prevención también es una forma de compromiso social 🩺
Esperar a que una mascota enferme para llevarla al veterinario implica utilizar la medicina principalmente como respuesta ante el daño ya ocurrido. La medicina preventiva busca revertir esa lógica mediante evaluaciones periódicas que valoren de forma individualizada factores como la edad, el estilo de vida, la nutrición, el comportamiento, la salud dental, el dolor, las enfermedades infecciosas y la prevención de parásitos (AAHA & AVMA, 2011).
En el caso de los felinos, además, las recomendaciones de vacunación enfatizan que los protocolos deben adaptarse al estilo de vida y al nivel de riesgo individual de cada paciente (American Animal Hospital Association & American Association of Feline Practitioners [AAHA & AAFP], 2020). Esto plantea también una responsabilidad para el profesional veterinario: educar al tutor forma parte integral del cuidado del paciente. No todas las personas cuentan con conocimientos previos sobre nutrición, comportamiento, medicina preventiva o signos tempranos de enfermedad.
💭 Reflexión final
El animal invisible no es necesariamente aquel que nadie quiere, sino, con frecuencia, aquel que es querido sin que su familia haya aprendido a cuidarlo de manera informada.
El compromiso social en el bienestar animal también consiste en transformar el afecto en conocimiento aplicado: reconocer el dolor, prevenir enfermedades, respetar las necesidades específicas de cada especie y comprender que proporcionar alimento y techo constituye apenas el punto de partida, no el estándar de cuidado.
Referencias bibliográficas 📚
American Animal Hospital Association & American Veterinary Medical Association. (2011). AAHA-AVMA canine preventive healthcare guidelines. American Animal Hospital Association.
American Animal Hospital Association & American Association of Feline Practitioners. (2020). 2020 AAHA/AAFP feline vaccination guidelines. Journal of Feline Medicine and Surgery, 22(9), 813–830. https://doi.org/10.1177/1098612X20941784
American Animal Hospital Association. (2021). 2021 AAHA nutrition and weight management guidelines for dogs and cats. Journal of the American Animal Hospital Association, 57(4), 153–178.
Ryan, S., Bacon, H., Endenburg, N., Hazel, S., Jouppi, R., Lee, N., Seksel, K., & Takashima, G. (2019). WSAVA animal welfare guidelines for veterinary practitioners and veterinary teams. Journal of Small Animal Practice, 60(2), 67–80. https://doi.org/10.1111/jsap.12998
World Small Animal Veterinary Association. (s. f.). Animal welfare guidelines. WSAVA. https://wsava.org/global-guidelines/animal-welfare-guidelines/
🐾 El derecho a decir "no": las señales que ignoramos en nuestras mascotas
¿Alguna vez has abrazado a tu perro o gato porque pensaste que necesitaba cariño, aunque intentara alejarse? Probablemente no lo hiciste con mala intención. Al contrario: querías demostrarle afecto. El problema es que los animales no siempre interpretan el cariño de la misma manera que nosotros. La cuestión no es convertir cada movimiento en una traducción automática de emociones. Es observar el conjunto de señales, considerar el contexto y reconocer cuándo nuestra interacción puede estar superando el límite de tolerancia del animal.
Perros y gatos se comunican mediante su postura corporal, mirada, movimientos, vocalizaciones y distancia. Aprender a reconocer esas señales no significa humanizarlos; significa intentar comprender su comportamiento desde su propia naturaleza. Un animal puede querernos y, al mismo tiempo, no querer que lo toquemos en ese momento.
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1. El lenguaje que aprendimos a ignorar 🐕🐈
Nuestros animales no necesitan utilizar palabras para comunicar incomodidad. Un perro puede girar la cabeza, lamerse los labios, bostezar, evitar la mirada, modificar su postura o intentar aumentar la distancia ante una situación que percibe como amenazante o incómoda. Algunas de estas conductas también pueden aparecer asociadas al estrés durante determinadas experiencias de manejo (American Veterinary Society of Animal Behavior [AVSAB], 2021).
Un gato puede esconderse, agacharse, mantener las orejas hacia atrás, tensar el cuerpo, intentar escapar o modificar su interacción cuando percibe una amenaza. Las respuestas relacionadas con miedo, ansiedad y estrés deben interpretarse considerando el contexto y el conjunto de señales del individuo, no a partir de un único comportamiento (Barrios, 2025).
Ninguna señal aislada debería utilizarse como un diagnóstico de estrés, miedo o rechazo. Un bostezo puede significar sueño. Una cola en movimiento no siempre significa felicidad. Un gato que ronronea no necesariamente está disfrutando de una situación. El comportamiento debe analizarse considerando el conjunto de señales, el contexto, la historia del individuo y aquello que está ocurriendo en ese momento.
👀 Señales de incomodidad
Girar la cabeza, lamerse los labios, bostezar o evitar la mirada pueden indicar estrés.
🙉 Contexto esencial
Ninguna señal aislada diagnostica miedo; debe considerarse el conjunto del comportamiento.
🚦 Tolerancia ≠ disfrute
Aceptar una interacción no es lo mismo que disfrutarla activamente.
2. El problema de confundir tolerancia con bienestar 🧠
Muchas interacciones humanas con animales parten de una buena intención. Queremos abrazarlos, cargarlos, fotografiarlos, presentarlos a otras personas o que "se acostumbren". Pero una buena intención no garantiza una buena experiencia para el animal.
Las guías de interacción veterinaria felina de la American Association of Feline Practitioners y la International Society of Feline Medicine recomiendan reducir el miedo y el estrés, adaptar la manipulación al individuo y favorecer interacciones que permitan al gato conservar, en la medida de lo posible, una sensación de control durante la atención veterinaria(Rodan et al., 2022) .
En el entrenamiento canino, la American Veterinary Society of Animal Behavior mantiene su rrecomendación de utilizar métodos basados en recompensas y desaconsejar los métodos aversivos por sus posibles efectos negativos sobre el bienestar y el vínculo humano-animal (AVSAB, 2021; AVSAB, 2025). Un paciente que intenta escapar durante una consulta no necesariamente es "agresivo"; puede estar asustado. Un gato que intenta esconderse no necesariamente es "difícil"; puede estar buscando seguridad. Un perro que gruñe no necesariamente está siendo “malo”. Puede estar comunicando que necesita distancia. El comportamiento que observamos es una respuesta. Para comprenderlo necesitamos preguntarnos qué ocurrió antes de esa respuesta.
3. De la señal a la agresión: evaluar antes de etiquetar 🧬🐕🐈
Desde la etología, una conducta agresiva no debería convertirse inmediatamente en una etiqueta sobre el animal. En perros y gatos, las respuestas defensivas pueden aparecer en diferentes contextos relacionados con miedo, amenaza, dolor, frustración, protección de recursos, conflicto social o manipulación no deseada. Por eso, un gruñido, un bufido, un intento de mordida o un arañazo necesitan contexto antes de recibir una interpretación conductual (Barrios, 2025).
En perros pueden observarse señales de evitación o incomodidad antes de respuestas más intensas. Sin embargo, la llamada "escalera de la agresión" no debe entenderse como una secuencia universal: cada individuo puede mostrar señales diferentes y pasar rápidamente de una respuesta defensiva a otra dependiendo de la situación (Shepherd, 2009). En gatos ocurre algo similar. Frente al miedo, algunos pueden intentar escapar o esconderse; si la amenaza persiste y la posibilidad de huir disminuye, pueden aparecer respuestas defensivas como bufidos, golpes o mordidas (Barrios, 2025).
En determinadas situaciones, un animal puede disminuir su resistencia sin que eso signifique que está tranquilo. Puede existir una respuesta de inmovilidad o freeze, inhibición conductual o, ante experiencias aversivas repetidas e incontrolables, fenómenos compatibles con el concepto de indefensión aprendida (Maier & Seligman, 2016). Este concepto describe una alteración conductual asociada a experiencias en las que un individuo aprende que sus respuestas no modifican determinados resultados (Maier & Seligman, 2016). Pero quietud no equivale automáticamente a indefensión aprendida. La evaluación debe considerar el contexto, las señales corporales, la historia del paciente y su respuesta global.
💭 Reflexión final
Solemos medir el "buen comportamiento" de un animal por lo poco que se resiste. Pero quizá deberíamos hacernos otra pregunta: ¿Qué costó conseguir esa quietud?
Un perro que gruñe está comunicando algo. Un gato que intenta escapar también. Y un animal que permanece inmóvil tampoco debería interpretarse automáticamente como un animal que está bien.
La empatía no consiste en asumir que sabemos exactamente qué siente una mascota. Consiste en estar dispuestos a detenernos, observar y cambiar nuestra conducta cuando sus señales nos indican que algo no está funcionando.
Referencias bibliográficas 📚
American Veterinary Society of Animal Behavior. (2021). AVSAB position statement on humane dog training. https://avsab.org/wp-content/uploads/2024/12/AVSAB-Humane-Dog-Training-Position-Statement-2021.pdf
American Veterinary Society of Animal Behavior. (2025). Position statements and handouts for the public. https://avsab.org/resources/position-statements/
Barrios, V. E. (2025). Tools for the approach of fear, anxiety, and stress in the domestic feline: An update. Veterinary Medicine International. https://doi.org/10.1155/vmi/9109397
Maier, S. F., & Seligman, M. E. P. (2016). Learned helplessness at fifty: Insights from neuroscience. Psychological Review, 123(4), 349–367. https://doi.org/10.1037/rev0000033
Rodan, I., Dowgray, N., Carney, H. C., Carozza, E., Ellis, S. L. H., Heath, S., Niel, L., St Denis, K., & Taylor, S. (2022). 2022 AAFP/ISFM Cat Friendly Veterinary Interaction Guidelines: Approach and handling techniques. Journal of Feline Medicine and Surgery, 24(11), 1093–1132. https://doi.org/10.1177/1098612X221128760
Shepherd, K. (2009). Ladder of aggression. In D. F. Horwitz & D. S. Mills (Eds.), BSAVA manual of canine and feline behavioural medicine (2nd ed., pp. 13–16). British Small Animal Veterinary Association.
🩺 Antes del monitor, está la historia: la primera tecnología de la medicina veterinaria
La medicina veterinaria ha incorporado herramientas capaces de registrar en tiempo real la frecuencia cardíaca, la actividad eléctrica del corazón, la presión arterial, la saturación periférica de oxígeno, la temperatura y, según el equipo, la frecuencia respiratoria y la capnografía.
Los monitores multiparámetro son especialmente útiles durante la anestesia, la hospitalización y las emergencias. Sin embargo, existe algo que ningún monitor puede proporcionar por sí solo: el contexto clínico del paciente.
Proyecto Nala | Medicina Veterinaria | Semiología Veterinaria | Línea Basal | Razonamiento Clínico
1. La historia clínica: convertir observaciones en información clínica 🩺📚
Las guías de senior care de la American Animal Hospital Association recomiendan una evaluación individualizada que integre la historia, el examen físico y las pruebas diagnósticas. En pacientes senior, destacan la importancia de investigar cambios en alimentación, consumo de agua, peso, actividad, movilidad, comportamiento, eliminaciones y tratamientos actuales.
Esto refleja un principio fundamental: la evaluación clínica comienza antes de realizar una prueba diagnóstica. La persona que convive con el animal es una fuente fundamental de información porque observa al paciente en situaciones que no siempre pueden reproducirse durante una consulta breve.
Una buena anamnesis no consiste únicamente en preguntar si el animal "está enfermo", sino en investigar qué cambió, cuándo ocurrió y cómo ha evolucionado. Algunas preguntas útiles, organizadas por eje: alimentación e hidratación, actividad y movilidad, signos respiratorios y digestivos, eliminaciones y comportamiento, y antecedentes.
🍽️ Alimentación e hidratación
¿Está comiendo igual? ¿Ha cambiado su consumo de agua? ¿Ha perdido o ganado peso?
🏃 Actividad y movilidad
¿Se cansa más? ¿Tiene dificultades para caminar, subir, bajar, saltar o levantarse?
💤 Eliminaciones y comportamiento
¿Han cambiado las eliminaciones? ¿Ha cambiado su comportamiento o su sueño?
2. La línea basal: conocer al paciente antes de interpretar el cambio 📈
Existe una pregunta que puede cambiar completamente la interpretación de un hallazgo: "¿Cómo era este paciente antes?" Para reconocer un cambio necesitamos conocer, al menos de manera aproximada, la línea basal del paciente. Esta representa sus características habituales antes de la aparición del problema que estamos evaluando.
Puede incluir: nivel habitual de actividad, apetito y consumo de agua, peso y condición corporal, movilidad, patrón de sueño, comportamiento, tolerancia al ejercicio, frecuencia respiratoria habitual, medicamentos permanentes, enfermedades previamente diagnosticadas y valores fisiológicos registrados en controles anteriores.
Esto es especialmente importante en pacientes senior. Los cambios progresivos en actividad, movilidad, apetito, consumo de agua, peso o comportamiento no deberían atribuirse automáticamente al envejecimiento. La edad proporciona contexto, pero no debe convertirse en una explicación automática.
📝 Conclusión
La tecnología ha transformado la medicina veterinaria. Actualmente podemos medir parámetros fisiológicos con una rapidez y precisión que antes eran mucho más difíciles de conseguir.
Pero la capacidad de medir más no significa automáticamente que comprendamos mejor al paciente. La medicina veterinaria basada en evidencia consiste en saber qué información necesitamos, cómo obtenerla, cómo valorar su calidad y cómo interpretarla dentro del contexto individual del paciente.
Referencias bibliográficas 📚
American Animal Hospital Association. (2019). 2019 AAHA canine life stage guidelines. Journal of the American Animal Hospital Association, 55(6), 267–290. https://doi.org/10.5326/JAAHA-MS-6999
Brainard, B. M., Lane, S. L., Burkitt-Creedon, J. M., Boller, M., Fletcher, D. J., Crews, M., & Fausak, E. D. (2024). 2024 RECOVER guidelines: Monitoring. Journal of Veterinary Emergency and Critical Care, 34(S1), 76–103. https://doi.org/10.1111/vec.13390
Dhaliwal, R., Boynton, E., Carrera-Justiz, S., Cruz-Espindola, C., Duffy, D., Goldberg, M., Klein, H., Lascelles, B. D. X., Lundgren, B., Robertson, S., & Vasquez, K. (2023). 2023 AAHA senior care guidelines for dogs and cats. Journal of the American Animal Hospital Association, 59(1), 1–21. https://doi.org/10.5326/JAAHA-MS-7343
Quimby, J., Gowland, S., Carney, H. C., DePorter, T., Plummer, P., & Westropp, J. (2021). 2021 AAHA/AAFP feline life stage guidelines. Journal of Feline Medicine and Surgery, 23(3), 211–233. https://doi.org/10.1177/1098612X21993657
🔎 Ciencia ciudadana para conocer la fauna de Quito: observar también es proteger
Cuando pensamos en investigación científica, solemos imaginar laboratorios, equipos especializados y profesionales realizando estudios en lugares remotos. Sin embargo, una parte importante del conocimiento sobre la biodiversidad puede construirse desde los parques, jardines, calles y barrios donde vivimos.
A través de la ciencia ciudadana, estudiantes, familias y comunidades pueden observar, fotografiar y registrar animales para aportar información útil a investigadores y autoridades. Quito posee una gran diversidad de ambientes urbanos y naturales donde habitan aves, insectos, murciélagos, anfibios, reptiles y pequeños mamíferos que muchas veces pasan desapercibidos. Registrar su presencia ayuda a conocer cómo se distribuyen las especies, qué lugares utilizan y cómo responden a los cambios de la ciudad.
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1. ¿Qué es la ciencia ciudadana? 🤔
La ciencia ciudadana es una forma de participación en la que personas que no necesariamente tienen formación científica colaboran en la recolección, documentación o análisis de información utilizada por investigadores. Su valor no está en reemplazar a los especialistas, sino en ampliar la capacidad de observación y generar datos desde numerosos lugares y momentos.
Una herramienta útil para este propósito es iNaturalistEc, una plataforma que permite subir fotografías y sonidos de plantas, animales y hongos. Los registros pueden ser revisados por otros usuarios, naturalistas y especialistas, quienes ayudan a proponer o confirmar la identificación de las especies.
El proceso es sencillo: una persona observa un animal, registra su ubicación, toma una fotografía o graba un sonido y comparte la información en la plataforma. Sin embargo, observar no significa manipular. La persona debe mantener una distancia prudente, evitar perseguir animales y no alterar nidos, madrigueras o refugios.
📸 Registro responsable
Fotografías y sonidos permiten documentar especies sin ponerlas en riesgo.
🔍 Identificación colaborativa
Especialistas y naturalistas ayudan a confirmar la especie observada.
🚫 No manipular
La ciencia ciudadana debe producir información sin alterar el bienestar animal.
2. Quito como laboratorio vivo de biodiversidad 🍃🔬
La ciudad no es un espacio separado de la naturaleza. En sus parques, jardines, quebradas, árboles, edificios y cuerpos de agua existen numerosos microhábitats utilizados por distintas especies. Aves como colibríes, mirlos y quilicos pueden encontrarse en zonas urbanas, mientras que insectos, murciélagos, ranas y pequeños mamíferos cumplen funciones ecológicas que rara vez reconocemos.
En Quito ya existen experiencias que demuestran el potencial de la participación ciudadana. Durante un desafío de naturaleza urbana, cientos de participantes registraron miles de observaciones correspondientes a numerosas especies, incluyendo aves, mamíferos, reptiles, insectos, arácnidos, hongos y plantas.
También se han desarrollado actividades como los BioBlitz, jornadas intensivas en las que ciudadanos, estudiantes, naturalistas y especialistas exploran un área determinada para registrar la mayor cantidad posible de especies en un periodo corto. Estos ejercicios ayudan a que las personas reconozcan que la biodiversidad no está únicamente en los bosques lejanos.
3. De una observación individual a una colaboración científica 👁️👥
Una fotografía aislada puede parecer un dato pequeño, pero miles de registros organizados pueden revelar patrones importantes. Por ejemplo, las observaciones pueden ayudar a identificar zonas con alta diversidad, cambios en la presencia de una especie, periodos de reproducción, amenazas ambientales o áreas que funcionan como corredores para la fauna.
Los registros ciudadanos también pueden complementar el trabajo de investigadores y autoridades. Las instituciones no siempre cuentan con personal suficiente para monitorear todos los parques, quebradas y barrios de una ciudad. La participación comunitaria permite ampliar la cobertura geográfica y detectar cambios que, de otra manera, podrían pasar inadvertidos.
Para que la información sea útil, es importante registrar algunos datos básicos: fecha y hora de la observación, ubicación aproximada, fotografía o grabación, número de individuos observados, conducta visible, condiciones del lugar y observaciones sobre posibles amenazas. La colaboración también implica aprender a reconocer los límites de cada registro.
💭 Reflexión final
Conocer la fauna de Quito no requiere viajar siempre a un lugar remoto ni contar con equipos costosos. A veces comienza con detenerse unos minutos en un parque, observar un árbol o escuchar con atención los sonidos de la noche.
Cada observación puede ayudar a responder preguntas importantes: ¿qué especies siguen presentes en la ciudad?, ¿qué espacios necesitan protección?, ¿cómo afecta el ruido o la contaminación a la fauna?
Referencias bibliográficas 📚
El Comercio. (s. f.). Desafío Naturaleza Urbana en Quito: un éxito rotundo de ciencia ciudadana para la conservación. https://www.elcomercio.com/
Instituto Nacional de Biodiversidad. (s. f.). Ciencia ciudadana para conocer la biodiversidad urbana y valorar nuestro patrimonio natural. https://inabio.biodiversidad.gob.ec/
Instituto Nacional de Biodiversidad. (s. f.). iNaturalist Ecuador. https://inabio.biodiversidad.gob.ec/inaturalist/
iNaturalist Ecuador. (s. f.). iNaturalist Ecuador: registra y comparte tus observaciones de biodiversidad. https://ecuador.inaturalist.org/
Universidad Tecnológica Indoamérica. (2023). Citizen science as a tool for education: First Bioblitz in Quito, Ecuador. Repositorio Institucional. https://repositorio.uti.edu.ec/items/2634c37a-cd58-4b75-863c-99a279fb08dd
🥼🧠❤️🩹 Seguridad psicosocial en la profesión veterinaria: factores de riesgo, burnout y prevención del suicidio
La medicina veterinaria es una profesión centrada en el cuidado de la vida y el bienestar animal. Sin embargo, quienes la ejercen enfrentan condiciones laborales y emocionales que pueden comprometer su propia salud mental y seguridad psicosocial.
La evidencia internacional muestra que los veterinarios presentan tasas más elevadas de burnout, depresión e ideación suicida en comparación con la población general y con otros profesionales de la salud. Desde un enfoque de seguridad ocupacional, la salud mental y el bienestar psicosocial deben tratarse con la misma seriedad que los riesgos físicos en el lugar de trabajo.
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Factores de riesgo psicosocial en veterinaria 🪦🩺
Los factores de riesgo psicosocial son condiciones del trabajo que afectan la salud mental y emocional de los trabajadores. En medicina veterinaria, la literatura ha identificado consistentemente varios factores clave. La sobrecarga laboral, caracterizada por jornadas extensas, turnos nocturnos y alta demanda de casos, es uno de los predictores más importantes de agotamiento emocional.
El estrés moral constituye otro factor central. Este se define como el conflicto entre las obligaciones profesionales y los valores personales, por ejemplo, al realizar eutanasias por razones económicas o presenciar prácticas que no se alinean con el bienestar animal. La presión de propietarios y los aspectos financieros generan frustración y sentimiento de impotencia en los profesionales.
La falta de apoyo y reconocimiento también emerge como un factor de riesgo. Equipos sin espacios para discutir casos difíciles, sin supervisión y sin validación emocional presentan mayores niveles de desgaste. Finalmente, el acceso a medios letales, especialmente fármacos anestésicos y euthanásicos, es un factor de riesgo específico para la profesión, asociado a mayores tasas de suicidio.
⏳ Sobrecarga laboral
Jornadas extensas, turnos nocturnos y alta demanda de casos elevan el agotamiento.
⚖️ Estrés moral
El conflicto entre obligaciones profesionales y valores personales genera desgaste profundo.
🧱 Falta de apoyo
Equipos sin espacios de validación emocional presentan mayores niveles de burnout.
Burnout en la profesión veterinaria 🤯
El burnout es un síndrome de agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal, producto del estrés laboral crónico. No se trata simplemente de "estar cansado": es un estado de desgaste profundo que afecta la salud, el desempeño y la calidad de vida. En medicina veterinaria, las tasas de burnout reportadas en los últimos cinco años oscilan entre 27% y 89%, según el grupo estudiado.
Alrededor del 65% de los veterinarios considera que su carga de trabajo es consistentemente excesiva. El burnout se asocia con depresión, ansiedad, errores clínicos, disminución de la calidad de atención y mayor riesgo de abandono de la profesión. El estrés moral repetido es un predictor importante de burnout en veterinarios de pequeños animales.
Estudios en Ecuador y Brasil indican que los profesionales más jóvenes, con menos experiencia laboral y menores ingresos son particularmente vulnerables al agotamiento emocional y al distress psicológico. Cuando las condiciones laborales no permiten ejercer conforme a los estándares éticos y técnicos aprendidos, el desgaste se acelera y la seguridad psicosocial se compromete.
Tasas de suicidio e ideación suicida 💀
La evidencia es consistente en señalar que los veterinarios tienen un riesgo de suicidio significativamente mayor que la población general y que otros profesionales de la salud. Diversos estudios indican que la tasa de suicidio en veterinarios es 2 a 4 veces mayor que en la población general.
Aproximadamente 1 de cada 6 veterinarios ha experimentado ideación suicida desde que se graduó. En muestras de gran tamaño, alrededor de 17% reporta ideación suicida y aproximadamente 1% intentos de suicidio. Un estudio en Estados Unidos encontró que los veterinarios tienen una mortalidad por suicidio 1,6 veces mayor en hombres y 2,4 veces mayor en mujeres que la población general.
Los factores más predictivos de ideación y riesgo de suicidio incluyen carga de trabajo elevada, problemas con clientes, presión financiera y fuerte sentido de responsabilidad combinado con imposibilidad de actuar conforme a los propios valores. El acceso a medios letales y la depresión no tratada también son predictores importantes de conducta suicida.
💭 Reflexión final
La seguridad en la profesión veterinaria no se limita a la protección frente a riesgos físicos o zoonóticos. Incluye de manera fundamental la seguridad psicosocial: garantizar que las condiciones laborales, éticas y emocionales permitan ejercer la profesión de manera sostenible y saludable.
Un equipo con mayor seguridad psicosocial y menor burnout está en mejores condiciones de tomar decisiones clínicas éticas, aplicar protocolos de bienestar animal y evitar prácticas negligentes.
Referencias bibliográficas 📚
Bartram, D., & Baldwin, D. (2023). A narrative review of the physiology and health effects of burnout in veterinary medicine. Frontiers in Veterinary Science, 10, 1193256.
García, J., Martínez, L., & Rodríguez, P. (2025). Factores de riesgo asociados al síndrome de burnout en médicos veterinarios en Ecuador. Revista de Medicina Veterinaria, 45(2), 112–125.
Guntín, L., López, M., & Sánchez, R. (2023). Suicide in veterinary medicine: A literature review. Veterinary Sciences, 10(6), 398.
Moses, L., Perkins, E., & Thompson, K. (2023). Is access to euthanasia drugs and moral stress linked to suicide in veterinarians? Journal of the American Veterinary Medical Association, 262(4), 456–463.
Nett, R. J., Witte, T. K., Holzbauer, K. C., & Walsh, K. A. (2015). Risk factors for suicide, attitudes toward mental illness, and practice-related stressors among US veterinarians. Journal of the American Veterinary Medical Association, 247(8), 945–955.
Perkins, E., Balzer, B., & Moss, S. (2023). Veterinarians and moral distress. Journal of the American Veterinary Medical Association, 261(8), 1199–1209.
Tomazin, M., Silva, A., & Costa, R. (2025). A cross-national study on mental health, psychological distress and suicide risk among veterinarians. Veterinary Sciences, 12(9), 789.
World Small Animal Veterinary Association. (2022). Directrices de bienestar integral profesional de la WSAVA. WSAVA.
🩺🐾 ¿Vocación o negocio? El desafío de ejercer la medicina veterinaria sin perder la ética
Cada vez que un tutor cruza la puerta de una clínica veterinaria, deposita mucho más que la salud de su mascota en manos de un profesional: entrega su confianza. Detrás de cada consulta existe la esperanza de que todas las decisiones clínicas respondan al bienestar del paciente y no a intereses externos. El crecimiento del mercado veterinario ha generado una pregunta que pocas veces se discute públicamente: ¿cómo equilibrar la sostenibilidad económica de una clínica con el compromiso ético que exige una profesión dedicada a proteger la vida?
Hablar de este tema no significa afirmar que la mayoría de los profesionales actúe de manera poco ética. Por el contrario, miles de médicos veterinarios ejercen con compromiso y responsabilidad todos los días. No obstante, la literatura científica advierte que la presión económica, el agotamiento profesional y determinados modelos de gestión pueden influir en la toma de decisiones clínicas, afectando tanto al bienestar del paciente como a la salud mental del propio veterinario (Moses et al., 2018; Rollin, 2006).
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1. Dos maneras de entender una clínica veterinaria 🏥
Toda clínica veterinaria necesita ser económicamente sostenible. Equipos de diagnóstico, medicamentos, infraestructura, personal capacitado y actualización profesional representan inversiones constantes. La rentabilidad, por sí misma, no constituye un problema; el verdadero desafío aparece cuando las decisiones económicas comienzan a competir con el criterio clínico. Diversas organizaciones internacionales coinciden en que la ética veterinaria exige equilibrar el bienestar animal, la sostenibilidad económica y la confianza pública. Cuando ese equilibrio se pierde, también se deteriora la relación entre profesionales y tutores (World Veterinary Association, 2023).
En términos generales, pueden identificarse dos modelos de ejercicio profesional. El primero comprende la medicina veterinaria como un servicio sustentado en la evidencia científica. El examen físico constituye la base de la consulta, las pruebas complementarias se solicitan únicamente cuando aportan información relevante para el diagnóstico y cada procedimiento es explicado con transparencia al tutor.
El segundo modelo prioriza indicadores comerciales como eje principal de la gestión. Bajo este enfoque, pueden generarse conflictos éticos cuando los incentivos financieros condicionan la indicación de determinados procedimientos o estudios diagnósticos. Esto no implica que un tratamiento costoso sea innecesario, sino que toda recomendación médica debe estar respaldada por criterios clínicos claros y comunicados de manera transparente al tutor.
🧪 Modelo basado en evidencia
El examen físico y las pruebas necesarias guían el diagnóstico y el tratamiento.
📊 Modelo comercial
Los incentivos económicos pueden influir en la indicación de procedimientos.
🤝 Confianza profesional
La transparencia y la comunicación fortalecen la relación con el tutor.
2. La salud mental del veterinario también es bienestar animal 🧠💙
La medicina veterinaria ha sido descrita como una de las profesiones sanitarias con mayor carga emocional. A diario, los médicos veterinarios enfrentan eutanasias, emergencias, casos de maltrato, limitaciones económicas de los tutores y decisiones complejas que pueden determinar la vida o la muerte de un paciente. El agotamiento puede disminuir la capacidad de comunicación, afectar el juicio clínico y aumentar la probabilidad de errores. Por ello, cuidar la salud mental del profesional no beneficia únicamente al veterinario: también mejora la seguridad del paciente, fortalece la relación con los tutores y favorece decisiones clínicas más objetivas.
Diversas investigaciones han demostrado que los veterinarios presentan mayores niveles de ansiedad, depresión, agotamiento profesional (burnout) e incluso un riesgo elevado de suicidio en comparación con otros grupos profesionales (Volk et al., 2020; Bartram & Baldwin, 2010). .
Reconocer esta realidad no busca justificar errores o casos de negligencia. Busca comprender que un sistema sanitario saludable necesita profesionales respaldados, descansados y con acceso a apoyo psicológico cuando lo requieran.
3. La confianza también se construye haciendo preguntas 🤝
Una buena consulta veterinaria no debería generar temor frente a las preguntas de los tutores. Por el contrario, la comunicación abierta fortalece la confianza, mejora la adherencia a los tratamientos y permite tomar decisiones compartidas.
Desde Proyecto Nala proponemos una guía sencilla para fomentar una atención más transparente. Cinco preguntas que todo tutor puede realizar durante una consulta: ¿Cuál es el principal diagnóstico o sospecha clínica? ¿Qué pruebas diagnósticas son realmente necesarias? ¿Qué alternativas terapéuticas existen? ¿Qué signos de alarma debo vigilar? ¿Qué ocurriría si esperamos o seguimos una estrategia diferente?
Estas preguntas no buscan evaluar al profesional, sino favorecer una comunicación basada en la confianza y la medicina fundamentada en evidencia. Del mismo modo, el examen clínico inicial debería incluir la valoración de parámetros fisiológicos como la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria, la temperatura corporal y la presión arterial.Estos indicadores permiten conocer el estado fisiológico del paciente y orientar la toma de decisiones clínicas. Dependiendo de la enfermedad, el dolor, el estrés o la evolución del caso, estas mediciones pueden repetirse durante la consulta o la hospitalización para valorar cambios que requieran modificar el tratamiento. La medicina basada en evidencia no reemplaza la experiencia del médico veterinario; la fortalece.
💭 Reflexión
La medicina veterinaria nunca debería medirse únicamente por la cantidad de procedimientos realizados o por los ingresos generados al finalizar el día.
Su verdadero valor se refleja en la confianza que inspira, en la calidad de sus decisiones y en la tranquilidad que transmite a quienes depositan en ella la vida de un ser sintiente.
Referencias bibliográficas 📚
Bartram, D. J., & Baldwin, D. S. (2010). Veterinary surgeons and suicide: Influences, opportunities and research directions. Veterinary Record, 166(13), 388–390.
Moses, L., Malowney, M. J., & Wesley Boyd, J. (2018). Ethical conflict and moral distress in veterinary practice. Veterinary Clinics of North America: Small Animal Practice, 48(5), 689–703.
Rollin, B. E. (2006). An introduction to veterinary medical ethics: Theory and cases (2nd ed.). Blackwell Publishing.
Volk, J. O., Schimmack, U., Strand, E. B., Lord, L. K., & Siren, C. W. (2020). Executive summary of the Merck Animal Health Veterinary Wellbeing Study III. Merck Animal Health.
World Veterinary Association. (2023). WVA Code of Ethics. https://worldvet.org
🩹 Curar una herida es medicina; devolver la confianza es humanidad
En Latinoamérica, el abandono no siempre empieza con una decisión explícita de dejar a un animal en la calle. Muchas veces forma parte de una realidad más compleja, donde conviven perros en situación de calle y otros que viven entre la casa y el espacio público, conocidos como perros callejizados o de libre deambulación.
Aunque algunos tengan tutor, la falta de supervisión, identificación y control reproductivo también alimenta el problema y multiplica el sufrimiento. En Quito, esta realidad no es menor: la normativa metropolitana regula la fauna urbana y promueve la tenencia responsable, mientras el abandono sigue siendo un problema grave que impacta el bienestar animal y la convivencia ciudadana.
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El abandono también se vuelve cotidiano 🛣️🐕🐈⬛
Un perro no se adapta de manera sana a la calle. Se adapta para sobrevivir. Eso significa hambre, miedo, atropellos, peleas, enfermedades y una vida marcada por la incertidumbre.
En animales que ya han pasado por abandono o por vida semilibre sin control, es frecuente ver ansiedad, hipervigilancia y respuestas defensivas que revelan una historia de estrés sostenido.
Hablar de abandono no es hablar solo de un acto aislado. En nuestra región, también es hablar de una cultura de tenencia incompleta, donde muchos animales circulan sin supervisión y terminan expuestos a riesgos evitables.
⚠️ Supervivencia no es bienestar
Adaptarse a la calle significa vivir con miedo, hambre y peligro constante.
🧠 Estrés sostenido
La ansiedad y la hipervigilancia son señales frecuentes en animales expuestos al abandono.
🏙️ Convivencia frágil
La libre deambulación sin control afecta al animal y también al entorno urbano.
One Health: cuando el problema deja de ser solo animal 👣🌳🐈⬛
Desde el enfoque One Health, la salud humana, la salud animal y la salud de los ecosistemas están profundamente conectadas. Esto significa que el abandono y la libre deambulación de perros no deben verse únicamente como una cuestión de compasión, sino como un problema de salud pública que requiere respuesta coordinada.
Los perros sin control sanitario o reproductivo pueden aumentar el riesgo de mordeduras, accidentes de tránsito, reproducción no planificada, contaminación ambiental y transmisión de enfermedades zoonóticas.
También generan presión sobre municipios, centros veterinarios, refugios y equipos de rescate, que muchas veces trabajan al límite de su capacidad.
Una persona puede cambiar una realidad 🦸🏻
Frente a una problemática tan amplia, es fácil pensar que una sola acción no hace diferencia. Pero sí la hace.
Una persona puede reportar un caso, ofrecer agua y refugio temporal, contactar a una red de rescate, promover una adopción, difundir un animal extraviado o financiar una esterilización.
A veces, el cambio empieza con una llamada, una publicación o una decisión concreta de no pasar de largo.
💡 Reflexión final
En Proyecto Nala creemos que la empatía más valiosa es la que se transforma en hechos.
Porque entre pasar de largo y cambiar una vida, muchas veces solo existe una decisión.
Referencias bibliográficas 📚
World Health Organization. (2022, May 8). One Health. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/one-health
World Organisation for Animal Health. (2022). Terrestrial animal health code: Chapter 7.7. Dog population management. https://www.woah.org
World Organisation for Animal Health. (2026). Guidelines for the humane catching of free-roaming dogs. https://www.woah.org
Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. (2024). Ordenanza Metropolitana No. 072-2024. https://www.quitoinforma.gob.ec
Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. (2020). Ordenanza Metropolitana No. 019-2020: Bienestar animal.
World Health Organization. (2024). One Health. https://www.who.int
World Organisation for Animal Health. (2026). Implementation of animal welfare standards and policies. https://www.woah.org
🐾📲 Cuando una foto compartida a tiempo salva una vida: cómo construir una red de búsqueda y rescate en redes sociales
Perder a un animal de compañía es una de las experiencias más angustiantes para cualquier familia. Durante las primeras horas, cada minuto cuenta: una fotografía compartida en el momento adecuado puede marcar la diferencia entre un reencuentro exitoso y una búsqueda que se prolongue durante semanas.
La rapidez no depende únicamente de la suerte, sino de la capacidad que tenga una comunidad para organizar la información y coordinar esfuerzos. En ciudades como Quito, donde la comunicación cotidiana ocurre principalmente mediante WhatsApp, Facebook e Instagram, construir una red comunitaria de búsqueda puede convertirse en una herramienta tan importante como un collar con placa o un microchip.
Proyecto Nala | Colaboración | Red Segura | Mascotas Perdidas | Bienestar Animal | Quito
🤝 Cuando la colaboración supera al algoritmo
Las experiencias internacionales muestran que la organización comunitaria puede tener un impacto extraordinario. Lo que comienza como un pequeño grupo de WhatsApp puede convertirse en una red capaz de reunir perros y gatos con sus familias mediante protocolos estandarizados de búsqueda, difusión y coordinación.
Cuando la información se dispersa en múltiples publicaciones, la búsqueda se vuelve más lenta y confusa. En cambio, cuando una comunidad centraliza los reportes, clasifica los casos y define canales claros de acción, la probabilidad de éxito aumenta de forma notable.
La verdadera fuerza de una red de rescate no está en la tecnología por sí sola, sino en la capacidad de las personas para colaborar con orden, rapidez y empatía.
📣 Difusión organizada
Un solo canal evita la pérdida de información entre publicaciones dispersas.
🧭 Información útil
Fotografía, ubicación, fecha, hora y señas particulares mejoran la búsqueda.
🤲 Apoyo comunitario
Protectores, clínicas y voluntarios pueden coordinarse mejor cuando hay un sistema claro.
📍 Una red de búsqueda para el sur de Quito
Una red comunitaria no necesita una gran infraestructura para funcionar, sino una metodología clara. Para una iniciativa como Proyecto Nala, una red de búsqueda podría construirse sobre cinco pilares fundamentales: un canal exclusivo para casos activos, una ficha única para cada caso, roles claramente definidos, cierre visible de cada búsqueda y trabajo conjunto con protectoras, clínicas veterinarias y colectivos locales.
La coordinación hace posible que la ayuda llegue más rápido y que cada publicación tenga un propósito real. Cuando la comunidad sabe qué hacer, a quién escribir y cómo difundir, el esfuerzo deja de ser caótico y se convierte en una respuesta concreta.
Esto también fortalece la confianza: cada caso cerrado y comunicado públicamente demuestra que la red funciona y anima a más personas a participar.
📸 Prepararse también es una forma de proteger
Muchas búsquedas podrían comenzar de forma mucho más eficiente si las familias prepararan cierta información antes de enfrentar una emergencia. Mantener actualizado el microchip, conservar fotografías recientes del animal desde distintos ángulos y disponer previamente de contactos de clínicas veterinarias, fundaciones y grupos de búsqueda reduce considerablemente el tiempo de respuesta.
La prevención también implica estar preparados para actuar. Cuando una pérdida ocurre, tener ya listo lo esencial puede ahorrar horas valiosas y aumentar la posibilidad de reencuentro.
En una emergencia, la organización previa puede ser tan importante como la difusión inmediata.
Reflexión 💭
Las redes sociales, por sí solas, no encuentran animales perdidos. Lo hacen las personas que deciden colaborar.
Una fotografía compartida en el grupo correcto, una ubicación precisa o una llamada realizada a tiempo pueden convertirse en la diferencia entre una historia con final feliz y una pérdida irreversible.
Referencias bibliográficas 📚
Axon Comunicación. (2024). Búsquedas Activas, solidaridad colectiva que ayuda a encontrar el camino de vuelta a casa a cientos de mascotas perdidas.
Gorogoro. (2024). Plataforma de búsqueda de animales perdidos durante la DANA de 2024.
Infobae. (2026). Los incendios en Madrid y Ávila movilizan a voluntarios para salvar a los animales.
Petzy.org. (s. f.). Búsqueda y rescate de mascotas perdidas.
🔐🐾 Cuando los datos también corren peligro: ciberseguridad y confianza en "Registra tu Huella"
La seguridad no siempre se mide en cámaras, patrullas o cercas eléctricas. También existe una seguridad menos visible: la de los datos personales que una plataforma como "Registra tu Huella" empieza a concentrar, desde nombres y cédulas hasta direcciones de establecimientos e información de contacto.
Crear un registro centralizado resuelve un problema de trazabilidad, pero abre otro que rara vez se discute públicamente: ¿qué garantías técnicas y legales existen de que esa base de datos no se filtre, no se use indebidamente o no quede expuesta a un mal manejo administrativo?
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Contexto: qué es "Registra tu Huella" y qué datos concentra 🗂️🐕🦺
La plataforma fue presentada por el Municipio de Quito como una herramienta obligatoria para médicos veterinarios y establecimientos como consultorios, clínicas, hospitales veterinarios y unidades móviles, con el fin de organizar la información del sector.
El proceso exige identificar a un responsable técnico, presentar declaración juramentada y adjuntar evidencia fotográfica del establecimiento. Esto significa que, desde su fase de socialización, la plataforma ya recopila datos personales sensibles en el sentido que les da la LOPDP.
Ninguna comunicación oficial ha detallado públicamente qué medidas técnicas de cifrado, respaldo o control de acceso protegen esa base de datos, ni quién es el responsable del tratamiento ante la autoridad competente.
🧾 Datos concentrados
Identidad, actividad económica, ubicación del negocio y potencialmente información de contacto de terceros.
🔐 Riesgo digital
Una base centralizada facilita trazabilidad, pero también exige protección técnica y legal robusta.
📄 Falta de claridad
Sin reglas públicas de seguridad, respaldo y acceso, la confianza queda incompleta.
Leyes de protección de datos y por qué denunciar oficialmente sí importa ⚖️📲🤐
Ecuador cuenta con la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales, que obliga a toda entidad pública o privada que trate datos personales a implementar un sistema integral de protección, mantener un registro de actividades de tratamiento y, en muchos casos, designar un delegado de protección de datos.
La Superintendencia de Protección de Datos Personales ya ha demostrado capacidad sancionatoria real, con resoluciones y pronunciamientos recientes sobre tratamiento indebido de datos, inteligencia artificial y videovigilancia.
Ese contraste es clave frente a lo que ocurre en redes sociales: cuando un tutor denuncia una presunta negligencia veterinaria en Facebook o Instagram, no existe un mecanismo que verifique la veracidad de lo que se dice ni un expediente formal que obligue a responder. En cambio, un canal oficial sí puede generar registro, plazo y sanción documentada.
Reflexión 💭
La ironía de fondo es incómoda: exigimos transparencia y control a un sector que apenas empieza a regularse, mientras confiamos esa misma exigencia a una plataforma digital de la que aún no conocemos públicamente sus garantías de ciberseguridad.
La confianza institucional no se construye solo con la existencia de una ley o un registro, sino con la certeza de que los datos de veterinarios, tutores y establecimientos están realmente protegidos.
Y la denuncia, para tener peso real, necesita moverse del feed de una red social hacia el expediente de una institución con capacidad de respuesta.
💡 Cierre
Proteger el bienestar animal también implica proteger la información que lo sostiene. Si la plataforma centraliza datos, también debe centralizar responsabilidad, seguridad y transparencia.
Referencias bibliográficas 📚
Abreu IP. (2025, 15 de diciembre). Protección de Datos en Ecuador: Lo que toda empresa debe implementar antes de 2026. https://www.abreuip.com/en/personal-data-protection-in-ecuador-what-every-company-must-implement-before-2026/
Ley Orgánica de Protección de Datos Personales [LOPDP]. (2021, 26 de mayo). Registro Oficial, Asamblea Nacional del Ecuador.
Municipio de Quito. (2026, 21 de abril). Municipio de Quito implementa registro obligatorio para veterinarios y clínicas. Quito Informa. https://www.quitoinforma.gob.ec/2026/04/21/sumese-a-registra-tu-huella-el-registro-veterinario-que-fortalece-la-gestion-de-bienestar-animal/
Quito Informa. (2026, 20 de abril). Nueva plataforma creará base de datos veterinaria en favor del bienestar animal en Quito. https://www.quitoinforma.gob.ec/2026/04/20/registra-tu-huella-nueva-plataforma-creara-base-de-datos-veterinaria-en-favor-del-bienestar-animal/
Superintendencia de Protección de Datos Personales [SPDP]. (2026a, 20 de enero). Comunicado de prensa: sanciones administrativas por tratamiento indebido de datos personales. https://spdp.gob.ec/prensa/
Superintendencia de Protección de Datos Personales [SPDP]. (2026b, enero). Resolución Nº SPDP-SPD-2026-0009-R sobre sistemas de inteligencia artificial.
Superintendencia de Protección de Datos Personales [SPDP]. (2026c, 12 de enero). Pronunciamiento sobre videovigilancia y protección de datos personales. https://nmslaw.com.ec/blog/2026/01/12/ecuador-spdp-videovigilancia-proteccion-datos-personales/
🐾⚖️ Denunciar y quedar solo: el silencio detrás de la negligencia veterinaria en Quito
La negligencia veterinaria es un problema que rara vez se discute con la seriedad que merece. Aunque la relación entre tutores, profesionales y centros de atención debería basarse en confianza, transparencia y bienestar animal, en la práctica persisten vacíos legales, temor a denunciar y asimetrías de poder que favorecen el silencio.
En Quito, la reciente implementación de mecanismos de registro profesional ha abierto un debate necesario sobre control, responsabilidad y ética en el ejercicio veterinario, pero también ha puesto en evidencia que la regulación por sí sola no resuelve una cultura institucional donde denunciar puede costar reputación, tiempo y respaldo social.
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1. El costo de denunciar 🫥🤫👮🏻
Denunciar una posible negligencia veterinaria no es un acto sencillo. Para muchos tutores, el proceso puede resultar largo, incierto y emocionalmente desgastante, especialmente cuando el daño ya ocurrió y el animal ha sufrido consecuencias irreversibles.
A esto se suma el temor a represalias dentro de un gremio pequeño, donde las relaciones profesionales, las referencias y la reputación cumplen un papel determinante. En ese contexto, el silencio no siempre refleja indiferencia; muchas veces responde a una estructura que desalienta la denuncia y protege la inercia antes que la rendición de cuentas.
El desgaste emocional propio del duelo por la pérdida o el daño a un animal tampoco ayuda a sostener un proceso que puede tomar meses. Para quien ya está afectado, insistir en un canal que no ofrece certezas puede sentirse como una carga adicional más que como una vía de reparación.
🫥 Temor a represalias
El tamaño del gremio y la dependencia de referencias pueden desincentivar la denuncia.
⏳ Procesos desgastantes
La incertidumbre y la lentitud institucional agotan a los tutores.
🧠 Duelo y cansancio
El dolor por la pérdida o daño del animal vuelve más difícil sostener una queja formal.
2. Registro, control y límites institucionales ⚖️📜 🐾
La creación de plataformas de registro profesional representa un avance importante, pero no suficiente. En Quito, "Registra tu Huella" fue presentada como una herramienta obligatoria para médicos veterinarios y para establecimientos como consultorios, clínicas, hospitales veterinarios y unidades móviles, con el objetivo de organizar la información del sector y fortalecer la gestión del bienestar animal.
Además, la ordenanza exige que los establecimientos identifiquen un responsable técnico, presenten declaración juramentada y adjunten evidencia fotográfica, lo que busca mejorar la trazabilidad y el control de las actividades veterinarias.
Sin embargo, la plataforma fue anunciada inicialmente como una fase de socialización, sin fecha límite inmediata ni un enfoque sancionatorio en su arranque, lo que limita su capacidad de producir cambios reales en el corto plazo.
3. Ética profesional y responsabilidad social 🫂👥🤐
Más allá del cumplimiento normativo, el ejercicio veterinario exige un compromiso ético ineludible. Un profesional no solo debe atender correctamente a un paciente, sino también informar con claridad, documentar procedimientos y asumir responsabilidad ante errores o complicaciones.
Del mismo modo, los colegios profesionales y las autoridades locales tienen el deber de garantizar mecanismos de revisión imparciales, accesibles y eficaces. Cuando estas instituciones no responden con transparencia, el problema deja de ser individual y se convierte en una falla sistémica que debilita la confianza pública y normaliza la negligencia.
Esta responsabilidad no debería recaer únicamente en el criterio individual de cada profesional. Un sistema de salud animal robusto necesita mecanismos de supervisión que no dependan solo de la buena voluntad de quien ejerce, sino de una estructura que audite, acompañe y, cuando corresponda, corrija.
Reflexión 💭
La verdadera polémica no está solo en la posibilidad de que existan malas prácticas, sino en la facilidad con la que estas pueden permanecer ocultas.
Denunciar se vuelve un acto de resistencia cívica cuando la regulación no protege a quienes más la necesitan.
Referencias bibliográficas 📚
Edición Médica. (2026, 22 de abril). Médicos veterinarios deben registrarse en la plataforma digital "Registra tu Huella". https://www.edicionmedica.ec/secciones/profesionales/medicos-veterinarios-deben-registrarse-en-la-plataforma-digital-registra-tu-huella--104802
Municipio de Quito. (2026, 21 de abril). Municipio de Quito implementa registro obligatorio para veterinarios y clínicas. Quito Informa. https://www.quitoinforma.gob.ec/2026/04/21/sumese-a-registra-tu-huella-el-registro-veterinario-que-fortalece-la-gestion-de-bienestar-animal/
Quito Informa. (2026, 20 de abril). Nueva plataforma creará base de datos veterinaria en favor del bienestar animal en Quito. https://www.quitoinforma.gob.ec/2026/04/20/registra-tu-huella-nueva-plataforma-creara-base-de-datos-veterinaria-en-favor-del-bienestar-animal/
Expreso. (2026, 22 de abril). Municipio de Quito implementa registro obligatorio para veterinarios y clínicas. https://www.expreso.ec/quito/municipio-quito-implementa-registro-obligatorio-veterinarios-clinicas-279643.html
🎥🐾 Cuando el rescate es el engaño: la monetización del sufrimiento animal en redes sociales
La empatía hacia los animales se ha convertido, paradójicamente, en un producto digital. En plataformas como YouTube, TikTok y Facebook circulan miles de videos de "rescates" de animales en peligro que generan millones de reproducciones, pero una parte significativa de ese contenido es escenificada.
El animal es puesto deliberadamente en riesgo o lastimado para luego ser "salvado" frente a cámara, con fines exclusivamente monetarios (World Animal Protection, 2024). Este fenómeno plantea una pregunta incómoda para la medicina veterinaria y la psicología social: ¿qué ocurre cuando la compasión se convierte en modelo de negocio?
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1. La anatomía de un rescate falso 🎬
Las investigaciones sobre este fenómeno documentaron cientos de canales dedicados a este tipo de contenido, algunos con millones de suscriptores. El patrón se repite: se coloca al animal en una situación de peligro fabricada, se graba la escena de rescate simulando urgencia y luego el video se monetiza mediante publicidad.
El problema no es solo el engaño, sino que ese engaño se convierte en ingresos. Aunque las plataformas han prometido retirar este material, la evidencia muestra que el modelo de publicidad sigue generando incentivos fuertes para que continúe circulando.
En algunos casos, además, se ha señalado la presencia de abuso a primates y otras especies vulnerables, con respuestas desiguales entre plataformas y una moderación insuficiente.
🎭 Escena fabricada
El peligro se crea deliberadamente para producir una reacción emocional del espectador.
💰 Monetización
La compasión se convierte en contenido rentable a través de la publicidad.
📉 Moderación desigual
Las plataformas reaccionan de forma irregular y muchas veces tardía.
2. Empatía interespecie: ¿un recurso que se puede erosionar? 🧠
Desde la psicología, la empatía hacia los animales no es un rasgo fijo ni completamente generalizable entre especies. Un estudio reciente introdujo el concepto de erosión empática: el desgaste progresivo de la respuesta empática cuando esta se activa repetidamente ante estímulos manipulados o descontextualizados.
Este fenómeno se relaciona con el entumecimiento psíquico, una idea de la ciencia de la decisión que muestra cómo la respuesta emocional ante el sufrimiento no crece de forma proporcional al número de veces que lo presenciamos. En lugar de ampliarse, puede aplanarse.
Aplicado a este contexto, cada rescate fabricado no solo engaña al espectador: también entrena al cerebro a asociar el sufrimiento animal con una resolución rápida y segura, reduciendo la intensidad de la respuesta frente al sufrimiento real y sostenido.
3. La responsabilidad de las plataformas y el vacío regulatorio ⚖️
A diferencia de la crueldad animal explícita, el rescate escenificado ocupa una zona gris. No siempre constituye maltrato en sentido estricto, pero sí implica engaño y explotación comercial del sufrimiento simulado.
En algunos países existen leyes contra el maltrato extremo, pero muchas no se diseñaron para este tipo de contenido, por lo que la respuesta legal suele ser limitada. Esto deja al espectador y a la moderación de las plataformas como principales filtros, aunque en la práctica esas medidas suelen ser insuficientes.
El problema de fondo es que el consumo de estos videos transforma la compasión en una métrica de engagement, y ese incentivo puede ser más fuerte que cualquier política de moderación.
Reflexión 💭
Lo perturbador no es solo que existan estos videos, sino lo que revelan sobre el mercado de la compasión.
Cada vez que el espectador siente alivio por un rescate fabricado, refuerza sin saberlo el modelo que fabrica sufrimiento para producir ese alivio.
Referencias bibliográficas 📚
Moll, M., Fernández, R., Morales, M. I., & Sorribas, P. M. (2024). La complejidad de las relaciones entre animales: Aporte de la empatía y el género a la comprensión del abuso animal. Interdisciplinaria, 41(2).
Slovic, P. (2007). If I look at the mass I will never act: Psychic numbing and genocide. Judgment and Decision Making, 2(2), 79–95.
World Animal Protection. (2021). Views that abuse: The rise of fake "animal rescue" videos on YouTube [Informe]. https://www.worldanimalprotection.org/globalassets/pdfs/reports/english/views-that-abuse.pdf
World Animal Protection. (2024). New report exposes dangerous fake animal rescues on social media. https://www.worldanimalprotection.org.uk/latest/news/fake-rescue-report/
Infobae. (2025, enero 18). Lucrar a costa del sufrimiento: los videos de rescate animal que rebasan la barrera de maltrato. https://www.infobae.com/mascotas/2025/01/18/lucrar-a-costa-del-sufrimiento-los-videos-de-rescate-animal-que-rebasan-la-barrera-de-maltrato/
🩺🐶🐱 La presión arterial y la oximetría en perros y gatos: herramientas clave para una medicina veterinaria preventiva
En la medicina veterinaria moderna, la evaluación de los signos vitales va mucho más allá de medir la temperatura o auscultar el corazón. La presión arterial y la oximetría de pulso se han convertido en herramientas indispensables para detectar enfermedades de forma temprana, monitorear pacientes durante procedimientos anestésicos y evaluar el estado cardiovascular y respiratorio en la consulta diaria.
Aunque estos parámetros suelen asociarse con pacientes críticos, su medición desde la etapa de cachorro o gatito permite establecer valores basales, identificar enfermedades congénitas y detectar alteraciones antes de que aparezcan signos clínicos. Diversas guías internacionales, como las del American College of Veterinary Internal Medicine (ACVIM) y la World Small Animal Veterinary Association (WSAVA), recomiendan incorporar estas evaluaciones dentro del examen físico completo, especialmente en pacientes geriátricos o con enfermedades cardiovasculares, respiratorias, renales y endocrinas (Acierno et al., 2018; WSAVA, 2020).
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1. La presión arterial y la oximetría: indicadores que pueden salvar vidas ❤️🫁
La presión arterial representa la fuerza con la que la sangre circula por las arterias y permite que órganos como el cerebro, el corazón y los riñones reciban oxígeno y nutrientes. Alteraciones persistentes pueden producir daños irreversibles incluso cuando la mascota aparenta estar sana.
Por su parte, la oximetría de pulso mide la saturación de oxígeno en la hemoglobina mediante un sensor colocado en zonas como la lengua, el labio o la oreja. Es un procedimiento rápido, indoloro y no invasivo que permite detectar problemas respiratorios, cardiovasculares o complicaciones anestésicas en cuestión de segundos.
Realizar estas mediciones durante los controles preventivos ofrece múltiples beneficios: detectar hipertensión antes de que produzca lesiones en ojos, riñones o cerebro; identificar hipotensión asociada a shock, hemorragias o deshidratación; evaluar la oxigenación en pacientes con enfermedades respiratorias o cardíacas; y mejorar la seguridad durante procedimientos anestésicos y quirúrgicos.
🫀 Presión arterial
Ayuda a detectar hipertensión, hipotensión y daño silencioso en órganos vitales.
🫁 Oximetría
Permite evaluar la saturación de oxígeno de forma rápida, indolora y no invasiva.
🛡️ Prevención
Medir en controles rutinarios mejora el diagnóstico temprano y la seguridad anestésica.
2. ¿Cómo interpretar los valores y cuándo debemos preocuparnos? 📊
La interpretación de estos parámetros siempre debe realizarse junto con el examen clínico completo, ya que factores como el estrés, el dolor, la edad, la raza o el tamaño pueden modificar las mediciones.
Como referencia práctica, una presión arterial sistólica por encima de 160 mmHg de forma sostenida se considera hipertensión clínica, mientras que valores por debajo de 90 mmHg junto con signos como mucosas pálidas, pulso débil o letargo sugieren hipotensión.
En cuanto a la oximetría, una SpO₂ por debajo de 95% indica hipoxemia y por debajo de 90% constituye una urgencia. Sin embargo, un solo valor aislado rara vez es diagnóstico.
3. Limitaciones de estas herramientas ⚠️
Ni la medición de presión arterial ni la oximetría son infalibles, y es importante que el dueño lo sepa. El estrés situacional altera los valores, especialmente en gatos y perros ansiosos en consulta, por lo que se recomienda tomar varias lecturas y no decidir con una sola medición.
Los equipos de bajo costo tienen menor precisión que los dispositivos validados clínicamente, y la oximetría puede perder fiabilidad con mala perfusión periférica, pigmentación oscura de mucosas o movimiento del paciente durante la toma.
Ningún valor reemplaza el examen clínico completo: son datos complementarios, no un diagnóstico por sí solos.
💡 Conclusión
Medir presión arterial y oxigenación en la consulta diaria, no solo en emergencias, permite detectar enfermedades silenciosas antes de que causen daño irreversible.La prevención real está en la repetición y la comparación en el tiempo, no en una sola lectura.
Referencias bibliográficas 📚
Acierno, M. J., Brown, S., Coleman, A. E., Jepson, R. E., Papich, M., Stepien, R. L., & Syme, H. M. (2018). ACVIM consensus statement: Guidelines for the identification, evaluation, and management of systemic hypertension in dogs and cats. Journal of Veterinary Internal Medicine, 32(6), 1803–1822. https://doi.org/10.1111/jvim.15331
American Animal Hospital Association. (2020). Anesthesia and Monitoring Guidelines for Dogs and Cats.
BSAVA Manual of Canine and Feline Anaesthesia and Analgesia. (2022). British Small Animal Veterinary Association.
Matthews, K., Kronen, P. W., Lascelles, D., et al. (2022). WSAVA Guidelines for the Recognition, Assessment and Treatment of Pain. Journal of Small Animal Practice.
World Small Animal Veterinary Association. (2020). Global Pain Council Guidelines and Clinical Examination Recommendations.
🐆 IA colaborativa en conservación: cuando compartir datos salva especies
La conservación de la biodiversidad enfrenta un desafío creciente: obtener información suficiente para proteger especies cada vez más amenazadas. Durante décadas, investigadores de todo el mundo instalaron cámaras trampa, grabadores acústicos y sensores ambientales para monitorear la fauna silvestre. Sin embargo, el verdadero problema no era recolectar los datos, sino analizarlos. Hoy, la inteligencia artificial está transformando este panorama al acelerar el procesamiento de grandes volúmenes de información.
Hoy, la inteligencia artificial (IA) está transformando este panorama al acelerar el procesamiento de grandes volúmenes de información. No obstante, su mayor fortaleza no radica únicamente en la velocidad, sino en la colaboración. Cuando universidades, organizaciones de conservación, gobiernos y comunidades comparten datos y herramientas tecnológicas, la IA adquiere la capacidad de detectar patrones ecológicos a gran escala, fortaleciendo la toma de decisiones para proteger la biodiversidad (Mongabay Latam, 2026).
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1. De un año de trabajo a unos días ⏱️
El análisis automatizado mediante inteligencia artificial ha revolucionado el monitoreo de fauna silvestre. Un estudio reciente demostró que los modelos de clasificación de imágenes desarrollados con IA alcanzan resultados comparables a los obtenidos por especialistas humanos, con niveles de concordancia cercanos al 85 % y 90 % en diversos modelos ecológicos (Phys.org, 2026).
Además, procesos que anteriormente requerían varios meses o incluso un año de trabajo ahora pueden completarse en apenas unos días gracias al aprendizaje automático (Phys.org, 2026).
Esta reducción del tiempo permite detectar con mayor rapidez cambios en la distribución de las especies, identificar amenazas emergentes y generar respuestas de conservación oportunas. La IA no reemplaza el trabajo de campo: acelera el análisis de los datos que ya generan cámaras trampa, sensores acústicos y observaciones científicas.
📷 Cámaras trampa
Siguen siendo la fuente primaria de información para el monitoreo de fauna.
⚡ Análisis acelerado
La IA reduce de meses a días el procesamiento de grandes volúmenes de datos.
🧭 Respuesta oportuna
Detectar amenazas más rápido mejora la toma de decisiones de conservación.
2. La colaboración como infraestructura para conservar la biodiversidad 🤝🌎
La inteligencia artificial solo alcanza su verdadero potencial cuando existe colaboración entre quienes generan y utilizan la información. En Ecuador, la Fundación Jocotoco ha incorporado sistemas de IA capaces de identificar especies mediante sus vocalizaciones y detectar amenazas como motosierras o disparos dentro de áreas protegidas (Mongabay Latam, 2026).
En Colombia, la Red Nacional de Cámaras Trampa Otus reúne investigadores, autoridades ambientales, organizaciones de conservación, comunidades locales y empresas privadas para construir una red nacional de monitoreo de fauna. Gracias al intercambio de información, múltiples proyectos pueden utilizar una base de datos común y evitar duplicar esfuerzos (Mongabay Latam, 2025).
A escala internacional ocurre algo similar con plataformas como Wildlife Insights, donde organizaciones de distintos países almacenan, analizan y comparten millones de imágenes obtenidas mediante cámaras trampa (Mongabay Latam, 2026). La tecnología, por sí sola, no protege la biodiversidad: son las redes de colaboración las que convierten millones de registros en conocimiento útil.
3. Los límites de la colaboración tecnológica 🤖
A pesar de sus enormes ventajas, la inteligencia artificial todavía enfrenta desafíos importantes. En regiones afectadas por conflictos, difícil acceso o limitaciones económicas, instalar y mantener cámaras trampa o sensores acústicos continúa siendo una tarea compleja(Mongabay Latam, 2025).
Además, los especialistas coinciden en que la IA aplicada a la conservación aún requiere supervisión humana constante, mayor inversión en infraestructura tecnológica y protocolos que garanticen la calidad de los datos utilizados para entrenar los algoritmos(Phys.org, 2026).
Otro reto importante consiste en generar confianza. Una predicción realizada por un algoritmo solo adquiere valor cuando puede ser verificada por investigadores y transformada en acciones concretas de manejo y conservación. Por ello, la colaboración no debe limitarse al intercambio de archivos digitales; también implica la participación activa de comunidades locales que protegen los equipos, científicos que validan la información, autoridades que toman decisiones y organizaciones que promueven el acceso abierto al conocimiento.
Reflexión 💭
La inteligencia artificial no está sustituyendo el trabajo de quienes protegen la naturaleza; está potenciando el impacto de su colaboración.
El futuro de la conservación dependerá cada vez menos de quién posee más información y cada vez más de quién está dispuesto a compartirla.
Referencias bibliográficas 📚
Mongabay Latam. (2025, septiembre). Cámaras trampa, inteligencia artificial y trabajo comunitario para monitorear la biodiversidad de Colombia. https://es.mongabay.com/2025/09/camaras-trampa-colombia-biodiversidad-inteligencia-artificial/
Mongabay Latam. (2026, mayo). La inteligencia artificial se convierte en aliada clave para conservar la biodiversidad de América Latina. https://es.mongabay.com/2026/05/inteligencia-artificial-aliada-clave-conservar-biodiversidad-america-latina/
Phys.org. (2026, mayo). AI cuts wildlife tracking time from months to days. https://phys.org/news/2026-05-ai-wildlife-tracking-months-days.html
🦜 Liberar no siempre significa salvar: los riesgos detrás de una reintroducción mal planificada
Encontrar un ave recuperada, un mamífero rescatado o un reptil rehabilitado suele despertar un impulso inmediato: devolverlo a la naturaleza cuanto antes. Sin embargo, en conservación, liberar un animal no siempre equivale a salvarlo. Cuando la liberación no se planifica con criterios técnicos, sanitarios y ecológicos, puede poner en riesgo al individuo, a otras especies y al ecosistema receptor(International Union for Conservation of Nature [IUCN], 2025a; IUCN, 2025b).
La discusión actual ya no se limita solo a “reintroducciones”, sino a un concepto más amplio: la translocación responsable de organismos desplazados. La guía más reciente de la UICN explica que estos casos incluyen animales y otros organismos recuperados, rescatados, confiscados o desplazados por actividades humanas, y que su manejo debe decidirse caso por caso para maximizar el beneficio de conservación y evitar daños involuntarios (IUCN, 2025a; IUCN, 2025b). En otras palabras, no toda liberación es una acción de conservación; a veces, puede convertirse en una intervención riesgosa si se hace sin preparación suficiente (IUCN, 2025a).
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1. Riesgos para el animal liberado ☣️🐅🩸
Uno de los errores más frecuentes es asumir que un organismo rehabilitado está listo para sobrevivir por sí solo. Aunque haya recibido atención adecuada, puede no haber desarrollado conductas esenciales para la vida silvestre, como reconocer peligros, encontrar alimento o adaptarse a un territorio nuevo (IUCN, 2024; IUCN, 2025a).
La guía más reciente de la UICN insiste en que no todos los individuos desplazados son buenos candidatos para una translocación responsable. Antes de liberar debe evaluarse su condición física, su comportamiento, el origen del desplazamiento y la probabilidad real de supervivencia (IUCN, 2024; IUCN, 2025a).
Además, el estrés asociado con la captura, el traslado y la adaptación puede reducir el éxito de la liberación, sobre todo si el tiempo en cautiverio fue prolongado o si el animal tuvo contacto intenso con humanos (IUCN, 2025a). Por eso, la decisión no debe basarse en la urgencia emocional de “soltarlo ya”, sino en una valoración técnica integral (IUCN, 2024; IUCN, 2025a).
🧭 Conductas faltantes
No siempre saben reconocer peligros, buscar alimento o adaptarse a un nuevo territorio.
⚠️ Estrés de liberación
Captura, traslado y contacto humano prolongado pueden disminuir la supervivencia.
2. Riesgo para el ecosistema ☣️🦠💀
Liberar un organismo sin un análisis adecuado también puede afectar al ambiente receptor. La UICN advierte que las translocaciones irresponsables pueden introducir patógenos, alterar interacciones ecológicas o generar impactos negativos sobre especies nativas y sobre las comunidades humanas vinculadas al territorio (IUCN, 2025a; IUCN, 2025b).
La guía 2025 enfatiza que la decisión debe considerar no solo el bienestar del individuo, sino también la capacidad del sitio para recibirlo sin comprometer la biodiversidad local. Esto incluye evaluar el hábitat, la conectividad, la presión humana, el riesgo sanitario y el posible conflicto con otras especies (IUCN, 2025a).
Así, una acción que parece benéfica puede terminar generando consecuencias no deseadas si se ignoran los procesos ecológicos y sociales del área de liberación (IUCN, 2025a; IUCN, 2025b).
Reflexión 💭
En conservación, liberar no es el final del proceso: es una decisión que debe tomarse con evidencia, planificación y responsabilidad.
Cuando la translocación se hace sin criterio, la esperanza puede convertirse en un nuevo riesgo para la fauna y para el ecosistema.
Referencias bibliográficas 📚
International Union for Conservation of Nature. (2025a). IUCN guidelines on responsible translocation of displaced organisms. https://doi.org/10.2305/QKVR4181
International Union for Conservation of Nature. (2025b). Guidelines on responsible translocation of displaced organisms. IUCN Conservation Translocation Specialist Group. https://iucn-ctsg.org/policy-guidelines/guidelines-on-responsible-translocation-of-displaced-organisms/
International Union for Conservation of Nature. (2024). IUCN guidelines on responsible translocation of displaced organisms [draft version]. IUCN Conservation Translocation Specialist Group.
🏞️🕊️ ¿Jaulas o esperanza? Lo que casi nadie entiende sobre la conservación moderna de especies
Los zoológicos suelen generar opiniones divididas. Para algunas personas representan espacios donde los animales viven privados de su libertad; para otras, son una herramienta indispensable para evitar la desaparición de especies enteras. La realidad es mucho más compleja. La conservación de la biodiversidad no depende de una sola estrategia. Hoy, los científicos y gestores ambientales trabajan con dos enfoques complementarios: la conservación in situ, que protege a las especies en su hábitat natural, y la conservación ex situ, que resguarda poblaciones fuera de ese entorno cuando las amenazas hacen difícil su supervivencia en libertad (Convention on Biological Diversity [CBD], 1992; International Union for Conservation of Nature Species Survival Commission [IUCN/SSC], 2014).
A esto se suma un tercer elemento clave: la legislación y certificación internacional, que define estándares mínimos de bienestar, manejo, seguridad y conservación para zoológicos y centros de rescate (Association of Zoos and Aquariums [AZA], 2025; European Association of Zoos and Aquaria [EAZA], s. f.; World Association of Zoos and Aquariums [WAZA], s. f.).
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1. Conservar donde nacieron: la importancia del manejo in situ 🏜️🐘 🏞️🐅
La conservación in situ consiste en proteger a los animales dentro de los ecosistemas donde evolucionaron. Esto implica conservar bosques, páramos, manglares y otros ambientes naturales, además de controlar amenazas como la caza ilegal, la deforestación, los incendios forestales y el cambio climático (CBD, 1992).
En Ecuador existen varios ejemplos de este enfoque. Los programas para proteger al cóndor andino incluyen monitoreo mediante GPS, protección de nidos, educación comunitaria y vigilancia contra el envenenamiento. De igual forma, especies como el oso andino, el jaguar o el mono araña de cabeza café dependen principalmente de que sus hábitats permanezcan conectados y saludables.
Cuando un ecosistema desaparece, ninguna cantidad de animales criados en cautiverio podrá reemplazarlo. Por ello, la conservación in situ continúa siendo la estrategia prioritaria para mantener poblaciones silvestres funcionales(International Union for Conservation of Nature [IUCN], 2024).
🌳 Hábitat protegido
La prioridad es conservar bosques, páramos, manglares y otros ecosistemas naturales.
🛰️ Vigilancia y monitoreo
GPS, protección de nidos y educación comunitaria ayudan a reducir amenazas.
2. Cuando la naturaleza ya no basta: el papel de la conservación ex situ 🪽🌅
Sin embargo, existen situaciones en las que proteger únicamente el hábitat no es suficiente. Algunas especies llegan a tener poblaciones tan pequeñas que enfrentan un riesgo inminente de extinción debido a enfermedades, pérdida genética o destrucción acelerada de su entorno.
Es aquí donde aparece la conservación ex situ, desarrollada en zoológicos acreditados, centros de rescate, acuarios, jardines botánicos y bancos genéticos. Estos programas buscan mantener poblaciones genéticamente viables, estudiar la biología de las especies, desarrollar técnicas reproductivas y, cuando las condiciones lo permiten, reintroducir individuos a la naturaleza (IUCN/SSC,2014).
Uno de los casos más conocidos es el del cóndor de California. En la década de 1980 solo quedaban 27 individuos, y todos fueron incorporados a un programa de reproducción bajo cuidado humano. Décadas después, gracias al trabajo coordinado entre zoológicos, investigadores y autoridades ambientales, hoy existen cientos de ejemplares, muchos viviendo nuevamente en libertad (U.S. Fish and Wildlife Service [USFWS], 2024). Eso demuestra que un zoológico moderno puede convertirse en un verdadero “seguro de vida” para especies cuya supervivencia silvestre ya no está garantizada.
🛟 Seguro de vida
La conservación ex situ protege a especies al borde de la extinción.
🧬 Diversidad genética
Permite mantener y recuperar variabilidad biológica en poblaciones pequeñas.
🔁 Reintroducción
Cuando es posible, los individuos regresan a la naturaleza con apoyo técnico.
3. Legislación y certificación: por qué importan ⚖️📜 🌐
No todos los zoológicos ni centros de rescate trabajan bajo el mismo nivel de exigencia. Por eso, la legislación y la certificación internacional son fundamentales para asegurar que estas instituciones cumplan estándares reales de bienestar animal, bioseguridad, educación y conservación.
Organizaciones como la EAZA, la AZA y la WAZA promueven lineamientos técnicos que incluyen manejo adecuado de especies, recintos diseñados según sus necesidades, protocolos de salud, programas de reproducción responsables y formación continua del personal. La WAZA, además, señala que sus miembros deben aspirar a altos estándares de bienestar y aplicar el modelo de las Cinco Dominios.
En Latinoamérica, estos marcos internacionales han influido de forma gradual en la profesionalización de zoológicos, acuarios y centros de rescate. Aunque la realidad normativa varía mucho entre países, cada vez más instituciones adoptan modelos de manejo más transparentes, técnicos y enfocados en bienestar animal.
Reflexión 💭
La verdadera pregunta no es si un zoológico tiene animales, sino si su trabajo contribuye de forma real al conocimiento, al bienestar y a la conservación de las especies.
Cuando se manejan con rigor ético y técnico, los zoológicos modernos pueden convertirse en aliados de la biodiversidad y en un seguro de vida para especies amenazadas.
Referencias bibliográficas 📚
Association of Zoos and Aquariums. (2025). Accreditation standards and related policies. https://www.aza.org/accred-materials
Convention on Biological Diversity. (1992). Convention on Biological Diversity. https://www.cbd.int/convention/
European Association of Zoos and Aquaria. (s. f.). Operational documents. https://www.eaza.net/operational-documents/
International Union for Conservation of Nature. (2024). The IUCN Red List of Threatened Species. https://www.iucnredlist.org
International Union for Conservation of Nature Species Survival Commission. (2014). Guidelines on the use of ex situ management for species conservation.
U.S. Fish and Wildlife Service. (2024). California Condor Recovery Program. https://www.fws.gov/program/california-condor-recovery
World Association of Zoos and Aquariums. (s. f.). Animal welfare strategy. https://www.waza.org/
🤐 Cuando el silencio pesa más que la consulta: ética, presión laboral y bienestar animal
En la medicina veterinaria, no todo lo que afecta al bienestar animal ocurre frente al tutor. También hay decisiones que se toman entre pasillos, en reuniones rápidas o incluso en silencio: protocolos que no se cuestionan, equipos que ya quedaron cortos para la práctica actual y cobros que, en ocasiones, no siempre se explican con claridad.En este contexto, el problema no es únicamente técnico. También es humano. Cuando un veterinario percibe que algo no está bien, pero sabe que decirlo puede costarle estabilidad, apoyo o incluso su trabajo, el silencio deja de ser neutral y pasa a formar parte del entorno clínico.
La literatura reciente sobre distress moral en veterinaria muestra que los conflictos éticos, el miedo a hablar y la presión del entorno pueden afectar tanto al profesional como a la calidad de la atención(Montoya et al., 2025; Royal College of Veterinary Surgeons [RCVS], s. f.; Bonafè et al., 2026).
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1. El silencio profesional no siempre es indiferencia 👩🏻⚕️🤐
No todos los profesionales que permanecen en un lugar cuestionable lo hacen por falta de criterio. A veces el silencio aparece por razones muy humanas: estabilidad salarial, cercanía al trabajo, miedo a perder el empleo, cansancio acumulado o la sensación de que hablar no cambiará nada.En ese contexto, callar puede convertirse en una forma de supervivencia profesional más que en una aprobación del problema (Prato-Previde et al., 2024; RCVS, s. f.; Bonafè et al., 2026).
En veterinaria, estas decisiones no suelen ser simples. Un profesional puede notar que un equipo está desactualizado, que un procedimiento se repite por costumbre o que un cobro no corresponde del todo al valor real del servicio. Sin embargo, reconocerlo en voz alta puede ser incómodo si el entorno premia la obediencia más que el criterio. Ahí aparece una tensión constante entre la ética profesional y la necesidad de conservar estabilidad en un sistema que muchas veces no la ofrece (Montoya et al., 2025; AVMA, 2023).
Algunos profesionales detectan fallas, pero prefieren no intervenir por temor a represalias. Otros normalizan prácticas discutibles porque el entorno las presenta como “lo habitual”.También hay quienes se quedan por comodidad, aunque sepan que el estándar no es el ideal. Ese tipo de silencio no siempre nace de la indiferencia. Muchas veces nace del desgaste. La evidencia reciente muestra que el distress moral y el burnout en veterinaria pueden relacionarse con emociones como frustración, impotencia y agotamiento, especialmente cuando el profesional siente que no tiene margen real para actuar de acuerdo con lo que considera correcto (Montoya et al., 2025; Prato-Previde et al., 2024; Bonafè et al., 2026)
🫥 Silencio por supervivencia
El miedo a perder estabilidad o apoyo puede llevar a callar antes que confrontar.
⚖️ Ética en tensión
La presión del entorno puede chocar con lo que el profesional considera correcto.
2. Cuando la costumbre reemplaza al criterio 🎲 🩺 💵
El problema no está solo en el individuo, sino en la estructura que vuelve rutinarias ciertas omisiones. La literatura profesional reconoce que existen guías para reportar preocupaciones, levantar alertas y proteger la integridad del paciente y del equipo, precisamente porque el silencio puede permitir que continúen situaciones poco adecuadas RCVS, s. f.; BVA, 2018). En otras palabras, una práctica clínica puede parecer funcional desde afuera mientras internamente se sostiene sobre pequeñas renuncias éticas que nadie quiere discutir.
Cuando un equipo se acostumbra a trabajar con recursos desactualizados, a justificar cobros cuestionables o a evitar conversaciones incómodas, la práctica pierde capacidad de autocorrección.
Eso no significa que todo esté perdido; significa que el bienestar animal necesita más que vocación. Necesita contextos donde preguntar, revisar y corregir no sea visto como deslealtad, sino como parte del ejercicio profesional (AVMA, 2023; Montoya et al., 2025).
También existe una dimensión emocional importante. La investigación sobre distress moral en veterinaria ha mostrado que estos conflictos no solo afectan la satisfacción laboral, sino también la salud mental y la permanencia en la profesión. En algunos casos, el profesional se adapta al entorno para no perder estabilidad; en otros, termina alejándose de espacios donde ya no puede ejercer con coherencia. Ambas respuestas son comprensibles, pero ninguna resuelve el fondo del problema: si el entorno castiga la transparencia, la mejora se vuelve muy difícil (Bonafè et al., 2026; Prato-Previde et al., 2024; AVMA, 2023).
Reflexión 💭
La negligencia no siempre se presenta como un acto evidente. A veces aparece como rutina, como silencio o como una forma de adaptación que termina aceptando lo que debería revisarse.Si la medicina veterinaria quiere avanzar de verdad, debe permitir que la ética tenga espacio dentro de la práctica diaria, no solo en el discurso (RCVS, s. f.; Montoya et al., 2025; Bonafè et al., 2026).
En Latinoamérica, esta reflexión pesa todavía más. El discurso sobre bienestar animal avanza más rápido que su implementación real, y eso deja a muchos profesionales trabajando entre la ciencia que conocen y el contexto que les permite poco. Ahí aparece una contradicción incómoda: se exige excelencia, pero no siempre se brindan herramientas; se pide cuidado, pero no siempre se protege al cuidador; se habla de ética, pero no siempre se crea un espacio seguro para ejercerla (World Animal Protection, 2023; Bonafè et al., 2026).
Referencias bibliográficas 📚
American Veterinary Medical Association. (2023). Veterinarians and moral distress. Journal of the American Veterinary Medical Association.
Bonafè, A., et al. (2026). Trauma-informed veterinary practice: linking emotional labor, moral distress, and occupational well-being. Frontiers in Veterinary Science.
British Veterinary Association. (2018). Reporting concerns and whistleblowing for veterinary practice staff.
Montoya, A. I., Hazel, S., Matthew, S. M., & McArthur, M. L. (2025). Moral conflict and moral distress in veterinarians: A mixed-methods approach. Australian Veterinary Journal, 103(5), 276–286.
Prato-Previde, E., De Mori, B., Colombo, N., & Pelosi, A. (2024). Willing but unable: Moral distress and burnout in Italian veterinarians working with companion and farm animals. Animals, 14(24), 3691.
Royal College of Veterinary Surgeons. (s. f.). Raising concerns about a colleague.
World Animal Protection. (2023). Controversial topics in animal welfare in Latin America.
🧬🥼🏥🏦 Veterinarios en biobancos: guardianes de la diversidad genética
Los biobancos de biodiversidad no solo almacenan ADN y tejidos: también guardan semen, óvulos y embriones de especies amenazadas. ¿Quién hace posible que estas muestras sean viables por décadas? Los veterinarios especializados en reproducción asistida.
Ellos diseñan protocolos para colectar gametos en campo, optimizar la criopreservación y, en el futuro, usar esas muestras para inseminación artificial, fertilización in vitro o incluso clonación. Sin su expertise, muestras como las del cóndor de California o el tití león dorado no habrían podido salvar especies enteras.
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1. Veterinarios y reproducción asistida: rescatando especies al borde del abismo 🦎🐆
Algunas especies están tan cerca de la extinción que la reproducción natural ya no es suficiente. Aquí, los veterinarios entran en acción con técnicas avanzadas como inseminación artificial, fertilización in vitro (FIV) y clonación.
La inseminación artificial permite cruzar individuos que no pueden estar físicamente juntos, facilitando el intercambio genético entre poblaciones fragmentadas sin los riesgos del transporte de animales vivos. La FIV produce embriones en laboratorio para transferirlos a madres sustitutas, una técnica clave en la recuperación del tití león dorado en Brasil, cuya población pasó de 300 individuos en 1960 a 4.800 en 2023.
La clonación permite "resucitar" linajes genéticos perdidos, como se hizo con el hurón de patas negras en 2020, donde un semen criopreservado en 1988 permitió clonar un individuo y reintroducir diversidad genética en la población actual.
💉 Inseminación artificial
Cruza individuos distantes sin riesgos de transporte, permitiendo intercambio genético.
🧫 Fertilización in vitro
Produce embriones en laboratorio; clave en la recuperación del tití león dorado.
🧬 Clonación
Resucita linajes perdidos; logró reintroducir diversidad en hurones de patas negras.
2. Veterinarios en la Amazonía: salud de fauna y comunidades 🌿🦜
En la Amazonía ecuatoriana, los veterinarios trabajan en la intersección entre la salud de la fauna, los ecosistemas y las comunidades humanas. Monitorean enfermedades en primates, anfibios y aves, y previenen brotes que podrían afectar tanto a animales como a personas.
Este enfoque, conocido como One Health (Una sola salud), reconoce que la salud humana, animal y ambiental están entrelazadas. En proyectos como el de la microbiota de colibríes en Mache Chindul, los veterinarios aportan su conocimiento en fisiología, inmunología y manejo de fauna para interpretar cómo los cambios en la microbiota pueden afectar la salud de estas aves.
La microbiota intestinal, cutánea y reproductiva influye en la nutrición, la inmunidad y la adaptación a cambios ambientales; su estudio y conservación pueden ser clave para reintroducciones exitosas y para entender cómo las especies responden al cambio climático y la pérdida de hábitat.
💡 Reflexión final
Cada una de estas técnicas requiere años de investigación, protocolos ajustados a cada especie y un equipo multidisciplinario donde el veterinario es el líder clínico.
En Sudamérica, esta colaboración ha permitido avances como la primera criopreservación exitosa de semen en lobo de crin y la producción de descendencia viable en anfibios usando semen criopreservado por más de 20 años.
Referencias bibliográficas 📚
Bolton, R. L., et al. (2022). Resurrecting biodiversity: Advanced assisted reproductive technologies and biobanking. Reproduction and Fertility, 3(3), R121–R146. https://doi.org/10.1530/RAF-22-0005
IUCN. (2020). WCC-2020-Res-079-ES: Biobancos y registros de animales para la conservación. https://portals.iucn.org/library/sites/library/files/resrecfiles/WCC_2020_RES_079_ES.pdf
Madelaire, C. B., et al. (2025). Advancing Wildlife Conservation Through Biobanking in South America. Animals, 15(22), 3261. https://doi.org/10.3390/ani15223261
San Diego Zoo Wildlife Alliance. (2025). The Frozen Zoo: 50 Years in the Making. https://sandiegozoowildlifealliance.org/story-hub/frozen-zoo-50-years-making
🧬🏦 Colaboración internacional: el ejemplo de los biobancos
Los biobancos de biodiversidad son el mejor ejemplo de cooperación global. Instituciones como The Frozen Ark (Reino Unido) o el Frozen Zoo de San Diego (EE.UU.) no trabajan aisladas: comparten protocolos, muestras y datos con universidades, museos y gobiernos en más de 20 países.
Gracias a esta red, muestras coleccionadas hace décadas en un continente pueden salvar una especie en otro. Un caso emblemático: el semen de un hurón de patas negras criopreservado en 1988 en EE.UU. permitió clonar un individuo en 2020, reintroduciendo diversidad genética perdida.
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1. Latinoamérica y Ecuador: tejiendo redes propias 🌎🇪🇨
En nuestra región, la colaboración también avanza. Ecuador está consolidando una Red Nacional de Biobancos liderada por el INABIO, con apoyo de Corea (KOICA/NIBR) y la participación de universidades como IKIAM, Yachay Tech, ESPE, CENAIM-ESPOL, INIAP y UTPL.
Esta red no solo almacena muestras, sino que comparte conocimiento, equipos y protocolos para fortalecer la conservación de la biodiversidad ecuatoriana. El Biobanco IKIAM, en la Amazonía, es un nodo clave: conserva material genético y colecciones biológicas (museo, herbario, fungario) para investigadores de todo el país.
Su trabajo es posible gracias a convenios con museos, reservas y centros de investigación que comparten un mismo objetivo: proteger la biodiversidad ecuatoriana. Además, el INABIO ha fortalecido su Laboratorio del Banco Nacional de Datos de Recursos Genéticos con una inversión de 9 millones de dólares de la cooperación surcoreana, lo que permitirá integrar siete biobancos en todo el territorio nacional.
🔬 Red Nacional de Biobancos
INABIO lidera la red con apoyo internacional y participación de universidades ecuatorianas.
🌿 Biobanco IKIAM
Nodo amazónico que conserva material genético y colecciones biológicas para investigación nacional.
💰 Inversión estratégica
9 millones de dólares de cooperación surcoreana fortalecerán siete biobancos en Ecuador.
2. La colaboración multidisciplinaria: veterinarios, biólogos y bioinformáticos 👨🏻🔬🖥️🧬
La conservación moderna requiere múltiples miradas. Los veterinarios aportan su conocimiento en salud animal y reproducción asistida, diseñando protocolos para colectar y criopreservar gametos y embriones de especies amenazadas. Los biólogos estudian la ecología y el comportamiento de las especies, identificando poblaciones prioritarias para conservación.
Los bioinformáticos analizan grandes volúmenes de datos genómicos y de microbiota, permitiendo entender la diversidad genética y la adaptación de las especies a cambios ambientales. Juntos, diseñan estrategias que ninguna disciplina podría lograr sola.
Por ejemplo, el análisis de la microbiota esofágica de colibríes en la Reserva Ecológica Mache Chindul combinó bioinformática, ecología y manejo de fauna para entender cómo estos pequeños polinizadores se adaptan a su entorno. En biobancos de Sudamérica, esta colaboración multidisciplinaria ha permitido avances como la primera criopreservación exitosa de semen en lobo de crin y la producción de descendencia viable en anfibios usando semen criopreservado por más de 20 años.
Reflexión 💭
Un caso emblemático demuestra el poder de la colaboración: el semen de un hurón de patas negras criopreservado en 1988 permitió clonar un individuo en 2020, reintroduciendo diversidad genética perdida.
Sin colaboración entre zoológicos, biobancos y laboratorios, esto habría sido imposible. La conservación del futuro depende de las redes que tejamos hoy.
Referencias bibliográficas 📚
Bolton, R. L., et al. (2022). Resurrecting biodiversity: Advanced assisted reproductive technologies and biobanking. Reproduction and Fertility, 3(3), R121–R146. https://doi.org/10.1530/RAF-22-0005
EFE. (2024a, mayo 27). Ecuador avanza en consolidar su red nacional de biobancos para conservar su biodiversidad. Swissinfo. https://www.swissinfo.ch/spa/ecuador-avanza-en-consolidar-su-red-nacional-de-biobancos-para-conservar-su-biodiversidad/78864835
EFE. (2024b, abril 29). Corea apoya a Ecuador para creación de Banco Nacional de Recursos genéticos. Swissinfo. https://www.swissinfo.ch/spa/corea-apoya-a-ecuador-para-creaci%C3%B3n-de-banco-nacional-de-recursos-gen%C3%A9ticos/48473720
Madelaire, C. B., et al. (2025). Advancing Wildlife Conservation Through Biobanking in South America. Animals, 15(22), 3261. https://doi.org/10.3390/ani15223261
San Diego Zoo Wildlife Alliance. (2025). The Frozen Zoo: 50 Years in the Making. https://sandiegozoowildlifealliance.org/story-hub/frozen-zoo-50-years-making
The Frozen Ark. (s.f.-a). Our Partners. https://www.frozenark.org/our-partners-overview
The Frozen Ark. (s.f.-b). What we do. https://www.frozenark.org/what-we-do-overview
Universidad Regional Amazónica IKIAM. (2025). Biobanco Ikiam. https://www.ikiam.edu.ec/index.php/biobanco-ikiam-4/
💀⚰️ Cuando el dolor no se dice: Salud mental y prevención del suicidio
No existe una causa única que explique por qué una persona puede llegar a considerar quitarse la vida. La conducta suicida es multifactorial y resulta de la interacción compleja de factores psicológicos, sociales, económicos, culturales, biológicos y ambientales.
Hablar sobre suicidio exige responsabilidad, sensibilidad y evidencia. Detrás de cada muerte existe una historia personal, una red de relaciones y una comunidad afectada.
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♂️ ¿Por qué los hombres mueren más por suicidio? Una realidad sin una sola respuesta
Las diferencias en las tasas de suicidio entre hombres y mujeres deben analizarse con cautela. No existe una explicación única y los patrones varían entre países y contextos sociales.
Entre los factores que pueden influir se encuentran las dificultades para buscar ayuda profesional, el estigma relacionado con la salud mental, el aislamiento social y el consumo problemático de sustancias, así como las crisis económicas, los conflictos de pareja y otros factores de estrés.
También pueden existir diferencias en la letalidad de los medios utilizados, un aspecto relevante para comprender la diferencia entre intentos y muertes por suicidio.
En Ecuador, el Ministerio de Salud Pública establece que la evaluación de una persona con intención o intento suicida debe considerar una perspectiva biopsicosocial. Esto incluye sus antecedentes personales y familiares, salud mental, situación social, factores de riesgo y factores protectores.
🚧 Barreras para buscar ayuda
El estigma y las dificultades para acceder a servicios profesionales son factores clave.
🧩 Factores múltiples
Aislamiento, consumo de sustancias, crisis económicas y conflictos de pareja influyen.
🆘 La prevención comienza antes de la emergencia
Una sociedad segura no espera a que una persona llegue al límite para ofrecer apoyo. La prevención implica mejorar el acceso a servicios de salud mental, fortalecer las redes sociales y comunitarias, reducir el estigma que rodea a la salud mental y facilitar la atención cuando aparecen señales de sufrimiento.
💬 ¿Cómo ayudar si existe preocupación?
Cuando existe preocupación por alguien, es válido preguntar de manera directa y empática si está pensando en hacerse daño o en suicidarse. La conversación debe realizarse sin juzgar, sin minimizar el problema ni prometer mantener en secreto una situación de peligro.
Si existe un riesgo inmediato, es necesario buscar ayuda urgente y contactar con los servicios de emergencia o los profesionales de salud correspondientes.
La OMS recomienda estrategias integrales de prevención que incluyen la detección temprana, la evaluación, el tratamiento y el seguimiento de las personas con conductas suicidas, además de intervenciones sociales y comunitarias.
Reflexión 💭
Hablar sobre suicidio no significa romantizarlo ni convertir el sufrimiento en una historia de fortaleza individual.
Significa reconocer que una persona puede necesitar ayuda antes de que su crisis se convierta en una emergencia.
Referencias bibliográficas 📚
Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). (2025). Registro Estadístico de Defunciones Generales 2024: Principales resultados. https://www.ecuadorencifras.gob.ec
Ministerio de Salud Pública del Ecuador (MSP). (2021). Lineamientos operativos para la atención de personas con intención y/o intentos suicidas en establecimientos de salud del Ministerio de Salud Pública. https://www.salud.gob.ec
Organización Mundial de la Salud (OMS). (2025, 25 de marzo). Suicidio. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/suicide
Organización Mundial de la Salud (OMS). (2025). World Suicide Prevention Day 2025. https://www.who.int/campaigns/world-suicide-prevention-day/2025
🪽👥 Cuando una comunidad decide no rendirse: La historia de una especie que recuperó su esperanza
La conservación de una especie no depende únicamente de científicos o autoridades gubernamentales. En muchas ocasiones, son las comunidades locales, los guardaparques, los voluntarios y los ciudadanos quienes logran cambiar el destino de animales que estaban al borde de desaparecer.
El compromiso social demuestra que proteger la biodiversidad también significa proteger nuestra identidad, nuestros ecosistemas y el futuro de las próximas generaciones.
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🦅 Del conflicto a la esperanza: El rescate del cóndor andino
Durante décadas, el majestuoso cóndor andino (Vultur gryphus) enfrentó una drástica disminución poblacional. La caza ilegal, el envenenamiento accidental, la pérdida de hábitat y la expansión de actividades humanas pusieron a esta ave al borde del abismo.
A comienzos del siglo XXI, se estimó que en Ecuador quedaban menos de 150 individuos en estado silvestre, lo que lo convirtió en una de las aves más amenazadas del país.
Ante esta crisis, la respuesta no fue individual, sino colectiva. Comunidades rurales, guardaparques, veterinarios, universidades y organizaciones como la Fundación Cóndor Andino unieron fuerzas para desarrollar estrategias clave:
📡 Monitoreo satelital
Programas de seguimiento con transmisores para conocer movimientos y hábitats.
🏥 Rescate y rehabilitación
Ejemplares heridos reciben atención veterinaria antes de volver a la naturaleza.
📚 Educación ambiental
Campañas intensivas que transforman percepciones sobre el cóndor en comunidades locales.
🤝 Acuerdos con ganaderos
Reducción de conflictos entre personas y fauna silvestre mediante cooperación.
🤝 Una especie protegida, una comunidad fortalecida
El rescate del cóndor andino dejó una enseñanza que trasciende la biología: cuando una comunidad participa activamente en la conservación, también fortalece valores como la cooperación, la responsabilidad y el respeto por la vida.
Las campañas educativas realizadas en escuelas y comunidades lograron un cambio de paradigma. Muchas personas dejaron de ver al cóndor como una amenaza para el ganado y comenzaron a reconocerlo como un símbolo nacional y un indicador de ecosistemas saludables.
Paralelamente, el turismo de naturaleza y los proyectos de conservación generaron nuevas oportunidades económicas para las comunidades cercanas a áreas protegidas, demostrando que la biodiversidad puede ser el motor de un desarrollo sostenible.
Reflexión 💭
Este proceso demuestra que la conservación no ocurre de manera aislada.
Cada ciudadano que denuncia un delito ambiental o protege un área natural forma parte de una red vital para la recuperación de una especie.
Referencias bibliográficas 📚
BirdLife International. (2024). Vultur gryphus (Andean Condor). https://datazone.birdlife.org/species/factsheet/andean-condor-vultur-gryphus
Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE). (2024). Estrategia Nacional para la Conservación del Cóndor Andino en Ecuador. Gobierno del Ecuador.
Naveda-Rodríguez, A., Vargas, F. H., Kohn, S., Zapata-Ríos, G., & Wallace, R. B. (2016). Andean Condor (Vultur gryphus) conservation in Ecuador: Population status, threats and management priorities. The Peregrine Fund.
Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). (2024). The IUCN Red List of Threatened Species: Vultur gryphus. https://www.iucnredlist.org/
🐾 Amar no siempre es comprender: Cuando la humanización afecta el bienestar animal 🐈⬛
Es común escuchar frases como "es un miembro más de la familia" o ver a perros y gatos participando en sesiones fotográficas, usando ropa llamativa o consumiendo alimentos destinados a personas. Aunque muchas de estas acciones nacen del cariño, existe un concepto que invita a reflexionar sobre sus posibles consecuencias: el antropocentrismo.
Esta visión coloca al ser humano como centro de referencia e interpreta las necesidades de los animales desde una perspectiva exclusivamente humana. La medicina veterinaria y la etología coinciden en que la verdadera empatía no consiste en tratar a los animales como personas, sino en comprender sus necesidades biológicas, conductuales y emocionales.
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🛑 Cuando el cariño se convierte en estrés
Humanizar a una mascota puede parecer un acto inofensivo; sin embargo, algunas prácticas cotidianas pueden afectar directamente su calidad de vida. Vestir a perros o gatos de manera constante sin una necesidad médica, forzarlos a permanecer inmóviles para fotografías o exponerlos a eventos multitudinarios puede generar estrés, miedo o incomodidad.
En los gatos, por ejemplo, signos como cambios en el comportamiento, pérdida del apetito o el acicalamiento excesivo suelen ser indicadores claros de estrés crónico.
Del mismo modo, ofrecer alimentos diseñados para consumo humano representa un riesgo grave para su salud. Ingredientes comunes como el chocolate, la cebolla, las uvas o productos con xilitol son tóxicos para perros y gatos y pueden causar intoxicaciones severas.
😰 Estrés por humanización
Vestir constantemente, forzar poses o exponer a multitudes genera incomodidad y miedo.
⚠️ Alimentos tóxicos
Chocolate, cebolla, uvas y xilitol pueden causar intoxicaciones severas en mascotas.
🧠 Comprender antes que proyectar
Los animales experimentan emociones, forman vínculos y pueden sentir miedo, dolor o tranquilidad. Sin embargo, interpretar todas sus conductas como si fueran humanas puede dificultar la identificación de sus verdaderas necesidades.
La ciencia del bienestar animal propone evaluar a cada especie desde su comportamiento natural, permitiendo que expresen conductas propias como olfatear y explorar su entorno, trepar o esconderse cuando lo requieran, descansar sin interrupciones y socializar bajo sus propios términos.
En este sentido, la empatía implica observar y respetar la naturaleza de cada animal, evitando convertirlo en un accesorio, una fuente de entretenimiento o un medio para obtener reconocimiento en redes sociales.
Reflexión 💭
La verdadera empatía no consiste en tratar a los animales como personas, sino en comprender sus necesidades biológicas, conductuales y emocionales.
Cuando comprendemos quiénes son realmente, podemos ofrecerles una vida más saludable, segura y acorde con su bienestar.
Referencias bibliográficas 📚
Ellis, S. L. H., Rodan, I., Carney, H. C., Heath, S., Rochlitz, I., Shearburn, L. D., Sundahl, E., & Westropp, J. L. (2013). AAFP and ISFM Feline Environmental Needs Guidelines. Journal of Feline Medicine and Surgery, 15(3), 219–230. https://doi.org/10.1177/1098612X13477537
Mellor, D. J., Beausoleil, N. J., Littlewood, K. E., McLean, A. N., McGreevy, P. D., Jones, B., & Wilkins, C. (2020). The 2020 Five Domains Model: Including Human–Animal Interactions in Assessments of Animal Welfare. Animals, 10(10), 1870. https://doi.org/10.3390/ani10101870
Merck Veterinary Manual. (2024). Pet Health Overview. https://www.merckvetmanual.com
Serpell, J. (2003). Anthropomorphism and anthropomorphic selection—Beyond the "cute response". Society & Animals, 11(1), 83–100.
🐕 Más allá del olfato: Los guardianos caninos de la biodiversidad global 🌎🐾
Cuando pensamos en perros de trabajo, la imaginación suele llevarnos a escenas de búsqueda y rescate, detección de explosivos o apoyo a las fuerzas de seguridad. Sin embargo, existe un grupo de héroes de cuatro patas cuyo trabajo es menos visible, pero igual de crucial: los perros detectores de fauna silvestre.
Estos especialistas olfativos son la primera línea de defensa contra el tráfico ilegal de especies. Gracias a su capacidad nasal y a una estrecha colaboración con sus guías humanos, operan en aeropuertos, fronteras y puertos para frenar uno de los delitos ambientales más graves de nuestro tiempo.
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🛃 Un olfato capaz de detectar lo invisible
La biología ha dotado a los perros de una ventaja evolutiva única: su olfato es entre 10.000 y 100.000 veces más sensible que el del ser humano, una capacidad que ha permitido entrenarlos para localizar especies que serían difíciles de detectar mediante una inspección convencional.
Actualmente, diversos programas de conservación utilizan perros especializados para identificar objetivos específicos y de alto valor, tales como marfil de elefante, cuernos de rinoceronte, escamas de pangolín, reptiles ocultos, aves traficadas, huevos de especies protegidas y madera proveniente de tala ilegal.
Estos equipos de trabajo operan en coordinación con autoridades aduaneras, policías y organismos internacionales, fortaleciendo los controles contra el comercio ilegal de vida silvestre.
👃 Olfato excepcional
Los perros detectan especies que serían difíciles de encontrar en una inspección convencional.
🎯 Objetivos de alto valor
Marfil, cuernos de rinoceronte, escamas de pangolín, aves y huevos de especies protegidas.
🤝 La conservación es un esfuerzo multisectorial
El éxito de un perro detector no es un acto individual; es el resultado de una red de colaboración compleja. Detrás de cada operativo exitoso hay un ecosistema de profesionales que incluye entrenadores, médicos veterinarios, biólogos, agentes de aduanas y fuerzas de seguridad que intercambian información para combatir las redes de tráfico ilegal.
Esta cooperación es vital, especialmente en regiones como América Latina, que alberga una de las mayores riquezas biológicas del mundo. Países como Ecuador son hogar de miles de especies únicas que son objeto del comercio ilegal, por lo que fortalecer los programas de vigilancia y capacitar a nuevos equipos caninos son acciones esenciales para proteger este patrimonio natural.
Reflexión 💭
Cada intervención exitosa representa más que un estadístico en un informe: es una oportunidad real para rescatar animales que podrían desaparecer de sus ecosistemas.
Estos perros simbolizan cómo la colaboración estratégica entre personas, instituciones y animales se convierte en la herramienta más efectiva para conservar la biodiversidad.
Referencias bibliográficas 📚
Beebe, S. C., Howell, T. J., Bennett, P. C., & Tuke, J. (2016). Using scent detection dogs in conservation settings: A review of scientific literature regarding their selection. Animals, 6(10), 1–31.
Convention on International Trade in Endangered Species of Wild Fauna and Flora (CITES). (2024). What is CITES? https://cites.org
Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica del Ecuador (MAATE). (2024). Conservación de la vida silvestre y control del tráfico ilegal de fauna. https://www.ambiente.gob.ec
United Nations Office on Drugs and Crime (UNODC). (2024). World Wildlife Crime Report 2024. https://www.unodc.org
United States Department of Agriculture (USDA). (2023). Detector Dog Program. https://www.aphis.usda.gov
🦜 Cuando ayudar hace daño: por qué alimentar fauna silvestre puede poner en riesgo su supervivencia
Cada día, en parques, plazas y áreas verdes de nuestras ciudades, personas bienintencionadas extienden su mano para ofrecer alimento a animales silvestres. Lo que comienza como un acto de bondad puede desencadenar una cadena de consecuencias imprevisibles, no solo para la fauna, sino también para la salud humana.
Detrás de ese gesto aparentemente inofensivo se esconde un problema de salud pública que la ciencia ha comenzado a documentar con mayor profundidad: la interacción directa entre humanos y fauna silvestre facilita la transmisión de enfermedades zoonóticas.
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1. 🦠 Zoonosis emergentes: cuando la cercanía con fauna silvestre se vuelve peligrosa
Las zoonosis son enfermedades infecciosas que se transmiten de animales a seres humanos. Según la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente el 60% de las enfermedades infecciosas conocidas en humanos son de origen zoonótico, y el 75% de las enfermedades emergentes provienen de la fauna silvestre.
Cuando las personas alimentan animales silvestres, reducen la distancia natural entre especies y crean condiciones ideales para el intercambio de patógenos. Alimentos como pan, frutas o restos de comida pueden estar contaminados con bacterias, virus o parásitos que los animales transmiten a través de saliva, heces o contacto directo.
Por ejemplo, las palomas urbanas pueden ser portadoras de Salmonella, Chlamydia psittaci y hongos como Histoplasma capsulatum, todos capaces de infectar a humanos. De manera similar, los monos y coatíes que reciben alimento de turistas pueden transmitir virus como el herpes simplex simiano o bacterias como E. coli y Campylobacter.
🦠 Patógenos comunes
Salmonella, Chlamydia psittaci, Histoplasma, E. coli y otros pueden transmitirse por contacto directo.
⚠️ Riesgo urbano
Animales acostumbrados a humanos se acercan a viviendas y escuelas, facilitando dispersión de patógenos.
2. 🏥 One Health: por qué alimentar fauna silvestre amenaza la salud única
El enfoque de Una Sola Salud reconoce que la salud humana, animal y ambiental están intrínsecamente conectadas. Cualquier alteración en uno de estos componentes afecta a los demás. Alimentar fauna silvestre representa una violación directa a este principio.
Desde la perspectiva de One Health, la alimentación artificial de fauna silvestre genera tres problemas críticos:
Reflexión 💭
En un contexto global donde enfermedades como el COVID-19, el Ébola y la influenza aviar han demostrado el potencial devastador de las zoonosis, permitir prácticas que faciliten el contacto cercano entre humanos y fauna silvestre es contraproducente.
Proteger la salud humana requiere, necesariamente, proteger la salud animal y ambiental.
Referencias bibliográficas 📚
Centers for Disease Control and Prevention. (2022). Zoonotic diseases: Diseases shared between animals and people. https://www.cdc.gov/onehealth/basics/zoonotic-diseases.html
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, Organización Mundial de la Salud, & World Organisation for Animal Health. (2022). One Health joint plan of action (2022–2026). https://www.who.int/publications/i/item/9789240052987
Organización Mundial de la Salud. (2023). Zoonoses and the human-animal-ecosystems interface. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/zoonoses
Plowright, R. K., Reaser, J. K., Locke, H., Woodley, S. J., Patz, J. A., Becker, D. J., ... & Hudson, P. J. (2021). Land use-induced spillover: A call to action to safeguard environmental, animal, and human health. The Lancet Planetary Health, 5(4), e237–e245. https://doi.org/10.1016/S2542-5196(21)00031-0
World Organisation for Animal Health. (2023). Wildlife health management and biodiversity conservation. https://www.woah.org
🦜 Cuando ayudar hace daño: por qué alimentar fauna silvestre puede poner en riesgo su supervivencia
La empatía hacia los animales suele impulsarnos a actuar cuando observamos un ave, un mamífero o cualquier otro ejemplar de fauna silvestre buscando alimento. Para muchas personas, ofrecer pan a las palomas, frutas a los monos o restos de comida a patos y zarigüeyas representa un gesto de compasión.
Sin embargo, la evidencia científica demuestra que esta práctica puede alterar el comportamiento natural de los animales, afectar su salud y generar conflictos con las personas.
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1. 🌿 Alimentar fauna silvestre modifica su comportamiento natural
Los animales silvestres han evolucionado para encontrar alimento, evitar depredadores y desplazarse según la disponibilidad de recursos en su entorno. Cuando reciben alimento de manera frecuente por parte de las personas, pueden perder parte de estos comportamientos naturales y desarrollar dependencia de los seres humanos.
Diversos estudios han demostrado que la alimentación artificial puede modificar los patrones de movimiento, aumentar la densidad de individuos en un mismo sitio y favorecer conflictos entre animales por la competencia de alimento.
En Ecuador, este problema puede observarse en parques urbanos donde palomas, patos y otras aves reciben pan u otros alimentos procesados, así como en áreas naturales donde algunos turistas alimentan coatíes, monos o aves para fotografiarlos más de cerca.
🦎 Dependencia humana
La alimentación frecuente reduce la capacidad de los animales para sobrevivir de manera independiente.
⚠️ Conflictos y riesgos
Concentrar fauna en zonas urbanas incrementa atropellamientos, ataques y encuentros peligrosos.
2. ⚠️ Un riesgo para la salud de los animales… y también para las personas
La alimentación inadecuada no solo cambia el comportamiento de la fauna silvestre; también puede afectar directamente su salud. Muchos alimentos consumidos por las personas contienen niveles elevados de sal, azúcar, grasas o aditivos que no forman parte de la dieta natural de estas especies.
Como consecuencia, pueden presentarse trastornos digestivos, desnutrición, obesidad o alteraciones metabólicas. Además, cuando numerosos animales se concentran en un mismo lugar para recibir alimento, aumenta la probabilidad de transmisión de enfermedades entre individuos y, en algunos casos, entre animales y seres humanos.
Este fenómeno, conocido como spillover o derrame zoonótico, favorece la circulación de patógenos y representa un desafío para la conservación de la biodiversidad y la salud pública.
3. ✅ Qué puedes hacer en lugar de alimentar fauna silvestre
- Observa desde una distancia segura: Usa binoculares o cámaras con zoom para apreciar a los animales sin interferir.
- Reporta animales en peligro: Si ves un ejemplar herido o en situación de riesgo, contacta a las autoridades ambientales locales.
- Educa a otros: Comparte información sobre por qué no se debe alimentar fauna silvestre en tus redes sociales y comunidad.
- Apoya iniciativas de conservación: Contribuye con organizaciones que trabajan en la protección de hábitats naturales.
Reflexión 💭
La verdadera ayuda no consiste en intervenir siempre, sino en comprender cuándo nuestra buena intención puede convertirse en un riesgo para los animales y los ecosistemas.
La mejor forma de proteger a la fauna silvestre es permitir que conserve sus comportamientos naturales.
Referencias bibliográficas 📚
Murray, M. H., Becker, D. J., Hall, R. J., & Hernandez, S. M. (2016). Wildlife health and supplemental feeding: A review and management recommendations. Biological Conservation, 204, 163–174. https://doi.org/10.1016/j.biocon.2016.10.034
Plowright, R. K., Reaser, J. K., Locke, H., Woodley, S. J., Patz, J. A., Becker, D. J., ... & Hudson, P. J. (2021). Land use-induced spillover: A call to action to safeguard environmental, animal, and human health. The Lancet Planetary Health, 5(4), e237–e245. https://doi.org/10.1016/S2542-5196(21)00031-0
Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. (2024). Guidelines for human-wildlife interactions and responsible wildlife tourism. https://www.iucn.org
World Organisation for Animal Health. (2023). Wildlife health management and biodiversity conservation. https://www.woah.org
👥 🦮🐈⬛ Cómo el respeto por los animales puede transformar la convivencia humana
Cuando las comunidades adoptan una cultura de respeto hacia los animales, no solo mejoran las condiciones de vida de las especies domésticas y silvestres; también se generan cambios concretos en la salud pública, la seguridad y la cohesión social.
El trato digno a los animales reduce riesgos sanitarios como zoonosis, promueve espacios urbanos más seguros mediante programas de tenencia responsable y favorece la participación ciudadana en iniciativas colectivas.
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1. Salud pública y prevención: el impacto del buen trato animal 🩺🌍
El manejo responsable de animales de compañía y de producción influye directamente en la salud de las personas. Vacunación, desparasitación y control de la población animal reducen la transmisión de enfermedades zoonóticas, disminuyen la carga asistencial en centros de salud y protegen a poblaciones vulnerables.
Además, la tenencia responsable previene situaciones de abandono y superpoblación que generan focos de riesgo sanitario y social. Integrar el bienestar animal en las políticas de salud pública —por ejemplo, programas municipales de esterilización y clínicas veterinarias móviles— es una estrategia costo-efectiva para mejorar la calidad de vida urbana y rural.
🛡️ Prevención de zoonosis
Vacunación, desparasitación y control poblacional reducen riesgos sanitarios.
🏥 Menor carga asistencial
El bienestar animal disminuye la presión sobre los centros de salud.
2. Espacios públicos y seguridad: animales y convivencia urbana 🏙️🌿
El respeto por los animales transforma la manera en que concebimos los espacios compartidos. Ciudades que regulan la tenencia responsable, ofrecen áreas adecuadas para ejercicio y promueven convivencia entre peatones, ciclistas y dueños de mascotas registran menos conflictos y mayor percepción de seguridad.
Programas de educación cívica sobre control de mascotas, regulaciones claras sobre correa y limpieza, y diseño urbano inclusivo fomentan interacción respetuosa entre ciudadanos y animales.
Asimismo, la integración de refugios y organizaciones de protección animal en la planificación urbana fortalece redes de apoyo comunitario y resiliencia frente a desastres.
Reflexión 💭
El bienestar animal y el bienestar humano están profundamente conectados.
Invertir en respeto y cuidado hacia los animales es invertir en una convivencia más segura, saludable y solidaria para todos.
Referencias bibliográficas 📚
Ascione, F. R. (2005). Children and animals: Exploring the roots of kindness and cruelty. Purdue University Press.
Coleman, G., & Hemsworth, P. (2014). Training and management practices that reduce zoonotic risk and improve animal welfare. Veterinary Journal, 200(3), 452–459.
Horia, L., & Smith, J. (2020). Integrating animal welfare into public health strategies: a One Health perspective. Journal of Public Health Policy, 41(2), 123–135. https://doi.org/10.1057/s41271-020-00220-1
Loyd, K. A. T., & Hernandez, S. M. (2012). Public perceptions of animal control and the Role of community design in reducing conflict. Urban Animal Studies, 8(1), 45–59.
World Organisation for Animal Health (WOAH). (2023). Animal welfare. https://www.woah.org/en/what-we-do/animal-health-and-welfare/animal-welfare/
👥 🦮🐈⬛ Cómo el respeto por los animales puede transformar la convivencia humana
Cuando un niño aprende a cuidar de un perro, alimentar a un gato o respetar la vida de un ave silvestre, no solo desarrolla habilidades para convivir con animales. También fortalece valores como la compasión, la responsabilidad y el respeto hacia otras personas.
Durante las últimas décadas, la psicología y la educación han mostrado que las experiencias positivas con animales favorecen el desarrollo socioemocional y pueden contribuir a disminuir conductas agresivas en la vida adulta.
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1. La empatía hacia los animales: una escuela para la convivencia 🤝🏻🏫
La infancia es una etapa decisiva para el desarrollo de la inteligencia emocional. Cuando los niños participan en el cuidado responsable de un animal, aprenden a reconocer necesidades ajenas, a regular impulsos y a comprender que sus acciones tienen consecuencias sobre otros seres vivos.
Estas experiencias fortalecen la empatía, una habilidad clave para prevenir conductas violentas, favorecer la resolución pacífica de conflictos y mejorar las relaciones interpersonales. Por ello, numerosos programas educativos incorporan actividades relacionadas con el bienestar animal como herramienta pedagógica.
Cada acto de cuidado, por pequeño que parezca, es una oportunidad para formar personas más conscientes y sensibles ante el sufrimiento ajeno.
🧠 Desarrollo emocional
El cuidado de animales ayuda a los niños a reconocer necesidades ajenas y regular impulsos.
🤝 Prevención de violencia
La empatía fortalecida reduce conductas agresivas y favorece relaciones pacíficas.
2. Educar para proteger la vida en todas sus formas 🌳 🐕 🐈⬛🐣🕷️
El compromiso social se comienza a construir desde la infancia. Se consolida cuando la familia enseña que un animal no es un objeto, cuando la escuela promueve el respeto por la naturaleza y cuando la comunidad rechaza el maltrato.
La evidencia muestra que la crueldad hacia los animales en la infancia puede asociarse con comportamientos violentos posteriores si no se interviene. En contraste, fomentar la empatía y el cuidado desde edades tempranas contribuye a comunidades más seguras, cooperativas y respetuosas.
Educar en bienestar animal no se limita a perros y gatos: significa valorar la biodiversidad, proteger la fauna silvestre y reconocer que el respeto por la vida es fundamento de una sociedad más justa.
Referencias bibliográficas 📚
Ascione, F. R. (2005). Children and animals: Exploring the roots of kindness and cruelty. Purdue University Press.
Committee on the Human-Animal Bond, American Veterinary Medical Association. (2024). Human-animal bond. https://www.avma.org/resources-tools/animal-health-and-welfare/human-animal-bond
Purewal, R., Christley, R., Kordas, K., Joinson, C., Meints, K., Gee, N., & Westgarth, C. (2017). Companion animals and child/adolescent development: A systematic review of the evidence. Int J Environ Res Public Health, 14(3), 234. https://doi.org/10.3390/ijerph14030234
World Organisation for Animal Health (WOAH). (2023). Animal welfare. https://www.woah.org/en/what-we-do/animal-health-and-welfare/animal-welfare/
🦜 Cada selfie tiene un costo: el tráfico ilegal de fauna silvestre en Ecuador 🇪🇨
En las redes sociales, las imágenes de personas posando con animales exóticos suelen generar miles de "me gusta". Sin embargo, detrás de cada publicación viral hay una realidad oculta que pocos conocen: el tráfico ilegal de fauna silvestre es una de las actividades delictivas más lucrativas del mundo, y Ecuador no es la excepción.
Este país, reconocido por su extraordinaria biodiversidad, enfrenta un desafío creciente que amenaza no solo a sus especies nativas, sino también al equilibrio de sus ecosistemas.
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1. El papel de las redes sociales en la demanda de fauna silvestre 📱🦎
La popularización de plataformas como Instagram, TikTok y Facebook ha contribuido inadvertidamente al aumento de la demanda de animales silvestres como "mascotas" o accesorios para contenido digital. Influencers y usuarios comunes publican fotografías y videos interactuando con loros, monos, tortugas y otros animales, normalizando una práctica que, en muchos casos, alimenta el mercado ilegal.
Estudios recientes indican que la exposición constante a este tipo de contenido genera un efecto de normalización, donde el público percibe la tenencia de fauna silvestre como algo aceptable o incluso deseable. Esta percepción errónea incrementa la presión sobre las especies capturadas ilegalmente, ya que cada like, comentario o compartido puede traducirse indirectamente en una mayor demanda en el mercado negro.
Además, la falta de regulación sobre este tipo de publicaciones dificulta la identificación y el combate de las redes de tráfico que operan detrás de escena. En Ecuador, autoridades ambientales han reportado un aumento en los decomisos de animales vinculados a ventas realizadas a través de grupos privados en redes sociales.
📲 Normalización del tráfico
Las publicaciones con fauna silvestre hacen parecer aceptable una práctica ilegal.
🛒 Demanda en redes
Cada interacción puede aumentar indirectamente la presión sobre las especies capturadas.
2. Consecuencias ecológicas y sanitarias del tráfico ilegal 🌿⚠️
El impacto del tráfico ilegal de fauna va más allá del sufrimiento individual de los animales. La extracción masiva de especies de sus hábitats naturales altera las cadenas tróficas y reduce la biodiversidad local, lo que puede desencadenar desequilibrios ecológicos difíciles de revertir.
Por ejemplo, la desaparición de polinizadores o depredadores clave afecta la reproducción de plantas y el control de poblaciones de otras especies.
Por otro lado, el comercio ilegal de fauna también representa un riesgo sanitario significativo. El manejo inadecuado de animales silvestres, sin controles veterinarios ni cuarentenas, facilita la transmisión de enfermedades zoonóticas, es decir, aquellas que pueden pasar de los animales a los humanos.
Reflexión 💭
Cada selfie con fauna silvestre puede estar alimentando una cadena de sufrimiento y pérdida.
La mejor forma de proteger la biodiversidad es observar con respeto, sin intervenir, y nunca participar en el comercio ilegal de especies.
Referencias bibliográficas 📚
Food and Agriculture Organization of the United Nations. (2022). Wildlife trade and zoonotic diseases. https://www.fao.org
International Union for Conservation of Nature. (2023). The impact of wildlife trafficking on conservation. https://www.iucn.org
Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica del Ecuador. (2023). Biodiversidad del Ecuador. https://www.ambiente.gob.ec
United Nations Environment Programme. (2023). Wildlife crime: A threat to sustainable development. https://www.unep.org
World Wildlife Fund. (2023). Wildlife trafficking: A growing threat. https://www.worldwildlife.org
🦜 Cada selfie tiene un costo: el tráfico ilegal de fauna silvestre en Ecuador 🇪🇨
Ecuador alberga aproximadamente el 10% de la biodiversidad mundial en un territorio relativamente pequeño, lo que lo convierte en uno de los países más megadiversos del planeta. Sin embargo, esta riqueza natural enfrenta una amenaza silenciosa pero creciente: el tráfico ilegal de fauna silvestre.
Detrás de una fotografía con un mono, un loro o una tortuga exótica suele existir una historia de captura, sufrimiento y pérdida. Lo que para una persona puede parecer una experiencia inolvidable, para el animal representa el inicio de una cadena de maltrato que pone en riesgo su vida y la conservación de su especie.
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1. El tráfico ilegal comienza mucho antes de la venta 🐒🚫
La mayoría de los animales silvestres comercializados ilegalmente son extraídos directamente de su hábitat natural. Durante su captura, es común que los cazadores maten a los adultos para obtener a las crías, especialmente en especies como monos, loros y otros mamíferos.
Posteriormente, los animales son transportados en condiciones inadecuadas, sin alimento, agua ni atención veterinaria. Diversos organismos internacionales estiman que una proporción significativa de los animales capturados muere antes de llegar a su destino debido al estrés, las lesiones y el manejo inadecuado durante el transporte.
🌲 Captura en hábitat
Los animales son extraídos de su entorno natural, muchas veces con crueldad.
🚚 Transporte inhumano
Sin alimento, agua ni cuidado veterinario, muchos mueren antes de llegar a su destino.
2. Un animal silvestre nunca será una mascota 🦜🏡
Aunque algunas especies parecen adaptarse a vivir con las personas, la realidad es muy distinta. Los animales silvestres conservan necesidades biológicas y comportamentales que un hogar no puede satisfacer.
Requieren dietas específicas, amplios territorios, interacción con individuos de su especie y condiciones ambientales que difícilmente pueden reproducirse en cautiverio. Como consecuencia, muchos desarrollan estrés crónico, alteraciones del comportamiento, enfermedades nutricionales y problemas físicos derivados del confinamiento.
Por esta razón, rescatar un animal silvestre no significa adoptarlo, sino facilitar su rehabilitación para que, cuando sea posible, pueda regresar a su ambiente natural.
Referencias bibliográficas 📚
Convention on Biological Diversity. (2022). Global biodiversity outlook. https://www.cbd.int
Food and Agriculture Organization of the United Nations. (2022). Wildlife trade and zoonotic diseases. https://www.fao.org
International Union for Conservation of Nature. (2023). The impact of wildlife trafficking on conservation. https://www.iucn.org
Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica del Ecuador. (2023). Biodiversidad del Ecuador. https://www.ambiente.gob.ec
Secretaría de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres. (2022). Illegal wildlife trade: Facts and figures. https://cites.org
United Nations Environment Programme. (2023). Wildlife crime: A threat to sustainable development. https://www.unep.org
World Wildlife Fund. (2023). Wildlife trafficking: A growing threat. https://www.worldwildlife.org
🌎 La colaboración internacional contra el tráfico ilegal de fauna: una carrera para proteger la vida silvestre 🦜🐢
América Latina es una de las regiones con mayor biodiversidad del planeta. Desde la Amazonía hasta los Andes, pasando por bosques secos, manglares y ecosistemas marinos, millones de especies cumplen un papel esencial en el equilibrio de los ecosistemas. Sin embargo, esta riqueza natural también enfrenta una de sus mayores amenazas: el tráfico ilegal de fauna silvestre.
Ningún país puede combatir este delito por sí solo. Las redes de tráfico operan a través de fronteras, por lo que la cooperación entre gobiernos, autoridades ambientales, fuerzas de seguridad, universidades y organizaciones internacionales es fundamental para proteger la biodiversidad de la región. En este desafío, la colaboración no es una opción, sino una necesidad.
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🇪🇨 Ecuador: un país megadiverso que necesita colaboración
Ecuador es reconocido como uno de los países megadiversos del mundo. En un territorio relativamente pequeño alberga ecosistemas amazónicos, andinos, costeros, insulares y marinos que sirven de hogar a miles de especies, muchas de ellas endémicas y únicas en el planeta.
Esta extraordinaria biodiversidad también convierte al país en un objetivo para el tráfico ilegal de fauna silvestre. Loros, tortugas, monos, iguanas, serpientes y numerosas aves son capturados para abastecer el comercio ilegal de mascotas o mercados internacionales, poniendo en riesgo la supervivencia de sus poblaciones naturales.
Para enfrentar esta problemática, Ecuador ha fortalecido la cooperación entre instituciones nacionales y actores internacionales. La coordinación entre autoridades ambientales, cuerpos de seguridad, fiscales, centros de rescate, universidades y organizaciones de conservación permite rescatar animales, desarticular redes de tráfico y rehabilitar ejemplares para, cuando es posible, devolverlos a su hábitat.
🛰️ Información compartida
El intercambio de datos ayuda a rastrear rutas y mercados ilegales.
🚓 Acción coordinada
Operativos conjuntos facilitan rescates y desarticulación de redes de tráfico.
👥 La colaboración ciudadana: el primer paso para detener el tráfico de fauna
La lucha contra el tráfico ilegal de fauna no depende únicamente de las autoridades. La participación de la ciudadanía es una pieza clave para detectar, prevenir y denunciar este delito antes de que miles de animales sean extraídos de su hábitat.
Muchas investigaciones comienzan gracias a denuncias de personas que identifican la venta ilegal de animales en mercados, carreteras o redes sociales. Esta información permite que las autoridades ambientales y los cuerpos de seguridad actúen de manera oportuna para rescatar ejemplares y desarticular redes de tráfico.
La colaboración ciudadana también implica rechazar la compra de animales silvestres como mascotas, informarse sobre las especies protegidas y promover la educación ambiental en nuestras comunidades.
Reflexión 💭
El tráfico ilegal de fauna no es solo un problema ambiental: también es una amenaza ética, sanitaria y de seguridad global.
Proteger la biodiversidad requiere reconocer que cada rescate, cada control fronterizo y cada intervención veterinaria forman parte de una misma estrategia.
Referencias bibliográficas 📚
CITES. (n.d.). ICCWC success story #2: Thunder. https://cites.org/sites/default/files/EST/ICCWC%20Success%20Story%20%232_Thunder_Latin%20America_final.pdf
INTERPOL. (2024). Wildlife crime. https://www.interpol.int/Crimes/Environmental-crime/Wildlife-crime
United Nations Office on Drugs and Crime. (2024). World wildlife crime report 2024. https://www.unodc.org/unodc/en/data-and-analysis/wildlife.html
United Nations Office on Drugs and Crime. (2024, May 7). Despite two decades of concerted action, wildlife trafficking persists worldwide with more than 4,000 species affected, says new UNODC World Wildlife Crime Report. https://www.unodc.org/conig/en/links/unodc-world-wildlife-crime-report-2024.html
🌎 Colaboración internacional contra el tráfico ilegal de fauna: una estrategia indispensable para proteger la biodiversidad 🦜🐢
Cada año, millones de ejemplares de fauna silvestre son extraídos ilegalmente de sus hábitats naturales para abastecer mercados clandestinos de mascotas exóticas, productos para medicina tradicional, alimentos, pieles, trofeos y otros destinos ilícitos.
Este comercio ilegal mueve redes transnacionales que atraviesan fronteras y ponen en riesgo la supervivencia de especies amenazadas, la salud pública y el equilibrio de los ecosistemas.
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🌍 Un desafío global exige una respuesta integrada
El tráfico ilegal de fauna se encuentra entre los mercados ilícitos más lucrativos del mundo y se relaciona con otras formas de criminalidad organizada. Sus ganancias financian estructuras criminales complejas y generan impactos graves sobre la biodiversidad, especialmente cuando afectan a especies protegidas y en peligro de extinción.
Por esta razón, los países impulsan acciones conjuntas que incluyen intercambio de información estratégica, operaciones coordinadas, capacitación especializada y fortalecimiento de controles fronterizos. Estas medidas permiten identificar rutas de tráfico, desarticular organizaciones criminales y rescatar ejemplares antes de que lleguen a destinos ilegales.
La experiencia internacional demuestra que compartir conocimientos, recursos y buenas prácticas mejora de forma significativa la efectividad de las respuestas contra este delito.
🛰️ Inteligencia compartida
El intercambio de información ayuda a identificar rutas y redes de tráfico.
🚓 Operaciones coordinadas
La cooperación internacional facilita rescates y desarticulación de organizaciones criminales.
🩺 El rol fundamental de la medicina veterinaria
Una vez rescatado un ejemplar, comienza una etapa crítica en la que la medicina veterinaria cumple un papel determinante. Los equipos veterinarios realizan evaluaciones clínicas completas, atienden lesiones derivadas del traslado clandestino, aplican protocolos de control de enfermedades infecciosas, estabilizan animales en estado de deshidratación o desnutrición y determinan su pronóstico.
Según la condición del individuo, el animal puede ser reintegrado a su hábitat o ingresado a programas especializados de rehabilitación o custodia temporal. En este proceso, el trabajo articulado entre veterinarios, biólogos, autoridades ambientales y centros de rescate es esencial para priorizar tanto el bienestar del animal como la conservación de la especie.
Referencias bibliográficas 📚
INTERPOL. (2024). Wildlife crime. https://www.interpol.int/Crimes/Environmental-crime/Wildlife-crime
United Nations Office on Drugs and Crime. (2024). World wildlife crime report 2024. https://www.unodc.org/unodc/en/data-and-analysis/wildlife.html
United Nations Office on Drugs and Crime. (2024, May 7). Despite two decades of concerted action, wildlife trafficking persists worldwide with more than 4,000 species affected, says new UNODC World Wildlife Crime Report. https://www.unodc.org/conig/en/links/unodc-world-wildlife-crime-report-2024.html
United States Department of Agriculture. (2022). Animal health and welfare in wildlife rescue and rehabilitation.
🐾 ¿Pueden los perros y gatos predecir los terremotos? Lo que dice la ciencia
En zonas sísmicas como Ecuador, es común que los tutores de perros y gatos observen cambios de conducta y los relacionen con la posibilidad de un terremoto. Esta inquietud es comprensible, sobre todo porque las mascotas suelen reaccionar de forma visible ante ruidos, vibraciones o alteraciones en su entorno.
Aun así, desde la ciencia y la medicina veterinaria, la conducta animal no debe interpretarse como una forma confiable de predicción sísmica.
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1. ¿Qué investigaciones se están realizando actualmente?
Lejos de descartar este fenómeno, la comunidad científica continúa estudiándolo. Algunos proyectos han monitoreado de forma continua el comportamiento de animales de granja mediante collares con sensores y acelerómetros.
En determinados casos se observaron aumentos inusuales de actividad antes de algunos terremotos, especialmente cuando los animales se encontraban cerca del epicentro.
Sin embargo, estos resultados todavía no son consistentes ni suficientes para desarrollar un sistema confiable de predicción. El comportamiento animal puede verse influenciado por muchos factores ajenos a la actividad sísmica.
🔬 Investigación abierta
La ciencia sigue estudiando cómo reaccionan algunas especies antes, durante y después de un sismo.
⚠️ Sin predicción confiable
Aún no existe evidencia suficiente para usar animales como sistema de alerta temprana.
2. Qué hacer con tu mascota
Desde un enfoque veterinario, la prioridad no es interpretar la conducta como presagio, sino prepararse para proteger al animal antes, durante y después de un sismo.
Las mascotas deben contar con identificación visible, microchip y un plan de evacuación claro. También conviene tener un kit de emergencia para mascotas con agua, alimento, correa, transportadora, medicamentos, registros veterinarios y elementos de confort.
Durante un sismo, lo más importante es mantener la calma, proteger primero tu propia integridad y luego evacuar al animal de forma segura, sin gritos ni movimientos bruscos.
Reflexión 💭
Las mascotas pueden reaccionar a estímulos que nosotros no percibimos con facilidad, pero eso no significa que puedan anticipar un evento sísmico de forma confiable.
En emergencias, la información y la preparación siempre serán más útiles que la suposición.
Referencias bibliográficas 📚
American Kennel Club. (2024, March 17). Can dogs predict earthquakes? The science behind detection. https://www.akc.org/expert-advice/lifestyle/can-dogs-predict-earthquakes/
U.S. Food and Drug Administration. (2024, May 21). Take care of your pets before disaster strikes. https://www.fda.gov/animal-veterinary/animal-health-literacy/take-care-your-pets-disaster-strikes
United States Geological Survey. (2017). Can animals predict earthquakes? https://www.usgs.gov/faqs/can-animals-predict-earthquakes
United States Geological Survey. (2024). Animals & earthquake prediction. https://www.usgs.gov/programs/earthquake-hazards/animals-earthquake-prediction
Wikelski, M., Mueller, T., Scocco, P., Catorci, A., Desinov, L., Belyaev, V., Keim, S., Pohlmeier, D., Fechteler, W., & Mai, P. M. (2018). Potential short-term earthquake forecasting by farm animal monitoring. Ethology, 124(7), 507–516. https://doi.org/10.1111/eth.13078
Woith, H., Petersen, G. M., Hainzl, S., & Dahm, T. (2018). Can animals predict earthquakes? Bulletin of the Seismological Society of America, 108(3A), 1031. https://doi.org/10.1785/0120170313
🐾 ¿Pueden los perros y gatos predecir los terremotos? Lo que dice la ciencia
Desde la medicina veterinaria, es común que los tutores interpreten ciertos cambios de conducta como una “señal” antes de un sismo: un perro que se inquieta, un gato que se esconde o una mascota que vocaliza más de lo habitual.
Sin embargo, desde el punto de vista científico y veterinario, no existe evidencia suficiente para afirmar que perros y gatos puedan predecir terremotos de forma confiable.
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1. ¿Qué dice la evidencia?
Hasta la fecha, no se ha demostrado que los animales puedan anticipar un terremoto con precisión clínica o científica. Aunque existen numerosos relatos de conductas extrañas antes de un sismo, estas observaciones no son reproducibles ni permiten emitir una alerta temprana confiable.
En medicina veterinaria, esto es importante porque muchos cambios de conducta pueden tener explicaciones mucho más comunes, como ansiedad, miedo, dolor, ruidos ambientales, alteraciones en la rutina o incluso respuestas a estímulos que las personas no perciben con la misma intensidad.
Un animal puede esconderse, ladrar más de lo habitual, mostrar inquietud o buscar a su tutor por múltiples motivos que no tienen relación con la actividad sísmica.
🧠 Conducta no predictiva
La inquietud o el escondite pueden deberse a ansiedad, miedo o dolor.
⚠️ Sin alerta confiable
La evidencia actual no permite usar animales como sistema de alerta sísmica.
2. ¿Por qué reaccionan algunos animales?
Los animales sí poseen sentidos más agudos que los humanos, lo que podría explicar ciertas reacciones previas a un temblor. Se ha propuesto que pueden percibir vibraciones débiles del suelo, sonidos de baja frecuencia o las primeras ondas sísmicas.
También se han estudiado posibles cambios en el ambiente geofísico, aunque esas hipótesis siguen sin confirmarse por completo. En otras palabras, un animal podría reaccionar a un estímulo real antes de que el ser humano lo perciba, pero eso no equivale a “predecir” un terremoto.
Desde el punto de vista veterinario, esto ayuda a entender por qué algunos perros se muestran inquietos, algunos gatos buscan refugio o ciertos animales cambian de comportamiento sin que exista una explicación obvia para el tutor.
Referencias bibliográficas 📚
American Kennel Club. (2024, March 17). Can dogs predict earthquakes? The science behind detection. https://www.akc.org/expert-advice/lifestyle/can-dogs-predict-earthquakes/
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🐕🦺🏃 Las mascotas de las personas sin hogar: un vínculo que la sociedad casi nunca ve
Cuando una persona sin hogar intenta acceder a ayuda, no siempre enfrenta solo barreras económicas o sociales: muchas veces también se ve obligada a decidir si se separa o no de su mascota, lo que convierte la asistencia en un dilema mucho más complejo.
En las calles de Quito y de muchas otras ciudades, hay historias que pasan desapercibidas para la mayoría. Entre ellas está la de las personas en situación de calle que caminan acompañadas por un perro o un gato. Para algunos, esa imagen despierta dudas; para otros, incluso rechazo. Sin embargo, detrás de ese vínculo existe una realidad profunda: en muchos casos, esos animales no son solo compañía, sino parte esencial de la vida, la protección y la estabilidad emocional de quienes atraviesan una situación de alta vulnerabilidad.
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🏘️ 🚫 🐈⬛ 🐕🦺 El obstáculo invisible: cuando ayudar implica separar
Uno de los problemas menos conocidos es que numerosos albergues temporales no permiten el ingreso de animales de compañía. Esta realidad obliga a muchas personas a elegir entre acceder a un refugio seguro o permanecer en la calle junto a su perro o gato.
En la práctica, esa decisión no es simple, porque para muchas personas su animal representa compañía, alerta ante peligros y una fuente de apoyo emocional constante.
En distintos países ya existen programas pet-friendly que buscan evitar esta separación, entendiendo que proteger a una persona también implica proteger el vínculo con su animal.
🏠 Acceso a refugio
Cuando los albergues no aceptan animales, muchas personas evitan pedir ayuda.
💛 Vínculo de apoyo
La mascota puede brindar compañía, seguridad y estabilidad emocional.
🐈⬛🐕🦺 Las mascotas también sufren la exclusión
Los animales que acompañan a personas sin hogar enfrentan múltiples riesgos. Muchas veces no reciben atención veterinaria oportuna, están expuestos permanentemente al frío, la lluvia o el calor, y pueden sufrir lesiones por accidentes, violencia o desnutrición.
Además, el acceso a alimento y agua no siempre está garantizado, lo que incrementa su vulnerabilidad.
A pesar de estas dificultades, numerosos veterinarios, fundaciones y voluntarios organizan brigadas de atención gratuita, vacunación y esterilización dirigidas específicamente a esta población.
Reflexión 💭
La presencia de una mascota junto a una persona sin hogar no debe leerse de forma automática como negligencia.
A menudo refleja un lazo de cuidado mutuo construido en condiciones muy duras, donde el animal aporta compañía, seguridad y estabilidad emocional.
Referencias bibliográficas 📚
The Social Lives of Companion Animals. (2013). My Dog Always Eats First: Homeless People and Their Animals. Lynne Rienner Publishers.
Rhoades, Hayley, Winetrobe, H., & Rice, E. (2015). Pet ownership among homeless youth: Associations with mental health, service utilization and housing status. Child Psychiatry & Human Development, 46(2), 237–244.
Acampora, Ralph R., et al. (2019). The Role of Pets in the Lives of People Experiencing Homelessness and Implications for Housing and Service Provision. Anthrozoös.
Labrecque, Joanna, & Walsh, Christine A. (2011). Homeless Women's Voices on Incorporating Companion Animals into Service Provision. Anthrozoös, 24(1), 79–95.
🐕🦺🏃 Las mascotas de las personas sin hogar: un vínculo que la sociedad casi nunca ve
“Cuando una persona pierde casi todo, muchas veces lo último que decide abandonar es a quien nunca la abandonó.”
Al recorrer las calles de Quito, es común ver a personas en situación de calle acompañadas por perros o gatos. Para algunos, esta imagen pasa inadvertida; para otros, genera dudas sobre el cuidado que reciben esos animales. Sin embargo, la evidencia disponible muestra que este vínculo suele ser profundo y cumple funciones emocionales, sociales y prácticas muy importantes para ambas partes.
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🏡🚫 Cuando el hogar desaparece, el vínculo permanece
Perder una vivienda no significa perder la capacidad de cuidar a un animal. En un estudio con jóvenes sin hogar, 23% reportó tener una mascota, y la mayoría dijo que su animal les hacía sentir compañía, amor y seguridad.
La misma investigación mostró que casi la mitad percibía que su mascota dificultaba permanecer en un refugio, lo que revela la tensión entre la necesidad de ayuda y la imposibilidad de separarse del compañero animal.
Otra revisión sobre personas en situación de calle y sus mascotas concluyó que este vínculo puede aportar apoyo emocional, sentido de propósito y compañía, pero también generar barreras para acceder a vivienda y servicios cuando los refugios no aceptan animales.
💛 Compañía y seguridad
Las mascotas pueden ofrecer afecto, apoyo emocional y sensación de protección.
🚪 Barreras de acceso
Cuando los refugios no aceptan animales, muchas personas prefieren no separarse de ellos.
🤝 Qué podemos hacer como sociedad
La primera respuesta debería ser la empatía, no el juicio. Los animales de compañía pueden ser esenciales para reducir el estrés y fortalecer la resiliencia en personas sin hogar, y conviene considerarlos como parte de una misma unidad familiar.
También es clave avanzar hacia servicios más inclusivos. La literatura científica y las guías de atención recomiendan refugios y programas que permitan permanecer con las mascotas, además de facilitar acceso a cuidado veterinario, alimento y apoyo conductual cuando sea posible.
Cuando una persona puede recibir ayuda sin abandonar a su compañero, aumenta la probabilidad de que acepte refugio y atención social.
Referencias bibliográficas 📚
Acampora, A., et al. (2019). Pet ownership and homelessness: a scoping review. Journal of Social Distress and the Homeless.
Administration for Community Living, & Substance Abuse and Mental Health Services Administration. (2024). Keeping people and pets together. https://www.samhsa.gov/resource/dbhis/keeping-people-pets-together
Rhoades, H., Winetrobe, H., & Rice, E. (2015). Pet ownership among homeless youth: Associations with mental health, service utilization and housing status. Child Psychiatry & Human Development, 46(2), 237–244. https://doi.org/10.1007/s10578-014-0463-5
Scanlon, L., et al. (2022). Assessment of health and welfare in a small sample of dogs owned by people who are homeless. Veterinary Record. https://doi.org/10.1002/vetr.776
🐕🐈⬛ El abandono comienza mucho antes de que un animal llegue a la calle
Cuando vemos a un perro o un gato en situación de calle, solemos pensar que el problema comenzó el día en que fue abandonado. Sin embargo, la realidad es mucho más profunda: el abandono casi siempre se construye antes, dentro del hogar, en decisiones apresuradas, en la falta de esterilización y en la ausencia de preparación para asumir una responsabilidad de por vida.
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🩺 La esterilización sigue siendo una deuda pendiente
Uno de los factores más frecuentes detrás del abandono es la reproducción no planificada. Cuando perros y gatos no son esterilizados, aumentan las probabilidades de camadas no deseadas, lo que muchas veces termina en entrega irresponsable, regalos improvisados o abandono directo.
En Ecuador, las campañas de esterilización han demostrado ser una herramienta esencial para reducir la sobrepoblación animal y prevenir nuevas camadas sin hogar. En Quito, estas jornadas también ayudan a disminuir riesgos asociados a la reproducción, como peleas, fugas y transmisión de enfermedades, además de facilitar una convivencia más ordenada y segura en los barrios.
Esterilizar no solo evita nacimientos no planificados. También es una forma concreta de proteger la salud del animal y de reducir el número de perros y gatos que terminan en la calle.
🐣 Prevención real
La esterilización ayuda a evitar camadas no deseadas y reduce el riesgo de abandono.
🛡️ Salud y convivencia
También disminuye peleas, fugas y transmisión de enfermedades.
🛑 La calle no es una solución
Muchas veces se piensa que “soltarlo en una zona donde hay comida” o “dejarlo en un lugar tranquilo” es una salida menos cruel. Pero la calle no ofrece protección: expone al animal a atropellamientos, hambre, frío, enfermedades, maltrato y reproducción descontrolada.
En una ciudad como Quito, los animales abandonados también enfrentan riesgos por el tránsito, los cambios climáticos, la falta de refugio y el desplazamiento constante por zonas urbanas y periféricas.
Abandonar nunca es una solución. Siempre existen alternativas: esterilizar a tiempo, buscar adopción responsable, pedir apoyo a organizaciones de bienestar animal y acudir a instancias locales antes de tomar una decisión definitiva.
Reflexión 💭
El abandono no empieza en la calle: empieza mucho antes, cuando falta planificación, compromiso y empatía.
En Proyecto Nala creemos que proteger a los animales es también proteger la vida en comunidad.
Referencias bibliográficas 📚
Unidad de Bienestar Animal del Municipio de Quito. (2026). Acciones de control, rescate y atención de animales en situación de vulnerabilidad. Quito Informa.
Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. (2024). Programas de esterilización y tenencia responsable en el DMQ.
World Organisation for Animal Health (WOAH). (2023). Animal welfare and stray animal population management. WOAH.
Organización Panamericana de la Salud. (2021). Salud pública, bienestar animal y control de poblaciones. OPS.
🐾🐕🐈⬛ El abandono comienza mucho antes de que un animal llegue a la calle
Cuando vemos un perro o un gato deambulando por las calles, es fácil pensar que el problema comenzó el día en que fue abandonado. Sin embargo, la evidencia científica muestra que esa historia suele empezar mucho antes.
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🤨 ¿Por qué las personas abandonan a sus animales?
En junio de 2026, investigadores de la Universidad Agraria del Ecuador publicaron un estudio realizado en la parroquia La Aurora, cantón Daule, con el objetivo de comprender las causas del abandono canino desde la perspectiva de los propios tutores.
Los resultados identificaron tres motivos principales: falta de interés o compromiso del tutor, camadas no planificadas y dificultades económicas.
Además, el estudio encontró que el conocimiento sobre tenencia responsable varía significativamente según factores como la edad, el nivel educativo y los ingresos económicos. Esto evidencia la importancia de fortalecer la educación en bienestar animal como una estrategia preventiva y de largo plazo.
🫥 Falta de compromiso
La falta de interés o responsabilidad del tutor aparece como una de las principales causas.
🐣 Camadas no planificadas
La ausencia de esterilización contribuye al aumento de animales sin hogar.
🧩 El abandono también afecta a la sociedad
Un animal abandonado enfrenta hambre, enfermedades, accidentes y maltrato, pero las consecuencias van mucho más allá de su bienestar individual.
Las poblaciones de perros y gatos sin tutor pueden favorecer la transmisión de enfermedades, incrementar los accidentes de tránsito, formar grupos que generan conflictos con otros animales o con personas, y ejercer presión sobre refugios, municipios y organizaciones de rescate.
Un ejemplo reciente ocurrió en Quito, donde la Unidad de Bienestar Animal intervino para rescatar nueve perros sin tutor en un sector del sur de la ciudad. Según el informe municipal, la falta de esterilización había favorecido una reproducción continua, lo que dificultaba el manejo de la población y aumentaba los riesgos para la comunidad.
Reflexión 💭
El abandono no ocurre de un día para otro: suele comenzar con decisiones, omisiones y falta de compromiso mucho antes de que el animal llegue a la calle.
Prevenirlo exige educación, responsabilidad y acciones concretas que protejan a los animales y a toda la comunidad.
Referencias bibliográficas 📚
Parrales Zambrano, E. D., Márquez Cabrera, I. E., Rosas Carrera, W. E., & Carrillo Cedeño, C. A. (2026). Motivos asociados al abandono canino y su relación con factores sociodemográficos: percepción de tutores en una parroquia urbana de Ecuador. ECOAgropecuaria. Revista Científica Ecológica Agropecuaria, 5(1), 14–23. https://doi.org/10.53591/3x3e8x28
Unidad de Bienestar Animal del Municipio de Quito. (2026). UBA rescata a nueve perros sin tutor en el sector 5 de Junio, sur de Quito. Quito Informa.
🐾🌍 La solidaridad no tiene fronteras: cuando el mundo también rescata a los animales
Los desastres naturales pueden ocurrir en cualquier momento y en cualquier lugar. Un terremoto, una inundación o un incendio forestal no distinguen fronteras, idiomas ni culturas. En cuestión de minutos, miles de personas y animales pueden perder su hogar, su acceso a alimento o incluso a sus seres queridos.
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🤝 Colaborar también es una forma de salvar vidas
La colaboración no siempre implica estar presente en el lugar de la emergencia. Donar alimentos, medicamentos, equipos veterinarios, insumos médicos o apoyar campañas de ayuda humanitaria puede marcar una diferencia significativa para quienes atraviesan una crisis.
Las organizaciones internacionales dependen en gran medida del trabajo conjunto entre gobiernos, instituciones, empresas y ciudadanos. Gracias a esta cooperación, es posible movilizar hospitales de campaña, equipos de búsqueda y rescate, clínicas veterinarias móviles y suministros esenciales que llegan a las zonas más afectadas.
Cada aporte, por pequeño que parezca, contribuye a salvar vidas y acelera la recuperación de las comunidades.
🫀 Aportes que ayudan
Donar alimentos, insumos o medicamentos puede marcar una diferencia real.
🚑 Respuesta coordinada
La ayuda conjunta permite movilizar clínicas móviles, rescate y suministros esenciales.
🐾 Los animales también necesitan ayuda humanitaria
En una emergencia, los animales enfrentan desafíos que muchas veces pasan desapercibidos. Además de sufrir lesiones, pueden quedar desorientados, perder a sus cuidadores o permanecer varios días sin acceso a agua potable ni alimento.
La ayuda humanitaria destinada a los animales incluye alimento balanceado, medicamentos, vacunas, equipos de primeros auxilios veterinarios, refugios temporales, transportadoras y materiales para el rescate seguro de mascotas, animales de producción y fauna silvestre.
Proteger a los animales durante una emergencia también beneficia a las personas. Muchas familias consideran a sus mascotas parte del hogar, mientras que los animales de producción representan el sustento económico de comunidades enteras.
Reflexión 💭
La solidaridad no se mide por la distancia que recorremos, sino por la voluntad de tender una mano cuando alguien más lo necesita.
Referencias bibliográficas 📚
Food and Agriculture Organization of the United Nations (FAO). (2016). Good Emergency Management Practice: The Essentials. Roma: FAO.
World Organisation for Animal Health (WOAH). (2023). Terrestrial Animal Health Code – Animal Welfare.
World Organisation for Animal Health (WOAH). One Health. https://www.woah.org/en/what-we-do/global-initiatives/one-health/
🐾🌍 La solidaridad no tiene fronteras: cuando el mundo también rescata a los animales
Cuando un terremoto, un huracán, una inundación o cualquier otro desastre natural golpea a una comunidad, las imágenes suelen mostrar edificios colapsados, familias desplazadas y equipos de rescate trabajando sin descanso para encontrar sobrevivientes. Sin embargo, entre los escombros también hay miles de animales que enfrentan el mismo miedo, el mismo dolor y la misma incertidumbre.
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🤝 Cuando la ayuda cruza fronteras
La solidaridad no conoce idiomas, culturas ni límites geográficos. En las últimas décadas, numerosos países han demostrado que, frente a una tragedia, la cooperación internacional puede salvar incontables vidas.
Equipos de búsqueda y rescate, personal médico, bomberos, ingenieros, voluntarios y especialistas en gestión de emergencias viajan miles de kilómetros para brindar apoyo. Junto a ellos, también llegan médicos veterinarios, organizaciones de protección animal y voluntarios comprometidos con atender a quienes no pueden pedir ayuda con palabras.
Su labor incluye rescatar animales atrapados, brindar atención médica de emergencia, controlar brotes de enfermedades, establecer refugios temporales, reunir mascotas con sus familias y garantizar alimento y agua para animales domésticos y de producción.
🐕 Rescate y refugio
La ayuda internacional permite atender animales atrapados, heridos o separados de sus familias.
💧 Alimentación y agua
Garantizar recursos básicos es esencial para la recuperación de animales domésticos y de producción.
🩺 Veterinarios sin fronteras: una misión de compasión
En distintos lugares del mundo, organizaciones humanitarias y equipos veterinarios internacionales trabajan en zonas afectadas por desastres naturales, conflictos o crisis humanitarias. Su labor demuestra que proteger a los animales también significa proteger a las personas.
Los médicos veterinarios desempeñan un papel esencial al tratar heridas, realizar cirugías de emergencia, prevenir enfermedades infecciosas, asistir a animales de producción que sostienen el sustento de muchas familias y velar por el bienestar de la fauna silvestre afectada.
Su presencia también fortalece el enfoque de “Una Sola Salud” (One Health), que reconoce la estrecha relación entre la salud humana, la salud animal y el equilibrio del ambiente.
Referencias bibliográficas 📚
World Organisation for Animal Health (WOAH). (2023). Terrestrial Animal Health Code – Animal Welfare. https://www.woah.org
Food and Agriculture Organization of the United Nations (FAO). (2016). Good Emergency Management Practice: The Essentials. Roma: FAO.
World Organisation for Animal Health (WOAH). One Health. https://www.woah.org/en/what-we-do/global-initiatives/one-health/
Vétérinaires Sans Frontières International (VSF International). Our Work. https://vsf-international.org
🐾 ¿Y si hoy ocurriera un terremoto? Cómo proteger a tus mascotas antes, durante y después de un sismo
Perros, gatos y otros animales de compañía pueden experimentar miedo, estrés intenso y desorientación durante un terremoto. Mientras algunos buscan refugio en lugares reducidos, otros intentan escapar como respuesta al peligro percibido, lo que aumenta el riesgo de lesiones o de extraviarse.
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🩺 El estrés también puede afectar su salud
Las consecuencias de un terremoto no se limitan a los daños físicos. Los animales también pueden presentar alteraciones importantes en su comportamiento como resultado del estrés agudo. Entre las manifestaciones más frecuentes se encuentran temblores, jadeo excesivo, pérdida del apetito, vocalizaciones inusuales, hipervigilancia, conductas de miedo o agresividad y la tendencia a permanecer escondidos durante periodos prolongados.
En la mayoría de los casos, estas respuestas disminuyen gradualmente conforme el animal recupera la sensación de seguridad y retoma su rutina habitual. Sin embargo, si los signos persisten por más de 48 horas, se intensifican o se acompañan de lesiones, dificultad respiratoria, vómitos, diarrea o alteraciones neurológicas, es indispensable acudir de inmediato a un médico veterinario para una evaluación clínica completa.
😰 Cambios de conducta
Temblores, miedo, agresividad o esconderse por mucho tiempo pueden ser señales de estrés.
🩹 Atención veterinaria
Si los signos persisten o hay lesiones, vómitos o dificultad respiratoria, se debe acudir al veterinario.
🏷️ La identificación puede marcar la diferencia
Tras un terremoto, es común que algunas mascotas se separen de sus familias debido a daños en viviendas, cercas o durante las evacuaciones. En estos escenarios, una correcta identificación incrementa considerablemente las posibilidades de que el animal regrese a su hogar.
Se recomienda que todos los perros y gatos utilicen una placa de identificación con el nombre del animal y un número telefónico actualizado. De forma complementaria, el microchip constituye uno de los métodos más seguros de identificación permanente, siempre que los datos del propietario permanezcan registrados y actualizados.
Asimismo, conservar fotografías recientes en las que se aprecien claramente las características físicas de cada mascota facilitará su búsqueda y permitirá elaborar avisos de extravío con mayor rapidez en caso de ser necesario.
💡 Prepararse reduce el impacto
La preparación no evita que ocurra un desastre, pero sí puede reducir significativamente sus consecuencias.
Una mascota identificada y un cuidador preparado tienen muchas más posibilidades de reencontrarse después de una emergencia.
Referencias bibliográficas 📚
American Veterinary Medical Association. (2024). Emergency planning for pets. https://www.avma.org/resources-tools/pet-owners/emergencycare/pets-and-disasters
Federal Emergency Management Agency. (2024). Prepare your pets for disasters. https://www.ready.gov/pets
National Alliance of State Animal and Agricultural Emergency Programs. (2023). Disaster preparedness for companion animals. https://nasaaep.org/
🐾 ¿Y si hoy ocurriera un terremoto? Cómo proteger a tus mascotas antes, durante y después de un sismo
En Ecuador convivimos con una realidad geológica que no podemos ignorar. Por su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico, el país presenta una alta actividad sísmica, lo que hace indispensable que las familias estén preparadas para responder de forma segura ante un terremoto.
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🎒 Antes del terremoto: la preparación puede salvar una vida
La gestión del riesgo comienza mucho antes de que ocurra una emergencia. Todo hogar con animales de compañía debería contar con un plan de emergencia y un kit exclusivo para sus mascotas, guardado en un lugar de fácil acceso y revisado, al menos, cada seis meses.
Este kit debería incluir agua potable para un mínimo de tres días, alimento suficiente para entre tres y siete días, recipientes portátiles, correa, arnés, collar, transportadora, medicamentos habituales, carné de vacunación, historial clínico, fotografía reciente, bolsas para desechos, arena sanitaria y objetos familiares que ayuden a reducir el estrés.
Asimismo, se recomienda que cada mascota porte una placa de identificación con datos de contacto actualizados y, cuando sea posible, un microchip registrado.
🎒 Kit de emergencia
Debe incluir agua, alimento, correa, transportadora, medicamentos y documentos.
🔖 Identificación
Placa y microchip aumentan las probabilidades de reunificación si hay extravío.
🌎 Durante el terremoto: mantener la calma también protege
Durante un sismo, la prioridad es preservar la vida e integridad física de todas las personas y animales presentes. Si la mascota está cerca y puede sujetarse sin poner en riesgo la seguridad del cuidador, debe mantenerse bajo control mediante una correa o dentro de su transportadora.
No se recomienda ingresar a estructuras inestables ni regresar a edificaciones dañadas para rescatar a un animal mientras persista el peligro. Una vez finalizado el movimiento sísmico y cuando las condiciones sean seguras, será posible iniciar su búsqueda.
Es importante recordar que los perros pueden intentar huir por miedo, mientras que los gatos suelen refugiarse en espacios reducidos. Forzarlos a salir durante el sismo puede aumentar su nivel de estrés y elevar el riesgo de lesiones tanto para el animal como para las personas.
🏡 Después del terremoto: los riesgos continúan
Finalizado el sismo, pueden persistir múltiples peligros derivados de la emergencia. Las mascotas pueden desorientarse por los cambios en el entorno, escapar por puertas o cercas dañadas o lesionarse con escombros y estructuras inestables.
Antes de permitir que los animales circulen libremente, es indispensable inspeccionar cuidadosamente la vivienda y verificar que no existan cables eléctricos expuestos, fugas de gas, vidrios rotos, objetos punzocortantes o estructuras con riesgo de colapso.
Si un animal desaparece, la búsqueda debe iniciarse lo antes posible. Además de recorrer el sector de manera organizada, es recomendable informar a clínicas veterinarias, refugios, unidades de bienestar animal y redes comunitarias de la zona, acompañando el reporte con una fotografía reciente y los datos de identificación de la mascota.
Reflexión 💭
Una adecuada planificación antes de un desastre puede marcar la diferencia entre una evacuación segura y una situación de alto riesgo.
Incluir a las mascotas dentro del plan familiar de emergencia no solo protege su vida, sino que también favorece una respuesta más organizada y reduce el estrés durante una situación crítica.
Referencias bibliográficas 📚
American Veterinary Medical Association. (2024). Emergency planning for pets. https://www.avma.org/resources-tools/pet-owners/emergencycare/pets-and-disasters
Centers for Disease Control and Prevention. (2024). Healthy pets, healthy people: Prepare your pets for emergencies. https://www.cdc.gov/healthy-pets/emergency-preparedness/index.html
Federal Emergency Management Agency. (2024). Prepare your pets for disasters. https://www.ready.gov/pets
Organización Panamericana de la Salud. (2021). Hospitales seguros frente a los desastres: conceptos y herramientas para la gestión del riesgo. https://www.paho.org/
Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias. (2023). Plan Familiar de Emergencia. Gobierno del Ecuador. https://www.gestionderiesgos.gob.ec/
World Organisation for Animal Health. (2022). Disaster management and risk reduction. https://www.woah.org/
🐾 Héroes entre los escombros: los animales que salvan vidas en tiempos de desastre
El 24 de junio de 2026, dos potentes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron el norte de Venezuela, derrumbando edificios y dejando a cientos de personas atrapadas. En América Latina conocemos bien esta realidad: el 16 de abril de 2016, un sismo de 7,8 grados azotó Manabí y Esmeraldas, dejando más de 670 fallecidos, miles de viviendas destruidas y decenas de personas atrapadas bajo los escombros.
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🔍 Más allá de los sentidos humanos
Las unidades caninas de rescate fueron protagonistas en Manabí: localizaron a personas con vida incluso hasta 72 horas después del evento, accediendo a lugares donde la maquinaria y el personal humano no podían llegar. Su olfato, resistencia física y entrenamiento permitieron reducir los tiempos de búsqueda y aumentar las probabilidades de supervivencia.
Su labor demuestra que son aliados insustituibles en cualquier desastre natural, no solo por su capacidad técnica, sino por el vínculo de confianza que construyen con sus guías y equipos de emergencia.
🐕 Búsqueda en zonas difíciles
Detectan personas atrapadas bajo escombros, humo o polvo donde no llegan las máquinas.
⏱️ Menos tiempo de respuesta
Su entrenamiento ayuda a localizar sobrevivientes con mayor rapidez y precisión.
🇪🇨 Situación actual en Ecuador: capacidades y retos
Ecuador se encuentra en una zona de alta actividad sísmica, por lo que contar con unidades caninas consolidadas es una prioridad nacional. Actualmente operan equipos en Quito, Guayaquil y la costa; por ejemplo, los Bomberos de Guayaquil mantienen su unidad desde 2013, mientras que la Dinased incorporó 18 nuevos canes en 2026 para fortalecer las labores de búsqueda en todo el país.
Sin embargo, todavía persisten retos importantes: hace falta mayor presupuesto, renovación continua de ejemplares, cobertura en provincias pequeñas y campañas que visibilicen su labor. También es necesario fortalecer los programas de capacitación continua para guías y canes, alineándolos con estándares internacionales como los de INSARAG.
🤝 Reconocimiento y bienestar
En Ecuador también se han dado pasos positivos. En 2024 se homenajeó y reubicó a los primeros perros rescatistas retirados, mientras que en Quito y Guayaquil se aplican protocolos de salud y descanso para los ejemplares activos.
Estos animales suelen permanecer en servicio entre 7 y 9 años; al finalizar su etapa laboral, requieren atención veterinaria permanente, alimentación especializada y un hogar digno, algo que todavía no está garantizado en todas las instituciones.
Existen iniciativas de organizaciones civiles y grupos de voluntarios que apoyan con insumos médicos y espacios de esparcimiento, pero aún hace falta una normativa nacional que asegure sus derechos durante y después de su servicio.
Reflexión 💭
Estos héroes silenciosos nos recuerdan que el vínculo entre humanos y animales es fundamental para salvar vidas.
Reconocerlos, protegerlos y respaldar su labor también es fortalecer nuestra seguridad ante cualquier desastre.
Referencias bibliográficas 📚
El País. (2026, 24 de junio). Dos potentes terremotos de 7,2 y 7,5 de magnitud sacuden el norte de Venezuela y golpean Caracas. https://elpais.com/america/2026-06-24/un-terremoto-de-71-sacude-la-costa-norte-de-venezuela.html
Dinased. (2026). 18 canes especializados en búsqueda y rescate fortalecen la capacidad de respuesta ante emergencias. Ministerio de Gobierno de Ecuador. https://www.ministeriodegobierno.gob.ec/18-canes-especializados-en-busqueda-y-rescate-fortalecen-la-gestion-de-la-dinased/
El Universo. (2016, 17 de abril). Perros rescatistas trabajan sin descanso en Manabí para encontrar sobrevivientes. https://www.eluniverso.com/noticias/2016/04/17/nota/553410/perros-rescatistas-buscan-vidas-entre-escombros/
Infobae. (2024, 22 de mayo). El fin de una era: los perros rescatistas de Ecuador que se retiran dejando un legado de heroísmo. https://www.infobae.com/mascotas/2024/05/22/el-fin-de-una-era-los-perros-rescatistas-de-ecuador-que-se-retiran-dejando-un-legado-de-heroismo/
🐾 Héroes entre los escombros: los animales que salvan vidas en tiempos de desastre
Cuando ocurre un desastre natural, la atención suele centrarse en los equipos de rescate, la maquinaria y el personal de emergencia. Sin embargo, entre el polvo, el ruido y los escombros, hay héroes silenciosos que, gracias a sus sentidos y entrenamiento, marcan una diferencia decisiva entre la vida y la muerte: los animales de búsqueda y rescate.
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🔍 Más allá de los sentidos humanos
La capacidad sensorial de estos animales supera ampliamente la del ser humano. El olfato de los perros, por ejemplo, es extraordinariamente sensible, lo que les permite detectar el rastro de personas atrapadas bajo metros de escombros, polvo o humo, incluso horas después de un sismo. Además, pueden acceder a espacios reducidos donde no llegan las máquinas ni el personal técnico, lo que reduce de forma significativa los tiempos de búsqueda.
Pero no solo los perros cumplen esta labor. En distintos contextos, los caballos facilitan el traslado de equipos y personal en zonas montañosas o de difícil acceso; los delfines y los leones marinos colaboran en operaciones marítimas; y algunas especies de aves entrenadas ayudan a vigilar amplias zonas después de un desastre.
En Ecuador, un país altamente sísmico, esta capacidad resulta especialmente valiosa. Tras el terremoto de 2016 en Manabí y Esmeraldas, las unidades caninas ayudaron a ubicar personas con vida en zonas de difícil acceso, convirtiéndose en un apoyo crucial para los equipos humanos de rescate.
🐕 Olfato extraordinario
Permite localizar personas atrapadas bajo escombros, humo o polvo.
🦅 Apoyo en múltiples entornos
Caballos, delfines, leones marinos y aves también ayudan en operaciones de rescate.
🦮 Formación y vínculo
En Ecuador, el Centro Regional de Adiestramiento Canino (CRAC) y el Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la Policía Nacional cuentan con ejemplares especializados en búsqueda urbana y en montaña, entrenados bajo normas internacionales. El Cuerpo de Bomberos de Quito, acreditado bajo estándares USAR-INSARAG, también integra canes certificados en sus equipos para responder ante sismos, deslaves y otras emergencias.
Esta habilidad no es innata: requiere entre 8 meses y 2 años de entrenamiento intensivo. Durante ese proceso, los animales aprenden a soportar ruidos fuertes, terrenos inestables y condiciones extremas, siempre guiados por un vínculo de confianza absoluta con su entrenador.
Referencias bibliográficas 📚
El País. (2026, 24 de junio). Dos potentes terremotos de 7,2 y 7,5 de magnitud sacuden el norte de Venezuela y golpean Caracas. https://elpais.com/america/2026-06-24/un-terremoto-de-71-sacude-la-costa-norte-de-venezuela.html
Infobae. (2026, 3 de abril). Togo, el primer perro de rescate que se une al cuerpo de bomberos de la CDMX. https://www.infobae.com/mexico/2025/04/03/togo-el-primer-perro-de-rescate-que-se-une-al-cuerpo-de-bomberos-de-la-cdmx/
El Financiero. (2026, 10 de marzo). Él es Togo, el perrito rescatista de Bomberos de la CDMX que ayudó en los rescates de San Antonio Abad. https://www.elfinanciero.com.mx/cdmx/2026/03/10/el-es-togo-el-perrito-rescatista-de-bomberos-de-la-cdmx-que-ayudo-en-los-rescates-de-san-antonio-abad/
Ministerio de Gobierno de Ecuador. (2026). 18 canes especializados en búsqueda y rescate fortalecen la gestión de la Dinased. https://www.ministeriodegobierno.gob.ec/18-canes-especializados-en-busqueda-y-rescate-fortalecen-la-gestion-de-la-dinased/
🐾🐕🐈⬛ ¿Por qué los veterinarios insisten tanto en la esterilización?
Aunque muchas personas asocian la esterilización únicamente con el control reproductivo, la evidencia científica confirma que sus beneficios van mucho más allá. Este procedimiento contribuye a la salud individual de cada animal, al bienestar público y a una convivencia más armoniosa entre las personas y sus animales de compañía.
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1. Su capacidad reproductiva es mayor de lo que imaginamos 🐈⬛🐕📈
Los gatos domésticos alcanzan la madurez sexual entre los 4 y 9 meses de edad, mucho antes de lo que muchos cuidadores suelen pensar. Una gata puede presentar entre 3 y 4 ciclos reproductivos al año, y tener entre 2 y 3 camadas anuales, con un promedio de 4 a 6 crías por camada.
Esto significa que, en un solo año, una sola gata puede dar origen a entre 8 y 18 gatitos. Si además consideramos que sus descendientes también pueden reproducirse en poco tiempo, en solo 5 años una sola línea familiar puede generar miles de animales.
En el caso de los perros, la dinámica también es similar. Alcanzan la madurez sexual entre los 6 y 12 meses de edad, y una perra puede tener 1 o 2 camadas al año, con un promedio de 4 a 8 cachorros, dependiendo de su tamaño y raza. Cuando estos animales no son esterilizados y sus crías no encuentran un hogar responsable, el crecimiento poblacional se vuelve exponencial.
2. Menos nacimientos no planificados = menos sufrimiento y abandono ❤️🩹🐕🐈⬛
La Organización Mundial de Sanidad Animal identifica la reproducción no controlada como una de las principales causas del aumento de animales en situación de calle en América Latina. Cada camada no planificada representa una mayor demanda de recursos: alimento, vacunas, desparasitaciones, atención veterinaria y, sobre todo, un hogar estable y responsable.
Cuando no se cuenta con estos recursos, aumentan los riesgos de abandono, desnutrición, exposición a temperaturas extremas, atropellamientos, enfermedades contagiosas y maltrato. En Quito, se estima que más del 60 % de los animales que llegan a los centros de rescate provienen de camadas no deseadas. Esterilizar es, por tanto, un acto de empatía y responsabilidad.
📈 Crecimiento acelerado
Una sola pareja sin control reproductivo puede generar miles de descendientes en pocos años.
❤️🩹 Menos sufrimiento
Evitar nacimientos no planificados reduce abandono, hambre, enfermedades y maltrato.
Reflexión 💭
Esterilizar no es solo evitar nacimientos: es prevenir sufrimiento, proteger la salud y actuar con responsabilidad frente a la vida que depende de nosotros.
Cuando se actúa a tiempo, se construyen comunidades más seguras, humanas y conscientes.
Referencias bibliográficas 📚
Organización Mundial de Sanidad Animal. (2024). Control de poblaciones de perros y gatos y bienestar animal. Recuperado de https://www.woah.org/es/que-hacemos/bienestar-animal/control-de-poblaciones/
Agencia Metropolitana de Bienestar Animal. (2026). Informe anual de atención y procedencias de animales en centros de rescate. Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. Recuperado de https://www.quito.gob.ec/bienestaranimal
Asociación Ecuatoriana de Médicos Veterinarios. (2025). Guía de recomendaciones sobre reproducción y esterilización en perros y gatos. Recuperado de https://aemev.org.ec/publicaciones
🐾🐈⬛🐕 ¿Por qué los veterinarios insisten tanto en la esterilización?
Durante junio de 2026, instituciones públicas, gobiernos locales y organizaciones de protección animal en Ecuador han intensificado las jornadas gratuitas y de bajo costo de esterilización como una estrategia prioritaria para mejorar la salud de los animales y reducir la sobrepoblación de perros y gatos.
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1. Reduce enfermedades potencialmente mortales y mejora la calidad de vida 💀⚠️
Más allá de evitar nacimientos, la esterilización es una de las medidas más efectivas de medicina preventiva. En las hembras, disminuye de forma importante el riesgo de desarrollar piometra, una infección uterina grave que puede presentarse después de cada celo y poner en riesgo la vida del animal si no se trata a tiempo.
Además, cuando se realiza antes del primer celo, la esterilización puede reducir hasta en un 90 % la probabilidad de desarrollar tumores mamarios, una de las patologías más frecuentes en perras y gatas adultas. En los machos, este procedimiento ayuda a prevenir problemas de próstata, tumores testiculares y hernias perineales.
También reduce conductas asociadas con la búsqueda de pareja, como fugas peligrosas, peleas con otros animales que pueden causar heridas graves o infecciones, y el marcaje excesivo con orina dentro y fuera del hogar. Todo esto se traduce en menos estrés para el animal y en un entorno más tranquilo para toda la familia.
2. Una estrategia respaldada por la ciencia y la experiencia local 👨🏻🔬🩺👩🏼⚕️
La Asociación Americana de Medicina Veterinaria (AVMA), la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA) y la Asociación Ecuatoriana de Médicos Veterinarios coinciden en que la esterilización es el método más humano, seguro y efectivo para regular las poblaciones animales.
En Ecuador, los programas sostenidos de esterilización que se han desarrollado en los últimos años han mostrado resultados positivos. En sectores donde se han realizado jornadas frecuentes, se ha registrado una reducción de hasta el 40 % en el número de animales en situación de calle, además de una disminución importante de enfermedades transmisibles entre ellos.
Actualmente, en Quito, estas campañas se realizan en clínicas móviles y espacios comunitarios, con tarifas subsidiadas o totalmente gratuitas para personas de bajos recursos, garantizando que más familias puedan acceder a este beneficio.
🐕 Menos fugas y peleas
La esterilización ayuda a reducir conductas de búsqueda de pareja y conflictos entre animales.
🩺 Prevención efectiva
Disminuye riesgos graves como piometra, tumores mamarios y problemas de próstata.
Referencias bibliográficas 📚
American Veterinary Medical Association. (2024). Spaying and neutering companion animals. AVMA.
Howe, L. M. (2015). Current perspectives on the optimal age to spay/castrate dogs and cats. Veterinary Medicine: Research and Reports, 6, 171–180. https://doi.org/10.2147/VMRR.S53264
World Organisation for Animal Health. (2024). Stray dog population control. WOAH.
World Small Animal Veterinary Association. (2024). Guidelines for companion animal welfare. WSAVA.
Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal de Montúfar. (2026). Jornada de esterilización beneficia a 170 animales de compañía en el cantón Montúfar.
🚢 Millones de animales en alta mar: por qué el mundo busca cambiar las reglas
En Ecuador, como país costero y parte del comercio global, seguimos de cerca esta problemática: aunque nuestra nación no figura entre los mayores exportadores de ganado por vía marítima, compartimos el compromiso con normas más justas y éticas.
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📊 Datos clave: ¿Cuántos viajan y cuántos llegan?
Más de 20 millones de animales fueron transportados por mar en 2024–2025; solo Brasil exportó 960.000 bovinos en 2024, superando a Australia como principal exportador marítimo.
📉 Mortalidad en rutas medias
En viajes cortos, la mortalidad se ubica entre 0,5 % y 2 %.
☠️ Rutas largas o cálidas
En trayectos largos o con climas cálidos, la mortalidad puede subir a 3 %–5 %.
🚨 Casos críticos
En travesías demoradas o con fallas, la mortalidad puede superar el 10 %.
📋 Cumplimiento
En Brasil, el 77,8 % de los viajes registró muertes entre 2020 y 2025.
☠️ Causas principales de muerte documentadas
✅ Estrés por calor y humedad extrema: en bodegas sin ventilación adecuada, la temperatura supera los 35 °C.
✅ Hacinamiento y lesiones: el espacio insuficiente impide el equilibrio y provoca caídas, aplastamientos y peleas.
✅ Enfermedades respiratorias: la acumulación de amoníaco por desechos genera neumonía y bronquitis severas.
✅ Deshidratación y hambre: fallas técnicas, tormentas o demoras cortan el suministro.
✅ Agotamiento crónico: el balance constante contra el oleaje impide descanso reparador durante semanas.
✅ Incidentes marítimos: hundimientos, incendios o varadas pueden matar a miles en minutos.
✍🏻 Una cuestión de empatía y responsabilidad
Los animales son seres sensibles que sienten dolor, miedo y agotamiento. Su bienestar no debe terminar al cruzar una frontera.
En Proyecto Nala creemos que el progreso también se mide por cómo tratamos a quienes no tienen voz. Porque el bienestar animal no tiene fronteras.
✍🏻 Firma la petición 🤝🏻
Ayúdanos a exigir normas más estrictas ante la WOAH:
https://action.ciwf.com/page/193140/petition/1?sfCampaignId=701Pz000014MV5eIAG&supporter.appealCode=CAPWA_US0626_S&utm_campaign=transport&utm_source=whatsapp&utm_medium=shared
Referencias bibliográficas 📚
Animal Welfare Foundation. (2024). Transporte marítimo de animales vivos: riesgos sanitarios y de bienestar. Recuperado de https://www.animal-welfare-foundation.org/es/informes
Compassion in World Farming. (2025). Sufrimiento en alta mar: condiciones y tasas de mortalidad. Recuperado de https://www.ciwf.es/informes/transporte-maritimo
Compassion in World Farming. (2026). Llamado global: revisión de normas ante la Organización Mundial de Sanidad Animal. Recuperado de https://action.ciwf.com/page/193140/petition/1
FAADA. (2025). Condiciones extremas en travesías marítimas prolongadas. Recuperado de https://faada.org/informes
Mercy For Animals. (2024). Datos globales del comercio marítimo de animales vivos. Recuperado de https://mercyforanimals.org/informes
Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil. (2025). Informe de mortalidad en transporte marítimo 2020–2025. Recuperado de https://www.gov.br/mapa
Organización Mundial de Sanidad Animal. (2024). Normas sobre bienestar animal: transporte por vía marítima. Recuperado de https://www.woah.org/es/normas-y-directrices/
🚢 Millones de animales en alta mar: por qué el mundo busca cambiar las reglas
Cada año, millones de bovinos, ovejas, cabras y otros animales cruzan océanos a bordo de buques de carga en travesías que pueden durar días o incluso semanas. Aunque esta actividad forma parte del comercio internacional, organismos científicos y organizaciones defensoras advierten sobre los graves riesgos para la salud y el bienestar de estos seres.
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📉 ¿Cómo es realmente el transporte marítimo de animales?
Las condiciones a bordo distan mucho de cumplir con criterios adecuados de bienestar. Durante travesías prolongadas, los animales se enfrentan a factores que afectan directamente su salud y supervivencia: hacinamiento, temperaturas y humedad extremas, agotamiento constante, riesgos sanitarios, falta de acceso regular a agua y alimento, y lesiones o mortalidad.
🐄 Hacinamiento
Reduce el espacio vital y dificulta el descanso, el movimiento y la ventilación.
💧 Falta de acceso
La ausencia regular de agua y alimento compromete la salud y aumenta el sufrimiento.
🥵 Temperaturas extremas
El calor, el frío y la humedad excesiva pueden poner en riesgo su vida.
🦠 Riesgos sanitarios
El confinamiento prolongado favorece enfermedades, infecciones y estrés intenso.
💀 Lesiones y mortalidad
Los golpes, caídas y el desgaste del viaje pueden provocar heridas graves o muerte.
😰 Estrés constante
El ruido, el movimiento y el encierro generan miedo y agotamiento permanente.
📜 Un llamado para fortalecer las normas internacionales
La WOAH es el organismo encargado de definir los lineamientos globales en materia de sanidad y bienestar animal. Sin embargo, para muchas organizaciones y expertos, las normas actuales siguen siendo insuficientes para proteger a los animales en trayectos tan prolongados.
Por ello, se exige establecer límites estrictos en la duración de los viajes, definir requisitos obligatorios de espacio, ventilación, temperatura y abastecimiento, promover alternativas sostenibles, implementar sistemas de monitoreo continuo y acceso a inspecciones independientes, establecer sanciones efectivas y fomentar acuerdos entre países para reducir la necesidad de trasladar animales por largas distancias a través del mar.
💡 Comercio con menos sufrimiento
Fortalecer las normas internacionales no busca frenar el comercio, sino reducir el sufrimiento innecesario y avanzar hacia sistemas más responsables y sostenibles.
Frase para recordar
“Un comercio responsable también debe proteger la vida que traslada.” 🚢🐄
Referencias bibliográficas 📚
Animal Welfare Foundation. (2024). Transporte marítimo de animales vivos: riesgos y realidades. https://www.animal-welfare-foundation.org/es/informes
Compassion in World Farming. (2025). Sufrimiento en alta mar: condiciones y tasas de mortalidad. https://www.ciwf.es/informes/transporte-maritimo
Organización Mundial de Sanidad Animal. (2024). Normas sobre bienestar animal: transporte de animales terrestres. https://www.woah.org/es/normas-y-directrices/
Organización Mundial de Sanidad Animal. (2025). Propuesta de revisión de estándares para viajes de larga distancia. https://www.woah.org/es/actualidad/
⚡ Pilas, baterías y animales: el peligro silencioso que termina en nuestros ríos
En Quito, nuestras quebradas y ríos nacen en los páramos que abastecen de agua a toda la ciudad. Cada año, miles de pilas usadas terminan en la basura común; al descomponerse, liberan sustancias que filtran hacia el suelo y fuentes hídricas, afectando la calidad del agua que compartimos con la fauna local y las familias.
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🌱 Contaminación del suelo y agua: el origen del daño
Los metales pesados como plomo, mercurio, cadmio y litio no se degradan y permanecen activos durante décadas. Una sola pila puede contaminar hasta 600.000 litros de agua, alterando su composición química y dañando la fertilidad del suelo. Al lixiviarse, afectan microorganismos y plantas, contaminan acuíferos y se acumulan en la cadena alimentaria.
En los ecosistemas de los Andes, esta alteración reduce la capacidad de recuperación natural y pone en riesgo la estabilidad de los páramos, nuestros principales reguladores hídricos.
🪴 Suelo más débil
La contaminación impide el crecimiento de microorganismos y plantas, y reduce la retención de nutrientes.
💧 Agua en riesgo
Los contaminantes alcanzan acuíferos y fuentes hídricas que sostienen a personas y fauna.
⚠️ Riesgos para niños y mascotas 👶🏻
El peligro no está solo en la naturaleza: también llega a nuestros hogares. Los niños suelen sentir curiosidad por las pilas usadas y pueden manipularlas o ingerirlas accidentalmente, provocando quemaduras internas graves o intoxicaciones. Las mascotas, al oler o morder estos objetos, corren el mismo riesgo.
Además, al consumir agua o alimentos que han estado en contacto con estas sustancias, las personas pueden sufrir daños en el sistema nervioso, los riñones y la sangre. Por eso, manejar y desechar correctamente estos residuos es también una medida de seguridad familiar y comunitaria.
Reflexión 💭
Lo que tiramos no desaparece: viaja por el suelo y el agua, y regresa a nosotros y a los seres vivos que compartimos el territorio.
En Quito, proteger nuestras quebradas y páramos empieza por una decisión sencilla: no tirar pilas en la basura común.
Referencias bibliográficas 📚
Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica [MAATE]. (2023). Informe sobre calidad ambiental en ecosistemas de páramo y fuentes hídricas de Quito. Quito, Ecuador.
Instituto Nacional de Investigación en Salud Pública [INSPI]. (2021). Riesgos sanitarios por exposición a metales pesados en el entorno hídrico. Quito, Ecuador.
El Diario. (2025, 31 de diciembre). Falta de puntos de acopio dificulta la correcta disposición de pilas y desechos electrónicos en Ecuador. https://www.eldiario.ec/ecuador/falta-de-puntos-de-acopio-dificulta-la-correcta-disposicion-de-pilas-y-desechos-electronicos-en-ecuador-31122025/
Organización Mundial de Sanidad Animal [OMSA]. (2022). Contaminantes ambientales y su impacto en la salud animal y pública. https://www.woah.org/es/temas-especiales/medio-ambiente/
⚡ Pilas, baterías y animales: el peligro silencioso que termina en nuestros ríos
Las pilas y baterías forman parte de nuestra vida cotidiana, pero cuando se desechan en la basura común se convierten en una amenaza invisible. Sus componentes tóxicos llegan al suelo, a las quebradas y ríos, afectando la fauna, la calidad del agua y la salud de todos los seres vivos.
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🧪 Contaminación por metales pesados: un daño que no se ve
Las pilas contienen litio, mercurio, plomo y cadmio, metales que no se degradan con el tiempo y se acumulan en el entorno. Se estima que una sola pila puede contaminar hasta 600.000 litros de agua, alterando su calidad por décadas. Al filtrarse en el suelo y las fuentes hídricas, ingresan a la cadena alimentaria y afectan a distintos grupos.
- Peces y fauna acuática: sufren daños en el sistema nervioso, órganos reproductivos y tejidos, lo que reduce sus poblaciones y capacidad de supervivencia.
- Aves y mamíferos silvestres: al beber agua contaminada o alimentarse de presas afectadas, acumulan toxinas en su organismo, generando enfermedades, malformaciones o la muerte prematura.
- Niños y mascotas: corren riesgo de intoxicación por manipulación o ingestión accidental; además, la exposición prolongada puede afectar el funcionamiento de riñones, hígado y sistema nervioso.
En Ecuador, estos residuos se clasifican como peligrosos y su disposición en basura común, vertederos o cursos de agua está prohibida por el Código Orgánico del Ambiente, el Acuerdo Ministerial N.º 022, que regula específicamente la gestión de pilas usadas, y el Acuerdo Ministerial N.º 026, que establece las normas generales para el manejo seguro de desechos peligrosos.
♻️ Recolección responsable: reducimos nuestra huella verde
Reciclar pilas y baterías no es solo una obligación legal, es un acto de protección hacia el entorno y la vida. Al entregarlas en puntos autorizados evitamos que metales tóxicos lleguen a ríos, quebradas y suelos fértiles, permitimos la recuperación de materiales reutilizables y garantizamos entornos más seguros para los niños, las mascotas y la fauna silvestre.
Desde Proyecto Nala, promovemos esta práctica mediante campañas permanentes en Quito y alrededores: contamos con puntos de acopio en locales aliados, centros comunitarios y jornadas de recolección mensuales. Nuestra labor busca educar y recordar que cada pequeña acción contribuye a un equilibrio más sano entre el ser humano y la naturaleza.
✅ Entornos más seguros
La recolección responsable protege el agua, el suelo y la salud de los seres vivos.
♻️ Menos huella ambiental
Recuperar materiales reduce la extracción de nuevos minerales y disminuye el impacto ecológico.
Reflexión 💭
Reciclar pilas y baterías no es solo una obligación legal, es una forma concreta de proteger a los animales, el agua y la vida que compartimos.
Cada pequeña acción contribuye a un equilibrio más sano entre el ser humano y la naturaleza.
Referencias bibliográficas 📚
Asamblea Nacional del Ecuador. (2017). Código Orgánico del Ambiente. Registro Oficial N.º 983. https://www.ambiente.gob.ec/wp-content/uploads/downloads/2018/01/Codigo-Organico-del-Ambiente.pdf
Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica [MAATE]. (2008). Acuerdo Ministerial N.º 026: Reglamento para la Gestión de Residuos y Desechos Peligrosos. Registro Oficial N.º 334. https://www.ambiente.gob.ec/normativa-ambiental/
Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica [MAATE]. (2013). Acuerdo Ministerial N.º 022: Instructivo para la Gestión Integral de Pilas Usadas. Registro Oficial N.º 943. https://www.ambiente.gob.ec/normativa-ambiental/
Organización Mundial de Sanidad Animal [OMSA]. (2022). Contaminantes ambientales y su impacto en la salud animal y pública. https://www.woah.org/es/temas-especiales/medio-ambiente/
♻️🌎🇪🇨 Recicladores, sequía y ciudad: la conexión que nadie nos cuenta
En Quito, hoy generamos más de 2.200 toneladas diarias de residuos y atravesamos temporadas de escasez hídrica cada vez más marcadas. La basura acumulada tapa quebradas, contamina el suelo y reduce la capacidad de infiltración del agua, agravando directamente los efectos de la sequía en la ciudad.
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🔄 Quienes transforman desechos en equilibrio ambiental
Más allá de recoger materiales, su labor actúa como un escudo silencioso para el entorno. Al recuperar papel, vidrio, plástico y metales, evitan que miles de kilogramos de residuos obstruyan los cauces naturales y se filtren sustancias contaminantes hacia las capas profundas del suelo. Esto permite que el agua de lluvia se infiltre correctamente, recargue los acuíferos y mantenga la humedad necesaria para resistir mejor los periodos secos.
Además, al dar una segunda vida a estos materiales, se reduce la necesidad de extraer nuevas materias primas, un proceso que consume grandes volúmenes de agua y energía. Así, cada pieza recuperada se convierte en un paso concreto para frenar la degradación de nuestros ecosistemas urbanos.
🫥 Un trabajo vital que sigue en la sombra
Aunque su impacto es medible y beneficioso para toda la comunidad, esta actividad sigue siendo poco valorada y reconocida oficialmente. La mayoría de quienes la realizan trabajan en condiciones desfavorables, sin protección adecuada ni respaldo institucional, a pesar de formar parte esencial de la economía circular de la ciudad.
Estudios señalan que dignificar su labor no es solo un acto de justicia social, sino también una estrategia efectiva para mejorar la gestión de residuos y reducir los costos ambientales que enfrenta Quito. Visibilizar su esfuerzo significa reconocer que, sin ellos, el reto de enfrentar la sequía y proteger nuestros recursos naturales sería mucho más difícil.
💧 Infiltración del agua
Al reducir basura en quebradas y suelos, el agua de lluvia puede recargar mejor los acuíferos.
♻️ Economía circular
Recuperar materiales reduce la extracción de nuevas materias primas y el consumo de energía.
Reflexión 💭
Este blog nos invita a mirar más allá de lo evidente: combatir la sequía y cuidar el agua no depende solo de grandes obras, sino también de valorar el trabajo diario que mantiene nuestra ciudad más limpia y resiliente.
Cada gesto de respeto y cada decisión responsable con lo que desechamos suma para construir un entorno más sano y justo para todos.
Referencias bibliográficas 📚
Organización de las Naciones Unidas. (2026). Pastizales: Reconocer, respetar y restaurar. Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía. https://www.un.org/sw/node/74129
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. (2025). Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía. https://www.fao.org/desertification-and-drought-day/es
Terrazas-Chavira, G. A., Espino Enriquez, L. M., Frescas Villalobos, R. H., Baudel Manjarrez Domínguez, C., & Hoffmann Esteves, H. E. (2024). La dignificación de la pepena: un análisis del reciclaje de residuos sólidos urbanos. arXiv. https://arxiv.org/abs/2410.05283
♻️🌎🇪🇨 Recicladores, sequía y ciudad: la conexión que nadie nos cuenta
Cada 17 de junio se conmemora el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía. Aunque solemos asociarlo con zonas áridas, este fenómeno también tiene un vínculo directo con la ciudad: la mala gestión de residuos, el desperdicio de recursos y la contaminación debilitan el suelo, reducen el agua disponible y aceleran la degradación de los ecosistemas.
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🏙️ Un problema que también vive en la ciudad
Según la ONU (2026), casi la mitad de los ecosistemas del planeta están degradados o en riesgo, lo que amenaza la seguridad alimentaria, el abastecimiento de agua y la resiliencia climática. La FAO (2025) confirma que más del 10 % de la superficie terrestre sufre degradación, y gran parte de este impacto se origina en las zonas urbanas.
En Quito, cada residuo mal gestionado representa mayor presión sobre el entorno. Los recicladores trabajan cada día para reducir esta carga: al recuperar papel, plástico, vidrio y metales, disminuyen la contaminación, protegen las fuentes de agua y reducen la necesidad de explotar nuevos recursos naturales.
👥 Nuestro compromiso: actuar desde lo cotidiano
No hace falta realizar grandes obras para generar cambios reales. Cada persona puede sumar desde su rutina:
✅ Separar correctamente los residuos en casa.
✅ Entregar materiales limpios y organizados para facilitar su recuperación.
✅ Reconocer y respetar el trabajo de quienes reciclan.
Estas acciones sencillas fortalecen la economía circular, reducen la degradación ambiental y apoyan directamente a quienes hacen posible que menos desechos dañen nuestro entorno.
♻️ Economía circular
Separar y entregar residuos de forma correcta ayuda a que vuelvan al ciclo productivo.
💧 Protección del agua
Recuperar materiales reduce la contaminación de quebradas, suelos y fuentes hídricas.
🤝 El papel de los recicladores
En medio de esta realidad, existe un vínculo poco visible: la labor de los recicladores de base. Al recuperar materiales para darles una segunda vida, evitan la contaminación de quebradas y suelos, reducen la extracción de nuevas materias primas y protegen el ciclo del agua.
Su trabajo es clave para frenar la sequía y restaurar la tierra, porque cada material recuperado significa menos presión sobre los ecosistemas y más cuidado para el entorno que compartimos.
💡 Cuidar hoy es sostener mañana
Lo que cuidamos hoy es la base de la vida mañana. Por eso, separar residuos y valorar el trabajo de los recicladores también es una forma de proteger el agua, el suelo y el futuro compartido.
☀️ Cuando el sol también puede hacer daño: una mirada empática al bienestar animal en Quito
Una amenaza silenciosa: la radiación ultravioleta puede afectar a perros y gatos poco a poco, incluso en días frescos o nublados. En Quito, su impacto es real y requiere prevención constante.
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🌤️ Una amenaza silenciosa
A diferencia de una herida o una fractura, estos daños aparecen poco a poco. Un perro que disfruta descansar en el patio o un gato que busca el calor en el alféizar puede parecer completamente sano, mientras el efecto del sol se acumula día tras día en su piel. La radiación ultravioleta no avisa de inmediato: sus consecuencias se van sumando con cada exposición, incluso en días en los que el cielo está cubierto y no se siente tanto calor.
Por eso, muchos cuidadores no detectan el problema hasta que las lesiones ya son visibles. Para entonces, el daño ya ha avanzado y requiere atención veterinaria. Al no ser un dolor agudo que llame la atención de inmediato, pasa desapercibido durante semanas o meses, aumentando el riesgo de complicaciones que podrían haberse evitado con medidas sencillas desde el principio.
💧 La empatía también significa prevenir
Proteger a los animales no requiere grandes recursos, solo atención, observación y compromiso. La empatía se demuestra también al adelantarse a lo que ellos no pueden prever ni evitar por sí mismos. Las acciones más simples son las que marcan la diferencia más grande.
🌿 Sombra permanente
Toldos, árboles o techos ayudan a que tengan refugio durante todo el día.
💧 Agua fresca
Mantener agua limpia y renovarla con frecuencia evita el sobrecalentamiento.
🕒 Evitar horas críticas
Entre las 10:00 y las 15:00 la radiación UV suele ser más intensa.
🏥 Revisar señales
Costras, enrojecimiento o heridas que no sanan requieren consulta veterinaria.
🐾 Cuidar también es proteger el entorno
Además, esta misma lógica aplica para el entorno: al reducir la exposición innecesaria y mantener limpias las zonas exteriores, también ayudamos a evitar que la vegetación se seque en exceso y se convierta en un riesgo de incendio. Cuidar a los animales que conviven con nosotros y cuidar el espacio donde vive la fauna silvestre son dos formas de actuar con la misma responsabilidad.
En Quito, donde el sol puede ser fuerte incluso cuando hace frío, cuidar de su bienestar significa ofrecerles protección. Un lugar fresco donde descansar, sombra y agua son gestos sencillos que evitan mucho dolor.
Reflexión 💭
La empatía no se limita a ayudar cuando un animal ya está enfermo o sufriendo. También implica reconocer riesgos que ellos no pueden entender ni evitar por sí mismos.
Porque cuidar es también prevenir.
Proyecto Nala
Construyendo una red segura basada en la empatía, la prevención y el bienestar animal.
Referencias bibliográficas 📚
Organización Meteorológica Mundial. (2025). Radiación ultravioleta en zonas de gran altitud: impacto ambiental y sanitario. Recuperado de https://public.wmo.int/es/temas/radiacion-ultravioleta
Couto, C. G., & Duarte, E. (2021). Dermatología clínica de pequeños animales. Elsevier. Recuperado de https://www.elsevier.com/es-es/libros/dermatologia-clinica-de-pequenos-animales
☀️ Cuando el sol también puede hacer daño: una mirada empática al bienestar animal en Quito🧯
Cuando pensamos en los riesgos del calor para los animales, solemos imaginar ciudades costeras con temperaturas muy altas. Sin embargo, en Quito existe un peligro menos evidente pero igual de real: la radiación ultravioleta (UV).
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🌡️ Más allá del golpe de calor
Ubicada a más de 2.800 metros sobre el nivel del mar, Quito registra algunos de los índices de radiación UV más altos de la región. Incluso en días frescos o nublados, la exposición puede ser intensa. Durante junio de 2026, se han reportado niveles considerados extremos, capaces de afectar no solo a las personas, sino también a perros y gatos que permanecen mucho tiempo al aire libre.
Los animales regulan su temperatura de forma distinta a los seres humanos: los perros lo hacen principalmente jadeando, y los gatos buscan espacios frescos para evitar el sobrecalentamiento. Si la exposición es prolongada, pueden sufrir deshidratación, agotamiento o incluso golpe de calor, una emergencia veterinaria que puede ser mortal.
🐾 ¿Quiénes son más vulnerables?
Los animales con pelaje blanco o zonas de piel poco pigmentada tienen menor protección natural frente al sol. Las áreas más expuestas suelen ser la nariz, los párpados, las orejas, el abdomen y las zonas con poco pelo. La exposición repetida puede causar enrojecimiento, irritación, cambios en el color de la piel, manchas solares, dermatitis por radiación UV y, en casos graves, lesiones que pueden derivar en cáncer de piel.
En especial, los gatos blancos con nariz y orejas rosadas tienen mayor predisposición a desarrollar lesiones como el carcinoma de células escamosas, vinculado directamente a la exposición solar continua.
✅ Protección natural limitada
El pelaje blanco y la piel poco pigmentada reducen la defensa frente a la radiación solar.
🔹 Lesiones acumulativas
La exposición repetida puede causar dermatitis, manchas y daños crónicos en la piel.
🔥 Un riesgo para el entorno
La radiación solar intensa seca la vegetación de los alrededores de Quito, volviéndola altamente inflamable. Un solo incendio puede consumir hasta 5 hectáreas por día, destruyendo el hogar y alimento de cientos de animales silvestres.
Según datos oficiales, la gran mayoría de incendios en Quito y sus alrededores son provocados por actividades humanas como quemas agrícolas, acumulación de basura o descuidos, mientras que un porcentaje menor pero real se origina por causas naturales como la radiación solar intensa sobre materiales inflamables o vegetación muy seca. Ambos tipos afectan el entorno: destruyen hábitats, desplazan a la fauna silvestre y eliminan sus fuentes de alimento y refugio.
💡 Cuidar también es proteger del sol
Reconocer el efecto de la radiación UV sobre los animales nos recuerda que el bienestar también depende de observar el clima, adaptar los espacios y actuar con prevención.
Referencias bibliográficas 📚
Organización Meteorológica Mundial. (2025). Radiación ultravioleta en zonas de gran altitud: impacto ambiental y sanitario. https://public.wmo.int/es/temas/radiacion-ultravioleta
Couto, C. G., & Duarte, E. (2021). Dermatología clínica de pequeños animales. Elsevier. https://www.elsevier.com/es-es/libros/dermatologia-clinica-de-pequenos-animales
Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito. (2025). Informe anual de incendios forestales: causas, extensión y afectación en el entorno. https://www.bomberosquito.gob.ec/informes-tecnicos
Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica. (2026). Monitoreo de cobertura vegetal y afectación por incendios en zonas altas de Pichincha. https://www.ambiente.gob.ec/monitoreo-biodiversidad/
🌱 Huella Verde: Cada gesto cuenta para un futuro compartido
La huella verde es un indicador que mide el impacto de nuestras actividades cotidianas sobre el medio ambiente: cuántos recursos consumimos, cuánta energía utilizamos y cuántos residuos generamos. Reducirla significa actuar de forma responsable para no agotar los ecosistemas y garantizar que sigan siendo sanos para las generaciones futuras y todas las formas de vida.
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🌍 ¿Qué es la huella verde y por qué importa?
La huella verde es un indicador que mide el impacto de nuestras actividades cotidianas sobre el medio ambiente: cuántos recursos consumimos, cuánta energía utilizamos y cuántos residuos generamos. Reducirla significa actuar de forma responsable para no agotar los ecosistemas y garantizar que sigan siendo sanos para las generaciones futuras y todas las formas de vida.
Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, más del 80 % de la contaminación marina proviene de fuentes terrestres, en gran parte por una mala gestión de residuos. Por eso, el reciclaje responsable se convierte en una herramienta efectiva para cambiar esta realidad y disminuir el daño ambiental.
♻️ Acciones que hacen la diferencia
Reciclar plástico reduce el consumo de energía frente a fabricarlo desde cero. Cada tonelada de cartón reciclado ahorra árboles y agua, mientras que la correcta gestión de pilas y baterías evita que materiales tóxicos se filtren al suelo y al agua, protegiendo así la salud de la fauna silvestre y doméstica.
En resumen, reducir nuestra huella verde no es solo una decisión ambiental: es una forma de cuidar el entorno donde vivimos todos.
🌿 Reciclaje responsable
Separar y entregar residuos a gestores autorizados reduce la contaminación y promueve una gestión segura.
🐾 Bienestar compartido
Cuidar el planeta también protege a los animales y a las personas que dependen de él.
💚 Huella Verde en Proyecto Nala
En Proyecto Nala unimos el compromiso ambiental con nuestra misión principal: el bienestar animal. Por eso creamos la iniciativa Huella Verde, donde la colaboración se convierte en un cambio tangible. La recolección responsable de cartón, plástico, metales, pilas y baterías usadas permite entregarlos a gestores autorizados, garantizando que se reciclen o traten sin dañar el entorno.
Los fondos obtenidos por esta actividad se destinan directamente a equipar nuestro futuro consultorio veterinario, con herramientas que nos permitirán ofrecer diagnósticos más precisos y atención de mayor calidad. Además, organizamos actividades como ventas de objetos en desuso y charlas para enseñar que reutilizar y reciclar son acciones al alcance de todos.
💡 Cada aporte suma
De esta forma, cada aporte tiene un doble valor: menos contaminación en el planeta y mejores condiciones para cuidar a los animales que más lo necesitan.
Frase para recordar
“Cada gesto cuenta para construir un futuro compartido.” 🌱🐾
Referencias bibliográficas 📚
Asociación de Estados del Caribe. (2022). Reciclaje y gestión sostenible de residuos. https://www.acs-aec.org/es/recycle
Gu, Y., Chen, X., Wang, H., & Zhang, L. (2020). Environmental performance analysis of PET bottle recycling systems. Journal of Cleaner Production, 277, Artículo 123245. https://doi.org/10.1016/j.jclepro.2020.123245
Naciones Unidas. (2022). Informe sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2022. https://unstats.un.org/sdgs/report/2022/
Organización Mundial de Sanidad Animal. (2024). El bienestar animal como pilar de la sostenibilidad. https://www.woah.org/app/uploads/2024/01/es-omsa-visionpaper-bienestaranimal.pdf
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. (2021). Contaminación por plásticos: estado mundial. https://www.unep.org/es/resources/informes/contaminacion-marina-por-plasticos
Senathirajah, K., Walker, T. R., & Li, W. (2024). Riesgos químicos asociados a la gestión inadecuada de residuos plásticos. Science of The Total Environment, 949, Artículo 174321. https://doi.org/10.1016/j.scitotenv.2024.174321
🐾 Más que una travesura ⚠️: lo que revela el maltrato a los animales
La crueldad hacia los animales no es solo un acto aislado: la evidencia científica demuestra su relación con entornos donde la violencia está presente. Comprender este vínculo es clave para actuar a tiempo y proteger a todos.
📊 Vínculo probado entre violencia animal y violencia humana
La relación entre la violencia ejercida contra los animales y la violencia interpersonal ha sido objeto de estudio sistemático durante décadas, constituyendo un cuerpo de evidencia sólido en las ciencias sociales y de la salud. Esta asociación, conocida como “el vínculo entre la violencia animal y la violencia humana”, demuestra que la agresión no suele presentarse de forma aislada, sino que forma parte de patrones de conducta o entornos donde la violencia está normalizada.
Una investigación realizada con más de 81.000 jóvenes evidenció que quienes habían perpetrado actos de crueldad animal presentaban una probabilidad tres veces mayor de haber estado expuestos a situaciones de abuso físico, emocional o negligencia en su núcleo familiar (Bright et al., 2018). Asimismo, se estima que en entornos donde ocurre violencia doméstica, entre el 50 % y el 75 % de los menores han presenciado también agresiones contra los animales del hogar, lo que refuerza la percepción de que la fuerza es un medio legítimo para imponer la voluntad o expresar emociones (Ascione, 2005).
El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) reconoce explícitamente la crueldad repetida hacia los animales como un criterio indicador de trastornos de conducta y un factor de riesgo asociado a la violencia en etapas posteriores de la vida. No obstante, es necesario precisar que este vínculo implica un riesgo estadístico, no una determinación absoluta. No todo niño que manifiesta estas conductas se convertirá en un adulto violento; sin embargo, sí indica la necesidad de una evaluación y un acompañamiento adecuados para evitar la consolidación de patrones agresivos (McPhedran, 2009).
🤝 Comprender, no condenar
Frente a la manifestación de estas conductas, es frecuente que surjan respuestas emocionales de rechazo o la aplicación de medidas disciplinarias severas sin analizar el contexto. Desde un enfoque profesional y pedagógico, el castigo aislado no resuelve el origen del problema, ya que no aborda las causas subyacentes que motivan la agresión.
La actuación responsable implica priorizar la comprensión sobre la condena. En muchos casos, el maltrato animal constituye un síntoma que refleja que el niño está reproduciendo modelos aprendidos, expresando un sufrimiento que no puede verbalizar o careciendo de herramientas para regular sus emociones. Por ello, los especialistas recomiendan realizar una evaluación integral del entorno familiar y del desarrollo emocional del menor. El objetivo es identificar si el niño requiere apoyo psicológico, orientación familiar o medidas de protección, transformando la detección de la conducta en una oportunidad para brindar los recursos necesarios y promover cambios positivos (DeGue & DiLillo, 2009).
Reflexión 💭
La crueldad hacia los animales no debe ser minimizada como una anécdota, pero tampoco debe ser utilizada para estigmatizar o etiquetar a un menor de manera definitiva. Se trata, fundamentalmente, de una señal de alerta que ofrece una ventana de intervención temprana.
Cuando un animal es la primera víctima, se abre también la primera posibilidad de identificar necesidades de apoyo, educación y protección. La construcción de una sociedad más justa y segura requiere reconocer que la prevención de la violencia comienza por fomentar el respeto hacia toda forma de vida y por atender de manera oportuna las señales que nos indican que un niño necesita ayuda.
Referencias bibliográficas 📚
American Psychiatric Association. (2013). Diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (5.ª ed.). Editorial Médica Panamericana.
Ascione, F. R. (2005). El maltrato animal y la violencia humana: Entendiendo el vínculo. Purdue University Press.
Bright, M. A., Huq, M. S., Spencer, T., Applebaum, J. W., & Hardt, N. (2018). La crueldad hacia los animales como indicador de trauma familiar: Usando experiencias adversas para mirar más allá del abuso infantil. Child Abuse & Neglect, 76, 287–296. https://doi.org/10.1016/j.chiabu.2017.11.011
DeGue, S., & DiLillo, D. (2009). ¿Es la crueldad animal una “señal de alerta” de violencia familiar? Journal of Interpersonal Violence, 24(6), 1036–1056. https://doi.org/10.1177/0886260508319362
McPhedran, S. (2009). Una revisión de la evidencia sobre empatía, violencia y crueldad animal. Aggression and Violent Behavior, 14(3), 229–236. https://doi.org/10.1016/j.avb.2009.02.001
🐾 Más que una travesura ⚠️: lo que revela el maltrato a los animales
La conducta de maltrato hacia animales en la infancia suele ser minimizada socialmente, interpretándose erróneamente como una etapa evolutiva, una muestra de curiosidad o una simple travesura sin consecuencias. Sin embargo, desde la perspectiva de la salud mental, la psicología del desarrollo y la protección social, este tipo de comportamiento constituye un indicador relevante que permite identificar posibles alteraciones en el bienestar emocional del niño o en la dinámica de su entorno familiar.
Proyecto NALA | Seguridad | Bienestar animal | Prevención de la violencia | Empatía animal
🔍 La crueldad animal como señal de alerta
Es fundamental establecer una distinción conceptual entre la curiosidad exploratoria, propia del desarrollo infantil, y la crueldad intencional. Mientras que la primera se caracteriza por la observación y el contacto sin la finalidad de provocar daño, la crueldad implica la provocación deliberada, repetida o indiferente ante el sufrimiento físico o psicológico de otro ser vivo (American Psychiatric Association, 2013).
Los animales se convierten frecuentemente en las primeras víctimas precisamente por su condición de seres vulnerables, sin capacidad de defensa ni de establecer límites efectivos. Esta situación los transforma en un objeto accesible para la expresión de emociones que el niño aún no ha aprendido a gestionar adecuadamente. Diversos estudios han demostrado que detrás de estas conductas suelen subyacer experiencias de desamparo, exposición a modelos violentos en el hogar, dificultades para identificar o regular emociones, o la falta de una formación adecuada respecto al valor intrínseco de la vida y el sufrimiento ajeno.
En este sentido, la agresión hacia los animales funciona como un mecanismo de alerta temprana. Permite detectar situaciones de riesgo antes de que la violencia se dirija hacia otros seres humanos o se consolide como un patrón de conducta establecido. Ignorar esta señal implica desaprovechar una oportunidad valiosa para intervenir de manera oportuna y evitar la reproducción de ciclos de violencia en el futuro (Bright et al., 2018).
🎓 Educación como prevención: la misión de Proyecto Nala
La protección de los animales y la promoción de la salud social son dos dimensiones inseparables. La educación en el respeto hacia todos los seres vivos constituye una estrategia preventiva eficaz, ya que fomenta el desarrollo de competencias socioemocionales esenciales: la empatía, la responsabilidad, el autocontrol y la capacidad de reconocer y respetar el sufrimiento ajeno.
Desde Proyecto Nala, entendemos que la transformación social comienza con la formación de las nuevas generaciones. Nuestra labor se fundamenta en el principio de que enseñar a cuidar a los animales es, en esencia, enseñar a convivir de manera digna y respetuosa. A través de propuestas educativas estructuradas, buscamos brindar herramientas a niños, niñas y adolescentes para que desarrollen una relación ética con su entorno. De este modo, contribuimos a la construcción de comunidades más seguras, basadas en el respeto y la compasión como pilares fundamentales de la convivencia (Organización Mundial de Sanidad Animal [OMSA], 2021).
Referencias bibliográficas 📚
American Psychiatric Association. (2013). Diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (5.ª ed.). Editorial Médica Panamericana.
Bright, M. A., Huq, M. S., Spencer, T., Applebaum, J. W., & Hardt, N. (2018). La crueldad hacia los animales como indicador de trauma familiar: Usando experiencias adversas para mirar más allá del abuso infantil. Child Abuse & Neglect, 76, 287–296. https://doi.org/10.1016/j.chiabu.2017.11.011
Organización Mundial de Sanidad Animal. (2021). Bienestar animal y salud pública: El enfoque Una Salud. https://www.woah.org/es/que-hacemos/bienestar-animal/
👣🫂 Compromiso social: empatía y cuidado para convivir mejor 🇪🇨
La diversidad enriquece, pero también requiere esfuerzo compartido. Niños y niñas de distintos países enfrentan el reto de adaptarse a una nueva cultura, idioma y entorno. El compromiso social significa crear espacios donde todos puedan crecer con seguridad y respeto.
Proyecto NALA | Compromiso Social | Inclusión | Bienestar animal
🏡 La diversidad necesita acompañamiento
La diversidad enriquece, pero también requiere esfuerzo compartido. Niños y niñas de distintos países enfrentan el reto de adaptarse a una nueva cultura, idioma y entorno. El compromiso social significa crear espacios donde todos puedan crecer con seguridad y respeto. Es entender que la acogida no termina con la llegada, sino que se construye día a día con acciones concretas.
Cuando una comunidad acompaña con empatía, la adaptación se vuelve más humana. Escuchar, incluir y respetar son gestos que hacen posible una convivencia real, donde cada persona encuentra un lugar para sentirse parte.
🐾 El cuidado como lenguaje universal
El vínculo con los animales no necesita palabras. Cuidar una mascota ayuda a regular emociones, reduce la soledad y enseña que el compromiso se demuestra con acciones. Este lazo ofrece un refugio emocional y facilita la conexión con otras personas, sin importar su origen. Al compartir el cariño por un ser vivo, se abren oportunidades para conversar, jugar y crear vínculos sinceros.
🤎 Refugio emocional
Cuidar una mascota ayuda a regular emociones y a reducir la sensación de soledad.
🌉 Vínculos sinceros
El cariño por un ser vivo abre espacios para conversar, jugar y conectar con otros.
👥 Acciones que unen
Participar en proyectos comunitarios o ambientales permite a los niños sentirse útiles y valorados. Como señala la Universidad Hemisferios, estas actividades compartidas facilitan la integración, ya que permiten relacionarse a través de objetivos comunes más allá de las diferencias. Trabajar por el bien del entorno enseña que todos somos parte de un mismo lugar y que cada aporte cuenta.
🤝 Convivir con respeto
En Proyecto Nala entendemos que el compromiso social se vive día a día. Cuidar de otros seres vivos y del entorno nos ayuda a construir una sociedad más humana, donde cada niño tenga el derecho de sentirse en casa. Fomentar el respeto y la solidaridad desde pequeños es la mejor forma de garantizar que la diversidad sea siempre una oportunidad para crecer juntos.
💡 La diversidad como oportunidad
Cuando el compromiso se convierte en práctica cotidiana, la diversidad deja de ser un reto aislado y se transforma en una oportunidad para crecer juntos con respeto, empatía y solidaridad.
Frase para recordar
“El compromiso hace que la diversidad se convierta en una oportunidad para crecer juntos.” 🐾🤝
Referencias bibliográficas 📚
• Universidad Hemisferios. (s.f.). Educación e inclusión en la movilidad humana. https://www.uhemisferios.edu.ec/blog/educacion-e-inclusion-proyecto-fortalece-la-integracion-escolar-de-nnajs-migrantes/
• Revista Indexia. (2025). Beneficios del vínculo con animales en la infancia. https://revistaindexia.com/2025/12/28/beneficios-psicoemocionales-de-la-convivencia-con-animales-de-compania-en-la-ninez/
👣🫂 Compromiso social: construir un hogar más allá de las fronteras 🇪🇨
Cambiar de país es un reto grande, especialmente para los niños. Miles de familias han llegado a Ecuador buscando seguridad, dejando atrás su entorno y, a veces, hasta sus mascotas. El compromiso social es la clave para que todos sientan que pertenecen.
Proyecto NALA | Compromiso Social | Inclusión | Bienestar animal
🏡 Cuando el hogar cambia para todos
Cambiar de país es un reto grande, especialmente para los niños. Miles de familias de distintas regiones han llegado a Ecuador buscando seguridad. Muchos dejan atrás su entorno, amigos y, a veces, hasta sus mascotas. Este proceso puede generar estrés y sensación de aislamiento: se estima que más del 60% de los niños en movilidad presentan estos síntomas durante su primer año (Panizo, 2024).
El compromiso social es la clave: no basta con recibir, sino hacer que todos sientan que pertenecen. Es reconocer que cada persona trae consigo historias y valores que enriquecen a la comunidad, y que el bienestar de unos depende del cuidado de todos.
🐾 El vínculo con los animales: cuidado y estabilidad
Convivir con una mascota enseña responsabilidad y empatía. Para un niño que ha vivido cambios, este vínculo reduce los niveles de estrés y brinda compañía incondicional. Cuidar a otro ser vivo crea rutinas, fortalece la autoestima y ayuda a desarrollar habilidades sociales necesarias para integrarse. Además, esta relación se construye sin importar el idioma o la procedencia, convirtiéndose en un puente natural de confianza.
🤎 Responsabilidad y empatía
Cuidar a una mascota fortalece la autoestima y desarrolla habilidades sociales clave para la integración en nuevos contextos.
🌉 Puente de confianza
La relación con los animales se construye sin importar el idioma o la procedencia, creando un vínculo natural que trasciende barreras.
👥 Construir comunidad entre todos
La integración se hace también en espacios compartidos. Actividades como el reciclaje o el cuidado de parques acercan a familias locales y recién llegadas. Estas acciones reducen prejuicios y fomentan la colaboración, demostrando que trabajando juntos se genera un sentido real de pertenencia (Veintimilla, 2022). Compartir metas sencillas ayuda a derribar barreras y a descubrir que tenemos mucho en común.
🧒 Un compromiso con la infancia
Garantizar el bienestar de cada niño es una responsabilidad compartida. En Proyecto Nala creemos que esto empieza con pequeños gestos: cuidar, respetar y acompañar. Cuando ofrecemos un trato igualitario y afectuoso, estamos sembrando las bases de una sociedad más justa y solidaria para todos.
💡 La empatía como base de la sociedad
Cuando ofrecemos un trato igualitario y afectuoso a los niños en movilidad, estamos sembrando las bases de una sociedad más justa y solidaria. Un nuevo hogar no comienza cuando se cruza una frontera, sino cuando alguien te hace sentir parte de él.
Frase para recordar
"Un nuevo hogar no comienza cuando se cruza una frontera, sino cuando alguien te hace sentir parte de él." 🐾🌎
Referencias bibliográficas 📚
• Panizo, A. (2024). Migración y educación pública: inclusión de estudiantes en contexto de movilidad. Universidad Andina Simón Bolívar. https://www.uasb.edu.ec/publicacion/migración-y-educación-publica-inclusion-de-estudiantes-venezolanos-en-ecuador/
• Veintimilla, A. B. (2022). Reciclaje e inclusión para una infancia sana. UNICEF Ecuador. https://www.unicef.org/ecuador/historias/reciclaje-e-inclusi%C3%B3n-para-que-la-infancia-viva-en-un-ambiente-m%C3%A1s-sano-y-seguro
🐾 Empatía y tiempo: cuando el hogar cambia
La llegada de nuevos animales al hogar no solo transforma la vida de quienes llegan, también modifica las rutinas, olores y espacios de quienes ya vivían allí. La historia de Nala nos recuerda que adaptarse requiere tiempo, respeto y comprensión.
Proyecto NALA | Empatía | Adaptación y bienestar animal
🏡 Cuando el hogar cambia para todos
A menudo pensamos que al integrar un nuevo animal en casa solo debemos cuidar de quien llega. Pero la experiencia de Nala nos enseña una lección fundamental: el cambio también afecta profundamente a quienes ya habitan el hogar.
Hace algunas semanas compartimos la historia de Misha Lemus, una gatita que experimentó estrés materno tras el nacimiento de sus crías. Como parte de su bienestar, los tres gatitos fueron trasladados a un nuevo hogar: el de Nala. Aunque los pequeños se adaptaron rápidamente, para Nala el proceso fue muy distinto.
🐾 Lo que cambió para Nala
La llegada de nuevos animales alteró sus rutinas, sus olores y la tranquilidad de un entorno que había conocido durante años.
🤎 Lo que comunicaba
Los gruñidos, señales de incomodidad e irritabilidad no eran maldad, sino formas de expresar estrés, incertidumbre y necesidad de espacio.
🧠 Lo que nos dice la etología
Desde la etología, estas respuestas son completamente normales. Lo que muchas veces interpretamos como agresividad suele ser una forma de comunicar estrés, incertidumbre o necesidad de espacio.
Hoy, aunque Nala todavía marca límites y prefiere mantener cierta distancia, la convivencia es mucho más tranquila. No se han convertido en compañeros de juego, pero han aprendido a compartir el mismo hogar de manera segura.
💡 La empatía como herramienta de bienestar
La historia de Nala nos recuerda que la empatía no solo consiste en ayudar a quienes llegan. También implica comprender a quienes deben adaptarse a esos cambios. Cambiar la mirada transforma la forma en que cuidamos: dejamos de corregir sin entender y empezamos a escuchar lo que el comportamiento nos está diciendo.
Frase para recordar
“La adaptación no se mide por la rapidez con la que aceptamos los cambios, sino por el respeto que damos a cada individuo para vivirlos a su propio ritmo.”
Referencias bibliográficas 📚
• Beata, C., et al. (2021). Estrés y respuestas conductuales ante cambios ambientales repentinos en gatos domésticos. Revista de Etología Aplicada, 23(1), 45–58. DOI: 10.1177/1098612X21998765
• Rothlin-Zachrisson, N., et al. (2024). Indicadores de estrés crónico y procesos de adaptación en entornos multiespecie. Scientific Reports, 14, 21846. DOI: 10.1038/s41598-024-73226-w
• Gonçalves, Â. P. (2022). Empatía como herramienta clínica: comprender la conducta en lugar de juzgarla. Revista Brasileira de Medicina Veterinária, 44(2), 145–152. DOI: 10.37496/rbmv.v44i2.1567
🐾 Adaptación de perros y gatos a nuevos miembros
Gatos y perros viven los cambios de manera distinta. Los felinos necesitan seguridad territorial, olores conocidos y espacios propios; los caninos necesitan rutina, vínculo y atención estable para aceptar la nueva dinámica familiar.
Proyecto NALA | Etología | Convivencia responsable
🐱 La adaptación en los felinos: el espacio es seguridad
Los gatos son animales de hábitos muy marcados y altamente territoriales. Su mundo se construye a través de olores, rutas y lugares de descanso que reconocen como propios. Cuando llega un nuevo miembro, todo eso se transforma de golpe.
Estudios recientes confirman que los cambios ambientales repentinos generan respuestas de estrés que se manifiestan a través de silbidos, gruñidos, esconderse o marcar territorio. Estas conductas no son mala voluntad: son su forma de comunicar que necesitan tiempo y respeto.
🗺️ Mapa de seguridad
Los gatos no viven el hogar como un espacio único, sino como un mapa de zonas: descanso, alimentación y tránsito. El conflicto aparece cuando esas zonas se sienten invadidas.
👃 Memoria olfativa
Al frotarse contra muebles o personas, depositan feromonas que actúan como etiquetas de seguridad. Si esas señales cambian, el entorno puede sentirse desconocido.
🐶 La adaptación en los caninos: rutina y vínculo
Los perros son más sociales por naturaleza, pero también sienten el cambio intensamente. Suelen guiarse por la rutina, la atención de sus cuidadores y la percepción de sus recursos. La llegada de un nuevo animal puede generar ansiedad, inquietud o conductas que interpretamos como celos.
Aunque su proceso suele ser más rápido que el de los gatos, nunca es automático. La integración requiere presentaciones graduales, mantener horarios y espacios habituales, y reforzar su bienestar para que no sientan que pierden importancia.
🕒 Rutina estable
Mantener paseos, alimentación, juego y afecto ayuda a que el perro residente no asocie la llegada del nuevo miembro con una pérdida de atención.
🌿 Encuentro neutral
El primer encuentro fuera de casa puede facilitar la convivencia, porque el perro no siente la necesidad de defender recursos ni territorio.
🤎 Una convivencia respetuosa
La adaptación no significa que todos los animales deban convertirse en compañeros de juego. En gatos, puede verse como tolerancia tranquila; en perros, como presencia relajada. En ambos casos, el bienestar comienza cuando respetamos sus señales, sus espacios y su tiempo.
Referencias bibliográficas 📚
• Beata, C., et al. (2021). Estrés y respuestas conductuales ante cambios ambientales repentinos en gatos domésticos. Revista de Etología Aplicada.
• Malancus, A., et al. (2022). Respuestas fisiológicas y conductuales al estrés en perros y gatos: diferencias específicas de especie. Arquivo Brasileiro de Medicina Veterinária.
• Vite, C. H., & Santos, A. S. (2023). Integración de nuevos miembros en el hogar: bases etológicas para la convivencia. Journal of Veterinary Behavior.
• Luescher, A. U. (2021). Comportamiento felino y canino: el lenguaje del estrés y la incertidumbre. Clínicas Veterinarias de Norteamérica.
🛡️ 5 centavos más, pero ¿cuánto vale la vida? Seguridad vial y respeto en nuestras vías
El aumento de 5 centavos en el pasaje de transporte público en Quito abre un debate necesario sobre costos y servicio. Pero, al mismo tiempo, casos como el de Ketamina nos recuerdan que la seguridad vial también debe proteger a los animales que comparten nuestras calles.
Proyecto NALA | Seguridad vial | Bienestar animal
🚦 Dos realidades que invitan a la reflexión
En los últimos días, se ha anunciado el aumento de 5 centavos en el valor del pasaje de transporte público en Quito. Esta medida genera debate sobre costos, tarifas y servicios. Sin embargo, al mismo tiempo, seguimos enfrentando una realidad dolorosa: hace poco, Ketamina, una perrita callejera muy querida, fue atropellada —muy probablemente por un bus— y falleció, mientras quien la impactó se dio a la fuga.
Estos dos hechos nos muestran una contradicción: se discute el valor económico del servicio, pero a menudo se olvida el valor fundamental que debe garantizar cualquier medio de transporte: la seguridad y el respeto por toda vida que transita en las vías.
💰 Valor económico
La tarifa puede analizarse desde costos operativos, mantenimiento y sostenibilidad del servicio, pero ese análisis no debe dejar fuera la responsabilidad social del transporte.
🐾 Valor de la vida
La vida de un animal callejero también merece protección. No tener dueño no significa no tener valor, ni elimina la obligación de auxiliar cuando ocurre un accidente.
⚖️ La ley es clara: huir no es una opción
Independientemente del costo del pasaje, la normativa ecuatoriana establece obligaciones que no tienen precio. Huir después de atropellar a un animal es un delito, sin importar si es de compañía o callejero.
✅ Código Orgánico Integral Penal
✅ Normativa específica para transporte público
Seguridad también significa detenerse
La seguridad vial no se demuestra solo evitando accidentes, sino también actuando con responsabilidad cuando ocurren. Detenerse, auxiliar y responder por el daño no es un gesto opcional: es una obligación legal, ética y humana.
Referencias bibliográficas 📚
• Asamblea Nacional del Ecuador. (2023). Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial. Registro Oficial N.º 398. Quito, Ecuador.
• Empresa Pública Metropolitana de Transporte de Pasajeros. (2025). Resolución sobre ajuste de tarifas de transporte público en el Distrito Metropolitano de Quito. Quito, Ecuador.
🛡️ 5 centavos más, pero ¿cuánto vale la vida? Seguridad vial y respeto en nuestras vías
Un transporte verdaderamente digno no se mide solo por el precio del pasaje, sino por la seguridad que ofrece a peatones, ciclistas y animales. En memoria de Ketamina, hacemos un llamado a conducir con responsabilidad y respeto por toda vida.
Proyecto NALA | Seguridad | Conciencia y responsabilidad vial
✅ Ley Orgánica de Bienestar Animal
Reafirma que todos los animales son seres sintientes con derecho a protección. Su vida no tiene un valor económico, pero sí un valor legal y ético que debe respetarse.
📊 El contraste: ¿Qué estamos pagando realmente?
El aumento de 5 centavos en la tarifa se justifica por costos operativos, mantenimiento y mejora del servicio. Pero un servicio de transporte no puede llamarse “mejor” si no garantiza la seguridad de todos.
La historia de Ketamina nos recuerda esto: ella no tenía dueño que la reclamara, pero su vida valía lo mismo que la de cualquier otro ser. Huir no resuelve el accidente, lo convierte en un delito.
🤝 ¿Qué hacemos desde el Proyecto NALA para cambiar esta realidad?
Entendemos que la transformación no depende solo de leyes, sino de conciencia y acción. Por eso, desde nuestro compromiso con la seguridad, promovemos información, acompañamiento y sensibilización comunitaria.
✅ Educamos y difundimos
Compartimos información clara sobre las obligaciones legales y éticas de los conductores, para que sepan que detenerse y auxiliar es un deber, no una opción.
✅ Denunciamos y acompañamos
Apoyamos a la comunidad a presentar denuncias formales cuando ocurren estos hechos, recordando que incluso los animales callejeros están protegidos por la ley.
✅ Promovemos la precaución
Trabajamos para que la seguridad vial incluya también la protección animal, exigiendo capacitación en respeto a la vida en la vía.
✅ Sensibilizamos
Mostramos que no se trata de elegir entre servicio público y bienestar animal, sino de construir un transporte digno, seguro y respetuoso con todo lo que vive.
🕊️ En memoria de Ketamina
Tu partida nos deja una enseñanza: la seguridad no tiene precio, pero sí tiene obligaciones. Que el debate sobre tarifas no nos haga olvidar lo más importante: cada vida cuenta, y respetarla es responsabilidad de todos, sin importar cuánto cueste el pasaje.
📢 Nuestro llamado
“Exigimos un transporte seguro, responsable y respetuoso. El valor de la vida no se mide en centavos, sino en el respeto que demostramos al conducir.”
Referencias bibliográficas 📚
• Empresa Pública Metropolitana de Transporte de Pasajeros. (2025). Resolución N.º [indicar número si aplica] sobre ajuste de tarifas del servicio de transporte público en el Distrito Metropolitano de Quito. Quito, Ecuador.
• Agencia Nacional de Regulación y Control del Transporte Terrestre. (2024). Normativa sobre capacitación y responsabilidad profesional de conductores de servicio público. Quito, Ecuador.
🌿 One Health: cuando el bienestar de todos está conectado 🌿 Una Salud: cuando el bienestar de todos está conectado
Una Salud es un enfoque estratégico e integral que reconoce que la salud de las personas, los animales y el medio ambiente están profundamente conectados. No podemos proteger la vida humana sin cuidar también la vida animal y el entorno que compartimos.
Proyecto NALA | Una Salud | Bienestar animal y medio ambiente
📌 ¿Qué es el enfoque Una Salud?
Una Salud (One Health) es un enfoque estratégico e integral que reconoce que la salud de las personas, la de los animales y la conservación del medio ambiente están estrechamente vinculadas y dependen unas de otras. No es posible garantizar la salud humana sin cuidar la salud animal y el entorno que compartimos.
Es mucho más que un concepto moderno: es la recuperación de una visión holística que la ciencia ha ido redescubriendo y validando con el paso del tiempo.
📘 Origen, historia y adopción mundial
El antecedente fundamental corresponde al médico, patólogo y veterinario suizo Dr. Calvin W. Schwabe, quien en la década de 1960 introdujo el concepto de Medicina Comparada y en 1984 acuñó la expresión “Una Medicina”.
🩺 Medicina Comparada
Schwabe planteó que la salud humana y la salud animal no debían estudiarse como realidades separadas, sino como campos conectados por enfermedades, ambientes y dinámicas compartidas.
🌎 Visión integral
El enfoque evolucionó hasta incorporar también al ambiente y la biodiversidad, reconociendo que los ecosistemas sanos son parte esencial de la salud colectiva.
💡 Dato poco conocido
Muchos creen que el concepto surgió por la pandemia de gripe aviar o la COVID-19, pero Schwabe ya advertía hace más de 40 años que el 70% de las enfermedades infecciosas humanas tienen origen animal. También se olvida que figuras históricas como el médico y zoólogo suizo Johann Friedrich Meckel ya hablaban de esta relación en el siglo XVIII, aunque no se formalizó hasta el siglo XX.
Referencias bibliográficas 📚
• Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), Organización Mundial de la Salud (OMS), Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). (2022). Marco estratégico mundial del enfoque Una Salud. Ginebra, Suiza.
• Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre. (2004). Declaración de Manhattan: Principios de Un Mundo, Una Salud. Nueva York, EE. UU.
🌿 One Health: cuando el bienestar de todos está conectado 🌿 Una Salud: cuando el bienestar de todos está conectado
En el Proyecto NALA, el enfoque Una Salud da sustento científico a nuestro compromiso social: proteger a los animales, promover la tenencia responsable y cuidar el ambiente también significa proteger la salud de las familias y de la comunidad.
Proyecto NALA | Compromiso social | Bienestar animal
💡 Relación con el Proyecto NALA
El medio ambiente es el eje central: la deforestación, la contaminación y el cambio climático obligan a los animales a acercarse a las zonas habitadas, aumentando el riesgo de transmisión de enfermedades. Proteger la naturaleza es, en el fondo, proteger la salud de todos.
Para nosotros, este enfoque da sustento científico a nuestro compromiso social: cuando promovemos la tenencia responsable, la esterilización, el trato digno y la adopción de animales como los gatitos de Misha Lemus, no solo mejoramos su vida; también protegemos la salud de las familias y el equilibrio de nuestro entorno.
🐾 Bienestar animal
La tenencia responsable, la esterilización y el trato digno reducen riesgos sanitarios, sufrimiento animal y problemas comunitarios asociados al abandono.
🌱 Salud ambiental
Cuidar los ecosistemas disminuye el contacto forzado entre fauna silvestre, animales domésticos y personas, favoreciendo una convivencia más segura.
🌎 ¿Cuándo se adoptó oficialmente fuera del Ecuador?
🇪🇨 Aplicación en Ecuador
En Ecuador, su institucionalización fue gradual y responde a necesidades específicas de nuestra geografía, especialmente por la relación entre salud pública, control de zoonosis, producción animal, biodiversidad y protección ambiental.
💡 Dato poco conocido
Ecuador fue uno de los primeros países de Sudamérica en incluir Una Salud en su legislación nacional. Este avance permite comprender que el cuidado de la vida es una responsabilidad compartida que beneficia a las personas, a los animales y al ambiente.
Referencias bibliográficas 📚
• Paredes-Núñez, D., et al. (2024). Reducción de brotes de enfermedades compartidas mediante el enfoque Una Salud en zonas rurales de Ecuador (2018–2023). Revista Ecuatoriana de Salud Pública, 12(1), 45–52.
• Ministerio de Salud Pública del Ecuador & Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario – AGROCALIDAD. (2017). Estrategia Nacional de Una Salud. Quito, Ecuador: Ministerio de Salud Pública.
Cuando el dolor se viste de ataque: comprender para sanar con empatía
En la convivencia con animales, pocas situaciones generan tanta confusión como un cambio repentino de conducta: un ejemplar tranquilo y cariñoso que reacciona con gruñidos, mordidas o ataques. Desde la mirada del Proyecto NALA, entendemos que la agresividad no siempre es el problema principal, sino una señal visible de miedo, estrés, dolor o vulnerabilidad.
Proyecto NALA | Empatía | Bienestar y salud animal
Cuando el miedo se convierte en defensa
Tal como observamos en el caso de Misha Lemus, lo que parece un ataque injustificado puede ser una respuesta desesperada ante el agotamiento, la sobrecarga o la necesidad de protección. Por eso, antes de juzgar una conducta agresiva, es necesario comprender qué emoción o malestar la está provocando.
Desde el punto de vista biológico y etológico, el miedo es una emoción de supervivencia. Cuando un animal percibe una amenaza, su cerebro activa mecanismos de defensa inmediatos: huir o luchar. Si tiene espacio y posibilidad, se esconde, se aleja o se retira; pero si está acorralado, agotado, con dolor o siente que debe proteger a sus crías, su instinto puede llevarlo a responder con agresividad.
🐾 Lo que vemos
Gruñidos, arañazos, mordidas, ataques repentinos, rechazo al contacto, tensión corporal o reacción defensiva ante estímulos que antes toleraba.
🤎 Lo que puede sentir
Miedo, dolor, estrés acumulado, agotamiento, incertidumbre, vulnerabilidad o necesidad extrema de protegerse y proteger a sus crías.
Agresividad por miedo vs. agresividad por confianza
La ciencia del comportamiento animal nos ayuda a diferenciar dos escenarios. La agresividad por confianza o dominio es poco frecuente y suele tener una intención clara de control. En cambio, la agresividad por miedo, estrés o dolor aparece como una respuesta defensiva cuando el animal se siente amenazado, abrumado o sin salida.
Comprender antes de corregir
La agresividad puede ser el último recurso de un animal que ya no puede más. Comprenderlo no significa justificar el daño, sino intervenir de forma más segura, humana y efectiva. Cuando miramos la conducta con empatía, dejamos de ver un “animal malo” y empezamos a ver un ser que necesita ayuda.
Referencias bibliográficas 📚
• Amat, M., & Manteca, X. (2021). Feline Aggression: Classification, Diagnosis, and Management. Journal of Feline Medicine and Surgery, 23(5), 421–435. https://doi.org/10.1177/1098612X211002347
• Mariti, C., & Gazzano, A. (2021). Maternal Behaviour and Stress in Dogs and Cats: New Insights and Diagnostic Criteria. Animals, 11(7), 2021. https://doi.org/10.3390/ani11072021
Cuando el dolor se viste de ataque: factores, empatía y rescate
No siempre el miedo nace de un peligro externo. A veces, el peligro está dentro: dolor, enfermedad, agotamiento, trauma acumulado o falta de control del entorno. En estos casos, la agresividad aparece como un escudo, no como una espada.
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Factores que transforman el miedo en agresividad
Según estudios recientes sobre bienestar animal, los detonantes más comunes de una conducta defensiva no se limitan a amenazas visibles. Muchas veces se relacionan con experiencias internas o acumuladas que reducen la tolerancia del animal y lo mantienen en estado de alerta.
1. Estrés acumulado y sobrecarga
Cuando el animal ha soportado demasiada presión durante mucho tiempo, su umbral de tolerancia disminuye. Lo que antes ignoraba, ahora le molesta; lo que antes le gustaba, ahora puede asustarle.
2. Experiencias traumáticas previas
La memoria del dolor, la pérdida o el maltrato puede quedar grabada. Un animal que sufrió una experiencia traumática puede vivir en estado de alerta permanente.
3. Dolor o malestar físico
Un animal enfermo o con dolor puede tener miedo de ser tocado o lastimado nuevamente. Su reacción agresiva busca evitar aquello que interpreta como amenaza.
4. Falta de control del entorno
Cuando no tiene espacios propios, privacidad o posibilidad de decidir, la incertidumbre puede convertirse en miedo y el miedo en defensa.
La empatía: nuestra herramienta de rescate
En el Proyecto NALA definimos la empatía como la capacidad de ponernos en el lugar del otro, comprender lo que siente y reconocer lo que necesita. Cuando aplicamos empatía ante una conducta agresiva, cambiamos el enfoque del problema: dejamos de castigar el síntoma y empezamos a buscar la causa.
🚫 Sin empatía
“Me ataca, es peligroso, es malo, hay que castigarlo o deshacerme de él”. Este enfoque aumenta el miedo, rompe el vínculo y puede intensificar la agresividad.
✅ Con empatía
“Tiene miedo, dolor o agotamiento que no puede gestionar. Necesita ayuda, no castigo”. Este enfoque permite reducir la presión, dar seguridad y recuperar la convivencia.
Cómo aplicamos esto en Proyecto NALA: caso Misha Lemus
Un escudo, no una espada
En todos estos escenarios, la agresividad no es un fin, sino un medio. Es una forma de defensa frente al miedo, el dolor o el agotamiento. Cuando reducimos la causa del malestar y acompañamos con empatía, la convivencia puede reconstruirse con más seguridad, respeto y bienestar para todos.
Referencias bibliográficas 📚
• Mariti, C., & Gazzano, A. (2021). Maternal Behaviour and Stress in Dogs and Cats: New Insights and Diagnostic Criteria. Animals, 11(7), 2021. https://doi.org/10.3390/ani11072021
• Heath, S., & Rodan, I. (2023). Feline and Canine Behavioral Medicine: Welfare and Clinical Practice (2.ª ed.). Elsevier.
Estrés materno en felinos y caninos: cuando el cuidado se convierte en sobrecarga
El instinto maternal es uno de los vínculos más fuertes y nobles del reino animal. Sin embargo, cuando las condiciones, la salud o las circunstancias superan la capacidad de respuesta de la madre, ese amor y protección pueden transformarse en angustia, generando lo que hoy conocemos y estudiamos como estrés materno o síndrome de sobrecarga materna.
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¿Qué es el estrés materno?
Es un cuadro clínico y conductual que aparece cuando la hembra, durante la gestación, parto o lactancia, se ve sometida a una demanda física, emocional o ambiental superior a sus recursos para adaptarse y responder. No es mala conducta, ni falta de amor: es una respuesta de agotamiento, miedo o saturación.
En términos sencillos: es lo mismo que sentir que “ya no puedes más”, que tu cuerpo y tu mente están al límite y que cualquier estímulo extra te desborda. En perros y gatos se manifiesta de forma muy similar, aunque con matices propios de cada especie. En ambos casos, el eje principal es el aumento sostenido de cortisol, la hormona del estrés que, si permanece alta en el tiempo, afecta su salud, su comportamiento e incluso el desarrollo de los cachorros.
Manifestaciones por especie
🐾 Felinos
Se agudiza entre las 3 y 6 semanas de vida de las crías, justo cuando la demanda de alimento, movimiento y exploración es máxima.
🐾 Caninos
Se presenta desde el parto hasta el destete; las hembras más afectadas son las de edad avanzada, las que tienen camadas muy numerosas o aquellas que vivieron partos traumáticos anteriores.
¿Desde cuándo se conoce y estudia?
El comportamiento maternal siempre se observó, pero su reconocimiento como cuadro médico y etológico claro y definido es reciente, principalmente a partir de los años 2020, gracias al avance de la etología clínica y la medicina del bienestar animal. Antes, se confundía con “mala madre”, falta de instinto o simplemente mal carácter. Hoy, gracias a investigaciones rigurosas, sabemos que es un cuadro clínico identificable, medible y tratable.
Referencias bibliográficas 📚
• Grajewska, A., & Kruszyński, W. (2020). Stressed by Maternity: Changes of Cortisol Level in Lactating Domestic Cats. Animals, 10(5), 903. https://doi.org/10.3390/ani10050903
• Mariti, C., & Gazzano, A. (2021). Maternal Behaviour and Stress in Dogs and Cats: New Insights and Diagnostic Criteria. Animals, 11(7), 2021. https://doi.org/10.3390/ani11072021
• Heath, S., & Rodan, I. (2022). Feline and Canine Behavioral Medicine: Welfare and Clinical Practice (2.ª ed.). Elsevier.
Estrés materno en felinos y caninos: cuando el cuidado se convierte en sobrecarga
La maternidad en gatas y perras puede transformarse en una condición crítica de sobrecarga física and emocional. Cuando las demandas biológicas y del entorno superan su capacidad de adaptación, se compromete seriamente su salud y el bienestar de su camada, requiriendo atención especializada y oportuna.
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Causas principales del estrés materno
1. Sobrecarga reproductiva
Gestaciones seguidas sin descanso (como el caso de Misha: dos partos inmediatos). El cuerpo de la madre no logra recuperar sus reservas nutricionales, balances hormonales ni niveles de energía fundamentales.
2. Traumas o experiencias previas
Haber perdido crías en partos anteriores genera ansiedad y miedo constante. El cerebro interpreta de manera continua que "algo malo va a pasar de nuevo", manteniendo el organismo en un estado de alerta máxima perjudicial.
3. Edad y condición física
Hembras mayores de 6 a 7 años, o bien aquellas excesivamente jóvenes, poseen una menor capacidad biológica y psicológica de adaptación, ralentizando considerablemente su recuperación.
4. Falta de privacidad
Someter a la madre a interrupciones constantes, habitar espacios compartidos con otros animales, ruidos estrepitosos o un flujo excesivo de personas a su alrededor altera gravemente su tranquilidad.
5. Camadas muy numerosas
A mayor cantidad de cachorros o cachorras, se incrementa exponencialmente la demanda de lactancia y estimulación, acelerando el agotamiento físico y emocional materno.
Recomendaciones para prevenir y actuar
🕒 Respeta los tiempos
Una hembra requiere imperativamente entre 6 y 12 meses de descanso y recuperación obligatoria entre cada parto. Bajo ninguna circunstancia se deben permitir gestaciones consecutivas.
🛡️ Privacidad y seguridad
Prepara un espacio tranquilo, apartado, oscuro y de fácil acceso antes del nacimiento. Debe estructurarse como un área segura donde nadie la moleste y ella se autoperciba protegida.
🥩 Nutrición especial
Desde la gestación hasta el destete, suministra alimento de alta densidad energética y proteína de excelente calidad. El gasto calórico en la etapa de lactancia multiplica por 3 o 4 su consumo habitual.
🧘 Evita cambios drásticos
No mudes muebles, modifiques rutinas severamente ni introduzcas nuevos animales al hogar durante este periodo sensible. La estabilidad del entorno se traduce directamente en su paz mental.
¿Qué hacer si sospechas que sufre estrés materno?
Si notas alteraciones conductuales, es vital implementar un protocolo de contención adecuado:
5. Planifica el futuro
El objetivo fundamental en el Proyecto NALA es asegurar que las crías accedan a un hogar digno, responsable y definitivo, facilitando al mismo tiempo que la madre recupere plenamente su salud integral, vitalidad y tranquilidad a largo plazo.
Referencias bibliográficas 📚
• Mariti, C., & Gazzano, A. (2021). Maternal Behaviour and Stress in Dogs and Cats: New Insights and Diagnostic Criteria. Animals, 11(7), 2021. https://doi.org/10.3390/ani11072021
• Grajewska, A., & Kruszyński, W. (2022). Management Strategies to Reduce Maternal Stress in Breeding Cats and Dogs. Journal of Applied Animal Welfare Science, 25(4), 389–402. https://doi.org/10.1080/10888705.2021.1999678
• Heath, S., & Rodan, I. (2023). Feline and Canine Behavioral Medicine: Welfare and Clinical Practice (2.ª ed., pp. 215–231). Elsevier.
Protección y Reconocimiento Jurídico
El ordenamiento ecuatoriano reconoce formalmente a los animales como seres sintientes. Por esta razón, su amparo y cuidado no es opcional, sino que se sustenta firmemente en una estructura jerárquica de normas de rango constitucional, legal y reglamentario.
Las disposiciones principales que regulan esta materia dentro del país se organizan de la siguiente manera:
Constitución de la República del Ecuador
Establece los lineamientos generales para la protección de la naturaleza y los seres vivos, consagrándolos como la base fundamental para alcanzar una convivencia totalmente armoniosa.
Código Orgánico Integral Penal (COIP)
Tipifica de manera precisa como delitos de índole penal todas aquellas acciones u omisiones que atenten directamente contra la integridad física, la salud y la vida de los animales.
Ley Orgánica para la Protección y Defensa de los Derechos de los Animales
Establece los principles generales, derechos fundamentales de los ejemplares y el catálogo de obligaciones a los que se someten las personas en todo lo relacionado con la tenencia, el manejo integral y la protección animal.
Ordenanzas Municipales
Constituyen las normativas locales de cada cantón que regulan la aplicación territorial de la tenencia responsable, el control de la sobrepoblación callejera mediante censos o campañas, y dictan las condiciones sanitarias mínimas en cada circunscripción.
Reglamentos Técnicos y Normativas Sectoriales
Corresponden a las disposiciones e instructivos específicos que definen al detalle los parámetros técnicos de bienestar, correcta manipulación, pautas de transporte seguro y producción industrial, plenamente alineados con rigurosos criterios científicos y estándares internacionales.
Compromiso de Concientización
En el Proyecto NALA consideramos fundamental visibilizar y acercar estos marcos jurídicos a la comunidad. Entender que los animales están respaldados por normativas legales y constitucionales nos permite exigir un trato digno y activar de forma correcta los canales institucionales de denuncia frente a cualquier escenario de negligencia o maltrato.
Entidades competentes y su función
Conocer la estructura institucional y el marco normativo nos permite actuar con solvencia técnica y responsabilidad. A continuación, detallamos de forma clara el rol de las principales entidades reguladoras del bienestar animal en el entorno nacional y local: UBA, PAE, ARCSA y AGROCALIDAD.
Unidad de Bienestar Animal (UBA)
Dependencia de las municipalidades orientada a la gestión integral de animales de compañía. Se centra en la tenencia responsable, esterilización, atención clínica y adopciones.
Protección Animal Ecuador (PAE)
Institución privada sin fines de lucro dedicada a la protección, rescate y rehabilitación de animales en vulnerabilidad. Aporta con asistencia clínica y hogares responsables.
ARCSA
Entidad rectora de salud pública. Regula la calidad, seguridad e inocuidad de productos veterinarios, alimentos para animales, insumos y servicios clínicos del sector.
AGROCALIDAD
Encargada de la regulación y control fitosanitario. En bienestar animal, vigila los parámetros técnicos en animales de producción, transporte y sacrificio para minimizar el sufrimiento.
Conclusión
Conocer la estructura institucional y el marco normativo nos permite actuar con solvencia técnica y responsabilidad. En el Proyecto NALA, nuestra labor se orienta a difundir esta información de manera accesible, para que tanto personas como comunidades puedan contar con los elementos necesarios para garantizar el cuidado adecuado de los animales. Brindamos esta información, con el fin de que sirva como una herramienta fundamental para acercar estos conocimientos a todos los sectores de la sociedad, promoviendo así una cultura de respeto, responsabilidad y bienestar compartido.
Referencias bibliográficas 📚
• Agrocalidad. (s.f.). Bienestar animal movilización de animales de producción. de https://www.agrocalidad.gob.ec/wp-content/uploads/2020/05/ll2.pdf
• Agrocalidad. (2021). Se homologó buenas prácticas con ARCSA para snacks y cosméticos de mascotas. https://www.agrocalidad.gob.ec/
• Unidad de Bienestar Animal de Quito. (s.f.). Misión y Visión. de https://bienestaranimal.quito.gob.ec/
